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martes, 13 de julio de 2010

Mundial 2010: Seguimiento a España VII - Campeones

Por fin lo hemos conseguido. Lo que parecía imposible, que España fuera campeona del mundo en fútbol, ya es un hecho. Como país hemos conseguido deportivamente todo: somos actuales campeones del mundo en fútbol y baloncesto (casi nada) tenemos al actual campeón de Wimbledon y Roland Garros, al actual campeón del Tour de Francia (este año parece que Contador lo va a tener complicado pero, hasta que se resuelva, defiende título) y, además, hemos tenido campeones del mundo de boxeo y de Fórmula 1, deportes que siempre han tenido mucho tirón. Aparte olimpiadas, golf, vela y una interminable sucesión de éxitos deportivos cosechados por los españoles.

Pero siempre hay quien no sabe alegrarse de lo bueno. Se leen comentarios del tipo "el Barcelona ha ganado el Mundial" y digo yo, ¿acaso no ha sido Casillas el futbolista más determinante del campeonato? Frente a Paraguay paró un penalti que nos hubiera enviado a casa, una vez más, en cuartos, además de dos intervenciones de las suyas: milagrosas. Contra Alemania tuvo que solventar dos trallazos (uno a bocajarro dentro del área) y dominar el juego aéreo contra un montón de "pivots de baloncesto". Y en la gran final, hasta dos veces se plantó solo, en uno contra uno, alguien de la velocidad y regate de Robben. Y ahí estuvo Casillas, infranqueable. Habrá que preguntar, por cierto, a Piqué y Puyol en qué estaban pensando cuando permitieron a Robben pasar entre los dos como Pedro por su casa.


Los amigos de la FIFA han decidido otorgar el premio de mejor jugador del Mundial a Forlán. De acuerdo que el uruguayo ha tenido un concurso vital para su selección, pero Uruguay ha quedado cuarta. Entiendo que el MVP o como lo queráis llamar, ha de concederse al principal protagonista en la consecución de la victoria y éste ha sido, sin ningún género de duda, Iker Casillas.

Aunque todavía es más vergonzoso comprobar quién ha sido designado tercer mejor futbolista del campeonato: David Villa. Vamos a ver: ¿dónde estaba este fantoche en la semifinal contra Alemania? Os lo diré: fallando tres claras ocasiones de gol, de esas que suelen pagarse caro si se perdonan. ¿Y en la final? Más de lo mismo: perdonando la vida. Tuvo la oportunidad de marcar con Stekelenburg fuera de sitio, pero chutó raso y sin apuntar un balón que, ligeramente elevado (con media altura hubiese bastado) habría terminado en gol. ¿Sabéis quién lo despejó? Un defensa que yacía en el suelo.

Lo de Villa no es nuevo. En la Eurocopa desapareció en el partido clave, frente a Italia. Después se lesionó y somos muchos los que pensamos que, gracias a ello, España ganó el campeonato de Europa de selecciones. La razón es simple: Aragonés jamás habría quitado a Villa del once inicial, de forma que no habríamos jugado con cinco centrocampistas. Eso hubiera devenido en un menor control del balón y del juego, además de menos espacios para Torres. Y si no recuerdo mal, el gol de la victoria lo logró el delantero del Liverpool de esa manera: corriendo hacia el espacio.

Están intentando que no podamos disfrutar del mundial, pero no lo van a conseguir. Casillas es, a todas luces, la gran razón de que seamos campeones y resulta que es el capitán del Real Madrid y de la selección. Lo bueno es que ellos también lo saben, así que se tendrán que aguantar y limitarse a su mala educación.


Aunque para mala educación (por llamarla de alguna manera) la holandesa y la arbitral. Que alguien como Van Bommel haya acabado todos los partidos del mundial es una vergüenza. El pivote holandés ha repartido estopa durante todo el campeonato y se lo han permitido. Si clamé contra él por sus entradas frente a Uruguay (en concreto una sobre la rodilla de un rival que lo pudo haber lesionado para siempre) lo que hizo contra España no tiene nombre. Entre él, De Jong y alguno más se liaron a practicar Kung-fu (y si no que se lo pregunten a Xabi Alonso, que recibió la entrada más escalofriante de todo el mundial, la cual podéis ver en la siguiente foto) y como el colegiado inglés lo permitía, pues adelante. ¿Y este árbitro ha tenido el premio de pitar final de Champions y final de Mundial? Pues cómo será el resto.


Las acciones "extradeportivas" holandesas fueron la única diferencia entre el España - Alemania y el Holanda - España. Los alemanes se comportaron como caballeros y hay que aplaudirles. A lo que me refería es al juego: España fue el claro dominador mientras sus rivales corrían en pos del balón. Robben era frenado cada vez que entraba por la derecha, donde es muy previsible (de hecho sus dos ocasiones llegaron entrando por el centro y por la izquierda) y Snejder desaparecía ante la presencia de Alonso y Busquets. Por cierto, ¿dónde se han metido aquellos que dicen que el Real Madrid se equivocó al vender a estos dos elementos? Uno, un borracho que se ganó el apodo de "Wiskhy" Snejder. El otro un futbolista que se lesionaba cada dos por tres. No me parece mal negocio venderlos por un buen dinero, la verdad. Teniendo en cuenta que quien llegó, Cristiano Ronaldo, ha marcado 33 goles en 34 partidos, uno se da cuenta de la cantidad de gente que tendría que haber nacido muda.

Pero el periodismo es así. Ahora toca dañar al Real Madrid, pues nada, en el momento más "inoportuno" se suelta una barbaridad que consiga el efecto deseado y aunque semanas después se demuestre que no había razón alguna en la aseveración que fuere, da igual porque el daño está ya infligido y, seguramente, existirá la posibilidad de desviar la atención hacia otro fuego. Una vergüenza.

Posiblemente si hubiese escrito el día en que ganamos (porque es un triunfo de todos los españoles y quien diga lo contrario es un mamarracho) este post hubiese sido muy distinto: alegría, alegría y más alegría. El haberlo hecho unos días después, unido al dolor de cabeza (que todavía no ha terminado San Fermín) hace que uno vea las cosas con perspectiva. Decir que fuimos muy superiores y merecimos ganar lo sabe todo el mundo, eso es muy fácil. Pero un pequeño estudio de las repercusiones y de las fechorías que intentarán conseguirse con esta gran victoria ya es otro cantar.


Brevemente, con respecto a las tácticas, decir que de entrada Del Bosque situó a Pedrito demasiado escorado en banda derecha. Contra Alemania el canario funcionó a las mil maravillas moviéndose entre líneas. ¿Por qué el cambio? No lo sé, pero al delantero le afectó, pues no rindió a la misma altura. En la segunda parte fue sustituido por Navas y él sí que funcionó, no en vano es su posición natural: la banda derecha. A él le debemos gran parte del gol de la victoria, ya que sacó un balón jugado desde el lateral, driblando previamente a dos rivales en una acción colosal que terminó con el gol de Iniesta.

España debería haber sentenciado antes, pero entre los paradones de Stekelenburg (detuvo un cabezazo de Ramos increíble) y la falta de puntería del sobrevalorado Villa, llegamos a la prórroga. Afortunadamente, cuando todo parecía avocado a los penaltis, marcamos y nos proclamamos campeones.

Las claves de este campeonato han sido el centro del campo y la portería. Alonso y Busquets se han erigido como amos y señores del fútbol. Su dominio era tal que Xavi e Iniesta tenían libertad para hacer y deshacer a su antojo en labores exclusivas de ataque. Si olvidamos el partido de Suiza (que claramente fue un accidente) el encuentro en que más hemos sufrido fue en cuartos de final contra Paraguay. Es el único partido en que la pareja Alonso - Busquets no logró imponerse y así nos fue. Es curioso esto del fútbol: los paraguayos nos hicieron muchísimo daño porque no nos concedieron el balón. No es que ellos lo quisieran, pero no nos dejaban jugar dada su constante presión. Por alguna razón que no alcanzo a comprender, alemanes y holandeses decidieron echarse atrás y permitirnos elaborar nuestro fútbol. No seré yo quien proteste, desde luego. Y con respecto a la portería, nadie, ni siquiera el culé más fantoche, ni aquellos impresentables que decían que el titular debía ser Valdés (qué risa) podrán ocultar el hecho de que este mundial se ha ganado gracias a Iker Casillas.


Somos campeones del mundo y eso es algo bueno para España. Es lo que tenemos que defender los buenos españoles y es una defensa fácil, ya que simplemente nos referimos a lo que pasó. Habrá quien quiera tergiversar los hechos, como siempre. Nos toca a nosotros, a los buenos, pararles los pies. Hemos ganado gracias a Casillas, pero ese no es el mensaje que hay que transmitir ya que quien ha ganado el mundial no es un club de fútbol, sino el equipo de todos los españoles, la Roja, la Selección Española. Que nadie os quite este momento de felicidad. VIVA ESPAÑA.

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