Calendario

martes, 30 de noviembre de 2010

Liga 2010/11 Jornada 13

Ante la total falta de actitud y compromiso de la mayoría de futbolistas del Real Madrid esta noche, emito mi protesta de la única manera que se me ocurre: esforzándome lo mínimo en el comentario de hoy.

Ya lo dijimos la temporada pasada en la derrota frente al Milán, en el Bernabéu, en Champions: la actitud de los futbolistas antes de aquel partido no era la adecuada. Hoy ha sucedido lo mismo, ya que en el túnel de vestuarios hemos visto besos y abrazos, un compadreo que no es precisamente habitual en un equipo concentrado en ganar un partido.

Khedira miraba extrañado ante tanta cordialidad y no me extraña. De hecho el partido ha sido igual: el Barcelona pasándonos por encima y a los nuestros sin importarle un bledo. ¿Por qué digo esto? Le hacen un penalti de escándalo a Ronaldo y sólo protesta él (los demás ni se han esforzado en mirar al árbitro); el Barcelona marca dos goles en fuera de juego y el equipo ha protestado únicamente uno y no en grupo, ya que Casillas ha sido el único en quejarse y ha recibido tarjeta; y como colofón, el aficionado madridista ha tenido que soportar cómo el Barcelona en la segunda mitad bailaba a los nuestros, con todo tipo de adornos en plan túneles, taconazos y demás virguerías (si lo hace Cristiano lo crucifican, pero si nos lo hacen a nosotros está bien) sin que a los futbolistas del Real Madrid pareciera importarles un comino.

El primero en reaccionar, a falta de un cuarto de hora para terminar y con el partido más que sentenciado, ha sido Khedira, que harto de tanta filigrana y falta de respeto, ha propinado una fuerte patada a un rival (no recuerdo si era Iniesta o Messi), recibiendo amarilla. Quiero que me entendáis: no es que premie las faltas fuertes, pero ver cómo el rival se ríe en nuestra cara (porque tienen tanta madriditis que hacen el ridículo aún goleando) y que al futbolista de tu equipo le dé igual... Khedira no ha aguantado más y, en el tramo final, nadie ha hecho el tonto con el balón cerca de su presencia.

Lo mismo con Ramos. Ya con el 5-0 y en el descuento ha explotado y ha efectuado una fuerte entrada a Messi. Todo el Barcelona se ha ido a por él, que se ha encoraginado y se ha quitado de encima a Puyol (el teatro que le ha echado ha sido tan bochornoso y cobarde como lo que ha hecho Guardiola con Cristiano en la primera mitad) y después a Xavi, demostrando que por lo menos él sí tenía el orgullo herido.

Así llegamos al resumen: lo mejor para el Real Madrid en este Barcelona - Real Madrid ha sido que Ramos ha demostrado orgullo, pero ya en el descuento y con cinco goles en contra... Que una tarjeta roja recibida sea lo más destacable del equipo en uno de los dos partidos más importantes de la liga, me parece muy poco bagaje para el Real Madrid.

Muchos de ellos deberían hacérselo mirar antes de volver a disgustar a toda una afición que ya está harta. Se puede perder, pero hacerlo sin intentar ganar es imperdonable.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Champions 2010/11 - Jornada 5


Es la primera vez que alguien mete un 0-4 al Ajax en su casa. El partido de ayer debe ser considerado como una gesta, dado que los de Amsterdam, con cuatro Copas de Europa en su haber, son uno de los grandes de Europa, no como ciertos habitantes de la zona nordeste de España, que siempre están a vueltas con su madriditis, su envidia y su complejo de inferioridad.

A buen seguro que si ellos, los culés, hubieran conseguido lo que ayer logró el Real Madrid, hoy se hablaría de grandeza, utilizando todos los epítetos existentes en el diccionario de la Real Academia de la Lengua. Pero no, como ha sido el Real Madrid quien ha llevado a cabo la hazaña, toca hablar de lo ocurrido al final del partido, eso que tantas veces hemos calificado de sanciones a la carta.

¿Sabéis qué? Ya me estoy cansando. La temporada pasada, en un partido que enfrentaba al Barcelona contra el Mallorca, Guardiola se puso como loco a gritar a Dani Alves que forzase una tarjeta. La intención es que cumpliese la sanción por ciclo de amarillas en el partido siguiente y así asegurar su participación contra el Real Madrid, que venía después. ¿No os acordáis de la cara de extrañeza de Ibrahimovic que no entendía nada? Y sin embargo, la acción de Guardiola fue calificada de simpática. Incluso apareció en "Lo que el ojo no ve".

Pero ahora es Mourinho el que ha ordenado a dos futbolistas forzar una amarilla. ¿Qué habría sucedido si lo hubiera hecho como Guardiola, a pleno pulmón, en lugar de taparse la boca con la mano? Supongo que lo habrían mandado fusilar, porque a pesar de ser muchísimo más discreto que el técnico culé, hoy todo el mundo pide sanción para Mou y sus futbolistas.

Pues nada, mientras unos demuestran su "señorío" saltándose las normas, ganado títulos importantes gracias a los árbitros, tirando cochinillos y no compareciendo en Copa del Rey, otros lo hacemos goleando a un grande de Europa en su casa y metiendo el miedo en el cuerpo a todos nuestros rivales. ¿Sabéis qué? Viva Mourinho y viva el Real Madrid.

Mucho se hablaba de que el actual Real Madrid no tenía profundidad de banquillo. Por criticar, que no quede. Pues bien, anoche jugaron cinco no habituales en el once titular y el repaso de fútbol que nuestro equipo dio al Ajax fue de libro. Los locales sólo inquietaron a Casillas en una ocasión, con el partido ya resuelto y de libre directo. Iker efectuó un paradón al alcance de muy pocos (no sólo evitó que el balón entrase, sino que se hizo con él evitando un posible rechace) y asunto resuelto.

Pero antes de eso vimos a un Real Madrid señorial, un equipo que dominó el partido de principio a fin, creando todo tipo de ocasiones de gol, de las que anotó cuatro, además de maniatando al Ajax, incapaz de acercarse a las postrimerías de Casillas.

¿Notasteis algún cambio en la defensa? Ramos como central estuvo perfecto, pero Albiol jugó a la altura de Carvalho. ¿Y qué me decís de Arbeloa como lateral? Él y Pedro León fueron un auténtico castigo para el Ajax, tanto en defensa como en ataque. De hecho Arbeloa transformó un impresionante cañonazo desde fuera del área al filo del descanso.

Luego tenemos a Benzemá, que cada día está más transformado. Lejos de comportarse como el niñato que fue la temporada pasada, ahora presiona, busca el desmarque, no incurre cada dos por tres en fuera de juego e incluso marca. Suyo fue el primer gol, una obra maestra que recordó al "tacón de Dios" ejecutado por Guti la temporada pasada, que también terminó con gol del galo. En esta ocasión, Xabi Alonso envió desde casi el centro del campo un pase medido al corazón del área para Öhzil y éste, imitando la mejor versión de Guti, dejó de tacón a Benzemá para que culminase la jugada con un tiro por la escuadra.

En la segunda mitad llegó el turno para Cristiano, que marcó otros dos: uno de tiro cruzado y raso, tras soberbia jugada de Di María que había entrado en la segunda mitad y otro de penalti casi a lo Panenka.

Pero, ¿cual es la notica de hoy? Para la prensa española, como no podía ser de otra manera, las sanciones a la carta. Han hecho tanto ruido que la UEFA va a abrir un expediente. ¿No se trata de ayudar a los equipos españoles en Europa o eso no atañe al Real Madrid?

Sin embargo, por mucho que insistan, la noticia es otra: en este Real Madrid ya funcionan los menos habituales. Lo de anoche nunca antes había pasado en la historia del fútbol, así que valorémoslo como se merece.

Ahora hay que culminar todo este trabajo el próximo lunes porque, aunque todo el que sepa algo de fútbol es consciente de que en un partido puede suceder cualquier cosa, si tenemos mala suerte y perdemos o empatamos, toda la maquinaria antimadridista seguirá funcionando a gran escala.

Nos tienen miedo, mucho miedo... Por algo será. HALA MADRID.

PD: Dejo lo del penalti no señalado a Cristiano a Nilo. A ver si nos hace un especial titulado "¿Para qué sirven los árbitros de área? Porque, la verdad, no lo tengo muy claro.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Liga 2010/11 Jornada 12


Aunque pueda parecer lo contrario, últimamente tengo menos tiempo que nunca, así que en esta jornada seré inusualmente breve y tardío.

Dos goleadas han adornado la jornada número doce del campeonato nacional de liga, la de verdad y la de pega. La de verdad la consiguió el Real Madrid contra un fortísimo Athletic de Bilbao y la de pega el Barcelona contra un equipo de risa, una guasa de conjunto que ayudó incluso autogoleándose. Tratar de igualar ambos partidos, que es lo que ha intentado una gran parte de la prensa, es, sencillamanete, faltar a la realidad.

El Bilbao se presentó en el Santiago Bernabéu con ganas de pelea. A los dos minutos de partido, el magnífico delantero centro visitante, Llorente, se fue con un regate de la cuerda entre Carvalho y Khedira (casi nada), eludió a Casillas chutando cruzado y por bajo y Pepe, casi sobre la línea de gol, desbarató la ocasión enviando el esférico a córner. Era el primer aviso de un Bilbao que, a diferencia de los rivales del Barcelona, llegó a Madrid con la sana intención de jugar al fútbol.

Tras ese susto inicial, el Real Madrid se recompuso y jugó fiel a su estilo, tratando de presionar al Athletic en su propio campo. Así lo hizo hasta el gol de Higuaín, un tanto formidable propio de un auténtico delantero centro (digo esto porque muchos siguen sin verlo en dicha demarcación). Di María centró perfectamente en profundidad e Higuaín consiguió recibir y controlar a pesar de estar cubierto por dos centrales bilbaínos, ganando la posición de forma admirable y batiendo de fuerte chut cruzado la meta contraria.

Pero he aquí que el Real Madrid, en torno al ecuador de la primera mitad, volvió a las andadas. Me refiero a esos momentos que, desgraciadamente, se están volviendo muy típicos, en los que el equipo se parte en dos. Los cuatro de arriba hacían la guerra por su cuenta, los cuatro de abajo ya no adelantaban líneas y Alonso y Khedira quedaban tan desarropados, que era imposible que se hicieran con el centro del campo. Durante unos quince minutos el Athletic nos pudo haber hecho mucho daño, dado que llegaron con bastante peligro, evitado siempre por un magistral Casillas, (premio Guante de Oro como mejor portero del último mundial) que demuestra día a día que es digno guardameta del Real Madrid. ¿Por qué esos bajones del Real Madrid? Podría ser falta de concentración, pero también cansancio acumulado. Y no me refiero sólo al agotamiento físico, ya que el mental es igual de importante y el modo de jugar que ha instaurado Mourinho exige ambos. Teniendo en cuenta que casi siempre juegan los mismos, es un hándicap. Mou dejó claro, en el último partido de Copa, que si no juegan otros es porque no entrenan con la misma intensidad. Debería centrarse en eso, porque esas lagunas que tiene el equipo son las que nos pueden costar títulos este año.

Cuando mejor estaba el Bilbao, el Real Madrid efectuó uno de esos contraataques de libro, en el que Cristiano marcó el primero de su hat-trick, devolviendo la tranquilidad a la inquieta grada. Pero ya al final de la primera parte, cuando todo parecía claro, Undiano (íntimo amigo de varios jugadores del Athletic, que es algo que la prensa, no sé por qué, nunca dice y que yo sé por ser de Pamplona, como él y su amiguete Orbaiz, por ejemplo) regaló un gol a los visitantes, que cometieron dos fueras de juego en la misma jugada.

En la segunda mitad el Real Madrid impuso su ley en contras mortales. Me gusta ver correr a este equipo, me encanta porque cuando juegan así, son los mejores del mundo, pero ¿qué pasará cuando no nos permitan hacerlo? Hemos visto al Real Madrid levantar partidos muy complicados, como el del Milán, pero para ello hace falta intensidad los noventa minutos. Lo que más me preocupa son esas lagunas ya comentadas.

Cristiano tres, Ramos uno (primer gol de un español con el Real Madrid en la actual liga, en Champions ya marcó Pedro León) de penalti un tanto curioso, ya que le corresponde tirarlos a Cristiano (no veáis cómo se puso Mou en la grada, menos mal que lo marcó) y el citado al principio de Higuaín.

Mañana Champions y el lunes el primer gran desafío para la liga. El año pasado los partidos directos contra el Barcelona (además de arbitrajes como el de Gijón, en el que se anuló un golazo legal a Raúl, que acaba de hacer un hat-trick ¡CON LA DERECHA! en Alemania) decidieron la liga. Así que este año, los dos partidos frente al Barcelona deben considerarse finales.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Otra vez Undiano Mallenco


Una vez más, y van…, Undiano Mallenco no tiene su noche arbitrándole al Real Madrid, aunque, bien es cierto, que el error más clamoroso, es achacable a su asistente. Transcurría el minuto 39 y el resultado en el marcador era de 2-0 cuando un centro desde la izquierda, con Susaeta en fuera de juego, es rechazado por Iker Casillas. El rechace cae en los pies de Iraola que remata siendo repelido el balón por un defensor. Llorente que estaba completamente solo por detrás de Pepe y Xabi Alonso, defensores locales más retrasados, recoge el rechace y marca casi sobre la línea. Gol ilegal que el asistente de Undiano Mallenco, Jesús Calvo Guadamuro, valida ante las protestas del capitán madridista, sus compañeros y el clamor del público asistente al Bernabéu. Al descanso se retiraban con 2-1 en el luminoso y con opciones de los vascos.

Lo que más da que pensar, y analizar, para llegar a la conclusión de que el Villarato no se erradica y, que continua latente para resurgir en cualquier momento, es ver cómo somos medidos con dos varas distintas. Si dieron validez a la posición ilegal de Llorente no fue lo mismo con las legales de Higuaín, minuto 17, CR7 en el 26 de la segunda parte, que se plantaban solos delante del guardameta visitante, Iraizoz, como tampoco era posición ilegal la de Marcelo, minuto 88, y que terminó con gol de Granero. Resumiendo, no ven lo que sí es fuera de juego pero se inventan posición ilegal la que si es legal.

En lo disciplinaria tampoco estuvo acertado el colegiado navarro. Perdonó la expulsión a Amorebieta en el minuto 89 al perdonarle la 2ª cartulina amarilla por el penalti cometido sobre Granero. Otro al que le perdonó la expulsión, como mínimo la amonestación, fue a su amigo Orbaiz por su entrada sobre Di María sin que mediara el balón por medio. Tomó por la calle del medio y concedió la ley de la ventaja.

En las jugadas conflictivas dentro de las áreas sí estuvo acertado. Los dos penaltis señalados lo eran claros. El que reclama Susaeta, Pepe despeja la pelota y el delantero visitante se deja caer. En el que me deja dudas es en el posible de Iraizoz sobre CR7. No hay una repetición clara para poder pronunciarse por lo que, ante las dudas, no se debe señalar penalti.



En el gol de Higuaín, que significo el 1-0, Amorebieta comete falta sobre el delantero argentino dentro del área. Era penalti. Mi duda es si lo señalaría en caso de no terminar la acción en gol. Abogo porque se quedaría en nada, que no lo señalaría.

Otro fallo que observé en el mundialista fue su mala colocación en varias jugadas, su posición cerraba la línea de pase, incluso la salida, a los delanteros locales. Estaba demasiado metido en la jugada en un par de veces y facilitó la defensa visitante de las mismas.

Nilo Campo Santos
Socio nº 89.506, del Real Madrid

martes, 16 de noviembre de 2010

Madridistas de verdad y madridistas de pega


Don Alfredo Di Stéfano, cuando fue preguntado por el lío que se había montado antes del partido en Gijón, espetó un conciso: "Esto sólo pasa porque Mourinho está triunfando".

Y hoy, en la columnna de Alfredo Relaño, director de As, un periodista que siempre se distingue por intentar efectuar comentarios con pausa y sin ningún ánimo de polemizar, se puede leer lo siguiente (pinchad el enlace): Ni el Madrid ni Cristiano merecían esto.

Relaño nunca ha hecho defensa a ultranza del madridismo, sin embargo la realidad es tal que no ha tenido más remedio que decir las cosas como son, ni más ni menos. Y si alguien cree que Di Stéfano no es madridista, apaga y vámonos.

Los post de nuestro blog, Madridistas del Universo, se publican en varios sitios. El lugar en que más comentarios recibimos es en "Real Madrid fans", a día de hoy la mejor lista de correo del Real Madrid. Lo curioso es que aquí, en la propia fuente, en el blog, sólo recibimos avalanchas de comentarios cuando, al igual que Relaño, nos hartamos de tanta injusticia y decimos las verdades sin tapujos.

Así que se podría decir que Madridistas del Universo se está convirtiéndo en un baremo de la realidad. Hay un miedo brutal a que consigamos hacer pensar a la gente y que así se den cuenta de lo que pasa y lo que ha pasado siempre, la gran mentira que desde hace tiempo nos intentan hacer creer a todos, la mentira que sólo creen los ignorantes y quienes no utilizan su propio cerebro (y desgraciadamente en nuestro querido país hay muchos así). Y esa mentira no es otra que decir que al Real Madrid le han ayudado siempre.

Repasando vídeos del pasado, estadísticas, títulos y demás, uno descubre que en la época de la dictadura el Barcelona fue el equipo que más títulos ganó en España. Pero hay otro hecho más indicativo: el Real Madrid estuvo más de diez años consecutivos sin ganar campeonato alguno dentro de nuestro país. A tenor de los hechos (y los datos son hechos, no opiniones, que siempre hay torpes que intentan mezclar una cosa con otra) a ver quién es el listo que sigue diciendo que el Real Madrid gozaba de los favores de Franco.

Pero incluso en Europa más de lo mismo. Por lo visto no gustaba que el Real Madrid ganara siempre y la que debió haber sido sexta final de Copa de Europa consecutiva para los nuestros, se saldó a favor del Barcelona, con una eliminatoria a ida y vuelta de auténtico escándalo. ¿Cómo calificaríais si no a los cuatro goles legales anulados al Real Madrid en la vuelta? ¿Y al gol legal anulado en la ida? ¿Y a los penaltis no pitados? A su lado, lo que hizo Obrevo en el Chelsea - Barcelona (esa actuación arbitral que sirvió a los azulgrana para luego ganar tantos títulos, otra realidad que duele y de qué forma) fue un juego de niños (recordad que dejó de pitar cinco claros penaltis a favor del Chelsea y que el Barcelona chutó una única vez a puerta en todo el partido, más verdades que no interesan).

Es habitual recibir comentarios insultantes de culés. Afortunadamente tenemos un equipo de moderadores fantásticos que evitan que tengamos que aguantar burradas. Pero en según qué partidos, como el del domingo pasado, se cuelan falsos madridistas a quienes les resulta una barbaridad que soltemos las verdades tal cual, sin tapujos. O bien son madridistas de pacotilla, que piensan que Di Stéfano y Casillas se equivocan en defender a Mourinho (eso se entiende de sus comentarios) o bien son duendecillos culés que tratan de infiltrarse. Tanto unos como otros me resultan bastante patéticos y, desde luego, lo que no van a conseguir es silenciarnos. Es más, cada vez que me hablan sobre el contenido de los comentarios eliminados, me sirve de inyección moral, porque prueba que algo estamos haciendo bien. Y creo que Nilo, nuestro habitual estudioso del arbitraje, piensa lo mismo que yo a este respecto.

Sobre todo este asunto hay un hecho muy claro: Preciado quitó a ocho habituales para jugar en el Nou Camp y regaló el partido. Resulta que el Barcelona a principio de temporada no sacaba los encuentros en su estadio (recordar Hércules y Mallorca). Y contra el Sporting B, ganó por los pelos y pidiendo la hora. Con los titulares Preciado ahora contaría con tres puntos más y a buen seguro, hace quince días no tendría que haber escuchado a su afición gritarle "fuera, fuera".

Pero no, prefirió regalar el partido al Barcelona y a todo el mundo le pareció bien, falsos madridistas incluidos, excepto a nuestro entrenador. ¿Qué dijo Mourinho? Que si los equipos salían extramotivados contra el Real Madrid y, por el contrario, jugaban con los suplentes contra el Barcelona, la liga estaba adulterada. ¿Por qué la bronca posterior? Porque se atrevió a decir la verdad, lo mismo que cuando soltó aquello de que unos jugaban en grupo de Champions y otros en grupo de UEFA. Uno puede entender que un año te toque un grupo fácil en Copa de Europa, pero ¿cuántos años lleva el Barcelona enfrentándose a equipos de segunda fila? Demasiadas coincidencias.

Preciado salvó los muebles, ya que está con la soga al cuello, atacando de forma dura, desmedida e insultante al Real Madrid. Quien viera insultos en lo que dijo Mourinho, por favor, que me lo explique, porque se limitó a narrar hechos. Preciado consiguió que el domingo las iras hacia él de quince días antes se transformaran en iras contra el Real Madrid. Y durante el partido, gol legal anulado a Higuaín, tres fueras de juego pitados de forma increíble en tres clarísimas ocasiones (dos de Higuaín y una de Öhzil), patadas, patadas y más patadas, de las que la gente sólo ve lo chulo que es Cristiano, pero los agresores son angelitos... Encima la cosa quedó con la sensación de que el Real Madrid había ido a Gijón a provocar y que, como siempre, había robado el partido.

Luego, tras el choque, Preciado tira una botella contra un empleado del Real Madrid (hay muchas contradicciones sobre lo que pasó, pero tanto las fuentes oficiales de Gijón como las de Madrid coinciden en que el botellazo se produjo) y, una vez más, la culpa es de Mourinho. ¿No dijo Preciado unos minutos antes en rueda de prensa, que él jamás había estado siquiera cerca de montar una pelea? Otra mentira más. Pero claro, como ha contado con el favor de la mayoría de los entrenadores de España, que han hecho piña contra Mourino, no sé si por un corporativismo barato o por seguir la corriente de "todos contra el Real Madrid", le ha salido bien.

Señores, esto exige reacción madridista. Defensa hacia un equipo y un entrenador que, a tenor de lo ocurrido, no han hecho otra cosa que defenderse. Ahora vosotros mismos, ¿sois madridistas de verdad o simplemente decís que lo sois?

lunes, 15 de noviembre de 2010

Liga 2010/11 Jornada 11


Por si alguien todavía no lo sabía, el Molinón es un estadio lleno de paletos, ignorantes y maleducados. Pero, ¿qué se puede esperar de un equipo cuyo logro más recordado es un cántico anti-madridista? (aquello de "así, así, así gana el Madrid"). Pues eso, violencia verbal y campal, pero nada de fútbol. Por eso el Real Madrid es líder y el Sporting se encuentra a un puesto del descenso.

El despreciable entrenador local, Manuel Preciado, está con la soga al cuello dada su escasa o nula capacidad para hacer que su equipo juegue al fútbol. En su último partido en el Molinón, antes de la llegada del Real Madrid, ya escuchó cánticos de "fuera, fuera". Y como de esto del balompié el sujeto en cuestión no parece saber gran cosa, ¿cual ha sido su táctica para salvar el pellejo? Como si de uno de los actuales políticos corruptos que gobiernan nuestro país se tratara, Preciado a corrido una enorme cortina de humo haciendo lo único que sabe: faltar al respeto.

Toda la semana perdiendo los papeles insultando a Mourinho, que simplemente se limitó a recordar un hecho: el Sporting reservó a ocho de sus titulares para enfrentarse al Barcelona, arguyendo (cosa que hizo Preciado en rueda de prensa) que ésa no era su liga. ¿Tan grave resulta que Mourinho goce de buena memoria? Que cuiden los entrenadores de Valencia y Espanyol entre otros, porque es posible que se arrepientan de su corporativismo barato en favor de Manuel Preciado, ya que ellos también deben jugar contra el Real Madrid.

Y mientras tanto Guardiola haciendo el mono, faltando al respeto al entrenador del Villarreal durante el partido del sábado, gritando de forma penosa en la celebración de sus goles, lo más cerca posible de su rival. ¡Qué pena!

Y el comité anti-violencia pasando de todo. ¿Recordáis la sanción a Schuster, cuando era entrenador del Real Madrid, por recordar un mal arbitraje de no sé qué colegiado? Anti-violencia actuó de oficio. Pero aquí un tipejo decide liarla a lo pandillero barato, de forma que durante el partido no se han oído más que graves insultos, además de todo lo que el público ha tirado al terreno de juego. Pero no pasa nada, porque al Real Madrid se le puede hacer de todo.

Me comentaba hoy un buen amigo, que la sociedad española está patas arriba. Lejos de poseer la libertad que en toda democracia se presupone, si uno es de cierto equipo de fútbol, profesa cierta religión, se siente orgulloso de ser español o se identifica con cierto partido político, se verá señalado y de qué forma. ¿Eso es libertad? Ya lo creo que no. No me meteré con los demás asuntos, ya que aquí hablamos sólo de fútbol, pero el "cierto equipo" al que me refiero no es otro que el Real Madrid, el equipo con más aficionados tanto en España como en el resto del mundo, pero al que hay que hundir y defenestrar como sea. Anti-madridistas y anti-españoles. Lo que pasa en nuestro país es, como vulgarmente se dice, "para mear y no echar ni gota".

Para terminar de "facilitar" nuestro encuentro en Gijón, el árbitro designado era Turienzo Álvarez, aquel acólito de Villar que trató de robarnos la liga de Capello al regalar dos penaltis al Rácing de Santander, en un partido que iba ganando el Real Madrid 0-1.

Por lo tanto, hoy el Real Madrid debía enfrentarse a un público extremadamente hostil, a un par de linieres (lo siento, pero no llegan al término de asistentes) que le han anulado cuatro ocasiones manifiestas de gol por fueras de juego inexistentes, a un árbitro que ha permitido al Sporting inflar a patadas a los nuestros... Pero también a un entrenador zoquete que no sabe de planteamientos futbolísticos (creo que no llega ni al "patapum p'arriba" de Clemente) y a unos futbolistas que lo más redondo que parecen haber visto en su vida es un ladrillo, así que, a pesar de todo, hemos ganado.

El cuerpo nos pedía a todos goleada, pero así es imposible. Tras unos primeros veinte minutos maravillosos del Real Madrid, con presión constante, juego por bandas, inteligentes movimientos entre líneas de Öhzil y peligrosas ocasiones de gol, desbaratadas bien por los asistentes, bien por el meta Juan Pablo (que por cierto, ha hecho el partido de su vida) el Real Madrid se ha ido contagiando del exacerbado ambiente, ayudado por el juego trabado que el Sporting ha impuesto a base de faltas, piscinazos y todo tipo de tretas antifutboleras.

El equipo se ha ido del partido, hasta el punto de que en la segunda parte, Alonso y Khedira han desaparecido. El balón ya no circulaba por ellos. El Real Madrid atacaba con balones largos, demasiado largos, en busca de los hombres de ataque. Y claro, así los principales favorecidos son los defensas.

Aún así, el Real Madrid debería haber goleado. Higuaín, autor del gol de la victoria, ha chutado con peligro en varias ocasiones. Pero entre el poste y los paradones del meta local, parecía que no había manera. Mou desde su palco VIP ha ordenado cambios. Benzemá ha entrado en el campo y posiblemente haya jugado su mejor partido desde que está en el Real Madrid. Suyo ha sido el disparo que ha propiciado el tanto de Higuaín, al hacerse con el rechace de Juan Pablo. El problema es que ha entrado por Di María, que hoy no estaba muy fino y Öhzil ha sido destinado a la banda derecha. Habría considerado más acertado un doble cambio y que Pedro León hubiese ocupado esta demarcación, porque si bien el media-punta alemán es un futbolista formidable entre líneas y cerca del área, en banda derecha no se entera.

El caso es que hemos ganado, el Sporting está cada vez más cerca del pozo de la segunda división, del cual nunca debió salir y Preciado, en el colmo del patetismo, ha tratado de salvar el puesto inventando que ha recibido insultos de algunos empleados del Real Madrid, cuando el autobús partía hacia la capital. Y digo inventando porque la versión de Pardeza ha sido muy diferente de las calumnias emitidas por este impresentable de Manuel Preciado. ¿Y a quién voy a creer, a un miembro de la Quinta del Buitre o a un subnormal profundo que cada vez que se abraza a Guardiola parece estar interpretando la segunda parte de Brokeback Mountain? Pues eso.

Seguimos líderes y si hemos salvado la "canallada" que hoy nos habían preparado Preciado, Villar y todos los paletos de Gijón, me da que este Real Madrid tiene de título una película muy distinta a la antes mencionada: Imparable.

domingo, 14 de noviembre de 2010

El mejor: Turianzo Álvarez

Al entrenador del Sporting, espero que el Comité de Disciplina lo sancioné por calentar el partido innecesariamente, estafó a los espectadores que pagaron, como mínimo 90€, una entrada, para ver un espectáculo deportivo y se encontraron con un equipo súper revolucionado que evitó que hubiera espectáculo y, Dios hizo justicia, al final los tres puntos se los llevaron los visitantes.

Casi siento tener que comentar los errores cometidos por el colegiado, Turienzo Álvarez, porque el Miura que le toco lidiar fue peliagudo y al final supo llevarlo a su terreno cuando le dieron motivos para cortar por lo sano, lo hizo: Botia se olvidó del balón y al colegiado no le tembló el pulso para mostrarle la correspondiente tarjeta roja y la expulsión fulminante. Seis jugadores locales fueron amonestados y a lo largo de la temporada lo pueden pagar caro por culpa del... entrenador local. Si ya estaba cuestionado por el Molinón, con su comportamiento en la rueda de prensa del otro día, espero que la junta presidida por Vega Arango tome las medidas correspondientes y lo ponga de patitas en la calle, que es el lugar que le corresponde.

Como digo hoy, Turienzo Álvarez, fue el mejor sobre el terreno de juego a pesar de que permitió que Sangoy se fuera de rositas. Por estar más revolucionado que sus compañeros, por el comportamiento anti-deportivo y de mal ejemplo para la juventud y por la falta cometida sobre Pepe en el minuto 7. Para mí el único lunar que se le puede achacar al colegiado vasco-leones. Digo único lunar porque el gol anulado a Higuaín es de su asistente que es el que le marca la posición antirreglamentaria del argentino. La posición era legal y por consiguiente el gol debió de subir al marcador, como se aprecia en la foto adjunta.

Como resumen final, y soy repetitivo, el colegiado fue el mejor al saber someter el Miura que le envió Manolo Preciado y de estar mal asistido en las bandas.

Como dice la canción: “algo se queda en el aire cuando un amigo se va”, eso parece que está sucediendo en la RFEF al irse el amigo “calzoncillos Lapuerta” pues ayer con 1-0 en el marcador les fue anulado un gol legal y en la contra se produjo el empate a 1-1. Bien es cierto que el segundo de “Manolito de Pampona” es en fuera de juego y que a Maxwell le perdonaron la expulsión.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

viernes, 12 de noviembre de 2010

Tres de los peores arbitrajes

Por norma general, los colegiados designados para dirigir encuentros de rivalidad, van predispuestos a cortar por lo sano y a no permitir la dureza que se le presupones a este tipo de encuentros lo que, al final, hace que desmerezca el espectáculo. La regla que deshace la norma fue el valenciano Matéu Lahoz. Permitió incluso más de lo permisible en un encuentro de fútbol. Por consiguiente en el apartado disciplinario su nota es de suspenso.

Tampoco estuvo bien en el seguimiento del juego, al hacerlo de muy lejos tratando de no estorbar y que al final lo que hizo fue cometer dos errores muy graves, dos penaltis no señalados, por no seguir el juego de cerca como debería y que le hubiese facilitado la labor. Por lo tanto su calificación es de suspenso.

Lo que es más patético, pero mucho más, son los comentarios de ex-colegiados analizando las jugadas polémicas. Llegan, incluso, a engañar de forma descarada al lector-espectador. Ejemplo de Urizar Azpitarte en su crónica del AS. En fin, todos los conocemos y sabemos que pierden su objetividad en busca de agradar a quien les da una migaja.

Centrándonos en las jugadas polémicas del encuentro entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid, las dos más importantes, por lo que pudieron significar en el marcador final, fueron sendos penaltis que no señaló. El primero, minuto 28, con el marcador 2-0 cometido por Xabi Alonso. Un remate-centro del Kun Agüero fue cortado con el brazo, que tenía claramente separado del cuerpo, por el centrocampista madridista. Era penalti claro y tarjeta amarilla y no roja como piden los anti-madridistas. No estaba bajo palos que es el único supuesto de expulsión por cortar la trayectoria del esférico con las manos como dice el mal colegiado Urizar Azpitarte.

El otro penalti no señalado, minuto 39, fue cometido por Simao al trabar con su pie derecho a Di María, cuando este encaraba la portería rival dentro del área. Urizar Azpitarte y Ramos Marcos dicen que no es penalti porque el portugués toca balón, cosa que no es cierta, pero aunque lo fuera, si Di María no hubiera sido derribado seguiría estando en posesión de la pelota puesto que la trayectoria y velocidad del balón no variaron. El penalti es claro y no debería dar lugar a discusión pero cuando se trata del Madrid todo vale para estos “vividores” futbolísticos y salta la polémica que si toca balón, que si busca el contacto el delantero, que si…. En fin, que es penalti claro.

Otra queja de los anti-madridistas, es en el primer gol del Real Madrid. Piden falta de Xabi Alonso sobre Reyes. Falta que no existe como tampoco lo fue otra jugada igual, minuto 9, en la cual Sergio Ramos busca el contacto con Simao, se queda reclamando la falta inexistente mientras los visitantes montan una contra que no terminó en gol por puro milagro. Ahí los “patéticos” no solicitaron la falta. Pues la jugada es un calco. Gol legal.

Como comentaba al comienzo de este resumen, en lo disciplinario es, quizás, donde peor estuvo Matéu Lahoz. Dos acciones muy claras de expulsión perdonó a los jugadores visitantes. La primera a Tiago, minuto 65, que cortó una contra de CR7 dándole una patada en la rodilla, por detrás, sin estar a distancia de jugar la pelota. Para el colegiado fue de amarilla. La otra, con consecuencias más graves, era para Diego Costa que en la salida de un córner dio un codazo a Carvalho. A causa del mismo el luso tuvo que ser sustituido con un corte en el pómulo, muy cerca del ojo, y con mareos.

En lo disciplinario tampoco fue ecuánime, midiendo con rasero distinto a los dos equipos. Amonestó justamente, a los locales pero, por acciones idénticas, perdonó la amonestación a los visitantes. Domínguez no vio la tarjeta amarilla por su falta sobre CR7 en la jugada del 2º gol local. Tampoco fue amonestado Reyes cuando zancadilleó a Marcelo, minuto 21, evitando la contra del brasileño. Ni tampoco fue amonestado Filipe Luís por cortar en falta la contra de Di María. Tampoco sancionó con la correspondiente cartulina amarilla por los agarrones de Mario Suarez sobre Di María, ni el cometido sobre Higuaín así como tampoco amonestó a Diego Costa por el suyo sobre Sergio Ramos. Ni la zancadilla de Raúl García.

Estuvieron más entonados sus asistentes aunque se comieron sendos fuera de juego inexistentes. En el primero Higuaín se plantaba solo delante de De Gea, en los primeros minutos de encuentro, en el 2º era Forlán en que encaraba, con ventaja, a Casillas en la segunda parte.

Si la labor del valenciano Matéu Lahoz se puede tildar de casero, como tratan de justificar esos otros, es cosa de cada conciencia. Para mí, desde luego, estuvo muy mal, le quedó muy grande el encuentro y trató de agradar a su jefe, del que todos conocemos su animadversión al Real Madrid.

Del arbitraje de Paradas Romero en el partido de copa prefiero no comentar nada. Él solito se descalificó gracias a la inteligencia del entrenador local, que buscó su expulsión evitando con ello la masacre de amonestaciones hacia los locales, del malagueño Paradas Romero. Bravo Mourinho.

Os adjunto las fotos de las jugadas polémicas del encuentro de Champions, en Milán, en donde el mal colegiado inglés, Weed, evito que venciéramos al Milán.







Nilo Campo Santos
Socio nº 89.506, del Real Madrid

jueves, 11 de noviembre de 2010

Copa del Rey 2010/11: Real Madrid - Murcia


Dicen que la Copa del Rey ha perdido prestigio. Radios, televisiones y periódicos se quejan amargamente. Incluso hubo una bochornosa entrada en el partido del Atlético (5000 espectadores que se animaron al final, porque a media tarde se habían vendido ¡¡¡24 entradas!!!). Pero eso se acabó. ¿Por qué este torneo ha perdido su caché? Porque el Real Madrid lleva diecisiete años sin ganarlo. No habrá un décimo octavo, así que la Copa del Rey volverá a ser un trofeo de categoría.

Mourinho es madridismo en estado puro. Desde 2008 llevaba el Real Madrid sin ganar una sola eliminatoria, ya fuese de Champions o de Copa del Rey. Y anoche, con una contundente goleada, el maleficio se acabó.

Pero no sólo es eso. En los últimos años, ¿alguien le daba la debida importancia a los primeros partidos disputados en Copa del Rey? No mucha, la verdad. Sin embargo anoche vimos un Bernabéu lleno, metido en el partido, disfrutando con la victoria, con un ambiente digno de una eliminatoria de Copa de Europa.

Mourinho no sólo ha metido al equipo en cintura, sino que también está consiguiendo implicar al Bernabéu y eso, como muy bien sabemos los madridistas, es harto complicado, ya que hablamos de un público tradicionalmente muy frío. Ahora bien, ¿acaso no lograban Juanito, Camacho, Santillana y compañía la misma complicidad? ¿Redordáis cómo estos astros calentaban el ambiente antes de los partidos internacionales y las remontadas que se fueron llevando a cabo en aquellas dos UEFAS consecutivas? (y hablo de la UEFA, cuando era una competición de altura, con los principales clubs de las ligas más importantes).

Mou lleva unos días dándole a su piquito de oro. Sus mensajes son emitidos con una claridad meridiana: primero a los jugadores, hablando de la importancia que este torneo debe tener para un español y dejando claro que el partido era una oportunidad para demostrar cosas y después a la afición, diciendo que este equipo los necesita para logros importantes.

Sobre la afición, sobresaliente. Sobre los jugadores, a pesar de la contundente goleada, podríamos hablar de luces y sombras. Las ruedas de prensa posteriores a los partidos, con Mou, son muy didácticas y esclarecedoras. Ayer no fue una excepción. Primero cargó contra Canales (bajo mi punto de vista de forma un tanto injustificada, pues si bien no entró en juego todo lo deseable, tenía detrás al tarugo Diarrá, incapaz de dar un pase de verdad en todo el partido y así matas al media-punta). Canales no le gustó y por ello lo quitó en el descanso. Después habló más en general: "el que entrena de maravilla, juega de maravilla; el que entrena bien, juega bien; el que entrena mal, juega mal". Así las cosas, justificó por qué unos juegan mucho y otros poco. Él dio la oportunidad a ciertos jugadores de demostrar cosas y en función de lo visto en el campo, Mou obrará en consecuencia.

¿Quiere decir eso que ya no va a contar con Canales? Ni mucho menos. Este año ya le puso la cruz (comentario que encanta a los periodistas) a Pedro León y Benzemá. ¿Qué consiguió? Que se esforzasen al máximo para seguir contando con oportunidades. Espero que Canales tenga la misma reacción, porque es un gran futbolista.

De quien no creo que tenga pega alguna es de Raúl Albiol. Que un tipo que acaba de salir de una lesión y que tiene muy pocos minutos disputados en lo que va de campaña, sea capaz de jugar noventa minutos con la misma intensidad y seriedad que si llevara jugando de titular varios partidos, es un profesional de tomo y lomo. Teniendo en cuenta que a Pepe se le suele ir la olla y la edad de Carvalho, es muy importante contar con alguien como Albiol. Espero que Mou, que toma nota de todo, haya percibido debidamente esta circunstancia y cuente más con él a partir de ahora.

Fijáos si no deja nada al azar, que hasta sabía el promedio tarjetero del árbitro. Hoy oiréis y leeréis de todo acerca del gol de Higuaín, en claro fuera de juego, pero poco de la cantidad injustificada de tarjetas en contra del Real Madrid (preguntad a Arbeloa que se fue calentito tras su expulsión). Seguro que aquellos que padecen de madriditis (que cada día hay más, qué pena) tratan de justificar dicha acción en el devenir del partido. Anoche ya oí algo sobre que las cosas no le iban bien al Real Madrid y que gracias a ese gol encarriló el encuentro. ¿Acaso no íbamos por delante en el marcador? ¿Casillas no se estaba aburriendo sobremanera? Y, sobre todo, ¿no mejoró el Real Madrid con los cambios en la segunda mitad? Hasta el entrenador rival, que tan torpes declaraciones ha ido soltando en los últimos días, reconoció que la manita recibida era incontestable. Y los hechos, hechos son.

Pero hablaba de Mou y del árbitro (olvidemos a los tontos que tratan de desinformar). No es normal que en un partido como el de ayer, Paradas Romero (otro de los amiguetes de Villar) estuviera destrozando a tarjetas amarillas al Real Madrid. ¿Qué hizo Mou? Lo mismo que hacían aquellos inteligentes entrenadores de baloncesto de la extinta Unión Soviética, que sabían cuando debían intervenir en el partido a costa de que les pitasen una técnica. Montó el lío, se encaró primero con el cuarto árbitro y luego con el payaso de Paradas. Se ganó la expulsión, sí, pero si miráis las estadísticas, el promedio tarjetero bajó considerablemente en la segunda mitad. Expulsar a alguien como Mourinho es algo que deja huella y más en el Bernabéu. Así que Paradas, desde ese momento, tuvo más cuidado, porque la reacción del Estadio ante su expulsión fue como si hubieran echado a cualquier buque insignia del Real Madrid, en la línea de Butragueño, Michel, Hierro o Raúl. El Real Madrid debe volver a ser una olla a presión y si Mourinho logra esto, será para mí el mejor entrenador que jamás haya pasado por nuestro banquillo.

Pero, aunque no lo parezca por lo ilusionado que estoy con nuestro entrenador, no me gusta todo lo que hace. Ya he comentado antes que no estoy del todo de acuerdo con lo de Canales. Para mí la culpa es 50% del jugador, por no implicarse más y 50% de Mourinho por poner en liza a Diarrá, ya que Canales no recibió un solo balón en condiciones y un media-punta debería contar con pases del medio-centro. ¿No dice Mou que hoy hablará con todos los jugadores, cara a cara, sobre lo desplegado ayer en el campo? Entonces que coja a Diarrá y le diga, simplemente, que aprenda a jugar al fútbol, porque no sabe. Durante la primera parte fue una auténtica rémora. El Real Madrid se vuelve muy lento con este indivíduo saca-dineros, sinvergüenza y aprovechado en nuestro centro del campo. Menos mal que Granero marcó un formidable golazo por la escuadra, tras una hábil jugada de Pedro León por banda derecha en el minuto dos, porque si no, es posible que la primera parte la hubiésemos visto con cierto nerviosismo, a medida que avanzaban los minutos.

Ciertamente el primer periodo fue inferior al segundo, pero el esférico estuvo casi siempre en campo del Murcia y observamos varios disparos a puerta del Real Madrid y unos cuantos centros peligrosos al área. Entre eso, el marcador a favor y la más que efectiva arenga de Mou al público (dentro y fuera del estadio) el partido se vivía como una fiesta.

En la segunda parte, con Cristiano y Alonso en el campo (sobre todo por el de Tolosa) la cosa cambió a mejor. Cayeron tres goles, que pudieron haber sido unos cuantos más. Si en la primera parte marcaron Granero e Higuaín, en la segunda lo hicieron Cristiano, Benzemá y Alonso. El gol de Cristiano llegó con un extraordinario pase de Di María, que entró durante la segunda parte. ¿Soy zurdo y me colocan por la derecha? No hay problema, me saco un impresionante centro de rosca con el exterior del pie izquierdo e imito lo que sería un pase con el interior del pie derecho. ¿Todavía hay alguien que piensa que tiramos 30 millones con la contratación de este extraordinario futbolista?

Benzemá marcó de penalti (provocado por Di María, inmenso en una colada por banda izquierda) y Alonso de falta directa. Sobre Benzemá diré que aún le queda mucho camino por recorrer. Poco a poco se va centrando, pero entiendo que hay que exigirle mucho más. Si se acusa a Canales de falta de nervio e intensidad, Benzemá no fue, precisamente, un ejemplo de ello.

La principal preocupación ahora mismo es la abismal diferencia entre titulares y suplentes. Supongo que es algo que Mou tiene entre ceja y ceja, porque siempre está enviando mensajes en este sentido. Veremos cómo evoluciona este menester, porque el Real Madrid necesita contar con el banquillo si quiere llegar a mayo con posibilidades en las tres competiciones.

Sin embargo hoy es un día para disfrutar. Goleada, madriditis profunda en la región nor-oriental de España (Piqué, por ejemplo, no hablaba hoy de la victoria de su equipo, sino del Real Madrid una y otra vez) y a Gijón, donde el año pasado nos robaron la liga al anular un golazo de Raúl (seguro que el bocazas de Piqué no recuerda eso).

Por cierto, ¿sabéis que el partido contra el Barcelona se jugará, por fin, un lunes a las nueve de la noche? ¡Qué despropósito! La última vez que el Real Madrid jugó partidos de liga en lunes, ganó la liga con Fabio Capello. Me da que la historia va a repetirse.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Liga 2010/11 Jornada 10


Por mucho que Mourinho elogiase en la rueda de prensa posterior al partido al Atlético de Madrid, los rojiblancos, ahora mismo, no son rival para el Real Madrid. Anoche se vio a un Madrid muy superior, que sentenció el choque en unos veinte minutos parecidos a los desarrollados el martes en Milán, sólo que en esta ocasión se saldaron con dos goles a favor.

El Real Madrid comenzó de forma fulgurante, con las líneas adelantadas, presión constante en campo contrario, muchas recuperaciones de balón y dinamita en ataque. Es decir, todas las bonanzas que reúne este equipo, que son muchas.

Tal fue el meneo que los nuestros metieron a sus vecinos de la orilla del Manzanares, que preveíamos una goleada de escándalo, similar a aquel 5-0 que Santillana y compañía endosaron, en su día, a sus rivales rojiblancos. Pero no, no fue así. Y creo que deberíamos detenernos un poco en esta circunstancia.

Con el Atlético muerto, el Real Madrid bajó el ritmo y permitió que el equipo visitante se metiera en el partido. No digo que haya que exigir al equipo una presión constante durante noventa minutos todos los partidos, máxime cuando Mou no hace rotaciones. Pero vuelvo a echar en falta el oficio de campeón, igual que lo eché hace unos días en Milán.

Entiendo que los jugadores no quieran quemar todas las naves antes de final de año, sobre todo por la circunstancia comentada de la ausencia de rotaciones. Pero una cosa es bajar el ritmo ofensivo y otra muy diferente ceder el control del balón al contrario y permitirle crear peligro. Me refiero al último cuarto de hora de la primera parte, en el que Casillas tuvo que emplearse a fondo. Un 2-0 es una ventaja importante, pero un 2-1 se convierte en un resultado peligroso, dado que sólo hace falta un gol para evitar la victoria. Y el Real Madrid, ciertamente, especuló un buen rato con el resultado.

La segunda mitad fue diferente, ya que el Atlético sólo creó peligro en una ocasión (un trallazo de Forlán al poste). Parecía que la cosa iba a cambiar, dado que en el primer minuto Higuaín enmudeció a los rojiblancos estrellando un zambombazo contra el poste derecho de un De Gea que hizo la estatua, pero no, los blancos decidieron contemporizar. ¿Cual es la diferencia entre esta segunda parte y el tramo final de la primera? Que el Atlético de Madrid tuvo un dominio infructuoso del balón durante buena parte del tiempo, sin crear peligro y sin sobreponerse, en ningún momento, a la espléndida defensa del Real Madrid. No es lo que el espectador deseaba, ya que todos hubiéramos preferido una goleada, pero es lo que pasó.

Los goles llegaron de manos (pies) de un inconmensurable Carvalho, que tras robar en defensa se incorporó al contraataque y terminó rematando a gol y de falta directa de Öhzil. No es mala táctica ceder el balón a tu rival (eso sí, cederlo donde interesa) y esperarle atrás. Con semejante resultado no les queda otra que atacar y dejar huecos en la retaguardia y este Real Madrid a la contra es mortal. Pero eso no terminó de resultar. Di María entró muy poco en juego, dedicándose más a tareas defensivas que a culminar contraataques. A Higuaín y Cristiano parece que, de golpe, les han vuelto las ansias, porque volvieron a pecar de estrés. En cuanto cogían el balón, chutaban, aunque estuvieran a cuarenta metros de la portería rival. Si en lugar de eso se hubieran dedicado a relanzar los contragolpes, levantando la cabeza y aprovechando los apoyos de Öhzil, Di María y un cada día mejor Khedira (a ver dónde están ahora sus detractores) el partido podría haber terminado en una goleada de escándalo.

En lugar de eso el Real Madrid empezó a regalar el balón con una facilidad tan grande, que el Atlético se creció y se metió en el partido. Afortunadamente los nuestros perdían el balón en zonas no comprometidas y nuestra defensa sigue siendo la mejor del campeonato.

Poco a poco Mou debería comenzar a dar minutos a los hombres de banquillo. Por la misma razón por la que ha mantenido a un once titular durante muchas jornadas, los suplentes, sin minutos, estarán muy por debajo del rendimiento esperado. Futbolistas como Canales, Albiol, Arbeloa, Pedro León y un resucitado Benzemá (parece que por fin se está espabilando) se me antojan muy necesarios de aquí a final de temporada. Y desde luego no se les puede pedir que estén al mismo nivel que los titulares, sin jugar minutos.

Ahora que somos líderes y aspiramos a todo, hay que estudiar los problemas, para evitarlos antes de que lleguen. Hay futbolistas vitales para el equipo y cuando no están, nos resentimos mucho. De la misma manera, hay que centrar de una vez a Cristiano e Higuaín; sinceramente, no entiendo qué les pasa. Ambos han marcado un buen número de goles (la cifra de Cristiano es estratosférica) pero cada dos por tres les vuelven la ansiedad y las prisas, como si quisieran meter el segundo gol antes que el primero y ese es un mal camino. Con Öhzil en estado de gracia, Marcelo cada día mejor y Alonso como mariscal, Cristiano e Higuaín deberían aprovechar a sus compañeros. Sólo tenéis que recuperar los vídeos de esta temporada: jugando así, goleadas (16 goles en tres partidos de liga consecutivos hace muy poquito), mientras que haciéndolo de forma individual, los resultados han bajado y las victorias, como en el caso de Milán, peligrado.

Digamos que las cosas van muy bien, aunque Mou, todavía, tiene trabajo para rato.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Champions 2010/11 - Jornada 4


Calentito, muy calentito está el madridismo con el señor Howard Webb. Hablamos del mismo patán que arbitró el España - Suiza del último mundial (¿recordáis cómo fue el gol de los suizos?), que también pitó la final de la Champions (Van Gaal no terminó, precisamente, satisfecho con su actuación de aquel día) y fue responsable de no expulsar a De Jong, en la finalísima del Mundial de Suráfrica, cuando casi destroza a Xabi Alonso con una patada a lo Bruce Lee, pero más bestia.

¿Por qué está considerado este infecto ser el mejor árbitro del mundo? Muy sencillo: hace lo que FIFA y UEFA le ordenan sin ningún pudor. Y claro, para Platini y toda la gentuza que puebla los altos cargos de estos organismos, mejor que mejor, ya que así pueden manejar a su antojo todo lo que suceda en sus competiciones (lo mismo que hicieron con Obrevo para que el Barcelona no cayese estrepitosamente ante el Chelsea en semifinales de Champions, en su supuesto gran año futbolístico).

Esto es una vergüenza. Un ultraje de ámbito internacional. El Real Madrid practicó ayer un fútbol de escándalo y así fue parado, con un arbitraje de escándalo. Gattuso debió haber sido expulsado no una, sino varias veces ya en los primeros cuarenta y cinco minutos. Por su parte, el autor de los dos goles locales, Inzaghi, nada más entrar en el campo agredió a Xabi Alonso, a unos cinco metros del árbitro asistente, que estaba mirando la acción (comprobadlo en las repeticiones televisivas) y a una distancia similar al colegiado principal, completamente de cara a la acción. ¿Roja? Pues va a ser que no, parece ser que a Webb le parece bien que inflen a palos al bueno de Xabi. ¿Y qué me decís del número 20 milanista? El lateral Abate salió con la misión de desquiciar a Cristiano Ronaldo al coste que fuere. Debió haber sido expulsado por agresión primero y por doble amarilla después, pero ni una ni otra. El caso es que logró éxito en su cometido, ya que anoche Ronaldo estaba más a darse de tortas con Abate que a jugar al fútbol.

¿Por qué entonces dice Mourinho que le gustaría tener a Webb en todos los partidos? Porque es un árbitro UEFA y es casi seguro que nos lo volvamos a encontrar. ¿Qué es mejor, cargar contra él o allanar el camino para un próximo arbitraje? Mourinho es muy listo y ha hecho lo que debía, pero el madridismo se acoge a una frase que ha pronunciado hoy Tomás Roncero: "Manda Webbos".

Y es que manda Webbos que el Real Madrid pase por encima al Milán y sólo se hable del árbitro. Manda Webbos que con el baño que les metimos ayer sigamos con la negra en este estadio, donde sólo hemos ganado en partido no oficial (¿recordáis la manita que Guti y compañía le endosaron en su centenario?). Y manda Webbos que, pareciéndonos a aquel Milán de Arrigo Sacchi que tan perfectamente elaboraba la táctica del fuera de juego, estuviéramos a punto de perder porque al señor juez de línea no se le pasó por los mismísimos Webbos, pitar un fuera de juego de Inzaghi, en el que incurrió por más de metro y medio. ¡MANDA WEBBOS!

Terminado ya mi lícito recurso al pataleo, he de decir que nuestro Real Madrid cada día juega mejor. Los que temíamos, con la llegada de Mourinho, un Madrid a lo Inter de Milán (confieso que fui uno de ellos) afortunadamente podemos admitir que nos equivocamos del todo. Los primeros veinte minutos de anoche fueron de un fútbol espectacular: el Milán no nos inquietaba dada la perfección con la que ejecutábamos la suerte del offside y el Real Madrid iba a ocasión de gol cada cinco minutos.

Los locales estaban totalmente amedrentados, porque la diferencia de clase, calidad, juventud, físico, táctica y todo entre uno y otro era abismal. ¿Qué pasó entonces? Por un lado el anormal de Webb y, por otro, la falta de puntería. Eso en la primera parte, claro, porque en la segunda los males fueron otros.

Este Real Madrid debe aprender de una vez por todas a tener oficio. Si en la segunda mitad vas por delante en un partido de Champions, has de aprovechar la ventaja. El Milán es el Milán, que nadie dude de que Milán y Real Madrid son los dos mejores equipos de la historia del fútbol. Sin embargo necesita urgentemente un recambio de su vieja guardia, lo mismo que evidenció la selección italiana en el último mundial. Con el resultado a favor, ¿por qué no retrasar un poco las líneas, dejar que se estiren, que traten de llegar a nuestra portería y entonces matarlos a la contra? Cristiano, Higuaín y Di María, tres flechas fulgurantes que podrían haber hecho estropicios si hubiera habido huecos. Pero no, el Real Madrid se dedicó a hacer ronditos en la segunda mitad, como si quisieran imitar al torpe Barcelona, que aburre y aburre con contínuo fútbol horizontal (que nadie se confunda, jogo bonito no es buen fútbol y el Barcelona practica lo primero).

Es que resulta incomprensible que, con ventaja en el marcador, te cacen en un contragolpe y te empaten. Vale que Pepe resbaló (por cierto, dos partidos consecutivos de Pepe para olvidar, a ver si capta el mensaje: perdemos, te quito del campo y el resultado mejora) y vale que Casillas no suele cometer esos fallos de posicionamiento (se comió un poquito el balón por adelantarse demasiado al pase) pero nos pillaron a la contra y eso, con ventaja en el luminoso, no es de recibo en un equipo campeón.

Por cierto, no quiero olvidar hablar del primer gol: Ramos, perfecto todo el partido, se adelantó a un pase del rival, recuperó el balón y montó el contraataque. Después Di María se encargó de centrar al corazón del área, a un hábilmente desmarcado Higuaín, que batió raso y de tiro cruzado al meta local.

Mientras Mourinho estallaba en chispas porque los suyos no terminaban de hacerle caso, llegó el segundo en un flagrante fuera de juego. ¿De qué nos sirve aplicar bien esta táctica si la rompe el árbitro? ¿Qué habría sido del recordado Milán de Arrigo Sacchi con asistentes tan demencialmente tarugos como los del señor Webb?

El atentado cometido contra el fútbol anoche hubiera sido ya tremebundo si el Real Madrid no hubiese empatado en el descuento, porque desde que el Milán marcó el segundo, Webb permitió a los locales perder todo el tiempo del mundo de una manera tan, tan, tan descarada, que llegué a pasar vergüenza ajena. Gattuso dos minutos en el suelo fingiendo un tirón (porque luego bien que daba saltos creyendo que nos ganaban), Pirlo se tiró casi cinco minutos con otra bochornosa interpretación de una lesión. En cuanto podían, un italiano al suelo. Un bochorno monumental para uno de los mejores equipos de este deporte. ¡Qué pena!

Mou había dado entrada a Pedro León y Benzemá y he aquí que los otrora castigados, resolvieron el partido. Benzemá centró a León, desmarcado dentro del área y éste fusiló por bajo a Abiatti. Empate a dos, lloros en Milán, clasificación obtenida (cosa que no logró Guardiola, que demostró su cobardía, falsedad y maldad cuando se encaró con Sobakken, técnico del Copenague y tuvo que huir lastimosamente para no ser apaleado por éste) y miedo metido en el cuerpo a nuestros rivales.

¿Por qué miedo? Porque cualquiera que viera el partido y no fuera un descerebrado, se daría cuenta de que el Real Madrid llegó a meter al mismísimo Pirlo en su portería. Porque las ocasiones se sucedieron por doquier y porque, de no haber sido por un árbitro que parece odiar a España y todo lo que representa, el Real Madrid habría dado un serio correctivo al Milán.

En fin. Sólo espero que se centren, que sigan en esta línea y que alguien dé un importante tirón de orejas a Cristiano Ronaldo, porque lo de fingir faltas y hacer el estúpido en el campo, es propio de Dani Alves, no de un buque insignia del Real Madrid.

Este año, campeones.