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domingo, 29 de mayo de 2011

La muerte del fútbol


Nadie a quien le guste el fútbol puede estar satisfecho con lo que ha ocurrido estos últimos años (pinchad aquí donde amplío la información).

El fútbol ha muerto. De eso se ha encargado el Barcelona y una serie de medios de comunicación que han obnubilado la mente del aficionado. Parece que sólo hay una manera de jugar al fútbol y es la que despliega el Barcelona. Ahora hay que obviar, por ejemplo, que la selección italiana, con un fútbol completamente distinto, es tetracampeona del mundo.

Pero ahí radica la mentira extendida desde Barcelona, amplificada convenientemente por una serie de medios de comunicación que cada vez se dedican más a generar opinión, en propio beneficio (incluso la prensa de Madrid) que en lugar de informar.

¿Cual es el fútbol de este Barcelona? Jugar en horizontal, a la espera de que o bien Messi o bien el árbitro de turno, les solucione la papeleta. ¿Ésa es la única manera de jugar al fútbol? Ya os digo yo que no.

¿Qué es fútbol? Lo que hacía el Real Madrid de Di Stéfano, el Real Madrid de la Quinta del Buitre o el Milán de Arrigo Sacchi. Lo que hace el Barcelona no es fútbol, sino algo que definió a la perfección uno de los pocos periodistas "no comprados" que quedan en nuestro país, Tomás Roncero: el tiqui-atraca.

Además, los estamentos deportivos están debidamente aleccionados para que no permitan a ningún libre-pensador, como José Mourinho, decir la verdad, no sea que algún descerebrado de esos que dicen "entender" de fútbol, despierte de su letargo. Si Mou dice algo que vemos todos, como que cuando al Barcelona no le van bien las cosas, un árbitro se encarga de ayudarles, sanción al canto y de las gordas. Y de paso, si Mou fuerza una tarjeta y Guardiola tres, sanción de récord para el técnico portugués y para Guardiola, la posibilidad de elegir dos árbitros de su gusto para la ida y la vuelta de semifinales.

El fútbol ha muerto y ya no hay quien lo recupere. Los títulos del Barcelona estarán siempre bajo sospecha, aunque ya se encargarán de jugar con la fragilidad de la memoria, como han hecho con los tiempos de Franco (quitad los títulos en blanco y negro del Barcelona y veréis qué risa).

¿Por qué si no creéis que Platini se niega al uso de la tecnología en el fútbol? Porque así nadie podría venderse al mejor postor. Pero sólo hay un valiente, don José Mourinho, en un mundo de cobardes, así que, como le sucedió en su día a William Wallace o a cualquier héroe que se precie, se lo terminarán cargando.

domingo, 8 de mayo de 2011

Sevilla 2 - Real Madrid 6


La crónica del partido, aquí

Goleada sin paliativos del Real Madrid al Sevilla. Presión constante, líneas adelantadas y un 4-2-3-1 han sido las claves.

Al presionar arriba, el equipo genera muchas ocasiones de gol. Es algo que ya se vivió a principio de temporada (recordad las 32 ocasiones al Ajax). Junto con la presión, destacar los hábiles movimientos de Marcelo, que se ha comido a Capel, los inmejorables pases de Xabi Alonso desde el centro del campo, el buen partido de Kaká y Benzema, los destellos de calidad de Özil y, sobre todo, el sobresaliente Cristiano Ronaldo, que con cuatro goles se coloca al frente de la clasificación del Pichichi.

Aunque tranquilos, que no durará mucho: mañana le regalan al Barcelona tres penaltis para que Messi lo pille y tan tranquilos.

miércoles, 4 de mayo de 2011

F.C. Barcelona: La gran mentira

La crónica del atraco, aquí

Dicen que el Barcelona es más que un club y sí, estoy de acuerdo. ¿Por qué? Porque los clubes ganan sus partidos en el césped, mientras que el Barcelona lo hace en los despachos, comprando árbitros, colocando a su gente en las altas esferas (Gaspart, Vilaseca...), haciendo que Villar le deba uno y mil favores, saltándose controles antidopaje... Incluso tiene gente dentro del Premio Príncipe de Asturias, que se negaron en su día a que el Real Madrid, después de haber sido nombrado mejor equipo de fútbol del siglo XX (y por ende, de la historia) y haber ganado 3 Champions, entre otros títulos, en cinco años, fuera candidato a dicho galardón.

Es la manera de actuar del Barcelona: insultar, comprar, amedrentar, robar, engañar y mentir. Para muestra sólo tenéis que fijaros en los argumentos de uno y otro. El Real Madrid enseña un vídeo de lo que sucede en el partido y el Barcelona se limita a decir "sois unos llorones". ¿Qué tendría más peso en un tribunal de justicia? Está claro.

Pero lo más divertido es cómo tienen engañada a gran parte de la población, algo a lo que ha ayudado la inestimable prensa. Hay mucha gente que piensa que efectúan un fútbol estratosférico sólo porque tienen un 70% de posesión en los partidos. Eso, queridos amigos, es no saber de fútbol, porque ¿de qué le sirve a alguien la posesión si la mayor parte del tiempo que tiene el esférico se lo pasa en campo propio, intercambiando pases en horizontal?

Lo hemos visto en los últimos cuatro enfrentamientos entre Real Madrid y Barcelona. El primero, el de liga, empate a uno a pesar de que el árbitro se encargó de facilitar las cosas al Barcelona, con el penalti y expulsión de rigor. El segundo, la final de Copa, sin expulsiones, victoria del Real Madrid. El tercero, de Champions, el Barcelona seguía sin poder con el Real Madrid (mucha posesión pero no llegaba al área rival con el balón controlado, mientras el Real Madrid se acercaba en peligrosas contras). Hasta que apareció un árbitro alemán, nombrado el peor árbitro alemán del momento por los profesionales de la Bundesliga (y pitando semis de Champions, vaya tela) se inventó la expulsión de Pepe, se cargó el entramado táctico de Mourinho y, de paso, la eliminatoria.

Y ahora hemos llegado al cuarto, donde se ha comprobado hasta qué punto llegan las manipulaciones culés fuera del campo, porque dentro del terreno de juego no ha demostrado otra cosa que un nuevo concepto, acuñado por don Tomás Roncero: el tiqui-atraca.

En el partido de ayer se perdonó la expulsión de Pedrito (entrada escalofriante a por Lass), la de Iniesta (entrada por detrás evitando un contraataque de Di María sin posibilidad de llegar al balón, vamos, de libro), después se cortó un contraataque nuevamente de Di María por supuesta falta a Puyol (que no existió), lo siguiente fue el gol anulado a Higuaín, una serie de piscinazos de los culés para parar las contras blancas (pitó falta en todas) y un total pasotismo en tres faltas al borde del área azulgrana, muy peligrosas, que tampoco quiso pitar en los últimos veinte minutos.

Dicen los que no saben de fútbol, que las estadísticas hablan de pocos disparos a puerta del Real Madrid. Vamos a ver: si te anulan un gol (que ya es un disparo) y te cortan más de media docena de jugadas de peligro por decisiones arbitrales absurdas, resulta que al Real Madrid le han estafado, en el encuentro, cerca de diez disparos a puerta, que habrían entrañado más o menos peligro (ya os digo que más, habida cuenta de que siempre se cortaban acciones de superioridad numérica blanca).

El fútbol de ensueño del Barcelona se ha limitado al piscinazo. No hemos visto otra cosa que teatro, pero ni fútbol ni nada. El Real Madrid ha probado las malas artes culés (porque las imágenes son pruebas, los insultos no) y la UEFA ha demostrado el color de su camiseta al hacer caso omiso. Eso sí, Mourinho tendrá una sanción por decir la verdad. ¡Vaya defensa del juego limpio de la UEFA! Claro que sí, dando ejemplo.

Pero no penséis que esto ha ocurrido sólo este año (no olvidéis lo de Busacca, por cierto). La cosa viene desde hace tiempo. ¿Qué pasó contra el Kaiserlautern en la primera Champions del Barcelona? No debieron haber llegado a la final. Y ya en el partido clave de Wembley, el arbitraje fue más que dudoso (de no ser por el árbitro, no llegan a la prórroga). Por lo tanto, primera Champions ilegal.

¿Qué pasó en 2006 con el gol legal anulado a Shevchenko? Con ese tanto se clasificaba el Milán, pero quien llegó a la final de París fue el Barcelona, una vez más, gracias al árbitro. Por cierto, en aquella final dejaron al Arsenal con diez, para allanar el camino. Segunda Champions aún más ilegal, si cabe, que la primera.

¿Y la tercera? ¿Recordáis a un tal Ovrebo? Sí hombre, sí, el tipo calvo que decidió no pitar cinco claros penaltis a favor del Chelsea, gracias a lo cual el Barcelona se clasificó para la final. Por cierto, para los hipócritas amantes de las estadísticas: el Barcelona chutó un único tiro a puerta en todo el partido. ¿Aplicamos el mismo criterio para todos? Porque entonces, los mismos argumentos culés sobre los disparos del Real Madrid (que al menos han sido más de uno) deberían valer para aquel bochornoso espectáculo de fútbol mediocre y tiqui-atraco que ofreció el Barcelona.

Ahora van a por la cuarta y va a ser la mayor animalada de la historia, pues en justicia, el Barcelona debería haber sido eliminado por el Arsenal en octavos. Pero apareció un suizo de apellido Busacca y se encargó de facilitar las cosas, con una expulsión irrisoria (por no decir algo peor) de Van Persie.

Pero vamos a ver, ¿cuando ha hecho el Barcelona fútbol espectáculo en su vida? Con Cruyff no, desde luego. A los desmemoriados les recordaré que tres de las cuatro ligas conseguidas en aquel periplo fueron dos robos escandalosos en Tenerife y el penalti de Djukic. ¿Fútbol espectáculo? Si esto fuera la disciplina de salto olímpico, pues sí, pero resulta que no. Aunque en Barcelona utilizan el césped como agua.

Todos los trofeos importantes del Barcelona están bajo sospecha. Y su única razón para defenderse es llamar llorones a quienes denuncian sus trampas con hechos. Anoche hubiera dado igual que el que se enfrentase al Barcelona hubiera sido el Real Madrid de Di Stéfano, el de la Quinta del Buitre, el de Raúl y Zidane o el Milán de Arrigo Sacchi. ¿Por qué? Cada vez que había peligro cerca del área del Barcelona, el árbitro se inventaba una falta y asunto solucionado. Y aún así el Real Madrid logró marcar dos goles (uno de ellos anulado).

Mientras esta corrupción siga en liza, no merece la pena analizar esquemas, tácticas ni nada. Se ha decretado que un equipo gane, el Barcelona y ya está. Entonces esto qué es, ¿fútbol o pressing catch?

Por esa razón Platini jamás aceptará que haya tecnología en el fútbol, porque se le acaba el chollo. Hay favoritismos con el Barcelona por cómo ha colocado a sus figuras en los altos estamentos (no por su fútbol teatrero, eso es un invento de la prensa) y por el odio que en la UEFA profesan a Florentino Pérez por aquello del G-14. Después Florentino abandonó al Real Madrid a su suerte, en un acto sumamente cobarde, para más adelante llegar como el salvador...

Pero aquí el único que da la cara es José Mourinho. Y como es el único que tiene el valor suficiente como para decir la verdad, se lo cargan a base de sanciones, mientras que al tipo más falso que jamás he visto en mi vida, Guardiola, le permiten de todo, incluso ponerse chulo y llegar tarde a Pamplona para jugar un partido de fútbol, saltándose mil normas del reglamento a la torera.

El Barcelona en la final, atracando. Jamás ha hecho algo importante sin ayudas extrafutbolísticas, como se puede comprobar. Afortunadamente en el Real Madrid somos hombres y ganar así nos daría asco. Ellos celebran sus atracos agrediendo a periodistas, destrozando su ciudad y terminando en la cárcel. Nosotros nos vamos con la cabeza bien alta, denunciando la corrupción actual del fútbol. Pero claro, el señorío y la clase es algo que no se puede comprar.