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miércoles, 4 de mayo de 2011

F.C. Barcelona: La gran mentira

La crónica del atraco, aquí

Dicen que el Barcelona es más que un club y sí, estoy de acuerdo. ¿Por qué? Porque los clubes ganan sus partidos en el césped, mientras que el Barcelona lo hace en los despachos, comprando árbitros, colocando a su gente en las altas esferas (Gaspart, Vilaseca...), haciendo que Villar le deba uno y mil favores, saltándose controles antidopaje... Incluso tiene gente dentro del Premio Príncipe de Asturias, que se negaron en su día a que el Real Madrid, después de haber sido nombrado mejor equipo de fútbol del siglo XX (y por ende, de la historia) y haber ganado 3 Champions, entre otros títulos, en cinco años, fuera candidato a dicho galardón.

Es la manera de actuar del Barcelona: insultar, comprar, amedrentar, robar, engañar y mentir. Para muestra sólo tenéis que fijaros en los argumentos de uno y otro. El Real Madrid enseña un vídeo de lo que sucede en el partido y el Barcelona se limita a decir "sois unos llorones". ¿Qué tendría más peso en un tribunal de justicia? Está claro.

Pero lo más divertido es cómo tienen engañada a gran parte de la población, algo a lo que ha ayudado la inestimable prensa. Hay mucha gente que piensa que efectúan un fútbol estratosférico sólo porque tienen un 70% de posesión en los partidos. Eso, queridos amigos, es no saber de fútbol, porque ¿de qué le sirve a alguien la posesión si la mayor parte del tiempo que tiene el esférico se lo pasa en campo propio, intercambiando pases en horizontal?

Lo hemos visto en los últimos cuatro enfrentamientos entre Real Madrid y Barcelona. El primero, el de liga, empate a uno a pesar de que el árbitro se encargó de facilitar las cosas al Barcelona, con el penalti y expulsión de rigor. El segundo, la final de Copa, sin expulsiones, victoria del Real Madrid. El tercero, de Champions, el Barcelona seguía sin poder con el Real Madrid (mucha posesión pero no llegaba al área rival con el balón controlado, mientras el Real Madrid se acercaba en peligrosas contras). Hasta que apareció un árbitro alemán, nombrado el peor árbitro alemán del momento por los profesionales de la Bundesliga (y pitando semis de Champions, vaya tela) se inventó la expulsión de Pepe, se cargó el entramado táctico de Mourinho y, de paso, la eliminatoria.

Y ahora hemos llegado al cuarto, donde se ha comprobado hasta qué punto llegan las manipulaciones culés fuera del campo, porque dentro del terreno de juego no ha demostrado otra cosa que un nuevo concepto, acuñado por don Tomás Roncero: el tiqui-atraca.

En el partido de ayer se perdonó la expulsión de Pedrito (entrada escalofriante a por Lass), la de Iniesta (entrada por detrás evitando un contraataque de Di María sin posibilidad de llegar al balón, vamos, de libro), después se cortó un contraataque nuevamente de Di María por supuesta falta a Puyol (que no existió), lo siguiente fue el gol anulado a Higuaín, una serie de piscinazos de los culés para parar las contras blancas (pitó falta en todas) y un total pasotismo en tres faltas al borde del área azulgrana, muy peligrosas, que tampoco quiso pitar en los últimos veinte minutos.

Dicen los que no saben de fútbol, que las estadísticas hablan de pocos disparos a puerta del Real Madrid. Vamos a ver: si te anulan un gol (que ya es un disparo) y te cortan más de media docena de jugadas de peligro por decisiones arbitrales absurdas, resulta que al Real Madrid le han estafado, en el encuentro, cerca de diez disparos a puerta, que habrían entrañado más o menos peligro (ya os digo que más, habida cuenta de que siempre se cortaban acciones de superioridad numérica blanca).

El fútbol de ensueño del Barcelona se ha limitado al piscinazo. No hemos visto otra cosa que teatro, pero ni fútbol ni nada. El Real Madrid ha probado las malas artes culés (porque las imágenes son pruebas, los insultos no) y la UEFA ha demostrado el color de su camiseta al hacer caso omiso. Eso sí, Mourinho tendrá una sanción por decir la verdad. ¡Vaya defensa del juego limpio de la UEFA! Claro que sí, dando ejemplo.

Pero no penséis que esto ha ocurrido sólo este año (no olvidéis lo de Busacca, por cierto). La cosa viene desde hace tiempo. ¿Qué pasó contra el Kaiserlautern en la primera Champions del Barcelona? No debieron haber llegado a la final. Y ya en el partido clave de Wembley, el arbitraje fue más que dudoso (de no ser por el árbitro, no llegan a la prórroga). Por lo tanto, primera Champions ilegal.

¿Qué pasó en 2006 con el gol legal anulado a Shevchenko? Con ese tanto se clasificaba el Milán, pero quien llegó a la final de París fue el Barcelona, una vez más, gracias al árbitro. Por cierto, en aquella final dejaron al Arsenal con diez, para allanar el camino. Segunda Champions aún más ilegal, si cabe, que la primera.

¿Y la tercera? ¿Recordáis a un tal Ovrebo? Sí hombre, sí, el tipo calvo que decidió no pitar cinco claros penaltis a favor del Chelsea, gracias a lo cual el Barcelona se clasificó para la final. Por cierto, para los hipócritas amantes de las estadísticas: el Barcelona chutó un único tiro a puerta en todo el partido. ¿Aplicamos el mismo criterio para todos? Porque entonces, los mismos argumentos culés sobre los disparos del Real Madrid (que al menos han sido más de uno) deberían valer para aquel bochornoso espectáculo de fútbol mediocre y tiqui-atraco que ofreció el Barcelona.

Ahora van a por la cuarta y va a ser la mayor animalada de la historia, pues en justicia, el Barcelona debería haber sido eliminado por el Arsenal en octavos. Pero apareció un suizo de apellido Busacca y se encargó de facilitar las cosas, con una expulsión irrisoria (por no decir algo peor) de Van Persie.

Pero vamos a ver, ¿cuando ha hecho el Barcelona fútbol espectáculo en su vida? Con Cruyff no, desde luego. A los desmemoriados les recordaré que tres de las cuatro ligas conseguidas en aquel periplo fueron dos robos escandalosos en Tenerife y el penalti de Djukic. ¿Fútbol espectáculo? Si esto fuera la disciplina de salto olímpico, pues sí, pero resulta que no. Aunque en Barcelona utilizan el césped como agua.

Todos los trofeos importantes del Barcelona están bajo sospecha. Y su única razón para defenderse es llamar llorones a quienes denuncian sus trampas con hechos. Anoche hubiera dado igual que el que se enfrentase al Barcelona hubiera sido el Real Madrid de Di Stéfano, el de la Quinta del Buitre, el de Raúl y Zidane o el Milán de Arrigo Sacchi. ¿Por qué? Cada vez que había peligro cerca del área del Barcelona, el árbitro se inventaba una falta y asunto solucionado. Y aún así el Real Madrid logró marcar dos goles (uno de ellos anulado).

Mientras esta corrupción siga en liza, no merece la pena analizar esquemas, tácticas ni nada. Se ha decretado que un equipo gane, el Barcelona y ya está. Entonces esto qué es, ¿fútbol o pressing catch?

Por esa razón Platini jamás aceptará que haya tecnología en el fútbol, porque se le acaba el chollo. Hay favoritismos con el Barcelona por cómo ha colocado a sus figuras en los altos estamentos (no por su fútbol teatrero, eso es un invento de la prensa) y por el odio que en la UEFA profesan a Florentino Pérez por aquello del G-14. Después Florentino abandonó al Real Madrid a su suerte, en un acto sumamente cobarde, para más adelante llegar como el salvador...

Pero aquí el único que da la cara es José Mourinho. Y como es el único que tiene el valor suficiente como para decir la verdad, se lo cargan a base de sanciones, mientras que al tipo más falso que jamás he visto en mi vida, Guardiola, le permiten de todo, incluso ponerse chulo y llegar tarde a Pamplona para jugar un partido de fútbol, saltándose mil normas del reglamento a la torera.

El Barcelona en la final, atracando. Jamás ha hecho algo importante sin ayudas extrafutbolísticas, como se puede comprobar. Afortunadamente en el Real Madrid somos hombres y ganar así nos daría asco. Ellos celebran sus atracos agrediendo a periodistas, destrozando su ciudad y terminando en la cárcel. Nosotros nos vamos con la cabeza bien alta, denunciando la corrupción actual del fútbol. Pero claro, el señorío y la clase es algo que no se puede comprar.

8 comentarios:

  1. Estamos ante algo tan evidente, que produce sonrojo explicarlo.
    Lo del martes fue la guinda -por si alguien tenía dudas-, de lo que no es otra cosa que una reedición -más cutre y chusca-, del Moggigate en versión barretina y butifarra.

    Nada es casual.
    Ni la elección del árbitro - De Bleckeere se retira,al igual que Ovrebo en su momento-, ni nada de lo acontecido.

    Es todo tan obsceno,tan vergonzoso, que el robo, el asalto a mano armada, se veía venir desde el pitido inicial.

    Igual que se ve la sanción brutal que le van a meter a Mou este viernes, en ese ardid tan mafioso y tan clásico de matar al mensajero que ha tirado de la manta.

    Y un apunte para el debate:a la prensa no le interesa tirar del hilo.
    ¿Por qué?. Pues por que se acaba la Historia, se acabó el vender periódicos,las tertulias sobre si el Barça son ángeles caidos del cielo y mean "Eau de Butifarra" y deberían salir en hombros de cada estadio como Manzanares en La Maestranza.

    Esto es un negocio, en el que mientras haya ilusos, mientras haya gente que crea que es una competición limpia,seguirá el fraude como sucedió en Italia durante más de una década

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  2. Estoy de acuerdo, Natalia. Lo curioso es que hay personas que en muchos ámbitos de la vida son capaces de analizar la situación y ser objetivos y coherentes, pero que en cuestiones de fútbol, se obcecan y no ven, como bien dices, lo que tienen delante.

    Es una pena, pero es lo que hay. Un saludo.

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  3. Natalia, es todo un honor tenerte por aquí. Muchísmas gracias por tu aportación a este aprendiz de blog.

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  4. Paulino, en el blog de Natalia alguien ha colgado este enlace:

    http://www.youtube.com/watch?v=nPcDWAaVfOg

    Deberíamos colocarlo en portada, porque explica muchas cosas, como la poca capacidad de la gente para utilizar su cerebro en materia futbolística.

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  5. Lo del Barça y sus escándalos ya trasciende fronteras.
    El Wall Street Journal en un artículo demoledor titulado The World's Greatest Whiners ("Los mayores quejicas del mundo").

    El subtítulo no se queda atrás:

    "Con toda su teatralidad, el Barça ha prosperado usando a los árbitros".

    Sus autores, Jonathan Clegg y Mathew Futterman, desarrollan la tesis de que, cuando Alves fingió en la roja de Pepe, y Pedro y Busquets simularon sendas agresiones de Arbeloa y Pedro, todo se debía a un plan para influir en el arbitraje.

    "Este 'crescendo' de quejas parece una calculada campaña para obtener mejores faltas o conseguir que futbolistas del equipo rival sean expulsados".


    El rotativo es especialmente ácido con la imagen internacional que ha dejado el Barça: "Es un superclub que ha hecho quizás un daño irreparable y durarero a su reputación.

    El problema recae en el comportamiento de sus jugadores, que tiene tres categorías distintas:

    1) Lloros, quejidos y pataletas que uno podría esperar de un niño pequeño.
    2) Continuas apelaciones a un Dios justo para evitar la persecución de árbitros infieles y
    3) Una tendencia a reaccionar ante cualquier impacto con otro jugador retorciéndose de dolor, como si fuesen Desdémona en su lecho de muerte en el 'Otello' de Verdi".


    The Wall Street Journal sostiene su tesis en la desproporción de faltas y tarjetas que le pitan al Barça a favor y en contra.

    "Sorprende lo bien que este arranque de histrionismo está funcionando. El Barça ha cometido en esta Champions 11,4 faltas de media por partido (137 en total), mientras que ha recibido 195, el récord del torneo, 16,2 de media.

    En otras palabras, hay una diferencia de más de cuatro faltas... Además, el Barça ha visto sólo 13 amarillas, por 32 del Real Madrid. El Manchester United tiene una tarjeta menos, 12, pero, significativamente, le han pitado 19 faltas más en contra que al Barça".

    El diario neoyorquino refleja las quejas de Mourinho contra Stark compara al Barça y utiliza una frase ingeniosa para definir el estilo azulgrana: "Fancy Flicks and Dirty Tricks" ("Una película elegante con trucos sucios").

    "Es fácil apuntar que fingir, tirarse y presionar al árbitro ha sido parte integral de la cultura del fútbol (...) pero el Barça puede ser el primer equipo en emplear esta estrategia para poder ganar una Copa de Europa".

    En esa línea, recoge el testimonio del polémico ex jugador italiano Giorgio Chinaglia:

    "Tienen esa actitud de 'Somos los mejores, ¿cómo te atreves a enfrentarte con nosotros?' Alves debió ser el expulsado. Eres un profesional, ¿qué haces tirándote al suelo así?".


    Pues si salvo la prensa española,apesebrada,servil y patética, en el resto del orbe ya han captado el fraude.

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  6. Una reflexión que creo que es reveladora:
    ¿Recordais cuando España quedó eliminada en el Mundial de Corea por el arbitraje de Al Ghandour?.
    Los mismos que ahora se rasgan las vestiduras cuestionado "¡¡cómo es posible que Mourinho dude de la limpieza de la UEFA y de la Champions League!!", son los mismos que calificaron de "robo" y "atraco" la eliminación de España por Corea.

    Esos mismos que ahora editorializan contra Mourinho y el Madrid, son los mismos que decían que a la FIFA le interesaba que Corea pasase de ronda por ser el país anfitrión.

    Los mismos que critican ahora a Mourinho, son los que aplaudieron la rajada de Camacho en sala de prensa contra la FIFA y el árbitro, suscribiendo que aquello fue "un robo a mano armada", que "todo estaba organizado" para que España no pasase y que aquello era un "fraude".

    Esos mismos son los que ahora despellejan a Mourinho; esos mismos que decían que la FIFA era una mafia, son los que ahora dicen que la UEFA es un ejemplo de limpieza ;esos mismos que entonces dijeron que Al Ghandour estaba "dirigido" son los que ahora dicen que Stark y De Bleckeere son honestos y que ,cómo mucho, "se equivocaron como se equivocan todos los árbitros"; esos mismos que aplaudieron que Helguera -poseido por la ira- le dijera a al Ghandour a gritos a milímetros de su cara "¡¡nos has robado,nos has robado!!", son los mismos que critican a Casillas,Mourinho o Cristiano por hacer gestos de que les han afanado la cartera.

    Esa es la hipocresía.
    Ese es el cinismo.
    Y eso, sinceramente, es lo que a mí personalmente me da un asco profundo.

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  7. Pues sí, Natalia, tienes toda la razón. Algo pasa con el Barcelona y Guardiola, que tienen a todo el mundo abducido, como si hubiesen perdido la capacidad para razonar.

    Sinceramente, cada vez me acuerdo más del gran Guti cuando llamaba a quienes le insultaban "paletos", porque es la sensación que hay cuando se oye a mucha gente hablar del Barcelona.

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