Calendario

Calendario completo de la temporada 2017-2018 del primer equipo de fútbol, RM Castilla y primer equipo de baloncesto. Hora de Madrid. Se irá actualizando a medida que se conozcan las fechas y horas exactas.

lunes, 26 de julio de 2010

El adiós de Raúl

Lo que llevaba tiempo siendo un secreto a voces, ya es oficial: don Raúl González Blanco se marcha al Schalke 04 tras 5.747 días de madridismo, que se dice pronto.


¿Qué se puede decir de alguien que durante unos dieciséis años ha tenido un comportamiento ejemplar e intachable en el Real Madrid? Durante toda esta temporada, en la que ya se rumoreaba que no iba a seguir, se le deberían haber hecho homenajes en todos los campos de España. Era lo suyo y lo justo, ya que por números es el mejor futbolista español de todos los tiempos, tanto con el Real Madrid como con la Selección Española.

Pero ¿cómo se le iba a homenajear si dentro del madridismo existe un grupo de anti-Raulistas? Disculpadme, pero los de ese grupo, por mucho que lo pretendan, no son del Real Madrid, sino una cuadrilla de envidiosos que no distinguirían la clase y la calidad aunque se dieran de bruces con ella. Una cosa es discrepar acerca del actual estado físico de Raúl (que no será muy malo cuando va a fichar por un equipo que jugará la Champions) y otra muy diferente atacar despiadadamente al gran capitán blanco. Ese tipo de comportamientos es una vergüenza, pero al igual que hace don Raúl, los obviaremos.


La bandera de Raúl, además de la blanca y la española, ha sido siempre la del respeto. En todos los campos en los que ha jugado ha seguido siempre la máxima del himno blanco: enemigo en la contienda, cuando pierde da la mano sin rencillas ni rencores, como bueno y fiel hermano. ¿No os gustaría que todos aquellos futbolistas que recalan año a año en el Real Madrid tuvieran la profesionalidad de Raúl? Pues eso.

Si Fernando Hierro dice que Raúl lleva la camiseta del Real Madrid grabada en la piel, no es un comentario baladí. Si alguien tan problemático como Snejder habla maravillas acerca de Raúl, tampoco. Muchas mentiras hemos oído acerca del seno del vestuario blanco; la verdad es que Raúl es un hombre de equipo y siempre ha intentado lo mejor para el Real Madrid y no para sí. Si este fuera el caso, ¿no permanecería un año más en la disciplina blanca cobrando su gran sueldo?


El antimadridismo que hay en España, así como la cantidad de atontados (por no decir algo peor) que tratan de justificar su mal llamada objetividad echando pestes sobre Raúl, a la vez que afirman ser madridistas, ha hecho que Raúl no haya tenido el último año que merecía. En otros deportes y en otros países, los deportistas de leyenda son despedidos con honores. Recuerdo el caso de Kareem Abdul Jabbar, de Los Angeles Lakers, con una última temoprada en la que recibió emotivos homenajes en todas las canchas de Estados Unidos. Es la diferencia entre buenos aficionados y envidiosos. Pero en España, ya sabemos lo que nos toca.

El caso más flagrante se produjo en Gijón (ese lugar donde perdimos la liga porque un inepto decidió anular un golazo del 7) y eso que Raúl estuvo a la altura cuando Quini visitó el Santiago Bernabéu. Los paletos aficionados locales gritaban vítores en favor de un Villa que, nuevamente, ha vuelto a desaparecer en los partidos importantes de la selección (semifinal y final del Mundial).


Es una pena. Todo lo que llevo escrito debería versar únicamente acerca de Raúl, pero el clima futbolero de los últimos años es tan estúpido que incluso en un día como hoy hemos de denunciarlo.

Los títulos que Raúl ha conseguido en el Real Madrid sólo son superados por los míticos Di Stéfano, Gento y compañía. En su periplo madridista ha ganado 3 Champions Leagues, 6 Ligas, 4 Supercopas de España, 2 Intercontinentales y una Supercopa Europea. Se le ha resistido la Copa del Rey y eso que ha jugado varias finales. La última que ganó el Real Madrid se conquistó con goles de Butragueño y Lasa... A ver si ahora con Mourinho se lo toman en serio de una vez.


Debutó un 29 de octubre de 1994 en La Romareda. Desde entonces ha marcado 323 goles en 741 partidos oficiales (y eso que jugó más de cuatro años de interior derecho e incluso de lateral, porque si no sus números, a día de hoy, serían inalcanzables). Curiosamente su último gol como madridista también fue en Zaragoza.

Su primer gol llegó pasada una semana de su debut y fue contra el Atlético de Madrid. Con sus diecisiete añitos completó un partidazo ya que provocó el penalti que supuso el primer gol del Real Madrid y dio una asistencia a Iván Zamorano, además de su mencionado gol, claro está. El resultado final fue de 4 a 2.


A partir de ahí, su carrera fue meteórica. Fijándonos en las estadísticas, que nunca mienten, sus números asustan:

1ª División: 228 goles en 550 partidos (0.42 goles por partido)
Copas Nacionales: 25 goles en 45 partidos (0.56 goles por partido)
Copas Internacionales: 69 goles en 135 partidos (0.51 goles por partido)
Selección Española: 44 goles en 102 partidos (0.43 goles por partido)


El promedio goleador de Raúl en toda su carrera, sin contar categorías inferiores, es de 0.44 goles por partido o lo que es lo mismo: es muy difícil que Raúl permaneciera dos partidos consecutivos sin marcar. ¿Quién promedia semejantes números a pesar de estar relegado a posiciones muy alejadas del área durante más de cuatro años, por culpa de una serie de ineptos cuya táctica era situar a Ronaldo solo arriba y al resto del equipo veinte o treinta metros por detrás? Nadie, salvo uno de los mejores jugadores en todos los sentidos que jamás haya existido: don Raúl González Blanco.


Raúl ha demostrado dominar todas las suertes del juego. Sus acciones más famosas son su temible aguanís y su clásico gol de vaselina haciendo la "cuchara" metiendo el empeine por debajo del balón. Pero hay más, por poner un ejemplo, es el mayor goleador de cabeza en activo. Pero si algo le ha caracterizado es su afán por ganar, tirando del carro una y otra vez por muy fea que estuviera la cosa. En una ocasión le oímos decir que le encantaban las situaciones límite y es cierto, ya que le hemos visto resolver partidos in extremis una y otra vez.


Las distinciones individuales son interminables como muestra el siguiente cuadro, extraído de la web Wikipedia:

Distinción Año
Premio Don Balón al mejor jugador joven de la Liga. 1995
Incluido en el mejor 11 mundial por la UEFA 1997
Nombrado mejor jugador de la Copa intercontinental. 1998
Trofeo Pichichi al máximo goleador de la liga española. 1999
Bota de Bronce 1999
Incluido en el mejor 11 mundial por la UEFA 1999
Máximo goleador de la Liga de Campeones de la UEFA 1999-00. 2000
Delantero del Año de la UEFA 1999-00 2000
Máximo goleador de la Liga de Campeones de la UEFA 2000-01. 2001
Delantero del Año de la UEFA 2000-01 2001
Bota de Bronce 2001
Trofeo Pichichi al máximo goleador de la liga española. 2001
Jugador Mundial de la FIFA, galardón de bronce. 2001
Balón de Plata al segundo mejor jugador del año en Europa. 2001
Incluido en el mejor 11 mundial por la UEFA. 2001
Delantero del Año de la UEFA 2001-02 2002
Máximo goleador de la Copa del Rey. 2002
Incluido en la lista FIFA 100 de los mejores jugadores vivos del siglo XX. 2004
Máximo goleador de la Copa del Rey. 2004
Medalla de Oro de la Real Orden al Mérito Deportivo que premia una excelsa carrera deportiva. 2006
Deportista español del año en la gala de As 2007
Trofeo Alfredo Di Stéfano 2008
Marca Leyenda 2009
Medalla de Oro de la comunidad de Madrid 2009
Medalla de oro de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) 2010


Ostenta muchos records como máximo goleador de la Champions y de la Selección Española, por citar los más importantes. Pero, como dijo en su día Fernando Hierro, ha sido un Ferrari que ha pasado velozmente a todo el mundo por el camino. Desde aquí le deseamos mucha suerte en su nueva andadura en Alemania esperando que, dentro de muy poco, vuelva a la disciplina del Real Madrid, quién sabe si como técnico o responsable de las categorías inferiores.


Hasta siempre.

martes, 13 de julio de 2010

Mundial 2010: Seguimiento a España VII - Campeones

Por fin lo hemos conseguido. Lo que parecía imposible, que España fuera campeona del mundo en fútbol, ya es un hecho. Como país hemos conseguido deportivamente todo: somos actuales campeones del mundo en fútbol y baloncesto (casi nada) tenemos al actual campeón de Wimbledon y Roland Garros, al actual campeón del Tour de Francia (este año parece que Contador lo va a tener complicado pero, hasta que se resuelva, defiende título) y, además, hemos tenido campeones del mundo de boxeo y de Fórmula 1, deportes que siempre han tenido mucho tirón. Aparte olimpiadas, golf, vela y una interminable sucesión de éxitos deportivos cosechados por los españoles.

Pero siempre hay quien no sabe alegrarse de lo bueno. Se leen comentarios del tipo "el Barcelona ha ganado el Mundial" y digo yo, ¿acaso no ha sido Casillas el futbolista más determinante del campeonato? Frente a Paraguay paró un penalti que nos hubiera enviado a casa, una vez más, en cuartos, además de dos intervenciones de las suyas: milagrosas. Contra Alemania tuvo que solventar dos trallazos (uno a bocajarro dentro del área) y dominar el juego aéreo contra un montón de "pivots de baloncesto". Y en la gran final, hasta dos veces se plantó solo, en uno contra uno, alguien de la velocidad y regate de Robben. Y ahí estuvo Casillas, infranqueable. Habrá que preguntar, por cierto, a Piqué y Puyol en qué estaban pensando cuando permitieron a Robben pasar entre los dos como Pedro por su casa.


Los amigos de la FIFA han decidido otorgar el premio de mejor jugador del Mundial a Forlán. De acuerdo que el uruguayo ha tenido un concurso vital para su selección, pero Uruguay ha quedado cuarta. Entiendo que el MVP o como lo queráis llamar, ha de concederse al principal protagonista en la consecución de la victoria y éste ha sido, sin ningún género de duda, Iker Casillas.

Aunque todavía es más vergonzoso comprobar quién ha sido designado tercer mejor futbolista del campeonato: David Villa. Vamos a ver: ¿dónde estaba este fantoche en la semifinal contra Alemania? Os lo diré: fallando tres claras ocasiones de gol, de esas que suelen pagarse caro si se perdonan. ¿Y en la final? Más de lo mismo: perdonando la vida. Tuvo la oportunidad de marcar con Stekelenburg fuera de sitio, pero chutó raso y sin apuntar un balón que, ligeramente elevado (con media altura hubiese bastado) habría terminado en gol. ¿Sabéis quién lo despejó? Un defensa que yacía en el suelo.

Lo de Villa no es nuevo. En la Eurocopa desapareció en el partido clave, frente a Italia. Después se lesionó y somos muchos los que pensamos que, gracias a ello, España ganó el campeonato de Europa de selecciones. La razón es simple: Aragonés jamás habría quitado a Villa del once inicial, de forma que no habríamos jugado con cinco centrocampistas. Eso hubiera devenido en un menor control del balón y del juego, además de menos espacios para Torres. Y si no recuerdo mal, el gol de la victoria lo logró el delantero del Liverpool de esa manera: corriendo hacia el espacio.

Están intentando que no podamos disfrutar del mundial, pero no lo van a conseguir. Casillas es, a todas luces, la gran razón de que seamos campeones y resulta que es el capitán del Real Madrid y de la selección. Lo bueno es que ellos también lo saben, así que se tendrán que aguantar y limitarse a su mala educación.


Aunque para mala educación (por llamarla de alguna manera) la holandesa y la arbitral. Que alguien como Van Bommel haya acabado todos los partidos del mundial es una vergüenza. El pivote holandés ha repartido estopa durante todo el campeonato y se lo han permitido. Si clamé contra él por sus entradas frente a Uruguay (en concreto una sobre la rodilla de un rival que lo pudo haber lesionado para siempre) lo que hizo contra España no tiene nombre. Entre él, De Jong y alguno más se liaron a practicar Kung-fu (y si no que se lo pregunten a Xabi Alonso, que recibió la entrada más escalofriante de todo el mundial, la cual podéis ver en la siguiente foto) y como el colegiado inglés lo permitía, pues adelante. ¿Y este árbitro ha tenido el premio de pitar final de Champions y final de Mundial? Pues cómo será el resto.


Las acciones "extradeportivas" holandesas fueron la única diferencia entre el España - Alemania y el Holanda - España. Los alemanes se comportaron como caballeros y hay que aplaudirles. A lo que me refería es al juego: España fue el claro dominador mientras sus rivales corrían en pos del balón. Robben era frenado cada vez que entraba por la derecha, donde es muy previsible (de hecho sus dos ocasiones llegaron entrando por el centro y por la izquierda) y Snejder desaparecía ante la presencia de Alonso y Busquets. Por cierto, ¿dónde se han metido aquellos que dicen que el Real Madrid se equivocó al vender a estos dos elementos? Uno, un borracho que se ganó el apodo de "Wiskhy" Snejder. El otro un futbolista que se lesionaba cada dos por tres. No me parece mal negocio venderlos por un buen dinero, la verdad. Teniendo en cuenta que quien llegó, Cristiano Ronaldo, ha marcado 33 goles en 34 partidos, uno se da cuenta de la cantidad de gente que tendría que haber nacido muda.

Pero el periodismo es así. Ahora toca dañar al Real Madrid, pues nada, en el momento más "inoportuno" se suelta una barbaridad que consiga el efecto deseado y aunque semanas después se demuestre que no había razón alguna en la aseveración que fuere, da igual porque el daño está ya infligido y, seguramente, existirá la posibilidad de desviar la atención hacia otro fuego. Una vergüenza.

Posiblemente si hubiese escrito el día en que ganamos (porque es un triunfo de todos los españoles y quien diga lo contrario es un mamarracho) este post hubiese sido muy distinto: alegría, alegría y más alegría. El haberlo hecho unos días después, unido al dolor de cabeza (que todavía no ha terminado San Fermín) hace que uno vea las cosas con perspectiva. Decir que fuimos muy superiores y merecimos ganar lo sabe todo el mundo, eso es muy fácil. Pero un pequeño estudio de las repercusiones y de las fechorías que intentarán conseguirse con esta gran victoria ya es otro cantar.


Brevemente, con respecto a las tácticas, decir que de entrada Del Bosque situó a Pedrito demasiado escorado en banda derecha. Contra Alemania el canario funcionó a las mil maravillas moviéndose entre líneas. ¿Por qué el cambio? No lo sé, pero al delantero le afectó, pues no rindió a la misma altura. En la segunda parte fue sustituido por Navas y él sí que funcionó, no en vano es su posición natural: la banda derecha. A él le debemos gran parte del gol de la victoria, ya que sacó un balón jugado desde el lateral, driblando previamente a dos rivales en una acción colosal que terminó con el gol de Iniesta.

España debería haber sentenciado antes, pero entre los paradones de Stekelenburg (detuvo un cabezazo de Ramos increíble) y la falta de puntería del sobrevalorado Villa, llegamos a la prórroga. Afortunadamente, cuando todo parecía avocado a los penaltis, marcamos y nos proclamamos campeones.

Las claves de este campeonato han sido el centro del campo y la portería. Alonso y Busquets se han erigido como amos y señores del fútbol. Su dominio era tal que Xavi e Iniesta tenían libertad para hacer y deshacer a su antojo en labores exclusivas de ataque. Si olvidamos el partido de Suiza (que claramente fue un accidente) el encuentro en que más hemos sufrido fue en cuartos de final contra Paraguay. Es el único partido en que la pareja Alonso - Busquets no logró imponerse y así nos fue. Es curioso esto del fútbol: los paraguayos nos hicieron muchísimo daño porque no nos concedieron el balón. No es que ellos lo quisieran, pero no nos dejaban jugar dada su constante presión. Por alguna razón que no alcanzo a comprender, alemanes y holandeses decidieron echarse atrás y permitirnos elaborar nuestro fútbol. No seré yo quien proteste, desde luego. Y con respecto a la portería, nadie, ni siquiera el culé más fantoche, ni aquellos impresentables que decían que el titular debía ser Valdés (qué risa) podrán ocultar el hecho de que este mundial se ha ganado gracias a Iker Casillas.


Somos campeones del mundo y eso es algo bueno para España. Es lo que tenemos que defender los buenos españoles y es una defensa fácil, ya que simplemente nos referimos a lo que pasó. Habrá quien quiera tergiversar los hechos, como siempre. Nos toca a nosotros, a los buenos, pararles los pies. Hemos ganado gracias a Casillas, pero ese no es el mensaje que hay que transmitir ya que quien ha ganado el mundial no es un club de fútbol, sino el equipo de todos los españoles, la Roja, la Selección Española. Que nadie os quite este momento de felicidad. VIVA ESPAÑA.

jueves, 8 de julio de 2010

Mundial 2010: Seguimiento a España VI

España lo ha conseguido: está en la gran final. ¿Quién nos iba a decir que el partido en que más íbamos a sufrir era el de Paraguay? Teniendo en cuenta que los cuartos de final nunca se nos habían dado bien, ¿nos vamos a quejar? Ya lo creo que no.

El domingo, tras la selección, estará un país entero, un país unido. Vengo criticando (y nunca me esconderé por ello) a ciertos elementos que, sin sentirse españoles, han querido jugar con la Roja por el prestigio que implica, para un futbolista, ganar el mundial. Uno de ellos marcó el gol que nos clasifica y, ¿sabéis qué? Puyol odiará España, pero lo que ha logrado es hacernos un gran favor. Si algún día el cerebro le llega, se dará cuenta y comprenderá su estupidez supina (o bien se dará cabezazos contra la pared, eso ya es su problema).


Sin embargo, gentuza hay en todos los sitios. La noche del partido, en la Plaza del Castillo de Pamplona se emitía, en pantalla gigante, la semifinal. Muchísima gente con banderas de España, bufandas y camisetas jaleaban a la selección. De pronto un grupo de criminales (no se les puede llamar de otra manera) increparon a unos chavales a gritos de "españoles de mierda" y terminaron por herir de cierta gravedad a un joven gaditano (así lo recoge el expediente policial, porque creo que en Cuatro no dieron la noticia con, precisamente, rigor). Afortunadamente se recupera favorablemente en el hospital de un navajazo que entró por su axila derecha y llegó al pulmón.

Es lo que pasa en esta ciudad mía, Pamplona, que hay una mayoría de gente buena que se siente amedrentada por cuatro hijos de puta (siento el vocabulario pero es lo que hay). Uno piensa que con victorias en algo tan importante para nuestra sociedad como el fútbol, tanto del Real Madrid como de la selección española, la gente comenzará a ser más valiente y tendrán ese empujón necesario. Afortunadamente esa noche no me topé con el incidente y sí con un montón de colorido español.

Sobre la semifinal en sí, realmente no hay mucho que contar. Eso es gracias al partidazo que hizo España. Desde el minuto uno los nuestros se hicieron con el balón. Alemania, agazapada atrás, trataba de forma muy ordenada y eficaz de que España no le crease jugadas de gol, pero apenas si llegaron a tener el balón en nuestro campo durante algunos minutos.

Del Bosque acertó dando entrada en el terreno de juego a Pedrito. El delantero canario volvió locos a los alemanes con sus continuos movimientos entre líneas. De no ser por su gran fallo al final (no centró a Torres en la jugada que podría haber sentenciado el asunto con un 2-0) su partido podría calificarse como perfecto.


Quien no cumplió fue el otro delantero, Villa, al fallar sus tres oportunidades de gol, cumpliendo así una máxima: con la selección, el día importante hay que preguntar ¿dónde está Villa?

El resto del equipo español merece un sobresaliente. Alonso y Busquets se erigieron en los amos y señores del centro del campo. Por un lado dirigieron fantásticamente a España y por otro y no menos importante, no permitieron un solo contraataque alemán. Imagino que la idea de Löw era cogernos a la contra (sólo así se explica que comenzara con dos líneas juntas sin salir de campo propio) pero con estos dos bastiones, los alemanes nada pudieron hacer.

Otro futbolista decepcionante durante todo el mundial, a pesar de que ha marcado algún que otro gol: Lukas Podolski. Se suponía que nos podía haber hecho mucho daño ya que atacaba por la banda defendida por Ramos y el defensa madridista pasó más tiempo atacando que defendiendo. Sin embargo casi no nos enteramos de que Podolski jugó, lo mismo que Özil, que ha efectuado un mundial al revés que los españoles: de más a menos.


Es curioso que un partido en que España domina con buen juego y gran toque de balón, se acabe ganando por una jugada típica de nuestro fútbol de antaño. Puyol, redimiéndose de sus desastrosas actuaciones contra Suiza (ésta nos costó la derrota) y Portugal (aquí emuló a John Terry) encarnó el típico gol de raza española, viniendo por sorpresa desde atrás con todo, en un córner, llevándose por delante incluso a su compañero Piqué y rematando de cabeza a gol. Menos mal que al árbitro no le dio por anularlo, ya que a Villa no se le ocurrió otra cosa que, segundos antes, entrar en contacto con el guardameta Neuer dentro del área pequeña.

A pesar del dominio español, el partido pudo haber cambiado su curso en un par de detalles, demostrándose así que quien gana un mundial no sólo debe ser el mejor, sino que también debe contar con la suerte. No habría pasado nada si expulsan a Ramos por una fortísima entrada (plantillazo sobre el tobillo de un rival) cometida en la primera parte. Y tampoco nos hubiera extrañado que Alemania materializase una de sus dos ocasiones de gol, dada la fiabilidad de este equipo. Sin embargo ahí estaba Casillas, cerrando una vez más las bocas que decían que no debía ser el portero de este equipo. Detuvo un fuerte lanzamiento desde fuera del área a la base del poste y un trallazo a bocajarro desde dentro, con tal sencillez que dio la sensación de que era fácil. Por eso es el mejor portero del mundo, porque hace fácil lo difícil y más con el Jabulani de por medio. A todo esto: no permitió el juego aéreo alemán porque acertó en todas sus salidas. Lo comento porque algunos periodistas de Canal Plus debieron de ver un partido diferente.


Los alemanes con defensas de más de metro noventa y les marcamos un gol en un saque de esquina... Increíble. Cuidado porque Holanda podría decir lo mismo, ya que eliminó a su principal rival, Brasil, en una jugada similar, cabeceada por Snejder. Digo esto porque España y Holanda han llevado trayectorias similares: su fútbol ha mejorado conforme avanzaba el mundial, ambas han derrotado a dos castillos que, de entrada, eran superiores (Alemania y Brasil) y las dos se encuentran ante la posibilidad de ganar un mundial por primera vez en su historia.

Me he encontrado a muchos aficionados para los que ya somos campeones y puedo decir por experiencia que, ganar el partido antes de bajarse del autobús, nunca ha sido un buen consejo. Vencer a Alemania tiene dos cosas: la buena es el efecto positivo de vencer a un rival de semejante entidad, la mala es el efecto negativo de considerar que lo más difícil ya está hecho. La final de un Mundial es un reto formidable y hay que encararlo como merece.

Así que ¡VIVA ESPAÑA! y mucha suerte para todos.

miércoles, 7 de julio de 2010

Mundial 2010: Holanda se convierte en la primera finalista

Desde que inició el Mundial, son muchos los sitios de internet en los que se ha podido leer que el fútbol europeo no valía nada, que los mejores equipos estaban en sudamérica y cosas por el estilo. El caso es que tres de los cuatro semifinalistas pertenecen al viejo continente y, la final, será europea por completo. No hay que menospreciar a nadie, porque luego pasan estas cosas.

Dicho esto, anoche se jugó la primera semifinal en la que Holanda venció por 3 goles a 2 a Uruguay. He de confesar que me hubiese hecho ilusión ver a Forlán y compañía en la final, ya que han tenido un mérito enorme por todo lo realizado en este campeonato. Pero fútbol es fútbol y aquí sólo cuentan los goles.

Van Marwijk en su línea: dos pivotes defensivos, Kuytt por la izquierda, Robben por la derecha, Van Persie, a pesar de su mal Mundial, otra vez como ariete titular y Huntelaar y Van der Vaart en el banquillo.

Tabárez en la suya: presión y trabajo constante, orden en las tácticas y ese gran futbolista llamado Diego Forlán tirando del carro, a pesar de encontrarse lesionado.


Pero algo cambió en Holanda: Robben tenía libertad de movimientos, por lo que unas veces entraba por la derecha, otras por la izquierda y otras desde la media-punta. El pobre Kuytt seguía relegado en su ostracismo de la banda izquierda (si su seleccionador prefiere jugar con diez, allá él). Por su parte, los laterales tenían más presencia en ataque que en otros partidos. Tal es así que el veterano Giovanni Van Bronckhorst marcó el primer gol del partido a los dieciocho minutos, de un soberbio cañonazo, escorado en la banda izquierda a unos treinta metros de la portería, que se coló inmisericorde por toda la escuadra.

Uruguay no se amedrentó en ningún momento y plantó cara, a pesar de la diferencia de calidad entre los futbolistas de ambos países. Así, poco antes del descanso, Diego Forlán, también desde fuera del área, empató el partido. Tuvo colaboración del meta Stekelenburg, ya que el chut era parable, pero hay que reconocer que pocos diestros son capaces de chutar con efecto y potencia desde tan lejos con la pierna izquierda. Eso es mérito del entrenamiento del incansable Forlán. Si Snejder se hubiera dedicado a lo mismo cuando estuvo en Madrid en lugar de convertirse en el Pichichi de la noche, posiblemente nunca se hubiera marchado de nuestro equipo.


Es increíble que Van Bommel terminara la primera parte sin tarjetas. Realizó hasta tres acciones que podrían calificarse como "cafres". También hubo una peligrosa patada en la cara de Cáceres sobre Demy de Zeeuw, que no fue castigada como debería, pero en este mundial uno de los grandes males de los árbitros es no pitar nada.

Van Marwijk reaccionó en el descanso y dio entrada a Van der Vaart, con lo que el equipo mejoró en el centro del campo. Holanda creaba mucho peligro y eso se notó en el marcador: en el minuto 70 Snejder logró el segundo de tiro cruzado y en el 73 Robben cabeceó a las redes un buen centro de Kuytt.


Holanda podía haber logrado una gran goleada, pero fallaron varias ocasiones claras de gol, lo que casi les cuesta un disgusto. Ya se sabe que en fútbol quien perdona... Así que en el minuto 90, un gol de Maximiliano Pereira metió a toda Holanda el miedo en el cuerpo. Con otro tanto irían a la prórroga y éste casi llega en una última oportunidad de Arévalo.

La naranja mecánica llega por tercera vez a una final de un mundial. Las anteriores fueron en Alemania 74 y Argentina 78. Hace falta tener mala suerte para enfrentarse en dos finales al anfitrión, pero el fútbol es así. Ahora tienen su oportunidad. Dentro de un rato sabremos si quien les acompaña es España o Alemania. Suerte y que viva San Fermín.

domingo, 4 de julio de 2010

Mundial 2010: Alemania humilla al prepotente Maradona

Por catalogarlo de alguna manera, Maradona fue en los ochenta tan gran futbolista como en la actalidad bocazas y provocador. Que si a España le ayudan los árbitros, que si los alemanes sólo corren... Hay uno que sí corre y mucho, el mejor piloto en la historia de la Fórmula 1, Michael Schumacher, pero también hay otros que, además de correr, saben meter goles: cuatro en octavos a Inglaterra y, consecutivamente, otros cuatro en cuartos a Argentina, no es fruto de la casualidad.


Quiero suponer que Maradona pretendía ganar en rueda de prensa lo que su equipo era incapaz de ganar en el campo. El problema es que tanta provocación tiene su contrapartida si las cosas salen mal. Así la prensa internacional califica el partido entre alemanes y argentinos con adjetivos del tipo recital, humillación, bochorno, espectáculo... Los argentinos a casa y Messi cero goles. A ver si la vendida prensa de nuestro país hace con él la misma sangre que con Cristiano, que al menos sí ha logrado marcar, protagonizando la goleada del mundial (7-0 frente a Corea del Norte).

Centrándonos en el partido, Alemania es una selección temible. Muchos recordaréis, antes de iniciar el mundial, que pensaba que Inglaterra, con el efecto Capello, podía hacer algo importante en Sudáfrica. Sin embargo, en cuanto vi a los alemanes en su primer partido, (además de comprender que lo de Capello es más mito que realidad) espero que también os acordéis de mis palabras: ahí está el campeón 2010. Obviamente deseo que no se cumplan, porque eso significaría que España no llegaría a la final, pero hay que entender que esta Alemania es muy superior a la de la Eurocopa de hace dos años (al igual que Torres (foto) también estaba en un mejor estado de forma).


Entre que son muy buenos y estaban motivadísimos por obra y gracia del inepto Diego Armando Maradona (y ahora explicaré lo de inepto), en el tercer minuto de partido los alemanes se adelantaron con gol de cabeza de Müller a pase de un cada vez mejor Schwensteiger (creo que por fin me he aprendido su apellido). En el último amistoso entre ambas selecciones, en rueda de prensa Maradona se giró, vio a alguien sentado a su lado y dijo "yo no me siento con un recogepelotas". Resulta que se trataba del magnífico jugador Müller, quien probablemente le dedicó el tanto muerto de risa.


¿Por qué llamo inepto a Maradona? Muy sencillo: ¿a quién se le ocurre sacar un 4-3-3 con Mascherano como único centrocampista contra un equipo del poderío en la línea medular de Alemania? Como indica el resultado final, fue un suicidio. Entendería una táctica así con tres centrocampistas en el medio, tres hombres de ataque que permuten posiciones y dos carrileros que, apoyados en sus centrocampistas, subieran al ataque una y otra vez. Pero eso no es lo que vimos.

Resulta que Heinze, que en campo contrario sólo sabe darle de cabeza, era uno de los laterales (mal empezamos), Mascherano estaba secundado por dos jugadores que son casi delanteros (el extremo recién fichado por el Real Madrid, Di María y el llegador Maxi). A causa de ello estaba tan solo, que su única posibilidad para frenar a los alemanes fue cometer faltas una y otra vez (os puedo asegurar que le perdonaron del orden de media docena de clarísimas acciones de amarilla). La punta de ataque no estaba mal, con los peligrosos Higuaín, Messi y Tévez, el problema es que Messi tuvo que hacer de centrocampista (y hasta de lateral derecho) habida cuenta de la inoperancia e incapacidad del solitario Mascherano, Tévez tuvo que retrasar su posición por motivos similares y a Higuaín sólo le llegó un balón que transformó en gol, aunque en posición incorrecta, por lo que fue anulado. A ver si los que criticaban a don Raúl González Blanco por no marcar goles aquellas temporadas en las que cubría las subidas al ataque de Michel Salgado despotrican con la misma vehemencia contra Messi, dado lo similar de la situación. Por cierto, Raúl se marchará por fin al Schalke 04, es decir, que la leyenda madridista parece apoyar a los alemanes.


A todo esto, Maradona sin reaccionar, como si el devenir de los acontecimientos fuera el esperado. Mientras tanto, Alemania le dio un baño de juego de escándalo durante la primera media hora, un auténtico goce para la vista. Los teutones no sólo tienen orden y rigor táctico, sino que también cuentan con una gran habilidad para el ataque. No en vano es la tercera vez que meten cuatro goles en este mundial (las otras víctimas fueron Australia en la fase de grupos y el ya comentado octavo de final frente a Inglaterra).

Pero en este mundial las historias se repiten. En los octavos de final los protagonistas fueron los porteros y, en los cuartos, el cambio de rumbo de los partidos. Brasil apalizaba a Holanda hasta que se vino abajo con el autogol, Uruguay le estaba dando un baño de juego a Ghana hasta que les entró miedo por un peligroso contragolpe recibido y retrasaron posiciones y Alemania, para seguir la corriente, retrasó líneas aunque sin razón aparente, lo que les pudo haber costado caro, ya que permitieron que los peligrosos jugadores de ataque argentinos se acercaran a las postrimerías de un seguro Neuer.


Creo que el meta alemán es el cancerbero al que más blocajes he visto hacer en todo el campeonato. Teniendo en cuenta que alguien de la talla de Casillas siempre despeja, lo mismo que el magnífico portero portugués Eduardo, me ha dado por meditar sobre un hecho al que no se está dando la relevancia conveniente: ¿por qué Japón y Alemania han jugado durante todo el año con el dichoso Jabulani, mientras el resto de selecciones apenas si han tenido un par de semanas para adaptarse a él? Resulta que los únicos que marcan goles de falta son los japoneses (¡y qué faltas!) y el único portero que atrapa el balón, en lugar de despejar, es Neuer. A todas luces resulta injusto, ya que alemanes y japoneses parten con ventaja. Aluden a los compromisos comerciales de Adidas, pero suena a mera excusa ya que es un tremendo agravio comparativo.

Siguiendo con el hilo del partido, cuando mejor estaba Argentina, los alemanes sacaron el hacha de guerra y finiquitaron el encuentro. Sin "patapum p'arriba", con buenas circulaciones de balón, ocupando todos los espacios posibles, con inteligentes movimientos entre líneas para desestabilizar la ya de por sí débil defensa argentina y con dinamita en los pies de sus hombres ofensivos, Alemania marcó dos goles en siete minutos y dejó en evidencia todas las carencias de esta sobrevalorada selección albiceleste.


El 2-0 (minuto 67) fue obra del siempre solvente Klose (es increíble cómo un jugador que apenas cuenta para su club siempre funciona a las mil maravillas en Mundiales y Eurocopas) a pase del irregular Podolsky (sigo diciendo que no está dando todo lo que tiene en el actual campeonato) y el autor del 3-0 (minuto 74) fue Friedrich, tras recibir un pase de la muerte de Schwensteiger, que había ganado la línea de fondo tras una impecable jugada personal.

A falta de un minuto para que se cumpliera el tiempo reglamentario, Klose marcó su segundo tanto del día, redondeando la humillación, a pase de un desdibujado Özil, quien lamentablemente está haciendo un mundial de más a menos. Inicialmente todos pensamos que era bueno para Alemania tener a Ballack lesionado, ya que seguramente habría sido titular y su puesta en escena es muy inferior. Sin embargo o bien Özil espabila (y uno, por egoísmo, espera que no lo haga) o Alemania perderá una de sus principales bazas ofensivas frente a España. Lo veremos el siete de julio, o no, porque es más difícil encontrar el camino a casa en San Fermín que salir de la isla de Perdidos. Si veis que tardo mucho en escribir, ya sabéis lo que tenéis que hacer: llamad a Jack Bauer para que organice mi búsqueda. Confío en vosotros.

Mundial 2010: Seguimiento a España V

Primer capítulo de "El ingenioso árbitro don Carlos Batres de Ciudad de Guatemala":

"En un lugar de Guatemala, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un arbitrucho de los de andanzas polemiqueras, vestimenta antigua, panza nada flaca y mucho menos corredor. Una preparación tan nefasta como miope, salpicón las más noches consistente en salivazos de los jugadores ultrajados, duelos y quebrantos los sábados (para los pobres equipos que padecían sus infamias), lentejas los viernes (con la FIFA ya se sabe, si quieres las comes y si no también), algún palomino de añadidura los domingos (se ganaba tantos enemigos pitando que es normal que manchase su ropa interior), consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte (que es un calzón para evitar los cañitos), calzas de velludo para las fiestas (por su altura similar a la de Tom Cruise), con sus pantuflos de lo mesmo (en algo tenía que parecerse a nuestro seleccionador) y los días de entresemana se honraba con su silbato de lo más fino. Tenía en su casa un reglamento que pasaba de los cuarenta y un torpe linier que no llegaba a los veinte, y un cuarto árbitro de campo y plaza que lo más redondo que había visto en su vida era la cabeza de un rocín. Frisaba la edad de nuestro árbitro con los cuarenta años. Era de complexión recia, muy entrado en carnes, enjuto de rostro, poco madrugador para sacar tarjetas y amigo de Villar. Quieren decir que tenía el sobrenombre de «Cafre», o «Impotente», que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben, aunque por conjeturas verisímiles se deja entender que se llamaba «LADRÓN». Pero esto importa poco a nuestro cuento: basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad."


Parece ser que Guatemala y España tienen muchas más similitudes de las que yo creía. En ambos países se pueden encontrar muy bellos parajes, se habla castellano (como habéis podido comprobar hasta tienen su propia versión del Quijote) y no hay árbitro bueno... Dos grandes países con sus particularidades, ni más ni menos.

Parece ser que a
Gamal Mahmoud Ahmed Al-Ghandour le ha salido un digno sucesor en la figura de Carlos Batres. Si hace ocho años el colegiado árabe echó del mundial primero a Italia y después a España, este botarate de bigotito pasado de moda le sigue muy de cerca los pasos, ya que primero hundió a los transalpinos en su partido frente a Nueva Zelanda y, anoche, casi hace lo propio con España. Sabemos que Villar tiene un alto cargo en la comisión de árbitros FIFA (presidente o algo así), entonces ¿por qué nos pitan de esta manera? ¿Será que Villar, amiguete de Laporta, tampoco se siente español? Habría mucho que analizar al respecto de este individuo que parece dormirse cuando juega España (fijáos en sus caras de hastío cuando lo enfocan durante los partidos, porque son muy sintomáticas).

Después tenemos al inepto seleccionador paraguayo, que se ha descolgado con unas declaraciones peores que las que suele hacer Diego Armango Maradona, diciendo que seguramente la FIFA les pediría perdón por el arbitraje de anoche. Será porque no robaron a España lo suficiente para eliminarla, porque si no, no lo entiendo.


Obviando la cantidad de patadones, entradas a destiempo, alguna que otra agresión y unas cuantas faltas sin posibilidad de llegar al balón que cometieron los paraguayos, me centraré en los minutos de la discordia, aquellos en los que nos podíamos haber quedado fuera, una vez más, en cuartos.

Penalti cometido por Piqué. Sí, ciertamente el central español agarró del brazo a Cardozo hasta que dio con sus huesos en el suelo, un penalti tan claro como todos los que se producían en el área paraguaya cada vez que había una jugada a balón parado, lo que unido a todos los que no nos han pitado en este mundial en partidos previos, hizo que los aficionados de la Roja nos sintiéramos ultrajados.


El propio Cardozo chutó y Casillas, el indiscutible héroe de la noche para fastidio de la prensa sensacionalista, (y eso que su novia, foto superior, volvió a entrevistarlo) lo detuvo, afirmando después que Reina le había avisado de por dónde iba a ir (el portero del Liverpool, como siempre, un crack). En honor a la verdad he de decir que el penalti debió ser repetido, ya que dos defensas españoles entraron en el área mucho antes de tiempo.


Al minuto siguiente se produce otro penalti en el área paraguaya, tan flagrante que Batres no tuvo más remedio que señalarlo. La acción era de roja y no admite discusión, ya que la falta evitaba una ocasión manifiesta de gol, pero Batres no estaba por la labor. El lanzamiento fue transformado por un frío Xabi Alonso (la diferencia entre su cara y la de Cardozo antes de ejecutar sus respectivas penas máximas era patente) de chut fuerte y colocado. Pero Batres quería ser, una vez más, el centro de la polémica y, como si de las natillas se tratase, ordenó un "repetimos". Si alguien había entrado antes de tiempo era algún defensa paraguayo, como pudo comprobarse en televisión (¡ah, sí! que la FIFA no permite a sus árbitros mirar las pantallas), por lo que la repetición no tenía razón de ser. Alonso cometió el error de cambiar la estrategia del disparo, el meta Justo Villar despejó como pudo, Cesc se hizo con el rechace, Villar (la coincidencia de apellido tiene bemoles) se deshizo del media-punta del Arsenal cometiendo otro penalti (que también habría implicado roja) y Batres señaló... ¡¡¡CÓRNER!!!

Entenderéis, pues, que cuando escucho al seleccionador paraguayo Martino quejarse del árbitro, habida cuenta de que tras las acciones comentadas su equipo debería haberse quedado con nueve y, posiblemente, España por delante en el marcador (no creo que alguien de la fiabilidad de Alonso hubiese vuelto a fallar) me entre la risa. Seguro que Maradona, si no tuviera su depresión particular (los alemanes les pasaron por encima literalmente) también cargaría tintas contra España como lo hizo tras el partido frente a Portugal. Son tan necios como los que todavía creen que los cinco penaltis de Chelsea fueron un invento de Roncero, así que no les dedicaré más tiempo.

Tras las polémicas acciones comentadas, con Cesc en el campo, sin Torres (hizo una gran Eurocopa, igual que Puyol, pero si este año no están bien, por lesión el primero o por edad el segundo, ninguno de los dos debería haber sido convocado) y con el partido roto, España obtuvo sus frutos al encontrar, por primera vez, espacios en ataque.


Los huecos deben generarse con el contínuo movimiento de balón, con una circulación de ritmo alto y con futbolistas ganando los espacios. Sin embargo, España, durante demasiados minutos, no ocupaba las dos bandas, apenas si atacaba con efectivos (por delante de Iniesta o Xavi solían estar Villa, Torres y cinco paraguayos) y su fútbol era absolutamente previsible. Teníamos el balón, pero no creábamos ocasiones. de peligro. Del Bosque totalmente obcecado y demostrando nula capacidad para leer el partido, no retocó nada. Villa no ocupaba la banda izquierda porque la defensa de ayudas paraguaya se le atragantaba. Lo suyo hubiese sido que Capdevilla le doblase, pero estamos ante otro caso de un futbolista al que ya no le queda gasolina, asunto en el que, por lo que parece, el seleccionador nacional no ha meditado en absoluto, ya que sigue sumando minutos, minutos y más minutos, después de la durísima temporada que le ha tocado completar en el Villarreal. Y por banda derecha sólo entraba Ramos. El jugador del Real Madrid cuajó un gran partido, en un mundial en el que va de menos a más, pero teniendo en cuenta su posición de lateral, otorgarle todo el ataque por banda a él implica graves riesgos en concepto de contras rivales inesperadas (y de esas se produjeron unas cuantas).

Lo suyo hubiera sido dar entrada a Navas y a Llorente. La razón es muy simple: el primero por su gran capacidad de desborde y el segundo por su habilidad para recibir el balón en posiciones estratégicas (como Luis Fabiano en Brasil) habrían conseguido aglutinar, en torno a ellos, a buena parte de la nutrida defensa paraguaya. Y como a esto se juega once contra once (obviando a los árbitros, claro) la entrada de estos dos futbolistas habría devenido en más espacios para el resto del combinado nacional, lo que indefectiblemente se habría traducido en ocasiones de gol.


Del Bosque sólo acertó a dar entrada a Cesc por Torres comenzada la segunda parte (menos mal) y, cuando por fin Paraguay abandonó su disciplina defensiva, el partido se rompió, lo que provocó espacio suficiente para que Andrés Iniesta pudiera emplear toda su calidad en la jugada del gol, con un pase maravilloso a Cesc. Cuando el del Arsenal remató duro y abajo y todos comenzábamos a celebrar el gol, el balón fue repelido por el poste, llegó a los pies de Villa y el asturiano, sin portero bajo los palos, casi la lía por arriesgar demasiado (igual que en su quinto penalti fallado con la selección hace pocos días): su chut pegó en un poste, rebotó en el otro y, finalmente, entró.

La locura en nuestro país fue enorme, tanto que creo que la península se halla, desde anoche, unos cuantos metros por debajo del nivel del mar. La segunda parte estaba resultando de infarto y parecía que el ansiado gol no llegaría nunca. Pero todavía nos quedaba otra sorpresa ya que, con el partido prácticamente finalizado, Roque Santa Cruz tuvo la mejor ocasión del partido frente a Casillas. Pero el sólido cancerbero del Real Madrid no se ha ganado la capitanía de la selección española porque sí, así que si ya fue el héroe en la Eurocopa, en la tanda de penaltis de cuartos de final frente a la siempre temible Italia, anoche volvió a demostrar que es un santo, salvando con una prodigiosa intervención la peligrosísima ocasión de uno contra uno frente al ex-delantero del Bayern Munich.

Batres tenía ganas de marcha y añadió más de lo concertado, pero el marcador ya no se movió. Con el pitido final todos se fueron a abrazar a Casillas, bueno, todos no, porque el envidioso de Villa, que no hizo otra cosa en todo el partido que rematar a puerta vacía (las cosas como son) no podía soportar que alguien le robase protagonismo. En mi humilde opinión, hubo dos héroes anoche: Casillas e Iniesta. Sin el concurso de ambos jamás habríamos alcanzado las semifinales, así que el galardón de mejor jugador de esta jornada lo concedemos, ex-aequo, a ambos.


El siete de julio, día de la festividad de San Fermín (para las burradas que hacemos me ha quedado excesivamente solemne) nos enfrentaremos a la temible Alemania. Como dato positivo, mencionar que otro árbitro inútil señaló una inmerecida amarilla a Müller, el futbolista más peligroso en estos momentos de los teutones. Gracias a dicha amonestación, se perderá el partido frente a España. Aún así, como Del Bosque haga lo mismo que anoche, sintiéndolo mucho no disputaremos la final. Esperemos que, por el bien de esta posibilidad histórica, rectifique.

PD: Os recomiendo la lectura de la versión guatemalteca del Quijote, un libro de lo más instructivo :o))))

sábado, 3 de julio de 2010

Mundial 2010: Holanda y Uruguay a semifinales

Tras ver el Holanda - Brasil, parecía claro que el premio al jugador de la jornada iba a ir a parar al ex-madridista Wesley Snejder. Sin embargo, después de ver cómo el loco Abreu ha clasificado a su selección para semifinales transformando un penalti al estilo Panenka, no puedo por menos que otorgarle el mencionado galardón. Dicen que los genios son aquellos que hacen cosas diferentes. En el caso de Abreu no sé si es un genio o un inconsciente (o como le cantaba la afición de Osasuna cuando militaba en el Dépor, un gilip.....), pero me da igual, ya que me ha hecho saltar del sillón como si de un partido del Real Madrid se tratara. Siempre dejo para el final el galardón al jugador de la jornada, pero como lo de Abreu ha sido diferente, este post también lo será en su honor.


El día comenzaba con el plato fuerte. Brasil venía de jugar su mejor partido del mundial frente a Chile y Holanda seguía con esa sensación de que puede dar mucho más de sí. Viendo los onces iniciales, todo indicaba que Brasil iba a pasar por encima de la naranja mecánica ya que Van Marwijk seguía en sus trece: dos pivotes ultradefensivos, Kuytt anulado por la derecha y Robben previsible por la izquierda.

Como Dunga debe de haber puesto a sus defensas vídeos de Robben (a Eslovaquia, a tenor de lo visto en octavos, parece que todavía no ha llegado esta tecnología) el holandés era parado una y otra vez en la primera mitad por la defensa brasileña, sin hacer excesivos esfuerzos: se limitaban a cubrir la posibilidad del regate con su pierna izquierda hacia dentro y le ofrecían la salida por banda, sabedores de que tiene la diestra para apoyar, lo que les dejaba mucho tiempo para alcanzarle si elegía esa opción, habida cuenta de que al llegar al fondo, perdería bastante tiempo en darse la vuelta y orientar el balón a la pierna buena. Holanda no tenía más variantes en ataque que las internadas infructuosas de Robben, así que la incapacidad de la naranja mecánica parecía patente y avocada al fracaso.

Por su parte, Brasil ha hecho una primera parte primorosa, posiblemente de lo mejor que hemos visto en este campeonato. Sus futbolistas tenían el balón y sabían qué hacer con él, de tal manera que las ocasiones de gol se sucedían por doquier. De hecho, de no ser por la gran actuación del meta holandés Stekelenbur, Brasil habría llegado al descanso con una distancia en el marcador insalvable. A destacar un paradón a mano cambiada de un chut de Kaká que parecía destinado a colarse por la escuadra y otro paradón, junto a la base del poste, de un fenomenal trallazo de Maicon al filo del descanso.

Robinho ha sido una de las piezas clave en esta primera mitad. Sus continuos regates y pases han vuelto loca a la defensa holandesa. Ahora bien, sin la inestimable colaboración de Luis Fabiano en la creación de huecos, posiblemente Robinho no habría brillado tanto. ¿Recordáis cuantas veces hemos alabado los movimientos sin balón de don Raúl González Blanco? Aquellos que se limitan a mirar el fútbol en lugar de pararse a verlo, sólo se fijan en goles, regates espectaculares, paradones y poco más. Sin embargo, teniendo en cuenta que hay un solo balón para veintidós jugadores, los movimientos tácticos de quienes no tienen la posesión del esférico son fundamentales. La labor de Luis Fabiano, en ese sentido, ha sido fantástica. Es un trabajo oscuro y poco reconocido, pero gracias a uno de esos movimientos Robinho ha marcado el primer gol: Felipe Melo (que también ha hecho cosas buenas en este campeonato) ha dado un magistral pase en profundidad al delantero ex-madridista, desde la línea medular hasta la frontal del área y dicho centro ha sido raso. ¿Cómo ha pasado entonces entre la poblada defensa naranja? Muy sencillo: Luis Fabiano, trazando un desmarque, se ha llevado a la mitad de la zaga, descompensando la línea defensiva de Holanda el tiempo justo para que Robinho se quedara solo y marcara a placer el 1-0.


El gol sólo es un ejemplo del fútbol practicado por Brasil en los primeros 45 minutos, un fútbol que nos ha enamorado a todos. Mientras Robinho hacía sus diabluras, Luis Fabiano recibía de espaldas a puerta una y otra vez para facilitar la llegada de futbolistas como Kaká en segundas oleadas. Además los laterales abrían el campo con numerosas incursiones en ataque, agujereando la defensa holandesa una y otra vez.

Ya en la segunda parte, cuando todos estábamos todavía extrañados de que Brasil no hubiera sentenciado el partido hacía rato, se produjo la jugada que cambió el sino del encuentro. Bastos efectúa una falta innecesaria en la banda a Robben (inciso: viendo los no-laterales izquierdos de este equipo, ¿alguien me puede explicar por qué Marcelo está de vacaciones?); Brasil, que creía tener el partido ya ganado, llevaba desde la reanudación con graves errores tácticos, fruto de la desconcentración de quien se ve ya campeón y en esta jugada en concreto, han permitido un tres contra uno en la banda izquierda del ataque holandés al saque de la falta, lo que ha permitido a Snejder centrar al corazón del área brasileña sin oposición alguna; Felipe Melo ha saltado al despeje y, cuando el balón parecía franco para su cabeza, Julio César, inexplicablemente, se ha lanzado contra él (foto), desplazándolo lo suficiente como para que el despeje se convirtiese en remate a puerta.


Así ha llegado el empate a uno y el inicio de un partido bien distinto al que había comenzado una hora antes. El gol ha pasado factura al once brasileño, como si de una apisonadora se tratara. A partir del tanto parecían un equipo distinto, sin alma y, sobre todo, sin saber cómo recuperar la posesión del balón.

Tal ha sido la pájara sufrida que minutos después del empate, en un saque de esquina ,el diminuto Snejder ha marcado de cabeza. ¿Cómo puede alguien de la estatura de Snejder marcar de un testarazo, a la salida de un córner y casi a la altura de la frontal del área pequeña? La explicación es sencilla: una total y absoluta falta de concentración, que le ha permitido anotar libre de marca.


Después ha llegado la infame agresión de Felipe Melo, que le ha valido la expulsión. Robben estaba en el suelo y Melo ha decidido pisarle en el muslo con el árbitro al lado. Después de lo que Melo hizo ante Brasil (fue sustituido por Dunga en la primera parte por miedo a que lo expulsaran) no sé cómo el seleccionador brasileño todavía confiaba en él. Lleva una temporada horrible en Italia, donde ha protagonizado varias expulsiones similares. Por el motivo que sea, juega desquiciado por completo, lo que le lleva a cometer este tipo de fechorías. El colegiado japonés Yuichi Nishimura lo ha visto y lo ha enviado a las duchas.

Con superioridad numérica, Holanda ha podido sentenciar el choque varias veces, pero han incurrido en un fallo que llevan cometiendo desde que iniciaron el mundial: se han relajado hasta límites insospechados, sin haber acabado el partido y con un solo gol de ventaja. Es básicamente el error cometido por los brasileños, sólo que Holanda no ha tenido que lamentarlo.

He sido testigo de este tipo de prepotencia en la naranja mecánica en sus cinco partidos de campeonato y mucho me temo que no van a cambiar. En concreto es por ese engreimiento, además de por las horribles tácticas de Marwijk, por lo que no creo que Holanda gane este mundial.

Antes del siguiente partido, Rafa Nadal se ha colado en la final de Wimbledon pasando por encima de Andy Murray ante la atenta mirada de David Beckham, espectador de lujo en el All England Tennis. Parece ser que Becks no para de asistir a derrotas británicas. Nadal ha vencido por tres sets a cero y, a pesar de que el rival era local, al término del partido ha recibido una cálida ovación, demostrando así que la diferencia de entendimiento y educación entre el público de Wimbledon y el de Roland Garros es abismal.


Después ha llegado el Uruguay - Ghana. Cuando ha comenzado la jornada de hoy, personalmente estaba convencido de que Brasil y Uruguay serían los primeros semifinalistas. Sin embargo ha habido un momento en que he pensado que ni uno ni otro.

La primera media hora de Uruguay ha sido similar a la primera parte de Brasil en el encuentro anterior: dominio total y absoluto de la posesión, de una manera muy efectiva ya que no han parado de crear jugadas de ataque, las cuales siempre terminaban en tiro a puerta, córner o similar.

Un equipo que tiene el balón y sabe qué hacer con él es muy peligroso, pero el meta Kingson, al igual que su homónimo holandés, ha salvado a su selección con varias paradas de mérito, en especial al despejar un cabezazo a bocajarro en un córner (con algo de fortuna ya que ha despejado con su frente) y al desviar un fenomenal trallazo de Luis Suárez desde fuera del área.


Forlán se estaba erigiendo en dueño y señor del partido, echándose una vez más al equipo a su espalda. Lo mismo jugaba de centrocampista, que de delantero o bien efectuaba peligrosas incursiones por banda, además de encargarse de todas las jugadas a balón parado. Todo un crack.

Jugando así, más tarde o más temprano debería haber llegado el gol de Uruguay, pero he aquí que en torno al minuto 30 de juego, un peligroso contraataque ghanés que no ha terminado en gol por muy poco, ha metido el miedo en el cuerpo a los de Tabárez de tal manera, que han cambiado su fútbol ofensivo por una táctica mucho más reservona, hasta el punto de que en el descuento de la primera mitad, Muntari ha sorprendido a Fernando Muslera con un trallazo con efecto, que se ha colado en su portería.

El partido recordaba cada vez más al Brasil - Holanda. Uruguay no recuperaba su buen juego de inicio y Ghana, mediante un fútbol bastante embarullado, comenzaba a mandar en el partido. Hasta que ha aparecido el de siempre, Forlán, para batir a Kingson de un impresionante lanzamiento de golpe franco, en el que ha empleado la técnica de la folha seca para marcar uno de los golazos más espectaculares de Sudáfrica 2010.


A partir de aquí ningún equipo quería perder. Uruguay ha llegado con algo más de peligro, pero sin la profundidad suficiente como para hacer daño de verdad. Así Ghana ha vuelto a alcanzar otra prórroga, como en octavos frente a Estados Unidos y a punto ha estado de repetir gol. La jugada ha sido increíble: típico córner mal despejado, con barullo terrible en el área y el portero fuera de su meta; por dos veces han rematado los africanos entre los tres palos, siendo despejados ambos intentos por Luis Suárez desde la mismísima línea de cal, el primero con el pie y el segundo con la mano. Teniendo en cuenta que era el minuto 120, a Suárez no le quedaba otra, a pesar de que tal acción significaba su fulminante expulsión.

Suárez se iba llorando amargamente mientras Gyan se preparaba para lanzar el penalti. Parecía que el sueño de los bicampeones del mundo de volver a una semifinal cuarenta años después se desvanecía, cuando el delantero de Ghana ha estrellado el balón en el larguero (llevo diciendo desde que empezó el mundial que el larguero era uno de los principales protagonistas y hoy ha vuelto a serlo).

Sin tiempo para recuperarse de tanta tensión, han llegado los penaltis. Forlán ha abierto la lata con el primero, el cual siempre dicen que es el más difícil. Gyan no le ha ido a la zaga y, valiente como él solo, ha colocado un trallazo por toda la escuadra de Muslera, rozando el larguero.

Con 3-2 a favor de Uruguay, su guardameta Fernando Muslera se ha reivindicado como todo un parapenaltis, deteniendo dos consecutivos. Ya había avisado llegando a tocar el segundo lanzamiento de los ghaneses, demostrando unos reflejos a prueba de bomba.

La tanda no estaba todavía sentenciada porque el uruguayo Pereira había lanzado su pena máxima fuera del estadio (un lanzamiento terriblemente desviado) así que todo dependía del loco Abreu. Y aquí ha llegado el show: no contento con haber marcado ya este año un penalti de Panenka con el Botafogo en la final del campeonato Carioca, ha repetido la suerte y se ha llevado toda la gloria. Es espectacular que en un momento así, alguien se atreva a semejante hazaña, pero por algo su apodo es "loco", ¿verdad?


Holanda y Uruguay se verán las caras en busca de la ansiada final. En principio la naranja mecánica es favorita, pero quién sabe si Forlán y compañía se aprovecharán de esa superioridad que creen tener los holandeses, la cual, a pesar de haber ganado todos los partidos, todavía no han manifestado como ellos piensan. La respuesta en unos días.

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