Calendario

Calendario completo de la temporada 2017-2018 del primer equipo de fútbol, RM Castilla y primer equipo de baloncesto. Hora de Madrid. Se irá actualizando a medida que se conozcan las fechas y horas exactas.

miércoles, 30 de junio de 2010

Mi opinión sobre este Mundial 2010

Cada cuatro años se celebra el Mundial de Fútbol, lo máximo en competiciones futbolísticas de selecciones. El gran escaparate de los jugadores que desean copar los titulares de la prensa y los grandes contratos o que sean reconocidos como los “dioses” del balón-pie (un gran Mundial es sinónimo del balón de oro en el año correspondiente) y del país organizador. Éste mucho más por ser la primera vez que se celebra en el continente africano, Sudáfrica, país en el que hace años tuve el placer de trabajar durante unos meses.

Este Mundial deja como grandes fracasadas a las selecciones de la Portugal de Cristiano Ronaldo, la Francia de Ribéry, la Inglaterra de Rooney, Gerrard y Lampard, la Camerún de Samuel Etoo, la Italia de los Buffon, Cannavaro, De Rossi, Pirlo y cía., la Costa de Marfil de Drogba y en general el fútbol africano que se esperaba más de sus representantes (Ghana es la excepción y la revelación).

Como jugadores más destacados, que si bien ya se les vislumbraba lo que podrían ser, el mundial los está confirmando como figuras, me quedo con los:

- Valdivia y Alexis Sánchez de Chile

- Tshabalala, de Sudáfrica, jugador interesante

- Salcido, lateral zurdo del PSV de gran nivel –malo sus 30 años- y el delantero Chicharito –ya lo ficho el Mancheste United- de México

- Luís Suarez de Uruguay

- La confirmación de los argentinos Otamendi, Pastore, Di María, Tevéz y la autentica realidad de Higuaín.

- También destacar el egoísmo de Messi.

- Los alemanes Khedira, Schweinsteiger, Muller y el gran descubrimiento de Ozil el mejor hasta octavos.

- Los ghaneses Ayew, Muntari, Asamoah y Gyan.

- El lateral derecho holandés, Van der Wiel, y el espaldarazo de los Sneijder y Robben.

- El japonés Honda

- Dentro del gran bloque brasileño, a destacar su guardameta Julio Cesar, Maicón y Robinho.

- El lateral izquierdo portugués Coentrao

- y los españoles Piqué, Sergio Ramos, Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Llorente y Villa.

Que yo hable del Campeonato del Mundo de Fútbol y no me refiera a los árbitros, no sería yo. Es “normal” que los arbitrajes sean caseros y que haya alguna desviación de intereses pero como están resultando este mundial, yo nunca lo vi. Su calificación, en contra de lo que se piensan ellos (las declaraciones de Undiano Mallenco y García Aranda lo confirman) la podemos de calificar como desastrosa.

Me baso en el hecho de que selecciones como Sudáfrica, contra Uruguay le pitaron un penalti que no era y la expulsión de su guardameta y dejaron de señalar un penalti a favor; Italia a la que Nueva Zelanda le marcó el gol en claro fuera de juego y Paraguay consiguió su gol tras desplazar a De Rossi y apoyarse en el salto sobre Cannavaro; Inglaterra a la que le anularon un gol legal de Lampard y evitaron el empate ante la Alemania de Ozil y la más que probable remontada. También México fu expoliada contra Argentina al conceder el primer gol en flagrante fuera de juego de Tevéz cuando el 0 – 0 campeaba en el marcador y las mejores ocasiones eran de los mejicanos. No solamente mandaron para casa prematuramente a estas selecciones, sino que jugaron con el trabajo, sacrificio y sentimientos de esos países.

Uno que, ya desconfiado por naturaleza, el tiempo le da la razón para serlo, ve a Villar y su Villarato en este Mundial. Solamente recordar que es el presidente de la Comisión de Árbitros FIFA. Espero que el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, no se limite a pedir disculpas a estas selecciones perjudicadas y la expulsión de Larrionda y Rosetti y la amplíe hacia José Mª Villar, propulsor de la adulteración de la competición, no solamente la Nacional, sino extensible al concierto Mundial.

Aprovecho para manifestar mi alegría por el cese, voluntario, de sus labores arbitrales, del orensano Bernardino González Vázquez. Solamente desearle que tanta gloria lleve como paz deja el culé de Bernardino.

Nilo Campo
Socio nº 89506 del Real Madrid

martes, 29 de junio de 2010

Mundial 2010: Seguimiento a España IV

Como lo sucedido entre Paraguay y Japón no da para un post, lo resumiré brevemente antes de pasar al partido de España. ¿Qué sucede cuando se enfrentan dos equipos que no tienen intención de atacar y uno de ellos ni siquiera desea tener el balón? Muy sencillo: mientras unos desperdician el dominio territorial, los otros sestean a la espera de la tanda de penaltis y el público se aburre soberanamente durante 120 minutos de no-juego.

Paraguay y Japón se enfrentaban a momentos históricos, ya que ninguna de ellas había llegado en un mundial hasta octavos. Y en lugar de darlo todo por intentar alcanzar los cuartos, les ha entrado el miedo y han preferido mantener el cero de su portería que intentar perforar la contraria. Apenas tres ocasiones de gol en todo el partido (dos remates de Paraguay por parte de Lucas Barrios y Roque Santa Cruz y otro de esos trallazos al larguero por parte del japonés Matsui).


Tras las dos horas de tedio, la tanda de penaltis se resolvió a favor de Paraguay, por un fallo de Komano que estrelló su lanzamiento en el larguero (dónde si no). El último penalti fue transformado por Cardozo y a cuartos, donde se medirán a España.

Y es que el Equipo Nacional Español ha eliminado a Portugal, en un partido en el que España proponía fútbol y Portugal algo diferente, pero fútbol no. Ya en el Real Madrid, Carlos Queiroz me parecía un auténtico tarugo como entrenador y su puesta en escena con Portugal no hace más que confirmármelo.

La táctica de Queiroz ha sido colocar a diez hombres por detrás del balón y dejar a Cristiano sólo y desasistido veinte o treinta metros por delante de todo el mundo. Así las cosas Ronaldo se ha desquiciado, Portugal apenas ha inquietado a España y la Roja ha terminado ganando.


A los cinco minutos de partido España ya contaba con tres disparos detenidos por el buen guardameta Eduardo (de no ser por él hoy le podría haber caído una buena a nuestros vecinos de península) y un clarísimo penalti cometido sobre Torres para seguir la racha, pues en los cuatro partidos hemos visto cómo los árbitros perdonaban a nuestros rivales penas máximas a nuestro favor.

Así que la táctica Queiroz estaba fallando por completo. No puede ser jugar con una línea defensiva de cuatro (en la que hasta uno de los laterales era central) con tres pivotes defensivos por delante (el del centro, por cierto, otro central: el madridista Pepe) y que el rival no pare de hacerte ocasiones de gol. Es un desastre total.

¿Cómo ha reaccionado Portugal? Como todos los equipos pequeños de este mundial: se ha liado a repartir a diestro y siniestro, aprovechando la inoperancia del árbitro de turno, el argentino Héctor Baldassi, que ha hecho lo que todos sus compañeros en este campeonato, que no es otra cosa que pitar lo menos posible. ¿Cómo puede pitar un argentino cuando en semifinales España o Portugal podrían haberse cruzado con la albiceleste? Habrá que preguntar a Villar, que es quien se encarga de estas cosas.


Este tipo de arbitrajes favorece a quien no quiere hacer fútbol (eso sí, a los rivales de Brasil no se lo permiten). Y funcionan, porque Portugal ha conseguido dormir el partido y llegar al descanso con la sensación de que había un 50% de probabilidades para cada equipo de pasar la eliminatoria.

Además hemos vuelto a padecr el show Puyol, ya que ha generado las dos únicas ocasiones de peligro lusitanas en la primera mitad: una primera despejada por apuros en dos veces por Casillas (lo de este balón nuevo es terrible) en la que, al más puro estilo John Terry ha abandonado su posición (sin ningún sentido táctico) para generar un grandísimo espacio, permitiendo un peligroso chut desde fuera del área y otra, en torno al minuto 38, en la que se ha olvidado de su par, Hugo Almeida, que a punto ha estado de marcar de cabeza.

El caso es que todos íbamos al descanso preocupados. España no había materializado sus ocasiones, la primera parte había terminado al ritmo que marcaba Portugal (tan lento como el de Paraguay unas horas antes) incluso habíamos permitido ocasiones de peligro y Torres evidenciaba una grave falta de forma física (no olvidemos que ha estado lesionado de importancia hace muy poquito).


Pero España reaccionó en la segunda mitad. Del Bosque acertó con el cambio, dando entrada a un potente Llorente en lugar de Torres, que fue la pesadilla portuguesa. El delantero del Athletic protegía el balón como un tanque, luchaba a brazo partido por hacerse con cualquier esférico y, nada más entrar, cabeceó un centro medido de Ramos que bien podía haber sido el primer gol español, pero se topó con Eduardo.

Con Alonso y Busquets como auténticos mariscales de campo, Xavi e Iniesta con total libertad de movimientos, Villa abriendo campo por la izquierda, Ramos con múltiples y acertadas subidas por la derecha (partidazo de Ramos que en este mundial va de menos a más) y Llorente en punta de ataque generando muchos huecos, España se iba comiendo poco a poco a Portugal hasta borrarlos del mapa.

Jugando así el gol tenía que llegar y se produjo en el minuto 63: Iniesta mete un balón dentro del área, Xavi lo desvía ligeramente de tacón hacia Villa y éste, tras un primer disparo al muñeco, tiene la fortuna de que el balón le queda a sus pies con Eduardo en el suelo, lo que aprovecha para marcar por arriba (dio en el larguero, casi se va fuera) y poner a España por delante.


Hoy Villa ha estado bien en acciones como abrir el campo e imprimir velocidad al juego, pero sigue demostrando que debe fallar un buen montón de ocasiones para marcar un gol. Podéis pensar que es animadversión, pero fijáos en todas las ocasiones falladas y veréis que simplemente me limito a relatar hechos.

A España lo que más le gusta es jugar con el marcador a favor, así que tras el gol, ha comenzado una fase de control absoluto del esférico con rondos, paredes y todo tipo de pases. Durante esa fase parecía un partido de hombres contra niños, ya que los portugueses se desesperaban en pos de un balón que nunca estaba quieto.

De esa manera, la impotencia ha dado lugar a la agresividad y Portugal ha terminado con uno menos por una bárbara agresión de Ricardo Costa a Capdevila ya en el minuto 89. Aunque ha habido otros, menos violentos, que les ha dado por gritar de todo a su entrenador como a Cristiano, que ha flipado con los cambios casi como todo el mundo. ¿Es lógico, yendo por detrás en el marcador, sustituir a uno de tus pivotes (el central Pepe) por un medio-centro defensivo? Yo diría que no. Queiroz ha terminado de destruir a su equipo con los cambios y Cristiano ha reventado. Por el bien de Portugal para la Eurocopa de dentro de dos años, espero que Queiroz sea cesado fulminantemente en cuanto vuelva de Sudáfrica. Portugal tiene mucho potencial para salir a ganar los partidos, pero cuando el entrenador es un zoquete y un cobarde, no hay nada que hacer.

El sábado España tiene cita con la historia. Su mejor clasificación en un mundial ha sido cuarta y si elimina a Paraguay, como mínimo, la igualará. Si los paraguayos juegan igual que hoy contra Japón, no deberíamos tener problemas para plantarnos en semifinales, donde probablemente nos espere Alemania y eso ya es otro cantar, porque no se parecen en nada a la selección a la que batimos en la final de la Eurocopa.

Lo mejor es no dar nada por ganado, trabajar con humildad y pensar únicamente en el partido de cuartos. Veremos qué pasa.

Por último, ¿quién es el jugador de la jornada? Había muchos candidatos, pero viendo la progresión de Ramos y el partidazo que ha completado hoy, nos decantaremos por el futbolista del Real Madrid.


Por cierto, el fichaje de Di María parece que ya es oficial. Espero que haga algo más que en el mundial porque sus actuaciones, de momento, han sido francamente decepcionantes.

lunes, 28 de junio de 2010

Mundial 2010: Octavos de final II

No me gusta Holanda. Creo que es una selección muy desaprovechada por un técnico, Van Marwijk, obsesionado con la defensa. El seleccionador en cuestión afirma que un equipo campeón se cimenta en una buena defensa y no me parece mal argumento. De hecho en lo que no estoy de acuerdo es en la forma de llevarlo a cabo: por un lado no es muy complicado crear ocasiones de gol a Holanda y por otro, ¿qué tendrá que ver la defensa con colocar a los hombres de ataque en su sitio?

Hemos visto jugar este año a Van der Vaart en el Real Madrid al lado de Xabi Alonso y lo ha hecho de cine. Ayudaba en la distribución del balón desde atrás y, a su vez, se incorporaba a las ocasiones de ataque. Si Van Marwijk lo pusiera al lado de Van Bommel o De Jong, en lugar de jugar con estos dos juntos, Holanda ganaría en posesión y poder ofensivo. ¿Y qué mejor defensa hay que mantener el balón en campo contrario?


Después está el despropósito Robben. Para que el hábil extremo del Bayern jugase en banda derecha, Van der Vaart ha ido al banquillo y Kuytt ha jugado por la izquierda. O lo que es lo mismo: Holanda ha renunciado a su banda izquierda y la derecha se ha vuelto por completo previsible. Ahora bien, si enfrente tienen a un equipo que no ve vídeos de Holanda ni de Robben... Sólo así se explica que hasta en tres ocasiones el ex-madridista haya repetido su acción favorita y haya logrado el chut a puerta: carrera por banda derecha, movimiento en diagonal u horizontal hacia dentro y cañonazo desde fuera del área. El primero ha terminado en gol, el segundo en córner y en el tercero, por fin los eslovacos han aprendido a cubrir el lado izquierdo (de hecho en dicha jugada Robben ha tenido que abrirse hacia el córner y, como os podéis imaginar, el asunto ha quedado en nada dada su total inoperancia con la pierna derecha).

Sólo una vez ha entrado Robben por banda izquierda y ha sido la jugada más peligrosa, a excepción del gol, realizada por él. Ha terminado centrando a la cabeza de Van Persie que ha rematado fuera con todo a favor. Ya que mencionamos al ariete, dicen por ahí que es muy bueno, pero en los cuatro partidos que le he visto jugar en el mundial, no ha hecho nada digno de destacar.

Holanda ha vivido muchos minutos del gol de Robben. Incluso ha llegado un momento, en el minuto setenta, en que han pensado que el partido estaba resuelto y han dado entrada a los suplentes. ¡Menos mal que tres minutos antes Eslovaquia ha tenido una doble oportunidad de gol! Primero una jugada al más puro estilo Robben (desde una banda a pie cambiado, movimiento hacia el semicírculo del área y cañonazo) y después, en el subsiguiente córner, un remate claro ante la ineficaz salida al fuera de juego de los holandeses. Ambas han sido desbaratadas por un muy acertado Stekelenburg.

A falta de cinco minutos Snejder, a pase de Kuytt ha firmado la sentencia, por lo que Holanda ha logrado clasificarse para cuartos, donde le espera Brasil. Van Marwijk ha demostrado un exceso de confianza y prepotencia en el partido de hoy. De momento le salvan la calidad de los hombres de ataque y la debilidad de sus rivales. Pero como no cambie su forma de jugar, en cuartos se volverán a casa.


Me queda mencionar al patético Undiano Mallenco, que si no es el centro de atención revienta. Primero nos ha demostrado su total falta de criterio con las tarjetas, al sancionar sólo una de dos manos idénticas, curiosamente amarilla a Robben, que ha protestado de lo lindo. Seguro que ha explicado rápidamente a este trastornado de Pamplona que ya no juega en el Real Madrid. Después se ha inventado un penalti en el minuto 93 y digo se ha inventado porque se encontraba a escasos seis metros de donde se ha producido la acción, no tenía a nadie que le impidiese ver la jugada y estaba mirando cuando el piscinazo se ha llevado a cabo. Imagino que con tanta costumbre de señalar como penaltis los piscinazos de Messi, Iniesta, Xavi y compañía en la liga española, lo ha pitado de forma automática. Para colmo se ha puesto chulo con el meta holandés a quien ha señalado amarilla y después, por si acaso, se ha quedado mirando a ver si le daba una excusa para la expulsión.

Como dijeron de él tras su arbitraje ante Alemania, es un auténtico payaso. Una vergüenza para los navarros y para los españoles. Pero con Villar como vicepresidente de la FIFA, cualquiera le dice nada.


En el segundo partido del día Brasil ha mostrado sus garras. Creo que es el mejor partido de la canarinha desde que comenzó el mundial. Por un lado Dunga le ha dado un baño táctico a Bielsa y por otro, los futbolistas por fin han jugado como un equipo y no como una suma de individualidades.

Chile ha comenzado con su estilo: cuatro o cinco hombres siempre por delante del balón para intentar la presión al rival en su campo. ¿Qué ha hecho Brasil? Esperar agazapada para cogerles a la contra. Al tercer contragolpe con peligro, Bielsa ha tenido que modificar la forma de jugar de su equipo, retrasando líneas y como Chile no tiene un "plan B", Brasil ha terminado por golearlos.

En torno al minuto veinte, con Chile semi-replegado, Brasil ha adelantado líneas. Se han cambiado las tornas y eran los brasileños los que presionaban y agobiaban a los de Bielsa, que se han mostrado del todo incómodos, sin poder practicar su fútbol loco y embarullado. Además Brasil ha utilizado todo lo que ha podido las jugadas tipo balón aéreo, habida cuenta de su superioridad en altura.


Así las cosas, Juan ha marcado de cabeza en el 35 y tres minutos después, Luis Fabiano, con el segundo, ha dejado el partido visto para sentencia antes del descanso. En la segunda mitad, con un magistral Robinho como director de orquesta, Brasil ha terminado de pasar por encima a sus rivales. El tercero ha llegado en el 59, obra del propio Robinho al culminar una magnífica jugada individual de Ramires, que ha recorrido la distancia que va desde el círculo central hasta la frontal del área, para ceder allí el balón al ex-madridista y que éste batiera de tiro colocado al meta Bravo.

En resumen, mientras Holanda desaprovecha gran parte de sus recursos en favor de un fútbol tan lento que aburre a las piedras, en espera de que el rival cometa algún fallo (algo contrario a la tradición futbolística de este país) Brasil se ha mostrado como un tren de mercancías sin freno. Habrá que ver cómo se desenvueve la naranja mecánica contra un rival de entidad pero, de momento, diría que Brasil es claro favorito para alcanzar las semifinales.


Por último, el jugador de la jornada ha sido Robinho. Si siempre hubiera mostrado la capacidad de liderazgo del día de hoy, además de su compromiso con su equipo, todavía continuaría en la disciplina del Real Madrid. Pero la noche madrileña pudo con él.

Mundial 2010: Octavos de final I

Cuando el infame (por decir algo suave) Undiano Mallenco dijo que los arbitrajes en este mundial estaban siendo casi perfectos, se cubrió de gloria. Antes incluso de que este patán se la liase gorda a Alemania en la fase de clasificación, ya habían comenzado los errores de los diferentes colegiados, independientemente de que éstos provinieran de las Scheichelles o del fútbol europeo.

España e Italia, por ejemplo, pueden dar fe de los perjudiciales arbitrajes sufridos en la primera fase (como España ha pasado primera no se le ha dado mucho bombo, pero nos deben penaltis en los tres partidos, así como el gol en fuera de juego de Suiza, la expulsión perdonada a Ponce...)

Mi memoria futbolística en lo que a mundiales se refiere alcanza hasta España 82 (en Argentina 78 tenía tres añitos y, francamente, mis recuerdos se deben a videos posteriores). Nunca había visto algo tan flagrante como lo de este mundial. Sí errores garrafales puntuales, como el gol anulado a Michel contra Brasil en México 86 o el penalti regalado a Alemania en la final de Italia 90, pero jamás una tendencia continuada, similar a lo que llevamos padeciendo en la liga española con los contínuos tratos de favor al Barcelona, que como poco debe a los árbitros tres de los títulos conseguidos el año pasado (Champions, Supercopa Europea y Mundialito) así como la irrisoria liga de esta temporada, en la cual no quedaron descolgados a finales de la primera vuelta por la cantidad de penaltis inexistentes, rojas y fueras de juego en los que fueron favorecidos.

Este fin de semana los árbitros han llegado a su punto álgido en este mundial (así lo espero, porque si no, apañados estamos). No me refiero a las contínuas faltas de criterio a la hora de señalar faltas (lo que hace un delantero jamás será pitado como penalti si lo realiza un defensa) o tarjetas (te rompen la pierna o el tobillo y no pasa nada, pero ojo con mirar mal al árbitro o mover el balón medio metro del lugar establecido para sacar). Hablo de, mediante decisiones horribles, cambiar el signo de un partido.

Tres de los cuatro arbitrajes entre sábado y domingo, fueron un escándalo. Del primero, el que enfrentaba a Uruguay y Corea del Sur (parece que los coreanos le han cogido gusto a esto de jugar con catorce) no se hará demasiada sangre porque los perjudicados, los uruguayos, se clasificaron. Pero con 1-0 a favor de Forlán y compañía, Uruguay dispuso de una acción de Luis Suárez (que el sábado estaba en estado mágico) en uno contra uno frente al meta rival, anulada por fuera de juego inexistente y un posterior penalti con manos clarísimas de un defensor coreano, que evitó la trayectoria hacia portería de un potente disparo, que bien podría haber terminado en gol.


El partido debería haber estado sentenciado para el descanso, pero un árbitro, el alemán Wolfang Stark, lo impidió. Uruguay bajó el ritmo en la segunda parte, lo que aprovecharon los coreanos para imponer su físico y lograr el empate. ¿Qué habría pasado si de nuevo Luis Suárez no hubiera destapado el tarro de las esencias, logrando un magnífico gol (una banana a la escuadra que se acercaba a la calidad de lo que el gran Michel hizo tantos años en el Real Madrid) casi al final del partido? Corea, una vez más (nunca olvidaremos lo del 2002) se habría clasificado robando y el partido se habría convertido en el primer escándalo del fin de semana.

Así que hubo que esperar al domingo para ver los shows protagonizados por el uruguayo Jorge Larrionda y el italiano Roberto Rosetti. Hace poco dije de este último que era el mejor árbitro, ahora mismo, del planeta... Si este es el mejor, imaginad cómo es el peor (bueno, no imaginéis mucho, fijáos en el mejor jugador del Barcelona esta temporada, Undiano Mallenco y obtendréis la respuesta).

Todos esperábamos disfrutar con el Inglaterra - Alemania. En la mente del público aquel comentario de Lineker (y no de Valdano, que bochornosamente ha intentado alguna vez adjudicarse su autoría) en el que afirmaba que el fútbol es un deporte inventado por los ingleses en el que siempre ganan los alemanes (con permiso, claro está, de Italia y Brasil, ya que entre ambos llevan la friolera de nueve mundiales).

Lo que nadie quería, evidentemente, es que el partido lo ganase o perdiese un árbitro. Nosotros vemos fútbol por los futbolistas y no por entrenadores, presidentes ni mucho menos los trencillas de turno. Pero en Sudáfrica, por lo visto, va a resultar imposible porque la única medida que ha impuesto la FIFA es prohibir las repeticiones en los videomarcadores de los estadios (increíble).

El partido empezó con mucho respeto por parte de ambos contendientes. En un encuentro de estas características, marcar primero es marcar dos veces y nadie quería ir a remolque en el luminoso. Los ingleses lo intentaban con balones en diagonal de Gerrard buscando a Milner, Defoe y Rooney por ambas bandas.

Por su parte, Alemania basaba su ataque en la banda derecha, con un sobresaliente Müller. Sin embargo el primer gol llegó a la inglesa, un tanto calcado al que encajó España contra Suiza (pondré entre paréntesis las comparaciones): saque de puerta de Alemania, el balón bota porque Upson (Busquets) no acierta a despejar de cabeza; el balón llega a Klose por obra y gracia de la lentitud y mala colocación de Terry (Puyol) y 1-0.


Todavía se podía oír a Capello abroncando a sus defensas por haber regalado el primer gol del partido, cuando por banda derecha se efectuó una magnífica combinación de pared, que terminó con pase de lado a lado del área a Podolski, que batió a James, tras una salida "calamitosa" de éste. Aunque el gol no fue culpa de "Calamity" sino, una vez más, de John Terry, que está casi tan sobrevalorado en Inglaterra como Puyol en España. ¿Por qué Podolski pudo desmarcarse con tanta facilidad entrando por la izquierda del ataque alemán? Porque Terry, vaya usted a saber por qué, se había desplazado hasta posiciones de lateral izquierdo, (derecha del ataque teutón) dejando un hueco insalvable en su área. Teniendo en cuenta que en la banda de Müller había tres defensas para dos atacantes, lo de Terry es uno de los muchos Expedientes X que estamos viendo en este mundial.

Pero Inglaterra se repuso, entre otras cosas, gracias a la colaboración alemana en el primer gol británico. Gerrard centra al corazón del área y Upson se redime de su fallo en el primer gol germano con un buen testarazo, ante la mirada de todo el bloque defensivo alemán. Uno no sabe muy bien en qué estarían pensando, pero nadie hizo nada por impedir el remate. Si además unimos la desastrosa y tardía salida del portero, se puede considerar el gol como un regalo.

Y como los goles cambian partidos, de pronto a Inglaterra le entró mentalidad ganadora y, en la siguiente jugada, Lampard marcó un auténtico golazo. El balón dio en el larguero, botó dentro de la portería (por más de medio metro, como confirma la fotografía inferior) volvió a dar en el larguero con efecto de atrás a delante (lo que imposibilita, aunque uno no haya visto el bote, que se dudara de la legalidad del tanto) volvió a botar (posiblemente también dentro, pero más ajustado) y como el árbitro no pitaba nada, Neuer, muy rápido de reflejos, agarró el balón y trató de lanzar un contraataque para Alemania.


Enseguida los locutores nos hablaron de lo ocurrido en Inglaterra 66, cuando los ingleses se adelantaron por 3-2 a los alemanes en la final, con un gol similar de Hurst (sólo que aquel no entró y fue concedido, aunque hay que reconocer que el bote fue mucho más ajustado). Algunos pensarán que es justicia divina, pero yo creo lo siguiente: los árbitros son un fraude y hasta que no haya ayuda tecnológica esto, en lugar de fútbol, será una tómbola en la que ganará el que más suerte tenga con el arbitraje. Una vergüenza, un ultraje y todo un insulto a un deporte que posiblemente sea el más seguido en todo el mundo.

Tras la reanudación Inglaterra salió con todo, con una fiereza desmedida pero sin ninguna cabeza. A los cinco minutos Lampard, que parecía haber resucitado tras su "no-gol" (llamémoslo así) estampó un cañonazo en el larguero que hizo temblar a toda Alemania.

Parecía claro: los ingleses estaban empujando a los alemanes hasta meterlos a todos en su campo, pero lo hacían manteniendo la posesión del balón y sabiendo qué hacer con él, es decir, jugando al fútbol, algo que sus arcaicos procedimientos no entienden. Me quedo con un comentario de Michael Robinson: "la Premier League es importante por los extranjeros fichados por los principales equipos, ya que el fútbol inglés está obsoleto". Con eso creo que queda definida una amarga realidad para un país, el inglés, que siempre se ha movido por tradiciones, las cuales son muy difíciles de modificar, ya que debe hacerse mediante costumbres. Y si la costumbre es patadón hacia arriba, es complicado.

La locura inglesa parecía funcionar, pero fue un espejismo. Sí, Alemania parecía encogida dentro de su propio campo, pero ¿a nadie se le ocurrió decir a estos futbolistas ingleses que faltaba muchísimo tiempo para la finalización del partido y la desventaja era sólo de un gol? Así llegaron los dos tantos alemanes que rompieron la eliminatoria: el tercero de contragolpe tras una falta sacada por Inglaterra cerca del área alemana, tanto conseguido por el mejor jugador del partido, Müller, en el 67 y el cuarto y último, del propio Müller, tres minutos después, en un balón largo despejado hacia la banda izquierda, en el que nadie quiso correr a excepción de dos alemanes y un inglés (y no es un chiste).


Así que entre Capello, John Terry y el árbitro, amargaron la fiesta a una Inglaterra que por fin parecía estar a gusto en un terreno de juego. Lo siento por Beckham, que ha sufrido como el que más. Sus funciones no han sido de mera comparsa, ya que ha estado en todo momento apoyando a sus compañeros. Por no hablar de cómo se comió al torpe Larrionda por no conceder el gol de Lampard.

Cuando pensaba que los arbitrajes no podían ir a peor, llegó el México - Argentina. Iluso de mí, creía que Rosetti permitiría que fuesen los jugadores quienes decidiesen el resultado del choque, pero no, qué va. Con México como claro dominador del juego y único creador de ocasiones de gol (a destacar otro zapatazo al larguero, de esos que tanto estamos viendo en este mundial) llegó una acción más terrible, si cabe, que la mencionada antes de Lampard: el fuera de juego más escandaloso visto en años. Tévez remató de cabeza un pase de Messi (que sigue sin ver puerta), el problema es que cuando se realizó el centro, el "apache" tenía por detrás a los otros veintiún jugadores. Y no os creáis que se trató de un "offside" por milímetros, ya que al menos estaba adelantado metro y medio sobre el último defensor.

Como el público ve los video-marcadores, se montó una bronca espectacular, similar a la del Inglaterra - Alemania. El juez asistente ya había concedido el gol, sin embargo Rosetti se acercó hasta él para hacer el paripé (porque para otra cosa no se explica) y entre abucheos, terminó por validar el tanto.


En pleno desconcierto por la polémica jugada, Higuaín pescó en río revuelto, se hizo con un balón con gran calidad en el control y consiguió su cuarto gol en este mundial (foto superior) . En la celebración Heinze la tomó con una cámara, golpeándola tras haber chocado previamente contra ella. México se vino abajo durante el resto de la primera parte y como la segunda se inició con un trallazo de Tévez (esta vez legal) desde fuera del área que supuso el 3-0, moralmente les costó arrancar.

Pero lo hicieron y eso es digno de aplaudir. México logró reponerse e incluso acortaron distancias con un gran gol de "Chicharito" Hernández que, de espaldas a la portería y cubierto por dos defensas, se giró con un eléctrico y perfecto control orientado, para batir posteriormente al meta argentino por toda la escuadra.

¿Sabéis cual fue la sensación que me dejó Argentina a pesar de contar todos sus partidos por victorias? La de que Alemania se los va a comer en cuartos. Entre ambas selecciones hay una diferencia abismal, pero claro, habrá qué ver por quién se decantan los árbitros esta vez.

Queda el partido del sábado por la noche, un buen Estados Unidos - Ghana en el que acabaron venciendo los africanos. Se podría decir que de los 90 minutos iniciales (aquí se disputó la primera prórroga del campeonato) la primera parte fue para Ghana y la segunda para los norteamericanos.

USA trataba de ganar la espalda de sus rivales, en la primera mitad, mediante largos pases en diagonal. Sus delanteros trataban de desmarcarse hacia los espacios y a pesar de que tanto los pases como los movimientos sin balón eran buenos, la defensa de Ghana resultó un muro infranqueable, todo lo contrario que la americana, que sufrió de lo lindo. De hecho a los cinco minutos Boateng ya había adelantado a su equipo, que no llegó al descanso con más goles de ventaja por pura casualidad, ya que su superioridad frente a los americanos fue aplastante.


Pero he aquí que Estados Unidos cuenta con un entrenador, Bob Bradley, que sabe leer los partidos. Así que cambió la táctica: combinaciones cortas, apoyo cercano a quien lleva el balón, paredes, contínuos movimientos y cambios de posiciones y Ghana empezó a no saber cómo defender. Así que los africanos comenzaron a efectuar juego duro, demasiado, rozando los límites de lo permitido. Tanto que al final provocaron un penalti, transformado, cómo no, por ese fenómeno llamado Landon Donovan.

Estados Unidos pudo haber ganado el partido ya que contó con muchas oportunidades para sentenciar el choque en la segunda mitad, pero se encontró con su gran hándicap: no tienen un sólo delantero centro en condiciones. Sin nadie que rematase de forma eficiente las jugadas, se llegó a la prórroga, en la que un gol de Gyan tras jugada individual sentenció el choque.

En cuartos se verán las caras contra Uruguay y se cumplirá uno de nuestros pronósticos: que una de las selecciones no favoritas esté en disposición de dar la campanada ya que o bien Ghana o bien Uruguay, se plantará en semifinales.


Para terminar, el jugador de la jornada. Se lo iba a dar a Müller, pero teniendo en cuenta que el futbolista alemán más decisivo fue el árbitro, me quedaré con la fantástica actuación de Luis Suárez, cuyos dos goles hicieron justicia y dejaron fuera a una de las selecciones más infames, tramposas y favorecidas en la historia de los mundiales de fútbol: Corea del Sur.

sábado, 26 de junio de 2010

Mundial 2010: Día 15, final de grupos G y H

Con la tranquilidad de tener a España en octavos y de haber evitado a Brasil, toca hacer un repaso de lo sucedido en los otros tres partidos disputados ayer, entre los que uno destaca por encima del resto: el Brasil - Portugal.

Tal y como se está desarrollando este mundial, creo que hay altas posibilidades de que una selección que de entrada no se encuentre en el grupo de las favoritas, dé la campanada. Me refiero a países como Uruguay o Estados Unidos, ya que, según lo que estoy viendo, en este campeonato cualquier equipo es capaz de llevarse el gato al agua, independientemente de las diferencias existentes (y tal y como está el cuadro, una de las dos selecciones podría acabar en semifinales). Incluso no me extrañaría nada que Inglaterra, a trancas y barrancas (made in Capello) diera la gran sorpresa contra la temible Alemania y después se lo pusiera difícil a Argentina practicando el antifútbol. Ya veremos.

Digo todo esto porque ayer Portugal estuvo a punto de ganar a la todopoderosa Brasil. La selección carioca había dominado la primera mitad, aunque sin alardes. Sin embargo, durante el primer cuarto de hora de la segunda, los lusos tuvieron contra las cuerdas a los de Dunga, con Cristiano por fin entrando en juego en peligrosas incursiones por banda. Una de ellas fue rematada fuera con todo a favor, por el buen centrocampista portugués Raúl Meireles, convirtiéndose en la ocasión más clara del partido.

El principal problema del Brasil - Portugal es que a ambas les valía el empate. De hecho, Queiroz planteó el partido a no perder: cuatro defensas, cinco centrocampistas más preocupados en la contención que en otra cosa y el pobre Cristiano Ronaldo aislado en el frente, unos veinte metros por delante de todo el mundo, totalmente sólo y desesperado en su isla particular. Así estaba, hiper-revolucionado, enfadado, ansioso... Como ya dije el otro día, que Queiroz haya llegado a ser entrenador del Real Madrid es todo un insulto para nuestra institución.


Brasil no podía con el entramado ultradefensivo de Portugal. Su mejor ocasión llegó de botas del temible Luis Fabiano, que puso una asistencia medida a Nilmar para que éste chutase a placer; una espectacular mano de Eduardo y el poste evitaron el gol.

Se echó mucho de menos en la canarinha a Robinho y Kaká. Ambos parecen los únicos capaces de desatascar el juego cuando Brasil debe atacar en estático. Por contra, quien sobró fue Felipe Melo, a quien el colegiado mexicano Armando Archundia permitió hacer de todo. Al filo del descanso por fin se llevó la tan merecida amarilla, por una fortísima falta sobre Pepe sin ninguna opción de llegar al balón y con clara intención de hacer daño. Vamos, que no habría pasado nada si ve la roja directa. En concreto, Melo ya debería llevar un rato en la caseta, pues estaba fuera de sí. Pepe, en su reaparición, recibió faltas constantemente, lo que nos hizo temer por su salud (recordad que se ha perdido toda la temporada por una grave lesión). Queiroz lo había situado en el centro del campo, lo que da una idea de sus intenciones durante el partido y ahí uno puede recibir mucho más que como central. En cuanto Melo vio la amarilla, Dunga no lo dudó y lo sustituyó por Josué (era el minuto 43), un centrocampista diametralmente opuesto a este bestia: bajito, hábil en la distribución, calidad técnica... Es decir, un futbolista en lugar de un neandertal.

El mejor del partido fue Maicon. Mientras le duró la gasolina (primera parte) Brasil tuvo fútbol ofensivo. El lateral del Inter es muy bueno, pero ¿interesa al Real Madrid pagar más de treinta millones de euros por un lateral derecho, cuando Arbeloa ha demostrado ser perfectamente válido para esa demarcación? No lo veo claro, como tampoco el hecho de que Marcelo no esté en este mundial, habida cuenta de que Brasil no tiene un lateral izquierdo propiamente dicho.


El encuentro terminó con sonoros abucheos, que sustituyeron a las fastidiosas y cansinas vuvuzelas. No era para menos: los últimos veinticinco minutos de partido fueron de total y absoluta parsimonia (y eso que Danny, en el descuento, pudo haber logrado la victoria en una clara ocasión de gol). Ambos clasificados, decidieron no arriesgar en un bochornoso pacto de no agresión. Además Costa de Marfil, aunque ganaba, no estaba logrando la ansiada goleada (los siete goles de Portugal frente a Corea del Norte valían su peso en oro) así que final del partido sin vuvuzelas y todos contentos.

Costa de Marfil venció por un claro 0-3, pero necesitaba igualar la ventaja de nueve goles que le llevaba Portugal. También tenía que darse una derrota de Cristiano y compañía, que no llegó, así que se podría calificar el partido de mero trámite, igual que el jugado por Suiza y Honduras.


A los veinte minutos los africanos ya ganaban por 0-2, con goles de Touré Yayá y Romaric. Sin embargo el tercero no llegó hasta el 82, obra de Kalou. Se podría decir que Corea fue bastante afortunada, ya que Costa de Marfil resultó un auténtico vendabal. Sus tres delanteros, Drogba, Gervinho y Keita, no pararon de rematar contra la meta de un aterrorizado Ri Myong-guk, así que, como digo, Corea, a pesar de la derrota, debería considerar que tuvo mucha suerte.

En el Suiza - Honduras sucedió todo lo contrario en lo que a ocasiones de gol se refiere. En la primera mitad sólo dos posibilidades de marcar, ambas generadas por Barnetta, pero muy mal rematadas. Hitzfeld no quiso arriesgar con Frei de inicio, porque estaba tocado y Suiza, sin su delantero estrella, lo lleva crudo en el fútbol de ataque.

El técnico alemán confeccionó este equipo para defender fuerte y organizadamente atrás y salir a la contra, así que cuando tiene delante a un rival menor, que le cede el balón, no saben qué hacer con él. Y así les fue.


El final de partido fue curioso, porque Suiza atacaba torpemente pero a tumba abierta. Incluso Hitzfeld por fin dio entrada a Frei (minuto 68). Así que Honduras pudo haber sacado algo positivo a la contra, sobre todo en una acción en la que el mejor de los hondureños, Álvarez, quedó en mano a mano frente a Benaglio. Pero el suizo es uno de los mejores guardametas de este campeonato y lo volvió a demostrar evitando un gol que parecía cantado.

Los grupos han quedado de la siguiente manera:

Grupo G: Brasil 7, Portugal 5, Costa de Marfil, 4, Corea del Norte 0.
Grupo H: España 6, Chile 6, Suiza 4, Honduras 1.

Ya tenemos todos los enfrentamientos de octavos de final:

Uruguay - Corea del Sur
Estados Unidos - Ghana
Holanda - Eslovaquia
Brasil - Chile
México - Argentina
Alemania - Inglaterra
Paraguay - Japón
España - Portugal

Uno destaca por encima de todos, el Alemania - Inglaterra, primer plato fuerte de este mundial. Si la lógica se impone (y no tiene por qué) es posible que veamos en cuartos enfrentamientos entre Holanda y Brasil por un lado y Alemania y Argentina por otro.

En el caso de España, si vence a Portugal el cuarto de final sería frente a Paraguay, una selección potente, pero preferible a Italia (por mal que estén los transalpinos, siempre acaban resultando terribles). Hay opciones reales de plantarse en semifinales, donde el rival a batir sería, presumiblemente, Alemania o Argentina. Veremos qué pasa.


Para terminar, el jugador de la jornada ha sido Xabi Alonso. ¿Por qué? Fue el único capaz de sobreponerse a la primera media hora brutal de Chile, demostrando que no pueden con él ni a base de faltas. En el resto de partidos, ningún futbolista ha destacado sobremanera sobre el resto, así que el centrocampista del Real Madrid se lleva el premio de hoy. La brutal entrada cometida por Ponce, sobre su tobillo, hace que Alonso sea seria duda frente a Portugal, por un esguince. España se resentirá mucho sin su concurso.

Mundial 2010: Seguimiento a España III

Ya estamos en octavos. Tras las dudas generadas en el primer partido (el que, siendo honestos, España no mereció perder), en el segundo la selección ganó con cierta holgura, experimentando mejoría en el juego y en este tercero se ha logrado el objetivo de los tres puntos, para pasar así como primeros de grupo.


Lo vengo diciendo desde que empezó el mundial: los partidos contra Chile son muy embarullados por el tipo de juego que proponen los de Bielsa. Basan todo su fútbol en el físico, así que corren, corren y corren sin orden ni concierto. Así las cosas, necesitan una veintena de ocasiones para transformar una (es lo que sucedió en sus choques frente a Suiza y Honduras) por lo que sigo sin entender a aquellos periodistas que trataban de vendernos a esta selección como un gran equipo de fútbol, ya que no lo es.

No es que quiera menospreciar la victoria de España, pero como conozco de sobra a los excesivamente optimistas chicos de la prensa, me gustaría dejar claro que si bien el primer paso, alcanzar los octavos, se ha logrado, todavía no hemos hecho nada grande en Sudáfrica 2010.

Así pues, el partido comenzó como esperábamos: presión asfixiante de Chile que no permitía jugar cómodos a los de Del Bosque, pero que tampoco se traducía en ocasiones de gol. Sin embargo, si España no tiene el balón le cuesta jugar y, durante la primera parte, la posesión perteneció a los sudamericanos.


La táctica chilena era clara: robar balones en línea de tres cuartos para así poder llegar a la meta de Casillas (no tienen juego de elaboración en la medular, así que o bien roban mediante presión o si no son incapaces de llegar) e impedir que Xavi e Iniesta elaboraran su fútbol. El problema que tiene dicha táctica es que, con tantos efectivos en campo contrario, te puedes llevar algún disgusto a la contra. Y éste llegó en el minuto 24: Torres intentaba llegar a un balón medido de Xavi cerca del área rival, pugnando con un defensa; el portero Bravo, sin ninguna necesidad (como digo un defensa corría junto a Torres) salió como un poseso de su área, despejando de forma errónea (ya que en lugar de sacar el balón del estadio, lo dejó en juego); el esférico llegó a los pies de Villa que no tuvo más que orientar el balón para marcar a puerta vacía (la distancia era considerable pero sin portero ni defensas encima, el gol era de una facilidad suma).

Otro problema de la táctica Bielsa es que se juega al límite. Ya con Honduras, la selección más débil del grupo, Chile coleccionó unas cuantas amarillas. Frente a Suiza, más de lo mismo, de ahí que los chilenos no pudiesen contar con algunos jugadores por acumulación de amonestaciones. Pero contra España, el equipo más fuerte del grupo H, con auténticos arquitectos en el centro del campo como Alonso, Xavi o Iniesta, los sudamericanos tuvieron que emplearse de forma más contundente, lo que derivó en la expulsión de Estrada en el minuto 37.

Aquí se acabó el partido. Unos minutos antes el árbitro méxicano Marco Rodríguez acababa de perdonar un penalti claro de Vidal a Torres (si dije que Italia había sido muy perjudicada por los árbitros en este mundial, qué decir de España, a quien le deben penaltis en los tres partidos de grupo). Después llegaba la jugada del gol, en la que el central Ponce, incomprensiblemente, permitió a Iniesta recibir con toda la comodidad del mundo en la frontal del área, desde donde definió con mucha clase hacia donde no podía llegar Bravo. Y al minuto siguiente, la expulsión.


Con una ventaja de dos goles y jugando contra diez, España hizo eso que tan bien sabe ejecutar: dormir el partido. Contra Suiza critiqué los rondos y el juego horizontal porque España no iba con ventaja en el marcador, pero cuando vas ganando, la mejor forma de defender es mantener la posesión de la pelota, ya que así es seguro que el rival no te generará ocasiones de gol.

Al reanudar la segunda mitad, nos encontramos con una sorpresa inesperada: el afortunado gol de Rodrigo Millar, que consiguió marcar gracias a que Piqué desvió su disparo con la rodilla. El chut habría sido bastante fácil de blocar para Casillas, pero el desvío del central español sorprendió al guardameta madridista y el balón entró a gol.

Del Bosque reaccionó y dio entrada a Cesc por Torres. Fueron los mejores momentos de España, que cuando mejor juega es con cinco centrocampistas. No fue casualidad que la final de la Eurocopa se ganase con Villa lesionado, ya que gracias a que el sobrevalorado jugador del Valencia (pertenece al club ché hasta el 30 de junio, a ver si torpes locutores de radio como Alfredo Martínez se van enterando) no participó en aquel ya mítico partido frente a Alemania, Luis Aragonés puso en liza un 4-5-1, con Cesc e Iniesta liberados de movimientos, que anuló por completo a los teutones. Anoche pasó lo mismo y en cuanto España jugó con esa táctica, Chile, a pesar de haberse acercado en el marcador, fue borrada por el potente centro del campo español.

Xabi Alonso también hubo de ser sustituido por Javi Martínez (a ver si el Real Madrid se da prisa y lo ficha de una vez). La razón, una entrada bestial sufrida en la primera parte, que podría haberle partido el tobillo. Mucho se alaba a la selección del "loco" Bielsa, pero si no les permitieran jugar tan al límite de la ley, no habrían llegado hasta aquí. En octavos se miden a Brasil y visto cómo han reaccionado a su favor en cuanto se han quejado sobre lo de Kaká (lo que permitieron a Felipe Melo contra Portugal fue de escándalo), o bien miden un poco su intensidad o bien no terminarán el partido.

El final fue tranquilo, entre otras cosas porque las noticias que llegaban del Suiza - Honduras eran positivas para ambos contendientes: nadie era capaz de perforar la meta contraria.


Ahora toca pensar en octavos. Portugal no es una selección de medio pelo como las que nos han tocado en suerte en el grupo, así que o bien España va a más en su juego (ayudaría, como ya he dicho, volver a la fórmula de cinco centrocampistas) o posiblemente nos volvamos a casa antes de tiempo y con un muy mal sabor de boca.

jueves, 24 de junio de 2010

Mundial 2010: Día 14, final de grupos E y F

Primero fue Francia, después Italia. No sé si alguna vez se había dado la circunstancia de que los dos finalistas de un mundial cayeran en la primera fase del siguiente y como últimos clasificados de sus respectivos grupos, sin haber logrado una sola victoria en todo el campeonato; es lo que ha ocurrido en Sudáfrica 2010.

Italia no caía a las primeras de cambio desde hace 36 años. Siempre han jugado con fuego (como en España 82, donde pasaron sin ganar un solo partido de la fase previa y terminaron proclamándose campeones del mundo) pero parece que se les daba bastante bien lo de la cuerda floja.

El grupo de la actual campeona del mundo era más que asequible. De hecho todo el mundo creía que iban a pasar en primera posición. Pero claro, cuando eres incapaz de ganar un solo partido, lo normal es quedar fuera de la competición.

En Italia se han hecho muchas cosas mal: la convocatoria de 23 (con la que muchos no hemos estado de acuerdo), los onces titulares, los esquemas de juego, la lesión de Pirlo... Después han estado los arbitrajes, a los que no hay que echar toda la culpa, aunque siendo honestos hay que reconocer, que a pesar de la mala puesta en escena de la peor Italia en muchos años, habrían pasado a octavos de no ser por el maltrato recibido por los colegiados en los tres partidos (sobre los dos primeros ya hablé en posts anteriores, sobre lo que ha pasado hoy lo haré ahora mismo).


Todo eso son causas plausibles, sin embargo la principal de todas no está ahí, ya que recae directamente en la actitud de algunos jugadores, que parecían estar en partidos de solteros contra casados en lugar de en la fase final de un mundial de fútbol.

Me he metido mucho estos días con Montolivo por su torpeza e incapacidad para dirigir a su equipo desde el centro del campo, pero al menos lo ha intentado. Lo digo porque lo de De Rossi durante todo el mundial y Chiellini hoy, es como para que no vuelvan a ponerse nunca más los colores de la azzurra. Haré un breve esquema del partido, para que veáis lo que estos dos elementos y el inútil del árbitro han liado hoy.

A los diez minutos Italia marcaba el que debería haber sido 1-0 a su favor. Viendo la jugada repetida, observamos cómo primero hay un claro penalti a favor de Italia, segundos después Iaquinta comete falta sobre un defensor y, en último lugar, llega el gol. ¿Qué ha pitado el árbitro? Lo de siempre: peligro. Si un colegiado se decide a pitar lo que pasa dentro del área, que lo señale todo (en este caso lo primero que ha sucedido es el penalti) o que no pite nada y conceda el gol. Pero en este mundial (equipos como Estados Unidos, por ejemplo, lo han sufrido de primera mano) sólo se pitan las faltas cometidas en ataque.

El partido estaba en la típica fase de desconcierto: los equipos no terminaban las jugadas, se fallaba en el último o penúltimo pase, había muchos nervios... Hasta que De Rossi ha decidido resolver la papeleta en contra de su país, regalando incomprensiblemente un balón a los rivales, que ha terminado con gol de Vittek. De Rossi, completamente solo, sin agobios, con tiempo para pensar (y se le supone cierta calidad) ha dado un pase horrible a Montolivo (como aquellos que regalaba Makelelé en línea de tres cuartos cuando jugaba en el Real Madrid) y Eslovaquia ha aprovechado el regalito.


En la segunda mitad ha llegado el segundo, de forma incomprensible: córner, Vittek se desmarca con pasmosa facilidad de Chiellini (lo ha hecho andando) que en primera instancia pasa por completo de seguir a su par; recibe dentro del área sin oposición y bate con toda la facilidad del mundo a un desprotegido Marchetti. Italia sin defender un córner, lo nunca visto.

Lo curioso es que momentos antes de dicho gol, ha habido otra jugada polémica dentro del área eslovaca, con un remate de Quagliarella (con mucho el mejo de los italianos hoy) despejado en la misma línea de gol. Hay quien dice que el balón había entrado, aunque tras ver todas las repeticiones, creo que el torpe árbitro inglés, Howard Webb, por fin ha acertado una.

Lippi había contado de inicio con Gattuso. El día en que Italia se juega el ser o no ser en el mundial, Lippi recurre a Gattuso... Sin comentarios. ¿Qué ha hecho el pivote del Milán? Abrir la rodilla (literalmente) a un rival y, por fortuna para su selección, lesionarse, en la misma jugada, entrando en su lugar Quagliarella. ¿Por qué dicho futbolista no ha jugado antes en este mundial? Lippi sabrá, pero entre sus medidas con Italia y las de Capello con Inglaterra, el recuerdo que nos va a quedar de los técnicos italianos no va a ser grato, precisamente.


Era el minuto ochenta e Italia no levantaba cabeza. Pero es lo que tiene este equipo: de pronto una buena jugada por banda (la primera en condiciones de todo el partido) ha terminado con gol de Di Natale (primera vez que el delantero azzurro atinaba hoy, porque su concurso esta tarde ha sido un completo desastre). Tras el mismo, trifulca en el área porque el meta eslovaco ha retenido el balón cuando los italianos trataban de llevarlo al centro del campo (al más puro estilo Cañizares en sus mejores/peores tiempos) que se ha saldado con un directo del guardameta Mucha a la cara de Quagliarella, con el árbitro a escaso medio metro de la acción. Es imposible, dado lo claro de la agresión y la posición de Webb, que no lo haya visto. ¿Sabéis cómo ha resuelto la jugada? Amarilla para ambos y a correr. ¡Qué vergüenza!

Casi al instante, un recuperado Quagliarella, que estaba en todas partes, ha marcado el que podría haber sido empate a dos, anulado por fuera de juego. Viendo la repetición otro montón de veces, se aprecia que el italiano tiene el hombro ligerísimamente adelantado, es decir, imposible de ver por el ojo humano dada la velocidad de la jugada. Pero como la norma dice que en caso de duda no hay que pitar nada, todos los jueces asistentes la interpretan al revés y, si hay dudas, no dudan en levantar el banderín.


Con Eslovaquia aterrada e Italia resucitada cual Ave Fénix, Chiellini y De Rossi la han vuelto a liar. Primero una cesión brutal e incomprensible hacia atrás de De Rossi, en la que Marchetti se ha empleado a fondo para que no terminase en córner. El subsiguiente saque de banda se ha resuelto de la siguiente manera: Kopunek trotando alegremente entre Chiellini y De Rossi, quienes han pasado por completo de seguirle; así que ha recibido el balón (en saque de banda no hay fuera de juego) se ha quedado solo frente a Marchetti (foto) y lo ha batido sin dificultad.

Era el minuto noventa y todo parecía resuelto, pero qué va. Una vez más Quagliarella estaba ahí y ha metido uno de los mejores goles del mundial, un tanto de auténtico super clase: desde fuera del área ha visto al portero rival ligeramente adelantado, así que con un gran toque de calidad, ha colocado suavemente el balón por la escuadra, con una vaselina antológica. Repito: ¿porqué Quagliarella no ha sido titular durante todos los partidos de Italia en Sudáfrica?


El tiempo de descuento agonizaba. Pirlo, que había entrado durante la segunda parte, trataba de organizar lo que parecía la última jugada e Italia ha tenido la clasificación en sus manos, bueno, más bien en los pies de Pepe, que incomprensiblemente ha fallado la última acción del partido dentro del área rival, con todo a favor para marcar, chutando fuera, rubricando así la penosa actuación de Italia, que claramente necesita una renovación de arriba a abajo.

Es el triste adiós de un grande, Fabio Cannavaro, que a partir del año que viene deja la alta competición para disfrutar unos añitos del fútbol en una liga menor. Hace cuatro años, Cannavaro hizo historia al ser el primer central nombrado mejor futbolista del año. Lo consiguió todo: ganar el mundial capitaneando a Italia, ser elegido mejor jugador del mundial, obtener el balón de oro, conseguir el FIFA WORLD PLAYER, también fue nombrado mejor jugador del Calcio... Pero sobre todo, su título más importante, aquel que ansía todo futbolista: se convirtió en jugador del Real Madrid. Si toda la banda que le ha acompañado este año a Sudáfrica hubiese tenido la mitad de compromiso y concentración que su gran capitán, Italia ahora mismo no estaría eliminada. No habrían ganado el mundial, pero Cannavaro se habría despedido de otra manera. Lo echaremos mucho de menos.


Sobre los otros tres partidos seré breve, primero porque me he extendido mucho con Italia (era la gran noticia del día) y segundo porque han sido encuentros bastante anodinos. El más destacado lo han disputado japoneses y daneses, un partido loco en el que Japón ha logrado el pase a octavos con una victoria por 3-1. Si Italia es la gran sorpresa negativa, Japón se encuentra en las antípodas. Toda la prensa japonesa fue feroz con su equipo antes del mundial y resulta que han llegado a octavos. Mañana los periodistas nipones tendrán que hacer acto de contricción mientras que la prensa italiana se cebará a modo. El fútbol es así.

Lo cierto es que muchos creíamos en una victoria danesa. Ahora bien, con el partido que ha llevado John Dahl Tomasson, como para ganar. El ariete danés ha fallado incontables ocasiones de gol. Incluso el único tanto del partido, logrado por él, de penalti, ha sido accidentadísimo: primero ha fallado el lanzamiento, para marcar en el rechace y, de paso, lesionarse. Un cúmulo de desgracias que ha hundido a Dinamarca, favorita a priori en este choque.


Toda la mala suerte de Dinamarca se ha convertido en buena fortuna para Japón, que se ha puesto ganando 2-0 con dos disparos de falta y la inestimable colaboración del meta Sorensen, que ha tenido una noche incluso peor que la de Tomasson.

Otro que se despedía del mundial fracasando estrepitosamente era Samuel Eto'o, a pesar de lograr un tanto de penalti. Su equipo ha vuelto a perder, de manera que se vuelven a Camerún sin estrenar su casillero. Holanda, sin muchos esfuerzos, ha vencido 2-1. Su técnico insiste en el doble pivote De Jong - Van Bommel y Van der Vaart por la izquierda. De momento puede sacar pecho ya que ha conseguido un pleno de nueve puntos en tres partidos, pero ya veremos si esa táctica le vale cuando se enfrente a una selección competitiva.

Van Persie por fin ha conseguido marcar un gol, lo que parece que le puede otorgar cierta confianza (en los dos partidos anteriores se le ha visto muy ansioso). El segundo y definitivo tanto de los holandeses tenía un claro sabor madridista: Snejder ha buscado con un buen pase a la banda derecha a Robben (que por fin ha jugado unos minutos); el extremo holandés ha efectuado su típica jugada en diagonal, buscando el disparo con su zurda, ha estrellado un formidable trallazo al poste y Huntelaar, haciéndose con el rechace (lo aprendió de entrenar al lado de Raúl) ha logrado su primer tanto en un mundial. Lo curioso es que, actualmente, ninguno de los tres milita en el Real Madrid.


Nos queda el aburridísimo Paraguay - Nueva Zelanda ya que daba la sensación de que sabían de antemano lo que iba a ocurrir en el partido de Italia, que se celebraba a la vez. Empate a cero en un partido sin alternativas ni ocasiones de gol ni nada de nada. Nueva Zelanda iba con mucho miedo, como si temieran una goleada y Paraguay jugaba con la parsimonia de quien se sabe clasificado.

Por lo tanto, los nuevos cruces de octavos de final quedan así: Holanda vs Eslovaquia, Paraguay vs Japón. A priori holandeses y paraguayos son claros favoritos, aunque viendo lo que ha pasado con Italia da miedo efectuar pronósticos.

Los grupos E y F han terminado con las siguientes puntuaciones:

Grupo E: Holanda 9, Japón 6, Dinamarca 3, Camerún 0.

Grupo F: Paraguay 5, Eslovaquia 4, Nueva Zelanda 3, Italia 2.


¿Quién ha sido el jugador de la jornada? No podía ser otro que quien ha endosado dos goles a Italia, relegándola a ser la última de su grupo: Vittek.

¡Oh, sí! No me olvido de Wimbledon. ¿Os acordáis que ayer os comenté que, por segundo día, se suspendía momentaneamente el que ya era el partido más largo de la historia? Iban empate a 59 juegos en el quinto y definitivo set. Pues bien, hoy todavía han tenido fuerzas para jugar unos cuantos juegos más, para terminar con victoria del estadounidense John Isner por ¡¡¡70-68!!!


El partido ha batido todos los records: 491 minutos de duración, 215 aces, golpes ganadores, errores no forzados... Tanto Isner como el derrotado tenista francés Nicolas Mahut, han sido tratados, al final de esta Marathon tenística, como héroes. No creo que el campeón de Wimbledon este año disfrute de tanta parafernalia y popularidad.

El Real Madrid ve las orejas al lobo

El Real Madrid empata a 2 contra el Valencia,  en la segunda jornada de liga, en el primer partido  de esta temporada disputado e...