Calendario

Calendario completo de la temporada 2017-2018 del primer equipo de fútbol, RM Castilla y primer equipo de baloncesto. Hora de Madrid. Se irá actualizando a medida que se conozcan las fechas y horas exactas.

domingo, 31 de enero de 2010

Paradas Romero y Ayza Gámez

No debo dejar pasar la ocasión de analizar el Villarato, más que analizar al colegiado Ayza Gámez. Y digo Villarato porque ayer se mostro, bajo todo su esplendor, en la figura de Paradas Romero y su labor en el Molinón

Comenzaré según el orden crónologico, por consiguiente, por el Molinón, por el boquerón malo (mira que hay gente buena en Málaga, doy fe, y va a salir este individuo) el Paradas Romero. No se conformó con masacrar con amonestaciones a los locales, sino que también lo hizo en tres jugadas puntuales.

La 1ª, minuto 5 de partido, Bilic encara a Valdés dentro del área cuando Márquez, desentendiéndose del balón lo desplaza con el antebrazo (parece que fue la semana del antebrazo) y derriba. Penalti claro del que fue indultado el equipo extranjero. El 0-0 campeaba en el marcador.

La 2ª, minuto 29, falta sobre Messi, en el centro del campo. El argentino saca, desde una posición mucho más adelantada, para Iniesta. Este mete en profundidad para Pedro, en clara posición adelantada, (ver foto) y termina marcando, el que a la postre sería el gol de la victoria. Segundo favor a los adulteradores de esta liga para que el jefe lo tenga en cuenta a la hora de repartir escarapelas FIFA.

No se quedaría aquí la cosa porque en el minuto 80, Messi, el paradigma de la deportividad y ejemplo para nuestra juventud, le suelta una coz (los burros es lo que dan) a Diego Castro, por detrás. Era una clara expulsión del argentino pero, el boquerón malo, indulta nuevamente a los advenedizos de este, nuestro, país.

Gran diferencia con Teixeira que privó a los blancos de la victoria y, por consiguiente, de dos puntos más en su clasificación, anulando un gol legal de Raúl, mientras Paradas Romero le regala dos puntos a los catalanes. Más dos y menos dos hacen un total de CUATRO puntos que, si los añadimos a los dos del Español, a los tres contra el propio Real Madrid, etc. Darían una cómoda ventaja blanca sobre los adulteradores de competiciones futbolísticas.

El Real Madrid saltaba al césped de Riazor con una desventaja de 8 puntos y con el peso de la historia (18 temporadas sin ganar, solamente cinco empates) sobre sus espaldas y con el añadido de un valenciano designado para dirigir este encuentro. No presagiaba nada bueno, más si llegábamos con la friolera de ocho bajas.

La superioridad del Madrid y la fortuna hicieron que no se hable de Ayza Gámez, aunque su labor fue mala. Porque de mala se debe calificar cuando cometió dos errores tan transcendentales como obviar un penalti a Benzema, en el minuto 75, bien es cierto que inducido por su asistente que le indicó fuera de juego al francés y que él señalara el punto de penalti. Era posición legal.

Su otro lunar fue en el gol del Deportivo. Iván Pérez comete falta clara en el robo del balón pero no lo considera así Ayza, dejando continuar el juego y cometiendo Sergio Ramos una inocente falta dentro del área sobre Riki, que no duda en “morirse”. Penalti light, pero penalti aunque de esos cientos en cada partido. Tenía que agradar de algún modo a sus superiores y, cuando la ocasión le fue propicia, no lo dudo. De nada sirvió porque el Madrid, ayer, fue muy superior, infinitamente superior capitaneado por un inconmensurable José Mª Gutiérrez Hernández, GUTI.

En el orden disciplinario solamente necesitó mostrar tres cartulinas amarillas, las tres a jugadores herculinos, y, en las mostradas a Juca y Juan Rodríguez, se quedó corto. En un partido de guante blanco, primero el brasileño y en las postrimerías del encuentro Juan Rodríguez, merecieron terminar antes de tiempo el encuentro.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

Un genial Guti conquista Riazor


La semana pasada no hubo crónica. El nacimiento de la pequeña Michelle y los días en el hospital que hemos debido pasar (las cesáreas es lo que tienen) no me han dejado mucho tiempo. Aún así pude ver el partido así que, antes de entrar en el magnífico triunfo de anoche, me gustaría simplemente dejar dos apuntes.

El primero es sobre Cristiano Ronaldo. Su principal problema es que juega en el Real Madrid. Estamos en una época en la que muchos madridistas se creen "objetivos" si critican a los nuestros sin medida. Imagino que viene ayudada por toda la prensa, ya que la tenemos prácticamente toda en contra. No digo que no se deba criticar, desde un prisma constructivo de mejora, aquello que no se haga bien. Pero, ¿qué hay sobre Cristiano? La cuestión la voy a zanjar en un periquete: mirad partidos jugados y goles conseguidos. Si esa estadística no os convence, sintiéndolo mucho, dudaré de vuestra imparcialidad.

La expulsión de la semana pasada no fue tal. Un defensa enganchó hasta en dos ocasiones a Cristiano, con Pérez Lasa a un par de metros, levantando las manos en señal de "ley de la ventaja". Pero claro, ¿por qué se podía aplicar dicha ley? Porque Cristiano se zafó en ambas ocasiones de los agarrones utilizando el brazo. Todo aquel que haya jugado alguna vez al fútbol (y digo jugar al fútbol, no salir al patio de recreo y dar dos pelotazos sin sentido) sabrá que si intentas correr y alguien te engancha, tratar de soltarse con los brazos es un acto reflejo, instintivo. Pero no sólo en el fútbol. Particularmente os diré que eso me ha sucedido tanto en fútbol como en baloncesto, balonmano y waterpolo (sólo que en este último más bien solté los pies, con el consiguiente perjuicio sufrido por el infractor que no me dejaba seguir).

Eso no es una agresión, ya que ésta implica premeditación y algo reflejo, por definición, no la tiene. Pero todos están contra el Real Madrid y ¡toma! Dos partidos de sanción. Así que, cuando veo a propios madridistas en muy diferentes lugares, atacar sin sentido a los nuestros, sinceramente, la tristeza se apodera de mí porque entiendo que los medios de comunicación están ganando su guerra antimadridista.

El otro apunte no es triste, más bien es glorioso. Don José María Gutiérrez, Guti, demostró la semana pasada que es el mejor pasador del mundo. Pero es que ayer repitió. No sólo dejó a todo el mundo maravillado con su impresionante e inesperada asistencia a Benzema en el segundo gol del Real Madrid, sino que jugó a altísimo nivel durante los noventa minutos. Un auténtico crack de categoría mundial.

Entiendo mejor que nadie lo frustrante que puede llegar a ser ver a Guti perder los papeles. Y digo mejor que nadie porque, los que realmente vemos su gran categoría, nos cabrea y de qué manera ver que se borre en ciertos partidos. Con otro carácter Guti podría haber sido uno de los grandes referentes de la historia del fútbol, pero a lo mejor, si su forma de ser fuera similar, por ejemplo, a la de Kaká, su genio no sería tan alto.

¿Por qué salgo con Kaká? Si yo fuera él, dormiría muy mal por las noches. Anoche tuve una mini tertulia futbolística (es lo que tiene la pequeñaja, que debo reducir los minutos de charla futbolera) con mi estimado Presi (ya antes había departido otros breves instantes con Nilo, que me contó a grandes rasgos su encuentro con Florentino Pérez). Quisiera haceros partícipes de un comentario que surgió. ¿Recordáis a Baptista? Era un futbolista que llegando desde una posición ligeramente más retrasada que la media-punta, en contraataque, había resultado letal en el Sevilla (50 goles en dos años lo dicen todo). Pero en el Real Madrid no funcionó dado que ni jugábamos a la contra, ni Baptista pudo jugar en su puesto. Pero claro, Baptista no fue fichado como un crack mundial y, desde luego, no costó más de 60 millones de euros.

El juego de Kaká desde que llegó al Real Madrid me recuerda al de Baptista en el Sevilla. Cuando el equipo sale a la contra vemos al mejor Kaká. Pero un jugador de la categoría del brasileño debería desenvolverse a la contra, en estático, en transición... Siempre. No dudo de la clase de este media-punta, pero está tardando mucho tiempo en demostrarla. Desde luego, no ha completado un partido como los últimos dos de Guti todavía, de hecho queda muy lejos. Se le ve combativo, pero eso se esperaría de alguien como Baptista. A Kaká hay que exigirle que deslumbre y, francamente, quien sí deslumbró en su puesto fue Van der Vaart durante varios partidos consecutivos (lástima de lesión).

Me he extendido tanto que seré breve en cuanto al partido de anoche. Riazor es un campo muy difícil para el Real Madrid pero ayer, gracias al tremendo dominio en el centro del campo que ejerció el equipo, parecía que los locales fueran los nuestros. El primer cuarto de hora, dos inconmensurables Guti y Granero ejercieron de amos y señores del terreno de juego. Y esos primeros quince minutos marcaron la diferencia ya, para todo el partido, entre lo que sería el equipo dominador (el Real Madrid) y el dominado (los locales).

De hecho el primer tanto llegó gracias a un formidable cabezazo de Granero, que hacía justicia ya que el Real Madrid había dispuesto de varias ocasiones de gol, protagonizadas por un tal Raúl González Blanco. ¿Os acordáis del siete? Voy a deciros lo mismo que sobre Cristiano: si tras ver la puesta en escena anoche del gran capitán, teniendo en cuenta el tiempo que lleva sin ser titular, quien me diga que está acabado, sintiéndolo mucho, opinaré que de esto del balompié no sabe demasiado. Raúl se mantuvo incisivo durante todo el tiempo que estuvo en el terreno de juego. Rápido, incansable, jugando en todo momento con la cabeza levantada, facilitando a sus compañeros espacios... ¿Sabéis por qué Raúl todavía puede efectuar esas inestimables labores de equipo? Porque sus rivales no se fían y lo cubren. Y si alguien sabe moverse para desestabilizar las defensas, ése es Raúl. ¿Por qué lo cubrirán los defensas contrarios? A lo mejor es porque no está tan acabado como la odiosa prensa de este país pretende. ¿Nunca os lo habíais planteado así?

Lo cierto es que Raúl bien podía haber terminado anotando un par de goles. En un par de veces le faltó un centímetro de pie para llegar al remate, en otra ocasión Aranzubía hizo la parada de su vida y en dos acciones el torpe Benzema le privó del gol. Sí, he dicho el torpe Benzema. ¿Qué queréis que os diga? Vale, metió dos goles, pero no creo que jugando de forma tan estática pueda marcar otros dos tantos en posteriores partidos. Lo comparan con el brasileño Ronaldo (otra de esas tonterías mediáticas) pero a mí cada día me recuerda más a Anelka: jugadores con magníficas condiciones pero con muy pocas ganas de correr. Parece que Benzema sólo rinde a la contra y ya me estoy cansando, sobre todo cada vez que veo a Negredo en el Sevilla. ¿El futuro de Benzema es muy prometedor? Posiblemente, pero para permitir que un francés se foguee en el Real Madrid, preferiría que una realidad de presente como Negredo aprovechase esos minutos y fuese Benzema quien jugase cedido en el Sevilla. Ésa es mi opinión.

La defensa del Real Madrid anoche también fue contundente. Sigo prefiriendo a Ramos como central en lugar de como lateral. No sé si es por la libertad que le otorga el esquema de Pellegrini, en el que todo el poder ofensivo por banda parece ser encargado a los laterales, pero cuando juega ahí se pierde una y otra vez. Como central mantiene la posición y tácticamente roza la perfección. Además es muy rápido y sabe cómo aprovecharse de la táctica del fuera de juego. Junto a Albiol, fueron una pareja de centrales perfecta en Riazor.

Otra cosa que ganamos con Ramos de central es contar con Arbeloa en su puesto natural. El ex del Liverpool cuajó un partido completísimo tanto en ataque como en defensa. Me gustaría poder decir lo mismo de Marcelo, pero el brasileño falló en la segunda parte, en la jugada que propició el inventado penalti que recortó parcialmente las distancias. La jugada es curiosa: Marcelo, sabedor de que le habían ganado la espalda, se tira para intentar engañar al árbitro, pero éste no pica; segundos más tarde, en la misma jugada, Riki se tira contra Ramos y entonces el colegiado sí pica y señala el penalti. Curiosamente minutos antes había habido una pena máxima clarísima en área del Dépor, que no fue señalada.

Sobre este asunto llueve sobre mojado. El Barcelona gana por la mínima al Sporting gracias a un gol de Pedro que recibió en fuera de juego y a que les perdonaron un penalti. Si tenemos en cuenta que robaron la pasada Champions porque les perdonaron ¡¡¡CINCO PENALTIS!!! en Chelsea, muchos quizá crean que lo del Molinón no es para tanto. Claro, todo de pende del color del cristal con que se mire, ¿verdad? El caso es que son tres puntos más de regalo. Sumamos y sumamos puntos y a estas alturas el Barcelona, sin la ayuda arbitral, no sería ni segundo. Una vergüenza.

La liga está así y quien debería plantarse de una vez es el Real Madrid. ¿Qué sería de la liga española sin el Real Madrid? Yo os lo diré: perdería todo el prestigio que tiene. Empezarían a recortar plazas para competiciones europeas y pronto ligas como la alemana o la francesa (además de italiana e inglesa, claro está) empezarían a situarse por encima de la nuestra. Así que o bien Florentino Pérez empieza a ensuciarse las manos de una vez y emula los puñetazos en la mesa de don Santiago Bernabéu, o el Barcelona seguirá con su interminable racha de atracos, la cual es posible gracias a la connivencia de la odiosa y manipuladora prensa nacional.

Una cosa tuvo buena el penalti: el tiempo que transcurrió entre el 1-2 y el 1-3, el balón no salió de campo del Dépor. Si eso no son hechuras de un equipo campeón, que venga Dios y lo vea. Ni el encrespado, maleducado e ignorante público local (del que se podrían decir muchas más cosas malas pero ninguna buena) ni el ansioso comentarista (llegó a decir que el Dépor era un vendaval y eso que no olieron el balón) pusieron nervioso a un Real Madrid que, en pocos minutos, sentenció con el tercero: incursión de Arbeloa que centra hacia atrás desde la línea de cal para que Benzema marcase a placer. 1-3 y todos los paletos que insultaron y vilipendiaron de mala manera a Raúl y a Guti tuvieron que cerrar sus bocazas. ¡Qué felicidad!

Termino hablando sobre Xabi Alonso y Guti. Una vez más se demuestra que el Real Madrid necesita a Alonso para jugar bien. El tolosarra completó un magnífico partido dirigiendo al equipo sabiamente desde atrás, con la inestimable colaboración de Guti y Granero, por supuesto. El caso es que no jugó Lass y ya empiezan a ser demasiadas las veces en las que se produce este hecho: Alonso juega mejor sin el francés; así que no creo que sea una coincidencia. ¿Culpo a Lass? A medias. El principal culpable es Pellegrini, que no sabe situar a Lass de la mejor manera posible. Pero el centrocampista galo se lo ha creído de tal manera, que pasa demasiado tiempo en campo contrario cuando juega, un grave error ya que quita espacios a los de arriba. Lass debe ser gregario y no protagonista, pero ¿hay tiempo para enmendar este error? Lo veo complicado.


Y, cómo no, el segundo golazo del Real Madrid merece una atención especial. Si hoy no es considerado el mejor gol de la jornada, es que la mano negra que mueve los medios informativos es todavía más grande de lo que parece. Por allí corría el catorce, libre de marca y dentro del área. El gol parecía claro. Pero estamos hablando de un genio y claro, chutar a puerta por encima del portero (y para eso también hace falta clase) era demasiado fácil. Así que Guti forzó al máximo, atrayendo a Aranzubía y al último defensa, que imaginaron que el catorce chutaría a gol. Pero he aquí que Guti, en el último momento, soltó un taconazo preciso hacia Benzema, que sólo tuvo que empujarla a gol. ¿Tendrá Guti ojos en la nuca? ¿Habrá estudiado en la misma escuela que Magic Johnson? No sé cuando tuvo tiempo para mirar hacia atrás, pero sabía que allí estaba Benzema.

Espero que ahora comprendáis mi pasión por Guti, capaz de lo mejor y de lo peor, pero poseedor de una habilidad cada día más escasa: poder hacer en un terreno de juego cosas diferentes.

miércoles, 27 de enero de 2010

Cómo vi la expulsión y la actuación de Pérez Lasa

El tiempo y la buena música (estoy escuchando Kitaro) logran aplacar mi tremendo enfado ante tamaña injusticia que mis ojos presenciaron el día 24 en el Santiago Bernabéu. Digo injusticia y digo bien, porque la expulsión de Cristiano Ronaldo fue eso, una injusticia. Pero eso es para tratar más adelante, con la calma que merece el affaire.

El encuentro Real Madrid – Málaga nunca es un partido más, siempre termina con algo especial y, generalmente, con los tres puntos en el casillero local, como el domingo, y con abundancia de goles (incluso tuve la suerte de presenciar en directo un 4-3) pero también con polémica. Recuerdo el hacer de Darío Silva con Guti y el último no fue menos.

El guipuzcoano Miguel Ángel Pérez Lasa, nacido el 31/10/1967 (42 años) fue el encargado de dirigir la contienda. Con la actual, lleva 13 temporadas en primera división en las que dirigió 208 partidos y que posee un abultado registro de amonestaciones, concretamente 1.159 cartulinas amarillas, 47 expulsiones por doble cartulina amarilla y 29 por roja directa. Podemos decir que hasta aquí todo normal por lo que se estila en la liga española. Pero tiene un lunar en su historial (ahora ya tiene otro más): con tantas temporadas no es árbitro internacional, cuando otros mucho más malos que él, lo son o lo fueron.

Mikel, como es conocido coloquialmente, iba estrenar internacionalidad en el 2006, pero el cantabrón Victorino Sánchez Arminio, presidente del CTA, le dejó sin escarapela FIFA tras negarse junto con Arturo Daudén Ibáñez, a firmar un documento en el que se solicitaba la destitución de Antonio Jesús López Nieto y de Antonio Martín Navarrete como miembros del Comité de Designación. Así se las gasta el cantabrón y, quiero recordaros, que en una reunión de colegiados, cuando las elecciones a la RFEF en donde el esquirol calzoncillos Lapuerta faltó a su palabra y acuerdo de la LFP que tenían otro candidato distinto a Villar, dejó entrever que Florentino Pérez y el Madrid eran sus enemigos.

La temporada pasada expulsó injustamente a Cannavaro, por una supuesta mano, cuando el balón había impactado en la cara del italiano y que, junto con lo acontecido el domingo, me hace pensar que el “repartidor de material eléctrico y de fontanería para el sector de la construcción” (es su profesión) dio un giro hacia el poder buscando asegurarse su futuro, visto la crisis en ese sector.

Otra prueba de lo que digo sobre su giro hacia el poder establecido del Villarato, es el video que se dejo hacer en un partido arbitrado al Barça y en donde llama a Etto’o por su nombre, Samuel, de forma muy cariñosa para reprenderlo de forma Ídem. Como las declaraciones del lunes, sobre la expulsión de CR9, en una cadena catalana, no faltaría más. Esta es un resumen de la misma:

Miguel Ángel Pérez Lasa, colegiado que dirigió el Real Madrid-Málaga de ayer y que expulsó a Cristiano Ronaldo por un manotazo a Mtiliga, habló del caso en el programa 'Versió Rac-1' en Rac 1: "Los árbitros sabemos convivir con la polémica y la crítica. Va con nuestra profesión. Estamos mental y físicamente preparados. Los clubes quieren, a veces, justificar errores tácticos y técnicos con lo que hacen personas ajenas a la entidad".

A la pregunta de si resultaba diferente expulsar a Cristiano Ronaldo respondió: "Para mí, el 10 del Barça es lo mismo que el 5 del Málaga o el 37 del Sevilla. Los jugadores son números". "Los futbolistas son los bienes más preciados un club y debo protegerlos. Eso es lo que hago. Pero, de todos modos, los árbitros también nos equivocamos porque somos humanos".

Centrándonos en su labor del último encuentro, decir que los errores más graves en su labor fue no señalar un claro penalti sobre CR9, placado dentro del área por su marcador, al saque de esquina y, cuando por dos veces había, Pérez Lasa, advertido a dos defensores visitantes que no agarraran a los rematadores locales. El luso no pudo rematar cuando estaba en posición inmejorable por el agarrón mencionado.

Otro error grave, más, visto lo que ocurrió luego en el minuto 69, fue señalar el codazo de Duda a Sergio Ramos, en el minuto 35, y que se quedó sin amonestación a pesar de que el jugador blanco sangraba ligeramente.

Dejó de señalar varias faltas, incluso alguna a favor de los malacitanos, pero, entre estas faltas que se quedaron en el limbo, varias sobre CR9 que, si se quedaba sentado con las manos elevadas al cielo, Pérez Lasa, raudo y veloz, se le acercaba y lo desafiaba verbalmente. Entre las faltas dejadas de señalar hubo una sobre el luso en la semi- luna del área en la segunda parte que bien podría significar el tercer gol local y completar CR9 su hat-trick particular.

Cuando transcurría el minuto 69, CR9 recibe, de espaldas a portería, en el centro del campo y, con un perfecto control y giro sobre su verticalidad, se va franco hacía la portería rival. Su marcador, Mtilinga, que a pesar de intentar pararlo por lo civil y por lo penal impunemente durante todo el encuentro, lo placa para evitar la contra. A pesar del placaje, CR9 logra zafarse en primera instancia y al ser agarrado nuevamente por la camiseta, suelta un manotazo con su brazo izquierdo en la mano del jugador danés que le hace desasirse y perder el equilibrio. Cristiano Ronaldo, temiendo ser agarrado nuevamente suelta otro manotazo con la derecha con la mala fortuna que impacta con su antebrazo en la nariz de Mtilinga produciéndole la fractura de los huesos propios de la misma.

Como se aprecia en los videos, que estos días se vieron en los distintos medios de comunicación, Pérez Lasa, muy encima de la jugada, con los brazos estirados, señala ley de la ventaja y a continuación viendo las protestas de tres jugadores visitantes que lo rodean y prácticamente se lo comen, para el juego y muestra cartulina roja directa a CR9. Una de las acciones más injustas que observé en un campo de juego. Y digo injusta porque, cualquiera que haya jugado al fútbol, sabe que es un lance del juego en el que siempre se hace lo mismo para evitar el agarrón rival. Pero todavía más por la decisión tomada por el propio colegiado en el minuto 35, en la ya comentada acción de Duda sobre SR. Ahí solamente señala la falta y se olvida de la medida disciplinaria.

Si se quiere hacer daño se detiene uno y abra del “alerón” en posición horizontal de delante hacia atrás. En ningún momento lo hace el jugador blanco, signo inequívoco de que su intención es continuar la contra y no hacer daño al rival. Solamente trata de evitar volver ser agarrado. La mala suerte es que lo golpea con el antebrazo, debido a la diferencia de altura, en pleno rostro.

Si comparamos la acción de Cristiano con la que protagonizaron Marc Valiente y Messi en la cual, el jugador argentino, lanza una y otra vez el brazo hacia el rostro del jugador rival, es prácticamente igual con la diferencia física entre ambos. No le causa daño, debido a la diferencia de altura, pero la intención es claramente deshacerse del agarrón por las bravas, haciendo daño, puesto que es incapaz de zafarse de otra forma. Delgado Ferreiro, como no, señala la falta y amonesta al jugador sevillista pero a la “pulga” ni mirarlo, se enfada el jefe.

No conformes los estómagos agradecidos, adláteres del Villarato, con la injusticia acaecida sobre el terreno de juego, sancionan al jugador luso con DOS partidos. Deseo que se haga justicia aunque, mucho me temo, que los distintos recursos del R. Madrid se quedaran en el limbo, como muchas otras veces, y que a lo sumo le retiraran un partido.

La campaña, orquesta desde los medios pro-culés, en contra de CR9 y del Real Madrid me hacen intuir que el cagómetro está en su punto álgido por Barcelona. Por lo que, aunque me preocupa que se haya abierto la veda para la caza de CR9, hemos acertado plenamente en el fichaje del portugués y que lo abonado por él, está acorde con la categoría que tiene el indiscutible número uno.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

lunes, 18 de enero de 2010

Injusta derrota


Tres partidos consecutivos llevaba el Real Madrid manteniendo su portería a cero. Hablamos de tres partidos perfectos, en los que la defensa adelantaba líneas y practicaba el fuera de juego de forma sublime. Así hasta que llegamos a San Mamés y el equipo cometió más pifias en los dos primeros minutos que en los 270 anteriores.

Comienza el partido con un potente chut al poste de Gurpegui (ese tramposo que se dopó y que por ser del Bilbao creía que se iba a ir de rositas). El navarro (porque si de algo adolece el prepotente Athletic es de "jugadores de su tierra") recibió un buen pase en diagonal de Javi Martínez (por cierto, otro navarro) algo que se puede entender, ya que un buen centro puede romper cualquier defensa. Lo que ya resulta incomprensible es el posterior rechace. Nadie corrió a por el balón, de forma que Toquero, con toda la comodidad del mundo, chutó y... ¡Segundo poste en un instante!

Un minuto después, de córner, el riojano (otro de la tierra, yo es que me parto) Llorente remató a gol el único tanto del partido gracias a la pasividad y permisividad de toda la defensa blanca. No es que fallara sólo su par, es que el delantero local se encontraba flanqueado por dos compañeros libres de marca.

El Bilbao tenía el partido donde quería: por delante en el marcador, sabedor de la permisividad arbitral, sólo le restaba dedicarse a dar patadas por doquier a sus rivales. Y es que, una vez más, el Real Madrid volvió a padecer un arbitraje de vergüenza. En muchas ocasiones nos dicen los ex-colegiados que un árbitro debe poner un listón... Lo que nunca explican es por qué dicho listón es diferente, en un mismo partido, para los dos contendientes. Dos jugadas resumen el trabajo del ínclito González Vázquez, uno de esos trepas que ascienden a puro de perjudicar al Real Madrid: sobre el minuto 25, Ramos recibió tarjeta amarilla por una falta que se produjo entrando por delante, al balón y tocando ligeramente a su rival con la rodilla; minutos después Ramos se vio arrollado por un jugador local que le entró de mala manera, con ambas planchas, dejándolo maltrecho en el suelo... Y no hubo sanción alguna.

Un día comenté que el Real Madrid debería plantarse y amenazar con abandonar la liga española y marcharse a la Premier. ¿De quién obtiene dinero en concepto de publicidad y no sé cuántas cosas la LFP más que del Real Madrid? ¿Tendría prestigio alguno la liga española sin el Real Madrid? Si no fuera por nuestras 9 Copas, habría que ver cuántas plazas nos otorgaban para la Champions. Sin embargo, todos los días nuestras inversiones millonarias se hallan en peligro, ya que todo el mundo sabe que la tienen que liar muy gorda para que un futbolista sea expulsado por zurrar a un jugador del Real Madrid.

Y así fue el guión de todo el partido: el Real Madrid ponía el fútbol y las ocasiones, mientras que el Athletic nos zurraba. Además, quienes veíamos el partido por Canal Plus Liga, teníamos que aguantar al paleto de Manolo Sarabia cómo disculpaba las entradas rojiblancas. En la que he comentado antes que sufrió Ramos, según Sarabia era culpa del lateral blanco por entrar "blandito". Me voy a personar algún día por los estudios de Canal Plus, le voy a dar una paliza y cuando esté en el suelo vomitando sangre le diré que es culpa suya por no poner dura la musculatura, a ver qué le parece.

Sobre el juego del equipo, visto lo desplegado en el campo merecimos ganar y sin problemas. Pero unas veces el meta local y otras la falta de puntería, en algunos casos debida a esa ansiedad del paso de los minutos sin anotar (además de las durísimas entradas recibidas) impidieron un resultado de justicia, con el Real Madrid en ventaja por varios goles.

Volvió Lass y Pellegrini repitió sus errores. La semana anterior habíamos visto al mejor Xabi Alonso, gracias a que el de Tolosa contó con un fiel escudero en la figura de Gago. El argentino supeditó su juego a las necesidades del equipo, apoyando unas veces a Alonso, otras las subidas de Arbeloa y otras ayudando a los centrales. Lo de Gago fue de manual y el equipo lo notó para bien, sobre todo Alonso. El sábado Lass volvió a las andadas: presiona mucho, pero lo hace arriba (una presión que debe corresponder a los delanteros) juega por delante de Alonso o en línea, pero nunca escalonadamente por detrás, que es lo que necesita este Real Madrid. Me temo que este error se va a producir una y otra vez, hasta el punto de que he llegado a la conclusión de que Lass, jugando así, es perjudicial.

No es políticamente correcto hablar mal de Lass, pero claro, alguien como yo que tiene gustos tan particulares como Guti o Clint Eastwood huye de lo políticamente correcto. Lass no debe ser el protagonista; su fútbol debe ser sufrido para que otros se lleven la gloria. Es el mismo concepto del gregario en ciclismo, que no ganará nunca el Tour de Francia, pero que es necesario para que su líder se lleve el gato al agua. Lamentablemente Lass cada vez es más protagonista, restando importancia en ataque a Alonso y perjudicando al Real Madrid. Seguro que este comentario no gusta, pero es lo que hay.

Después quisiera romper una lanza en favor de Cristiano. La prensa está a la que salta y, en cuanto no marca, ya empiezan los ataques. Se de un tal Messi que ha enrachado bastantes partidos seguidos sin anotar, pero no pasa nada porque juega en el Barcelona. Cristiano dio todo lo que pudo en San Mamés; incluso dejó en silencio a los que le tachan de egoísta cuando permitió que otros futbolistas lanzasen faltas o centró hacia atrás algún golpe franco para buscar la sorpresa. Pero claro, Cristiano tiene un problema: juega en el Real Madrid.

Kaká tampoco cejó en el intento. De hecho, únicamente fue Benzemá quien desentonó arriba, al no estar a la altura de sus compañeros en lo que a compromiso se refiere. Al menos no incurrió en el fuera de juego, asignatura que tiene pendiente desde su llegada al Real Madrid.

En la segunda parte hubo cambios. Pellegrini intentaba ganar la batalla campal que había preparado Caparrós con la connivencia del árbitro y un público burro hasta más no poder (prefiero no entrar en detalles) con buen fútbol. Para ello dio entrada a Guti, Granero y Raúl. El Real Madrid ganó en control, pero el partido terminó en derrota a pesar de no haberla merecido.

Por cierto, Guti un diez. Dio varios pases que dejaron a los locales (público y futbolistas) con la boca abierta, ya que unos nunca volverán a ver tanta calidad en lo que les resta de temporada y otros son incapaces de hacer con el balón otra cosa que no sea un patadón. Tal es así que ya se ha ganado la titularidad para el próximo domingo. Muchos han intentado antes enterrar a Guti, pero ahí sigue y no parece que vaya a ser Pellegrini quien se lo cargue. Por algo será.

domingo, 17 de enero de 2010

El antimadridista Bernardino González Vázquez

Enjuiciar la labor de un mal colegiado es muy fácil o imposible, y Bernardino González Vázquez es malísimo y anti-madridista (por algo es conocido en su círculo de amistades como “Bernardino el culé”) por lo que pienso que su intención era perjudicar a los visitantes y al final, junto con la mano de San Mamés, permitió que los tres puntos se quedaran en Bilbao.

Digo que su intención era perjudicar al equipo madrileño basándome en su permisividad ante el juego duro y subterráneo local. No lo permitió en la pasada temporada, jornada 33, el día 26 de Abril, entre el Bilbao y el Racing de Santander. Batió el récord de amonestaciones: 17 cartulinas amarillas y una roja directa. Ahí no le tembló el pulso y expulsó a 4 jugadores, dos por bando.

Su labor ayer fue pésima y no se produjo una lesión grave porque Dios no lo quiso, entradas para ello hubo y no fue capaz de imponerse en un partido tan áspero (si tuviéramos una federación como sería de desear, en la que se dice “la mejor liga del mundo”, Caparros ya debería de haber sido puesto en el lugar que le corresponde. Todos sus equipos son violentos, que no es lo mismo que duros) y en donde permitió, ¿interesadamente?, el juego violento local.

Alguna entrada fue de tal magnitud que ponían los pelos de punta. Se me vienen a la memoria una cometida por Koikili sobre Xabi Alonso, minuto 9, en la que incluso no señalo ni falta. Sí fue amonestado en el minuto 55 por otra escalofriante sobre un jugador blanco. Tendría que ser la segunda y por consiguiente los bilbaínos quedar en inferioridad numérica.

Koikili ya había avisado, durante la semana, de lo que iba ocurrir, teniendo el colegiado que haberlo avisado y tomar las correspondientes medidas disciplinarias. Tampoco se quedó corto Javi Martínez, otro que incomprensiblemente nunca debió terminar el encuentro. Como no lo termino Gurpegui, aunque mucho antes debió de ser expulsado. Debe ser cierto que su cuerpo produce de forma natural nandrolona, como dice el Dr. Padilla, porque ayer se le notaba un exceso de ella. Otra de las cosas y misterios de nuestra RFEF bajo el mandato de Villar. Espero que la justicia algún día ponga a recaudo a estos corruptos.

Otro que mostró su “testiculina” durante los 90 minutos fue Amorebieta y que, cosas del afilador, se libró de la amonestación. La entrada sobre Sergio Ramos en el minuto 43 era merecedora de algo más que amarilla, pero ni ésta. El central vasco, buen central por cierto, creo que en el minuto 23 cometió un penalti sobre CR9. Fue la acción en donde el luso “cae” sobre la línea de gol y que Iraizoz evita que el balón entre dentro de la portería.

Continuando con la labor disciplinaria de González Vázquez, parece un chiste que los jugadores blancos vieran más cartulinas que los locales. Especialmente la que tan presuroso se prestó a mostrarle a Sergio Ramos por una faltita en el centro del campo sin peligro ninguno. Si llega a emplear el mismo rasero con los jugadores locales, el partido hubiese terminado en el minuto 40 por quedarse el Bilbao con seis jugadores.

Dejando un lado su labor disciplinario, decir que, suerte que tuvo el afilador, solamente se equivocó en tres ocasiones gravemente. La primera en el gol obtenido por Llorente y que no debió de subir al marcador. El balón estaba FUERA del círculo marcado para la colocación del balón en el saque de esquina. No debió de permitir que se efectuara el saque desde esa posición.

Los otros dos lunares fueron el ya mencionado penalti sobre CR9 de Amorebieta y el de Xabi Alonso sobre Llorente en tiempo de descuento, para mi fueron los dos.

Como resumen, decir que, en contra de otras teorías profesionales periodísticas, no fue capaz de cortar y hacerse dueño de la situación del encuentro. Se centró en señalar las constantes faltas locales, no permitiendo la continuidad del juego, cosa que siempre beneficia al equipo que no quiere jugar y que de juego real solamente se disputaron 44 minutos.

Nilo Campo Santos
Socio nº 89.506 del Real Madrid

jueves, 14 de enero de 2010

Victoria histórica en baloncesto


En ocasiones el fútbol y el baloncesto parecen ir de la mano. En Copa de Europa, el Real Madrid nunca ha ganado al Milán en su casa ni en fútbol ni en baloncesto... Eso es algo que ha cambiado esta noche con la histórica victoria del conjunto de Messina en tierras italianas por 66 a 75.

El partido ha sido extraño. De entrada parecía que el Real Madrid iba a ser arrollado ya que los locales han tenido un inicio espectacular, lo que contrasta con las intenciones de Messina, que había optado por utilizar una defensa presionante en toda la pista desde el inicio, supongo que para agotar a Bulleri, único base milanista.

Pero el tiro le ha salido por la culata. Este Milán (prefiero llamarlo así, porque como empecemos con los patrocinadores no nos entenderemos) con varias bajas importantes estaba a gusto corriendo y claro, la defensa en toda la pista es lo que tiene: espacios y ventaja para las carreras. Así las cosas los locales se han puesto por delante 11-2 gracias a las facilidades que daba la mencionada defensa blanca y a la efectiva zona 2-3 que empleaban contra el Real Madrid.

Messina ha reaccionado pidiendo tiempo muerto, tras el cual ha habido reacción blanca, de forma que se ha llegado al final del primer cuarto perdiendo únicamente por tres puntos (19-16). Los cambios efectuados por Messina han dado sus frutos. Por un lado Hansen no podía con Hall y por otro, el juego interior no estaba funcionando. Así pues, con la entrada de Prigioni y Reyes se han corregido los desajustes y el equipo ha comenzado a funcionar.

Por fin he visto un buen partido de Prigioni. Me habían dicho que en competición europea funcionaba mucho mejor que en la liga y esta noche así ha sido. De hecho Messina ha optado por una variante interesante: situar a Prigioni de base y Jaric de alero, cubriendo a Hall. Normalmente el norteamericano es una de las estrellas de su equipo, pero hoy sólo ha funcionado en los primeros minutos, cuando su defensor era Hansen. Marko Jaric se lo ha comido, logrando que llegase a desesperarse, ya que ha cometido algunos errores típicos de desconcentración.

Aún así, en el segundo cuarto el Milán ha vuelto a descolgarse, coincidiendo con los minutos en los que Reyes descansaba en el banquillo. Antes de que Messina volviera a pedir tiempo muerto, los locales llevaban un acierto inmenso en tiros de dos (13 de 14) lo que unido a la falta de acierto en los tiros libres de los madridistas (han terminado el partido en torno al 50%, vamos que ni Shaquille O'Neal en sus peores días) parecía que iba a devenir en la sentencia final.

Tras el tiempo muerto un sensacional Jaric (una de sus canastas podría calificarse como la jugada del partido) el Real Madrid ha recuperado algo de distancia, para llegar al descanso perdiendo por 7 puntos (39-32) en lugar de por una diferencia insalvable.

El tercer cuarto ha sido importantísimo. Cinco puntos consecutivos de Jaric han relanzado al equipo, pero todavía faltaba algo. Bullock, Hansen y Kaukenas tenían sus casilleros a cero. Es decir, que el Real Madrid estaba peleando por el partido, en una cancha en la que nunca había ganado, desperdiciando un montón de tiros libres y sin juego de perímetro. Hasta que uno de ellos, Kaukenas, ha despertado y con ocho puntos consecutivos (incluidos dos triples) ha puesto al Real Madrid en ventaja, estatus que ya no perdería hasta el final del encuentro.

En el último cuarto los triples de Llul y Vidal han sentenciado, para llegar a unos guarismos finales de 66-75, completando, como ya he dicho al principio, una victoria histórica que nos sirve para pasar como primeros de grupo.

Además de lo dicho, hay que tener en cuenta el buen partido de Lavrinovic en ataque. Esta noche se ha aprovechado de la baja forma de Petravicius, un pívot descomunal que hoy no ha podido superarle. También ha sido importante en ataque Garbajosa y, cómo no, el capitán Reyes, que está desarrollando un tirito exterior propio de un alero. De hecho durante muchos minutos el juego ofensivo ha sido cosa de los hombres altos, ya que hasta finales del tercer período no ha despertado Kaukenas.

En el apartado negativo tenemos las mediocres y paupérrimas actuaciones de Bullock, Hansen y Velickovic, los tres con cero puntos en su haber.

El equipo ha sabido luchar. No se deben consentir tantos fallos en el tiro libre, porque de haber sido un choque más reñido, habríamos perdido por dicha circunstancia. El caso es que nos hemos sobrepuesto a las adversidades y hemos sacado adelante un partido nada fácil.

Por último, sobre los árbitros, me da la impresión de que ha habido un antes y un después del final del tercer cuarto, momento en que se han inventado una personal de Reyes inconcebible. Han repetido pitándole otra inexplicable en el último período y han seguido con una racha de fallos que nada tenía que ver con lo visto en la primera parte. Durante los dos primeros cuartos han estado muy severos con las faltas personales, pero lo han estado para ambos equipos, lo cual es de valorar. En el tramo final les ha podido la presión y han permitido cosas como, por ejemplo, que constantemente los jugadores locales pegaran a Reyes en la cara, a sabiendas de su lesión. Son italianos, sí, sabemos a que juegan, por supuesto, pero los árbitros deberían haberlo cortado.

El caso es que somos líderes en baloncesto y en fútbol. ¿Seguirán ambos de la mano y haremos un doblete europeo? No estaría nada mal.

lunes, 11 de enero de 2010

Tácticamente perfecto


Si el Real Madrid juega todos los partidos que le restan con la misma eficacia que ayer, difícilmente habrá algún equipo que pueda vencerle. Anoche vimos a un equipo conjuntado y compenetrado, un once en el que todos atacaban y defendían en bloque, que aprovechaba todos los espacios y que no dejaba apenas huecos al rival para jugar el balón. Un partido tácticamente perfecto.

Llevo mucho tiempo criticando a Pellegrini por no aprovechar todo el talento de Xabi Alonso. Sin embargo, hoy me toca alabar al señor ingeniero. Alonso jugó como en el Liverpool, con un escudero, de tal manera que se sumó al ataque con mucho peligro en varias ocasiones y un jugador de su talento debe tener ese tipo de salida. ¿Cual fue la diferencia para que Alonso pudiera jugar todo lo que sabe? Gago.

Tenemos un equipo con gente muy buena, pero en un once siempre debe haber alguien que sepa sacrificarse y ayer ese alguien fue Gago. El argentino estuvo perfecto, cubriendo siempre los huecos dejados en ataque, bien por Xabi Alonso, bien por Arbeloa. Además supo gestionar muy bien la defensa en los poquitos contraataques que el equipo permitió al Mallorca, incrustándose hábilmente entre los dos centrales, no dejando así margen para la sorpresa.

Irremediablemente llega la pregunta del millón: ¿por qué Pellegrini no ordena a Lass jugar exactamente como ayer lo hizo Gago? Continuamente vemos al jugador francés efectuando la presión en campo contrario. No seré yo quien critique a alguien por trabajar, pero sí por hacerlo sin cabeza. Lass se ha ganado el favor de todo el público gracias a su coraje y empuje, pero haría un mejor servicio al Real Madrid si dejara de parecerse a Gravesen (hablo del perfil torito bravo, porque Lass tiene mucha más calidad que el danés) y jugase, de una vez, como necesita el equipo: un escudero sacrificado en el centro del campo. Veremos qué hace Pellegrini cuando Lass vuelva al once, porque modificar la táctica de ayer sería un completo error.

El Real Madrid jugó sin posiciones fijas adelante. De entrada Higuaín y Cristiano eran los delanteros, jugando Kaká de media-punta y Van der Vaart algo más retrasado, ayudando a Alonso en la dirección del juego. Sin embargo, conforme avanzaban los minutos, veíamos a Higuaín dejándose caer a bandas, Kaká adelantando y retrasando posiciones conforme la jugada lo exigía y Cristiano buscando desmarques e intentando regates sin parar. Fruto de esa movilidad se conseguían dos cosas: que los centrocampistas blancos pudieran efectuar buenas combinaciones con los hombres de ataque y que el Mallorca tuviera serias dificultades para sacar el balón jugado, porque todos los hombres de corte ofensivo presionaron en bloque, como debe ser.

Por su parte, la defensa sigue en su línea de dulce. Los centrales se sitúan en posicones adelantadas, tratando de juntar líneas con el centro del campo y así lograr un doble objetivo: achicar espacios entre líneas y practicar la táctica del fuera de juego. Les salío perfecto, así que Chapeau.

Marcelo volvió a su antigua posición de lateral izquierdo y estuvo bastante solvente. Arbeloa jugó en su puesto natural, de lateral derecho y aunque no subió tantas veces como lo hace Ramos, sí que pudimos estar tranquilos al no cometer errores en defensa. Y no lo olvidemos: los laterales son defensas, así que perfecto.

Además tenemos dos centrales que saben jugar el balón, así que el buen aficionado disfrutaría enormemente ayer de un fútbol exquisito, con buen toque del esférico, sin patadones ni centros sin orden ni concierto.

Otro punto importante: el banquillo. Se lesionó Van der Vaart en la primera mitad; no hay problema, entra Granero y lo hace igual de bien. ¿Os acordáis cuando los entrenadores miraban al banquillo en temporadas anteriores y no tenían recursos? Afortunadamente eso no pasa en el actual equipo, lo que nos hace concebir esperanzas para que lleguen a los importantes meses de abril y mayo en condiciones óptimas.

Y, por último, Guti. Jugó poquito más de diez minutos, pero dio una serie de pases en profundidad, con efecto y en diagonal, que encandilaron a todo el mundo, incluso a sus más acérrimos perseguidores. Soy pro-Guti, ¿qué le voy a hacer?

Es para estar contentos. Un rival difícil como el Mallorca (no olvidemos que estaba en puestos de Champions antes de enfrentarse al Real Madrid) con un frío descomunal, inclemencias del tiempo (nevó casi todo el partido) solventado con una contundente victoria, 2-0 (golazos de Higuaín y Granero) y un buen montón de ocasiones más que, de no haber sido por el acertadísimo meta rival, podrían haber devenido en una goleada. Si seguimos en esta línea, el futuro es prometedor. Espero no tener que contradecirme la próxima semana.

Nuevo Internacional


Estrenaban escarapela FIFA el colegiado Fernández Borbalán y su asistente, Cabañero Martínez. La labor del asistente estuvo más acorde con la categoría que se les supone para merecer la internacionalidad.

La teoría de que los árbitros ayudan a los equipos grandes se rompe con el Real Madrid. Un partido más los errores se decantaron favorables al rival blanco de turno, en este caso, del Mallorca. La suerte es que, a pesar de esos errores, los tres puntos subieron al casillero del equipo de Concha Espina.

Su error más trascendental, porque un penalti siempre tiene carácter capital, fue no ver la falta de Nunes sobre Granero dentro del área. Dejó seguir el juego. La acción del defensor bermellón sobre el canterano blanco fue clara. No lo entendió así el almeriense. No quiso estrenar su escarapela con un favor a los madridistas, sabedor que no es bien visto por su jefe directo, Sánchez Arminio.

En el orden disciplinario fue muy permisivo con los jugadores visitantes, nada que me extrañe cuando presencié en directo una agresión del jugador deportivista, De Guzmán, sobre Gago y que Fernández Borbalán no quiso impartir la correspondiente justicia. Ayer Keita se salió de rositas con una cartulina amarilla cuando su acción sobre Casillas fue una agresión en toda regla. Primero entra con los tacos por delante, llegando a contactar con la pierna del cancerbero blanco. Es la típica acción de juego brusco violento y conlleva la inmediata expulsión. Keita incluso, una vez en el suelo le soltó dos patadas aunque sin impactar en el mostoleño.

Tampoco sancionó con tarjeta amarilla una entrada sobre CR9 en la primera parte, limitándose a pitar la falta y perdonar la amonestación. En la segunda mitad a Josemi también le perdono la amonestación por su acción sobre Marcelo en el minuto 84.

Es de justicia reconocer que en el minuto 78 permitió un despeje de Arbeloa, dentro del área pequeña, delante de la cara de Pezzolano. La acción era juego peligroso y debió de sancionarse con un libre indirecto dentro del área.

Sus asistentes si estuvieron a la altura que se les supone y, salvo en el minuto 48, su labor fue acertada incluso en la señalización del fuera de juego. La defensa madridista, tan adelantada y que practica el fuera de juego con asiduidad, es un bocado apetitoso para un mal asistente. Como digo acertaron en todas excepto en la señalada a Higuaín en el minuto 48. Se plantaba solo delante del portero.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

domingo, 10 de enero de 2010

Suzuki Manresa 76 - Real Madrid 90


No tengo tiempo para ver todos los partidos de baloncesto que yo quisiera y menos que voy a tener con el próximo alumbramiento de la pequeña Michelle, pero ayer, con la excusa de que tengo un fuerte catarro, me permitieron hacerme dueño y señor de la televisión, así que pude disfrutar de un entretenidísimo partido de baloncesto.

El marcador final no debe engañar, pues el choque no se decidió hasta el último cuarto. Considero la victoria muy meritoria ya que, al igual que en fútbol, el Real Madrid no sólo se enfrentaba al equipo rival, sino a un arbitraje de lo más sibilino, por emplear uno de los términos favoritos de nuestro "ojo de lince" Nilo.

En baloncesto es mucho más fácil hundir a un equipo con el arbitraje que en fútbol. Si se señalan una serie de faltas personales en el primer cuarto, cuando parece que éstas no cuentan, tenemos que jugadores importantes se cargan rápidamente en esta faceta y deben permanecer muchísimos minutos sin participar. Y ayer así ocurrió. ¿Cómo se explica que al finalizar el primer cuarto tres jugadores del Real Madrid (dos de ellos jugadores exteriores como Jaric y Hansen) tuvieran dos faltas personales cada uno, mientras que a todo el Manresa sólo se le señalaran dos faltas? Inconcebible, ¿verdad?

Los hábiles comentaristas de televisión española (por cierto, inciso, lo de la ausencia de publicidad será en la 1, porque en la 2 vi anuncios de yogures, móviles...) para echar rápidamente una mano a los árbitros, comentaron que había habido un clínic estas Navidades en el que se había hecho especial hincapié en castigar el uso de las manos en defensa. Y sí, cada vez que un jugador del Real Madrid rozaba ligeramente con la mano a un jugador local, se pitaba la falta. La pregunta es, ¿por qué no se hacía lo mismo en cancha contraria?

Lo de las faltas personales fue un abuso tan grande que, de no haber estado tan acertados los nuestros de cara al aro, no creo que hubiésemos ganado el partido (llegamos al descanso tras el segundo cuarto con 14 de 19 en tiros de dos, lo cual es espectacular). Hay ejemplos claros del despropósito arbitral, los cuales resumiré en una acción: Jaric se estaba comiendo a su par, un tal San Miguel que, en opinión de un servidor, no llega ni a cerveza de marca blanca de supermercado; la envergadura del madridista le permitía buscar situaciones en el poste bajo en las cuales superarle fácilmente, lo que daba mucha ventaja al Real Madrid; he aquí que, en la segunda canasta consecutiva de Jaric de la misma manera, San Miguel le propinó un empujón en toda regla (ya no hablo de defender con las manos, sino de rozar la antideportiva); aún así Jaric encestó, aunque se quedó mirando al árbitro con cara de circunstancias por no pitar nada; en la subsiguiente jugada, pitaron la tercera a Jaric (segundo cuarto) en una acción en la que se encontraba quieto realizando la ayuda.

Jaric estuvo muchísimos minutos sin jugar dado que los árbitros se cebaron con él. Y el Real Madrid lo notó, pues comparar la dirección de juego del número 8 blanco con la del lamentable Prigioni, es como hablar de la noche y el día. Aún así, el público del Nou Congost demostró su ignorancia sobremanera en el descanso largo, ya que comenzaron a abuchear a los árbitros y a gritar aquello de "así gana el Madrid". Y sinceramente no lo entiendo: un partido en el que los locales repartieron mamporros a diestro y siniestro con la permisividad arbitral, a la vez que los visitantes recibían personales sólo por echar el aliento en el cogote de los manresanos y el público acaba encrespado. Eso es lo que saben de baloncesto y educación en Manresa, ni más ni menos.

El primer cuarto terminó con victoria de tres puntos para el Real Madrid (19-22). La hábil dirección de Jaric y las canastas de Bullock y Lavrinovic consiguieron que "metralleta" Montañez no pusiera a su equipo por delante. Apodo "metralleta" al manresano porque es un gran encestador, que necesita de muy poco espacio para armar sus tiros; algo así como Alberto Angulo en su día. Además es uno de esos jugadores que se echan el equipo a la espalda y que logran subir la moral de sus compañeros. Ayer tuvo un buen día, lo que hizo sufrir a los blancos en defensa.

La dirección arbitral ya comentada en los primeros párrafos nos privó de muchos minutos de Jaric y nos castigó con Prigioni, que si bien no estaba físicamente al 100%, demuestra graves lagunas en conceptos como el de bloqueo y continuación o dirección de juego sin un poste alto en ataque. Pero Bullock y Lavrinovic las enchufaban que daba gusto, de forma que la agresiva defensa manresana, considerada una de las mejores de la liga, no pudo pararlos.

El Real Madrid también defendía de forma agresiva, centrándose en las líneas de pase. Ayer me acordé, salvando las distancias, de mis queridos Ángeles Lakers de la época del "showtime". Por un lado el Real Madrid está muy a gusto cuando corre, hecho permitido por los robos de balón; por otro, hacía mucho tiempo que no veía a ningún base dirigir desde el poste bajo como hacía en su día el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, Magic Johnson. Evidentemente Jaric no es Magic (aunque sus nombres rimen de forma asonante) pero es imposible no recordar a aquel gran mago de la canasta cuando uno ve a un base de envergadura saber aprovechar esa ventaja.

El segundo cuarto fue posiblemente el más difícil para los nuestros. El Manresa se puso por delante por tres puntos y Messina decidió arriesgar volviendo a dar entrada a Jaric, que estaba cargado de personales y le salió bien, porque el Real Madrid enrachó un parcial de 2-12 aventajando a los locales en siete puntos. En dicho parcial fueron fundamentales los rebotes ofensivos. Tanto Felipe Reyes (que ya está totalmente recuperado a pesar de su máscara) como Lavrinovic se comieron a sus rivales en el juego interior. Ya era hora de que hubiese alguien más que Felipe ayudando en defensa. De hecho, me atrevería a decir que Lavrinovic efectuó su partido más completo desde que está en Madrid, ya que a su poderío ofensivo (18 puntos) unió rebotes, buena defensa y hasta un espectacular tapón que dejó con cara de tonto a su defendido.

Felipe en su línea, inconmensurable, metiendo puntos en momentos clave del segundo cuarto cuando el equipo no funcionaba, además de ser un bastión en defensa. En su día lo comparé con Charles Barkley en una carta que me publicaron en el diario As, por aquello de que es un gran reboteador sin tener la altura propia de un pívot. Aunque cada día me recuerda más al otro capitán, a don Raúl González Blanco, ya que siempre está ahí cuando hace falta, dando la cara y sin esconderse jamás. Un fenómeno.

Llegamos al descanso ganando 40-46. El tercer cuarto fue de auténtica igualdad: muchos puntos debidos al gran acierto de ambos equipos, lo que suponía un partido muy vistoso para el espectador. Los árbitros ya no sabían qué hacer para parar a los madridistas, así que se sacaron de la manga una falta antideportiva contra Reyes, totalmente injustificada. Tampoco entiendo mucho que el Manresa tirase cuatro tiros libres por dicha acción. Que yo sepa, una antideportiva es dos tiros y posesión, no cuatro. Además nadie pitó técnica. De hecho los comentaristas no dieron ninguna explicación satisfactoria al respecto. Gracias a esa acción los locales recortaron distancia para llegar 61-65 al final del tercer período.

Pero en el último cuarto el Real Madrid lo sacó todo. Reyes y Lavrinovic ejercieron de amos y señores del rebote, tanto en ataque como en defensa, Kaukenas estaba fino en el tiro, el Real Madrid corría y corría y la ventaja final fue de catorce puntos.

Tuvimos un pequeño susto con Bullock, que sufrió un fuerte encontronazo (eso no fue antideportiva, claro) y quedó lesionado en el hombro. Hoy se conocerá el alcance de dicha lesión.

En resumidas cuentas, el Real Madrid hizo un buen partido ante un rival nada cómodo, en una cancha en la que la ignorancia del público local hizo que se respirase auténtico odio contra los nuestros. Una importante victoria en la que destacaremos que Lavrinovic por fin defiende. Esperemos que dure.

viernes, 8 de enero de 2010

Villarato o mano negra

Esta semana fue semana de eliminatoria copera y, ausente el Madrid de la misma, la prensa deportiva de este, nuestro país, le falta la “musa de su inspiración” por lo que hay que inventarse tema/materia en la que el protagonista sea el equipo blanco. Si desde la prensa nacional, léase Marca y AS, se habla del Villarato (algo fácilmente demostrable y tangible) desde la prensa culé (Mundo Deportivo y Diario Sport) se inventa “una mano negra arbitral”, aprovechando dos traspiés del equipo “inventor” del fútbol.

No es de extrañar que ayer, en el programa deportivo “El Larguero”, en el debate de los jueves ,el tema fuera ese: “Villarato o Mano Negra". Paquito González y Tomas Guasch defendían la teoría del Villarato. En la defensa de la mano negra, Emilio Pérez de Rozas (corto en estatura e inteligencia) y Enrique Astruells (me da que ayer estaba un poco perjudicado). Indudablemente salió vencedor, claramente, la teoría del Villarato.

No solamente la prensa, también los propios jugadores y el impoluto de su entrenador, José Guardiola, no el cantante, arremetieron contra Pérez Burrull y Bernardino -el culé- González Vázquez, por sus respectivos arbitrajes contra Sevilla y Villarreal. En el diario Sport, incluso, dedicaron la portada de ayer, integra, con el titular: MANO NEGRA. Yo, en honor a Edgar, automáticamente pensé: Mahamadou Diarra hizo una de las suyas en la copa de África. Marco el gol de la historia del fútbol. Pero no, no se referían al jugador malí, se referían a la campaña arbitral en contra del Barcelona.

Para salir de mis dudas raudo y veloz repase las videotecas de los partidos Barcelona – Villarreal y Barcelona –Sevilla. Efectivamente, hay una mano negra en contra del Barcelona. En el primero de los partidos, Bernardino culé solamente les perdono dos penaltis y dos expulsiones, pero se olvido de expulsar a Senna (él solito los toreo) y no señalo penalti en dos lipotimias de Messi e Iniesta en la línea de medios.

En el encuentro de copa la cosa es mucho más grave. Pérez Burrull, además de anularles un gol legal, tiene la desfachatez de señalarles un claro penalti en contra. Claro que del gol anulado a Capel, con empate a cero en el marcador, no hablamos nada.

Centrándonos en el tema Villarato/mano negra, hay que trasladarse a la anterior etapa presidencial de Florentino Pérez en el Real Madrid. El presidente blanco, en vistas del compadreo en la RFEF de Joan Gaspart, más conocido por Juanito dentro de la propia federación, trato de extirpar la cabeza del mismo, Ángel Mª Villar, apoyando a Gerardo González Otero en las elecciones presidenciales a la RFEF, del 2004. Era el candidato promovido por la LFP y que fue derrotado por tan solo 20 votos de diferencia (98 Villar y 78 Gerardo).

Fue una votación digna de un país tercermundista. Se conoce que a ultísima hora, el esquirol calzoncillos Lapuerta, cambio su voto, apoyando a Villar en contra del acuerdo, de la LFP, de apoyar a Gerardo González. Digo de una votación tercermundista porque se sabe que el personajillo Juanito andaba por los pasillos tratando de convencer, incluso cambiar la papeleta, para que votaran a Villar. Como anécdota, Juanito, llevó a los servicios al presidente del Español tratando de cambiarle la papeleta.

Desde dichas elecciones el Barcelona cometió un sinfín de tropelías ante la mirada de todo el concierto del fútbol español. Baste recordar el indulto por el “plantón” en semifinales de la copa del Rey. El cierre del Estercolero Nuevo. Permitir que Messi jugara en el Barcelona con una ficha fraudulenta, etc. Etc.

Manos Negras en el estamento arbitral hay muchas, y no precisamente favorables al equipo blanco. Es todo lo contrario. Comenzando por su presidente, el cántabro Sánchez Arminio. Personaje que tuvo la desfachatez de decir, en una reunión de colegiados en Santander: “ya sabéis que equipo es nuestro enemigo, el equipo del ser superior”. En una liga medianamente seria, habría sido cesado instantáneamente.

Este mismo presidente esta, junto con los culés López Nieto y Puentes Leira, en el Comité de designación arbitral. Así, jornada tras jornada, los Mateo Lahoz, Turienzo Álvarez, Álvarez Izquierdo, etc., son los designados para dirigir al Madrid. Para disimular, de vez en cuando cambian pero si cometen un error favorable a los blancos, aunque el cómputo sea desfavorable, y estos ganen, se ganan un mes de vacaciones. Lo que vulgarmente se denomina “ir a la nevera”. Baste recordar a los Daudén Ibáñez (anularle un gol legal al At. de Madrid contra el Madrid) le costó la escarapela FIFA. Pérez Burrul, por un Madrid – Osasuna, nevera. Tristante Oliva, por señalar penalti en un agarrón de Marchena sobre Raúl en los instantes finales del partido en el Bernabéu, no fue a la nevera, fue al congelador (es el delegado del Murcia).

Si el error es desfavorable al equipo blanco, o favorable al equipo azulgrana, tiene premio. Rodríguez Santiago da como válido un gol de Messi con la mano al Español, la liga en juego, tiene recompensa: la final de Copa, Sevilla – Getafe. Bernardino González Vázquez la arma en un Real Madrid – Villarreal: penalti inexistente de Pavón, expulsión injusta de Samuel, ignora un claro penalti de Armando Sa y, como a pesar de todo, el Madrid ganaba 2-1, prolongó 7 minutos y expulsó a Zidane; eso tiene premio, escarapela FIFA. Por cierto, en el 2008 le fue retirada. No colaba siendo tan malo.

Al Comité de Designación arbitral no se le ocurre mejor idea, dentro de su línea de provocación hacia el madridismo, que designar como colegiado para dirigir el encuentro, el próximo día 16, Athletic Bilbao – Real Madrid que al gallego/alemán (nació un –desafortunado para el fútbol- 29 de marzo del 66 en Frankfurt) Bernardino González Vázquez, más conocido como Bernardino El Culé.

Digo provocación, y digo bien, porque sus gestas-hazañas más sonadas fueron el comentado Real Madrid – Villarreal del 23 de marzo del 2005. El Real Madrid – Sevilla el 7/12/2008 (encuentro que presenciamos en directo un grupo de esta lista) en el cual dio como validos dos goles en fuera de juego al Sevilla y le perdonó dos clarísimos penaltis (el 2º de Palop sobre Higuaín conllevaba, además, la expulsión del guardameta) y expulsó a Robben al amonestarlo, y ser la 2ª, en la reclamación por parte de la totalidad de jugadores blancos del penalti no señalado. Casualmente el jugador más en forma teniendo en cuenta que el siguiente partido fue Barça – Real Madrid.

Muy reciente está el encuentro que dirigió en el Estercolero Nuevo entre el Barcelona y el Villarreal y que finalizó con empate a UNO gracias al “afilador” (así se denominan los orensanos) que escamoteó dos claros penaltis favorables al submarino amarillo. El primero por un claro agarrón de Dani Alves a Marcano y el 2º de Puyol sobre Nilmar, siendo el último defensor en clara ocasión de gol. Tampoco se atrevió a expulsar a Ibrahimovic por la agresión sobre Godín.

Lo anterior es una muestra del Villarato, porque hay más. El Villarato también lo forman los Comités de Disciplina y Apelación. Los recursos por injustas amonestaciones a jugadores madridistas son desestimadas, salvo rarísimas excepciones, mientras que otros jugadores son indultados por el mero hecho de tener como rival en el siguiente partido al Real Madrid. Incluso Romero, jugador del Málaga, fue suspendido cautelarmente con una sanción de CUATRO partidos y se le permitió jugar ante el Real Madrid. Se dio la casualidad de que en dicho encuentro, lesionó a Fernando Hierro. Eso es Villarato, y más grave porque se hace desde el abuso del poder con premeditación, alevosía y prevaricación.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

martes, 5 de enero de 2010

Primer Match Ball desperdiciado


Las últimas visitas al Reyno de Navarra están muy frescas en la retina madridista. En una de ellas nos proclamamos campeones de liga con Higuaín corazón de león imponiéndose a todos en uno de esos clásicos alardes suyos. La otra, el final de liga del año pasado, fue una vergüenza, con Camacho perdiendo la poca clase que le queda y el Real Madrid plegándose a los deseos de uno de los clubs más desagradecidos de primera división: el club Atlético Osasuna.

Desde siempre el Real Madrid ha cedido o vendido futbolistas a Osasuna de una calidad impensable para este equipo, dado que no podrían haberse hecho con ellos por el costo real. Pero entre ambas directivas siempre ha habido buen ambiente y Osasuna ha podido disfrutar de futbolistas como Soldado, Javi García o actualmente Juanfran, su principal baza ofensiva en banda.

Sin embargo, llega el Real Madrid al Reyno y todo son insultos de gravedad extrema. Afortunadamente no sucedió lo mismo cuando el equipo llegó al aeropuerto, ya que tres mil aficionados los recibieron con vítores. Pero claro, un servidor nació en Pamplona y pasa vergüenza, ya que el espectador de fuera de Navarra sólo ve lo que las cámaras ofrecen, que es ni más ni menos que lo que sucede en el campo de fútbol. Es un bochorno, algo lamentable y despreciable, pero afortunadamente, os puedo confirmar que en Pamplona también hay mucha gente normal.

Sobre el partido hay poca historia. Cuando un equipo juega como Osasuna, es decir, antifútbol ramplón y lamentable, con la connivencia del árbitro (porque este fútbol sólo se puede practicar si te perdonan las acciones de tarjeta) el juego a desplegar debe ser rapidísimo, de forma que el balón no pare quieto. Sólo así se pueden generar los espacios suficientes para crear ocasiones de peligro. Pero el Real Madrid no lo consiguió y por ahí se explica que no consiguiéramos el liderato el pasado domingo en Pamplona.

Hoy no se trata de cargar contra Pellegrini porque sí. Pero hay una serie de errores que ya empiezan a ser endémicos. Uno es la banda derecha. El lateral izquierdo de Osasuna no olió la línea de cal en todo el partido ya que el Real Madrid apenas si utilizó esa zona del campo. Eso facilita la defensa rival ya que no se aprovecha todo el espacio que ofrece el terreno de juego. Pero es que, en concepto de bandas, el único estilete ofensivo que tuvimos fue Arbeloa, quizá el mejor de todo el equipo, incansable, doblando una y otra vez a Marcelo, que entraba solamente por el centro. Lo mismo se puede aplicar a Cristiano, ya que pueden contarse con los dedos de una mano las veces que realizó sus incursiones por banda. Ramos tampoco se prodigó en ataque, así que la banda derecha estuvo de permiso casi los 90 minutos.

Luego tenemos a Lass. El francés es un jugadorazo en la posición de pivote defensivo, pero ¿interior derecho? Eso de reinventar el fútbol nunca me ha gustado. Ante un rival de la calaña de Osasuna quizá habría que haber prescindido del francés y jugar únicamente con Van der Vaart y Alonso en el centro del campo, Cristiano por la derecha, Marcelo por la izquierda y dos delanteros. A lo mejor es que Pellegrini también es amiguete de Camacho y le facilitó las cosas o a lo mejor no, porque como he dicho al principio, lo de no utilizar la banda derecha es un mal ya endémico en este equipo.

¿Qué fue lo mejor? La impecable defensa. La ejecución del fuera de juego fue perfecta. Las pocas veces que los locales intentaban algún pase desde la línea de tres cuartos, nuestros defensas siempre los dejaban en fuera de juego. Pero es que además, la labor de los dos centrales fue encomiable. Reconozco que al principio Garay no me gustaba, ya que comenzó con muy mal pie; afortunadamente ha mejorado hasta tal punto que nadie echa de menos a Pepe. No sólo está perfecto en el corte, sino que además saca el balón jugado con mucha clase, digno de todo un central del Real Madrid.

A pesar de las deficiencias en el juego de ataque, podríamos haber obtenido los tres puntos de no haber sido por la gran mano que Ricardo sacó en el uno contra uno con Higuaín. Aunque también podíamos haber obtenido el liderato si Benzema hubiera levantado la cabeza en la primera acción de Raúl en el partido: nada más salir del banquillo, el capitán se desmarcó y Benzemá no acertó a pasarle el balón cuando el siete se encontraba solo y en inmejorable posición dentro del área.

¿Qué habría pasado si nos ponemos líderes gracias a Raúl? A más de uno le hubiera dolido la cabeza durante varios días. Aunque bien es cierto que deberíamos ser líderes por el gol anulado a Raúl en el Molinón. Pero bueno, ya sabemos que contamos con la desventaja arbitral desde hace años, así que habrá que luchar contra ello.

lunes, 4 de enero de 2010

No fueron dos, fueron cuatro


Pues eso, vaya si influyó en el resultado final Mateo Lahoz. Influyó porque dejó de “ver” CUATRO penaltis en el área osasunista. Hoy, repasando el vídeo del partido, lo he comprobado con claridad y fríamente, ampliando los detalles, que se me quedaron por el aire, en relación a lo observado en directo. Incluso hay uno por agarrón a Raúl, como se aprecia en la foto superior, pero que, injustamente, paso por alto porque de esos en cada saque de esquina hay tropecientos.

En el análisis del arbitraje de Mateo Lahoz comentaba los dos penaltis cometidos sobre CR9 (en el video se aprecia claramente como Puñal le suelta la patadita y el nº 6, Nekouman le mete la pierna izquierda, impactando con la rodilla con la de CR9) y la mano de Azpilicueta.

En el vídeo se aprecia también, el penalti que comete Monreal, jugador con el dorsal nº 3, sobre Van der Vaart al final de la primera parte, un instante después del cometido sobre CR9. Muy sutilmente lo zancadillea y lo derriba dentro del área. El balón quedó suelto en la frontal del área para Xabi Alonso (creo) que remató desviado y se señaló el final de la primera parte.

El cuarto penalti fue cometido sobre Higuaín en la acción de mano a mano con Ricardo. En la columna de Roncero en el AS se aprecia el ligero agarrón, pero suficiente para desequilibrar al argentino, de Monreal sobre el hombro derecho de Gonzalo. Aunque el jugador merengue remata con la pierna izquierda y Ricardo logró desviarla a córner, el agarrón fue providencial para puesto que el contacto con el balón se efectúa cayéndose y perdiendo precisión. Salió un poco elevado, suficiente para que Ricardo pudiera contactar con su brazo izquierdo. De no caerse iría raso a la base del poste evitando al guardameta.


Si el rival del Osasuna hubiese sido el que todos sabemos, seguro que Mateo Lahoz hubiese señalado el punto fatídico, por lo menos, en tres ocasiones.

Fue la jornada de los “cegatos” pues Bernardino González Vázquez tampoco vio los dos claros penaltis en el área culé. Esperemos que los Reyes Magos (ojo con Gaspart, no vayan a cambiárnoslo por el de la RFEF) les traigan gafas graduadas o lentillas, y en la próxima jornada vean algo.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

Que no suene a disculpa, pero influyó


Cuando un colegiado influye en el resultado final, indudablemente, no se puede decir que pasara desapercibido. Y no pasó desapercibido, aunque su labor, gracias al comportamiento de los jugadores, le ayudó a sacar el partido sin que corrieran ríos de tinta durante la semana. Si las jugadas conflictivas dentro del área fueran en la del Real Madrid, otro gallo cantaría.

Que nadie piense que justifico el ¿mal? Juego de los blancos por la labor de Mateo Lahoz. Ese no es mi cometido. Yo solamente me centro en analizar las jugadas, conflictivas, en las que el árbitro de turno se equivoca, bajo mi punto de vista.

Dentro de las áreas, exceptuando las que se dan a balón parado (agarrones mil) y que nunca se atreven a señalar, se dieron dos muy claras y, para mí, existe una tercera en el mismo instante de señalar el final de la primera parte, muy protestada por los jugadores blancos, en la que creo intuir que existe un penalti sobre Van der Vaart.

La primera de ellas fue una acción sobre CR9, minuto 44, por parte de Puñal que le da una clara patada al luso, con Mateo muy encima de la jugada. Quizás la exageración de CR9, en su caída, lo llevó a tomar la decisión de no señalar la clara infracción.

Voy a explicar esta acción (en el descanso un miembro de esta lista me decía que no era penalti) para dejar claro que la infracción existe. Según la Regla XII, referente a Faltas e Incorrecciones:

“Las faltas e incorrecciones se sancionaran de la siguiente manera:

Tiro libre directo

Se concederá un tiro libre al equipo adversario si un jugador comete una de las siguientes seis infracciones de una manera que el árbitro considere imprudente, temeraria o con el uso de una fuerza excesiva:

- Dar o intentar dar una patada a un adversario
- Poner o intentar poner una zancadilla a un adversario
- Saltar sobre un adversario
- Cargar contra un adversario
- Golpear o intentar golpear a un adversario
- Empujar a un adversario

La patada de Puñal es clara y, si la misma, llega a ser fuera del área estoy seguro que hubiese señalado la falta. Al ser dentro del área y con la exageración de Cristiano, dejo continuar el juego. Quisiera leer los “panfletos” pro culés y anti-madridistas si la acción hubiese sido dentro del área madrileña.

El segundo penalti, claro así mismo, fue cometido por Azpilicueta, en el minuto 54, que intercepto (incluso retuvo) el balón entre el costado y el brazo derecho dentro del área. Ni Mateo Lahoz ni Martínez Segovia, asistente que se encargaba del ataque madridista en la 2ª parte, creo, lo vieron o no quisieron verlo.

Dicho asistente fue más un enemigo que un ayudante durante todo el partido. La primera parte llevó el ataque local y señaló dos fueras de juego inexistentes. El primero, en el minuto 5, de Cañas que estaba en posición legal, aunque lejos de alcanzar el balón enviado por su compañero. El segundo, en el minuto 28, a Pandiani, que tampoco era y que podría acarrear cierto peligro a la defensa madrileña.

La segunda parte llevo el ataque blanco y, a mayores del penalti cometido por Azpilicueta, también la pifio en el fuera de juego señalado a Benzema, minuto 65, y en el que señaló a CR9, minuto 72, y que terminó con el balón en el fondo de las mallas con el disparo de Benzema, aunque bien es cierto, que la jugada ya estaba anulada.

En el aspecto disciplinario pecó de excesivo celo en la amonestación de Lass. Debió entender que el francés cortó intencionadamente una contra local. Se pudo haber ahorrado la amonestación. Bien es cierto que unos minutos más tarde, una entrada de Lass, quizás si fue merecedor de la amonestación.

A Pandiani le perdono la expulsión, en el minuto 78, por simular una falta. Lo amonestó verbalmente cuando ya tenía una tarjeta amarilla.

Falló en la colocación, por tres veces interfirió en la contra del Real Madrid, impidiendo que Xabi Alonso sacara el balón claro, incluso físicamente lo interceptó una vez. Como esta acción no se dio con el cuadro local y, en vista de cómo se las gasta el colectivo cuando tiene que juzgar al equipo blanco, nos hace desconfiar de sus intenciones. Debido a sus profesiones, queda fuera de toda duda su inteligencia y uno que es mal pensado, pues eso.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

domingo, 3 de enero de 2010

Año Nuevo...continúan los mismos ladrones


Hay un dicho, que al comenzar un nuevo año, dice: “Año Nuevo, vida nueva”. Por desgracia, en el fútbol español, no va el dicho. Aquí es “año nuevo, mismos ladrones”, o bien “año nuevo, todo sigue igual”, etc.

Ya tenía la mosca tras la oreja con las designaciones de la primera jornada del año 2010, y los actos que vi ayer en el Estercolero Nuevo, no hacen más que ratificar mis pensamientos y desconfianza hacia la RFEF y su Comité de Designación arbitral. El “amigo” González Vázquez no hace más que corroborar la teoría del Villarato: dos penaltis, uno con expulsión incluida, a favor de los visitantes, se quedaron en el limbo. Como los dejó de ver en la temporada pasada en el Bernabéu, entre el Real Madrid y el Sevilla. Encuentro que algunos de esta “peña” tuvimos el gusto de presenciar en directo.

Como decía, con el 1-0 en el marcador, Alves agarra, y derriba, a Marcano dentro del área. González Vázquez, encima de la jugada, opta por quedarse ciego. La segunda acción punible dentro del área, fue cometida por Puyol, que derriba claramente al jugador del Villarreal, Nilmar, siendo el último defensor. Minutos 38 y 40 de la primera parte, que coincidieron con la ceguera momentánea del orensano (mejor que se dedicara a promocionar la profesión típica de esa provincia gallega: afilador y paragüero, que es lo que realmente es.

A los “espectadores” (por respeto a algunos, que si no los llamaría como lo que son la mayoría de seguidores culés) que asistieron anoche, en directo al encuentro, no se les ocurrió mejor cosa que sacar pañuelos dirigidos hacia la labor del afilador. El acto, como el comportamiento de Xavi al final del encuentro, se puede calificar de esperpéntico. Como para mear y no echar gota. Aunque, uno que se va haciendo mayor, reconoce que tienen razón. Acostumbrados, a que los quiten del atolladero, con la invención de un penalti y expulsar algún jugador rival, y ni lo uno ni lo otro. Es intolerable.


Como digo, año nuevo y en la RFEF todo sigue igual. Los de “negro” continúan con su labor de zapa hacia el equipo innombrable. Esperemos, y deseamos, que Mateo Lahoz, el que nos toca en suerte en el Reyno de Navarra, no nos de nada, que nada nos dará, seguro, pero que no nos quite lo que legalmente nos corresponda. Ojala en mi crónica, sobre su labor, no tenga nada que comentar y que siga la racha de resultados bajo su dirección: tres partidos arbitrados, tres victorias madridistas. Bien es cierto que el valenciano, y valencianista, hizo todo lo posible para que el resultado fuera otro. Baste recordar el encuentro que dirigió esta temporada en el Santiago Bernabéu, entre el Real Madrid y el Getafe, en donde se inventó una expulsión de Albiol, con empate a cero en el marcador.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

El Real Madrid ve las orejas al lobo

El Real Madrid empata a 2 contra el Valencia,  en la segunda jornada de liga, en el primer partido  de esta temporada disputado e...