Calendario

Calendario completo de la temporada 2017-2018 del primer equipo de fútbol, RM Castilla y primer equipo de baloncesto. Hora de Madrid. Se irá actualizando a medida que se conozcan las fechas y horas exactas.

domingo, 31 de octubre de 2010

A pesar de Clos Gómez

El que es malo, es malo de solemnidad siempre en el mundo del arbitraje, por más que se trate de defender su labor. Una cosa es el error humano, al que todos tenemos derecho, pero otra muy distinta es el error intencionado. Con esto no quiero decir, aunque lo pienso, que Clos Gómez se equivoque intencionadamente en contra de los intereses blancos, pero la realidad es que siempre trata de perjudicar al equipo de Concha Espina. Bien es cierto que, a pesar de sus calamitosos arbitrajes en contra del Real Madrid, este cuenta sus partidos por victorias con el colegiado aragonés.

Ayer, no faltaría más, empleó dos varas de medir muy dispares: a los jugadores blancos les aplico el reglamento en su más estricta-literal y así, Marcelo en el minuto 72 y Carvalho, en el 77, vieron la cartulina amarilla por sendos agarroncitos en jugadas de forcejeo claro con el rival. Al Madrid ni agua, que es la consigna-predicación del cantabrón Sánchez Arminio, vividor donde los haya.

Digo dos varas de medir porque no aplicoo el reglamento con los locales con la misma severidad que con los visitantes. Baste recordar que en el minuto 14, Tiago Gomes, en las mismas barbas de Clos Gómez, pisó intencionadamente a CR7. Señaló la falta pero se olvidó de la amonestación que, con la vara que uso con el equipo blanco, era roja. Mínimo amarilla.

Tampoco fue amonestado el jugador local, Thormet, por zancadillear a Di María y evitar una contra del equipo visitante, en el minuto 17, como tampoco fue amonestado, por la misma causa y sobre el mismo jugador, Peña en el 25. No estaba por la labor de cortar el exceso de agresividad local, arma empleada por el entrenador local, "boquerón" Esteban.

Otra muestra de su parcialidad y de su falta de objetividad, algo que un buen colegiado nunca debe tener, la tenemos en el minuto 71. Ataque visitante, CR7 cede sobre Higuaín y se desmarca en busca de recibir la pared pero es derribado, delante del colegiado, sin balón. Mandó seguir pero no amonestó al infractor. Ni en el 84 señaló una clara falta, en la frontal del área, sobre el luso que era merecedora de amonestación. Resumiendo, el Hércules era merecedor de cinco amonestaciones, incluso una roja, y se fue de rositas. Por el bando visitante una acción de juego peligroso, la de Xabi Alonso, y se fueron con tres cartulinas amarillas.

En la labor de los asistentes cabe anotar dos errores en sendos fuera de juego señalados incorrectamente. El primero transcurría el minuto 54 cuando fue señalada posición antirreglamentaria de CR7 tras el gran pase de Xabi Alonso que lo dejó solo delante del guardameta local. El segundo fuera de juego mal señalado, minuto 73, a Valdez en su desmarque por la parte izquierda del ataque local y que evitó una contra peligrosa.

Nilo Campo
Socio nº 89.506, del Real Madrid

Liga 2010/11 Jornada 9


El Real Madrid demostró anoche algo muy importante en un equipo campeón: sabe sufrir. Así como en los últimos partidos de liga siempre marcaba en los primeros minutos, esta vez se encontró con un gol en contra en el minuto dos de partido, obra de nuestra bestia negra particular, David Trezeguet, que con la Juventus de Turín ya nos había marcado tres. ¡Hay que ver lo bien que se le da nuestro equipo!

El partido empezó mal. Vimos al Pepe más apático de toda la temporada, no sólo en la jugada del gol, sino en líneas generales. Cierto que el pase de rosca a Trezeguet fue perfecto, de esos que tanto me gustan porque el efecto evita que los defensas lleguen a despejar, pero Pepe caminaba mientras observaba con indiferencia el remate del ariete rival y eso no es de recibo. Si se lo criticamos a Benzemá, a Pepe también.

¿Estará pensando en su renovación? No lo sé, pero más vale que se espabile pronto, porque Mourinho dejó uno de sus recaditos, al afirmar en la posterior rueda de prensa que estaba molesto porque habían entrenado ese tipo de ataques del Hércules.

Mou, a diferencia de aquel fraude que padecimos la pasada temporada (Pellegrini) estudia a conciencia a sus rivales. Había preparado a sus defensas para que las peligrosas entradas por banda, tan típicas en el equipo alicantino, no surtieran efecto. Así que, al ver cómo encajábamos un gol a las primeras de cambio, el entrenador portugués se mosqueó y con razón.

Y pudieron haber sido más. El equipo local olió sangre, vio al Real Madrid tocado y se lanzó en peligrosas incursiones por ambas bandas. El Real Madrid parecía no hacerse con el control del partido, a pesar de tener un mayor porcentaje de posesión. Pero si tenes el esférico y no lo traduces en fútbol, dicha posesión es bastante infructuosa.

Así las cosas, entre la velocidad de juego del Hércules, nuestra mala puesta en escena y Clos Gómez (por si no os acordáis de él, es ese tipejo que frente al Atlético de Madrid nos anuló tres goles legales y expulsó sin razón alguna a Van Nistelrooy, a pesar de lo cual vencimos por 1 - 2). Prefiero dejar el estudio sobre el árbitro a Nilo, porque no me quiero cabrear, pero fue vergonzoso. Como muestra del tipo de arbitraje padecido, dejo una jugada de auténtica ciencia ficción: la amarilla a Marcelo. Creo que no fue ni falta, pero bueno, dos jugadores pugnan por el balón, hay cierto contacto (pero no con los pies, sino con los costados)... Se puede pitar falta, pero ¿Amarilla? Clos Gómez es una vergüenza, como Undiano Mallenco, el "gominas" y algún que otro siervo de Villar. Pero me da que este año, ni por esas.

La segunda mitad fue otro cantar. El Real Madrid salió más enchufado. Los futbolistas querían el balón, lo buscaban, sin embargo el Hércules, muy bien plantado, conseguía que el dominio blanco no se tradujera en ocasiones claras de gol. Xabi Alonso lo intentaba desde fuera del área, pero los laterales seguían sin alcanzar la línea de fondo (imagino que, entre otras cosas, porque temían los peligrosos contraataques por banda alicantinos).

Hasta que por fin Cristiano la lió. Sacó un poderoso chut desde fuera del área que el meta Calatayud fue incapaz de blocar; el despeje fue a parar a Di María que, emulando al gran Raúl como el más listo de la clase, se adelantó a todos y marcó.

Parecía que todo iba a ir rodado desde entonces pero no fue así. Cierto que el Hércules dejó más espacios, cosa que aprovechó Xabi Alonso para meter certeros centros en profundidad, casi siempre buscando a Higuaín. Pero unas veces la defensa y otras los asistentes (lo de los linieres y el fuera de juego fue de escándalo) evitaban el tan ansiado gol de la victoria.

A la media hora de segunda parte Mou entendió que el empate no nos servía, así que arriesgó. Me encanta tener un entrenador que lee los partidos (Pellegrini no lo hacía). Así que quitó a un central (evidentemente Pepe) y dio entrada al delantero que le quedaba en el banquillo: Karim Benzemá. Otros técnicos, cuando necesitan goles, cometen el error de sustituir a un centrocampista por un delantero. Cuantos más hombres hay en el centro del campo, mayores son las opciones de que se suministren balones a los delanteros. Así que Mou hizo lo que debía.

El miedo era saber cómo iba a reaccionar Benzemá. ¿Veríamos al de siempre o de una vez por todas iba a aprovechar su oportunidad? Digamos que se quedó a medio camino. Intervino en los dos goles y hay que felicitarle por ello, pero tampoco vimos a un futbolista que saltara al campo a muerte. Por el bien del Real Madrid, lo mejor que podría pasar es que se recuperase, pero de momento no lo veo. Lo de ayer será una buena inyección psicológica, así que habrá que mantenerse a la espera.

A los siete minutos de la entrada del galo, un descomunal Marcelo (incomprensible que no vaya convocado con su selección) entro por banda izquierda, sorteó a todos sus rivales y dio el pase de la muerte a Benzemá. El francés chutó con ganas, pero Calatayud despejó en primera instancia. Ahora bien, ¿qué pasa cuando tienes a tantos delanteros en el campo? Que aumentan las posibilidades de que un rechace dentro del área vaya a parar a los pies de uno de ellos. Le tocó a Cristiano y no falló: 1 - 2.

Y Mourinho, más listo que el hambre, mientras Cristiano se iba a por la grada con la mano en la oreja a modo de "a ver qué gritáis ahora, paletos" (lo de "paletos" es cosecha mía, influencias de ese genio apodado Guti) el técnico madridista preparó un doble cambio en un visto y no visto: Öhzil e Higuaín fuera del campo, Albiol y Arbeloa dentro. Cuando necesitó poder ultraofensivo, jugó con tres delanteros, dos laterales convertidos en extremo, un media-punta, un centrocampista organizador, y tres defensas, de los cuales uno, Khedira, pasaba más tiempo en campo contrario que en el propio. Y cuando necesitó defender el resultado en un corto espacio de tiempo (con el descuento faltarían unos diez minutos) jugó con dos centrales, dos laterales defensivos, tres hombres en el centro del campo, de los cuales dos (Marcelo y Khedira) hacían labores de contención como interiores y Cristiano, Di María y Benzemá como flechas para intentar matar el partido a la contra.

Todo funcionó a las mil maravillas. Di María se hizo con un balón (encomiable cómo trabaja este chico partido a partido, vamos, que me parece que va a resultar barato) envió en profundidad a Benzemá que parecía adquirir velocidad con el paso de los minutos; éste levantó la cabeza, vio a Cristiano, le puso un balón medido y el portugués anotó la sentencia.

Aún pudo llegar un cuarto, que habría supuesto un hatt-trick de Cristiano, que está que se sale. Pero parece ser que un topo maléfico en el césped hizo que, tras dejar atrás a defensas y portero, chutase fuera.

¿Sabéis qué? Me encanta que silben e increpen a Cristiano fuera de casa. La razón es muy simple: ¿visteis qué obus lanzó en el gol del empate? ¿y la distancia desde la que envió su misil? Fue tal la rabia con la que golpeó al balón, con todo el empeine, que a pesar de hacerlo desde su casa, Calatayud sólo pudo despejarlo a duras penas. Y luego llegó el segundo, el tercero y el portugués todavía no tenía bastante. Desde luego, el siete del Real Madrid tiene un digno heredero en este estratosférico jugador.

Es una victoria importante. El Hércules, que nadie se engañe por ser un recién ascendido, es un equipo muy complicado (que se lo pregunten al Barcelona, que perdió contra ellos en el Nou Camp). Además, tenía ganas de saber cómo afrontaría el Real Madrid un partido que no empezase bien, ya que en los últimos tres de liga, así como en el de Champions contra el Milán, al cuarto de hora el marcador ya nos era favorable por dos goles y este Real Madrid, con el resultado a favor, es mortal. Ahora ya sabemos que, con el marcador en contra, también sabemos reaccionar.

La pena es que perdiéramos en baloncesto. Había un doble duelo Madrid - Alicante, en fútbol y en basket. Sintiéndolo mucho he de decir que en el deporte de la canasta, los alicantinos son muy, pero que muy malos, así que esa derrota se va a sentir.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Copa del Rey 2010/11: Murcia - Real Madrid


Cómo echa de menos este Real Madrid a Xabi Alonso. Muchos nos pregutábamos qué pasaría cuando por descanso, sanción o lesión el de Tolosa no pudiera jugar algún partido y aquí tenemos la respuesta: pases cortos de fútbol sala durante todo el partido, que provocaron poca velocidad en el juego y facilitaron la defensa "autobusera" de los locales. Ayer era el Murcia, un rival más que asequible que todavía debe jugar noventa minutos en el Bernabéu, pero ¿qué pasará si esto ocurre en un partido al máximo nivel en el que el Real Madrid se la esté jugando de verdad?

Estoy muy contento con la llegada de Mourinho, no voy a cambiar mi opinión ahora. Sin embargo eso no es óbice como para que esté de acuerdo al 100% con todo lo que hace. Por ejemplo, todos conocéis mi postura acerca de utilizar a Di María por la derecha. Y no tener recambios para Marcelo y Xabi Alonso es otra cosa que no entiendo.

No es un mal que atañe sólo a Mourinho. En los últimos años el Real Madrid siempre ha tenido déficits en diferentes posiciones. Unos años no teníamos bandas, otros centro del campo, otros fallaba la defensa... ¿Es que no hay nadie capaz de confeccionar una plantilla totalmente compensada en todos los puestos?

Lo que sí tiene compensado este Real Madrid es el once titular: portería, defensa, centro del campo, bandas y ataque. Hay repuestos para el ataque, para la media-punta y para la defensa. Pero ¿qué pasa con la banda izquierda? Utilizar a Di María como lateral izquierdo, por muy voluntarioso que sea el argentino, me parece un remiendo momentáneo. Anoche no jugó Marcelo y con Arbeloa en dicha demarcación, el equipo perdió toda la profundidad por esa banda. Ya en el último tramo del partido entró Di María y revolucionó un poco al equipo por la izquierda, pero no fue suficiente.

El otro problema ya mencionado es el del centro del campo. Sin Xabi Alonso los ataques se vuelven muy lentos, no hay velocidad en la circulación del balón y eso nos mata. Nuestro fútbol se vuelve previsible y la prueba es que un Segunda B aguantó un partido entero con el marcador a cero.

Y sobre la delantera, ¿visteis a Benzemá? ¿De verdad alguien cree que un jugador con esa actitud tiene sitio en el Real Madrid? Lo vengo diciendo desde el inicio de la temporada pasada: ¿por qué invertir más de treinta millones en un delantero cuando tenemos a un auténtico killer en el equipo? Me refiero a Álvaro Negredo. Vale que tuvo una temporada irregular en el Sevilla, pero no sabemos qué habría hecho en el Real Madrid habida cuenta de la diferencia de calidad entre los centrocampistas de uno y otro equipo. ¿Y este año? ¿Os lo imagináis junto a Alonso, Öhzil y Cristiano? Desde luego Negredo ayer se habría partido el pecho, como hace siempre que disputa un partido con su actual equipo, el Sevilla. Mientras el Real Madrid juegue con un único delantero, precedido de una línea de tres, como viene haciendo hasta ahora, vale, supongo que no habrá problemas ya que Cristiano puede jugar perfectamente en dicha demarcación si Higuaín, por el motivo que fuere, no puede ser de la partida. Pero mejor será que portugués y argentino no estén indispuestos a la vez, porque este Benzemá no sirve. No es que no corra para presionar, es que tampoco lo hace para buscar el desmarque.

A pesar de todo, Mourinho parece haber lavado la cara al Real Madrid en Copa. ¿Por qué? No creo que este año caigamos contra un Segunda B. Se empató a cero, sí, pero por ocasiones el Real Madrid mereció ganar. Las dos más claras fueron un fantástico chut al travesaño de Granero, en la primera parte, y un remate de Pedro León dentro del área, tras hacerse con el rechace de una falta. Incomprensiblemente, con el portero rival en el suelo, Pedro León falló (como si hubiese tirado a dar al guardameta, cuando tenía toda la portería para él).

Además, las estadísticas, en concepto de tiros a puerta, son brutales. El Real Madrid chutó en 24 ocasiones, mientras que el Murcia no lo hizo ni una sola vez. Casi todo el partido se jugó en campo murciano y el equipo, a excepción de Benzemá, presionó, corrió y se lo tomó en serio, nada que ver con lo del año pasado en Alcorcón.

Pasaremos sin problemas la eliminatoria, estoy seguro. Ahora bien, si esta temporada Xabi Alonso, Marcelo o Higuaín tienen alguna lesión que revista gravedad, lo vamos a pasar bastante mal.

domingo, 24 de octubre de 2010

Liga 2010/11 Jornada 8


Hasta donde alcanza mi memoria, el mejor comienzo liguero que le recuerdo al Real Madrid se produjo con la Quinta del Buitre: 0-4 al Cádiz, 7-0 al Sporting y 1-7 al Zaragoza, para un total de 18 goles marcados y uno encajado en tres partidos. A aquel Real Madrid se le llamó la máquina de meter goles.

Parece que la historia está cerca de volver a repetirse. Tras el partido de esta noche, disputado ante el Rácing de Santander, el Real Madrid ha encadenado tres victorias con los siguientes guarismos: 6-1 al Dépor, 1-4 al Málaga y el 6-1 de hoy, para un total de 16 goles a favor y tres en contra.

Este Real Madrid es una apisonadora. Marca el primero y va a por el segundo. Después a por el tercero y así sucesivamente. Su sed de fútbol y goles es más insaciable que las ansias de Lestat el vampiro por un poquito de sangre. Y la clave de todo es Mourinho.

¿Recordáis la infame rueda de prensa de Pellegrini cuando abandonó el Real Madrid? Tras permanecer toda la temporada con la cabeza baja, contrario al dicho de mi amigo Nilo sobre vivir de rodillas, en el momento en que cesó en el cargo se encoraginó, le echó valor al asunto y sentenció: "a ver si el próximo entrenador consigue lo mismo que yo".

Pues mira, así de entrada, lo que la temporada pasada fue una bochornosa derrota contra el Milán en Champions, este año se ha convertido en una contundente victoria, más por el fútbol desplegado que por el resultado (un cortísimo 2-0 para los méritos que hizo el Real Madrid). Y en liga, a estas alturas el Pelele todavía no había dado con un esquema de juego, mientras que hoy, todos podemos recitar de memoria el once de Mourinho. Y si ya rememoramos lo de Alcorcón, Mou lo ha dejado claro en rueda de prensa: "si me hacen lo mismo, están muertos". También ha comentado otra cosa: "después de jugar contra el Málaga, me fui a casa y vi un vídeo del partido del Milán; hoy veré un vídeo del partido del Murcia". También ha dicho que Cristiano será titular el martes... Sí, me parece que Pellegrini no se tomó la Copa con el mismo entusiasmo.

¿Cual es la principal virtud que el técnico portugués ha inculcado en nuestros jugadores? Les ha hecho ver que no basta con jugar sólo en ataque; el fútbol es una combinación de ataque y defensa y los once deben estar comprometidos tanto en uno como en otro.

Así las cosas vemos a los delanteros despejar balones en los corners y a los laterales creando muchísimo peligro entrando por bandas. Pero es mucho más: si Munitis intenta efectuar un saque de esquina en corto, rápidamente un jugador del Real Madrid se sitúa al lado de quien está colocado para defender el córner en primera instancia; el año pasado en este tipo de jugadas siempre nos hacían el lío, al disponer de superioridad numérica, dado que un defensa debía contener a quien sacaba el córner y a quien recibía en corto. Lo pongo como ejemplo táctico de todo lo que Mourinho está inculcando a nuestros futbolistas.

Si a la gran calidad de todos ellos, unimos la compenetración, la generosidad en el esfuerzo y el compañerismo en la presión al rival, juntamos un equipo imparable, un conjunto que cada vez está más preparado para grandes cosas.

El Rácing lo ha intentado. Miguel Ángel Portugal ha tratado de sorprender al Real Madrid adelantando líneas y situando a sus laterales a la altura de centrocampistas ofensivos. Pero con pasadores como Alonso y Di María y flechas como Higuaín y Cristiano, esa táctica es un riesgo. Ahora bien, entiendo al entrenador rival por un motivo, ya que si decide encerrarse atrás y conceder el balón al Real Madrid, la derrota es casi segura.

El caso es que, al igual que sucediera el martes contra el Milán, al cuarto de hora el partido estaba encarrilado con dos goles. El primero un pase formidable de Di María a su compatriota Higuaín, que ha roto el fuera de juego, se ha ido por velocidad y ha batido por bajo a Toño. Poco después ha llegado el segundo, en una jugada de tiralíneas que podría calificarse como toda una obra de arte: Di María se desplaza en diagonal hacia dentro, llevándose consigo al lateral izquierdo rival (esos movimientos sin balón que tanto alabábamos de don Raúl González Blanco) e Higuaín corre libre por la banda derecha, aprovechando el espacio que le ha concedido su compañero; Arbeloa lo ve y pasa en profundidad, un balón muy pegado a la línea de cal; Higuaín corre como un poseso, se tira al suelo para llegar y, desde allí, centra medido al corazón del área, donde Cristiano llega como un cohete, se adelanta a todo el mundo y perfora la meta rival, consiguiendo uno de sus cuatro goles de esta noche.

El segundo gol es una muestra del actual Real Madrid: ritmo de juego, velocidad, visión, pegada y, sobre todo, mucho fútbol. Cristiano, el héroe de la noche, ha marcado cuatro, situándose al frente de la tabla de máximos goleadores con diez dianas. Lleva 44 goles en 46 partidos desde que llegó al Real Madrid y todavía hay quien dice que no está bien. Claro que quienes dicen esto son los fanáticos de Villa, ese futbolista que sigue sin ver puerta. Por cierto, Higuaín ya es segundo en dicha clasificación, con cinco tantos. A ver dónde se meten ahora todos los que, como Jorge D'Alessandro, rajaron sin parar sobre este Real Madrid cuando empatamos en Mallorca... ¿No fue el mismo resultado que cosechó el Barcelona contra los bermellones? Con la diferencia de que fue en el Nou Camp. En fin, dejemos a los azulgrana, que bastante tienen con las payasadas de Dani Alves (no sólo debe ser atendido durante cinco minutos por una pequeña colleja, sino que encima osa compararse con Jesucristo, lo que hay que ver).

Aunque utilizar a Di María en banda derecha es algo con lo que nunca estaré de acuerdo (tampoco lo estuve cuando se hizo lo mismo con Robben) ¿se le puede tirar algo en cara a Mourinho? Diría que no. Todos los futbolistas (a excepción de Benzemá, que ha salido un rato y tiene una velocidad menos que los demás) están comprometidos al 100%. Nadie da un balón por perdido, nadie deja sin apoyos a un compañero (como le hicieron al pobre Gago, hace dos temporadas, en aquella abultada derrota en Liverpool). El entendimiento en ataque cada vez es mayor, ya que los futbolistas rotan sus posiciones, pero siempre hay alguien que ocupa los espacios (antes he puesto el ejemplo de Di María e Higuaín, pero es extensible a Cristiano y Öhzil). La defensa sin fisuras (el gol encajado ha sido en la segunda parte, ya con 6-0 y de rebote), los laterales efectuando un trabajo impagable tanto en campo contrario como en el propio y Casillas, por muy poco que haya participado en el partido, siempre perfecto cuando la ocasión lo requiere.

Lo dije el martes y lo repito hoy: estamos ante un inicio de ciclo. Estoy convencido de que el Real Madrid de Mourinho hará historia.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Champions 2010/11 - Jornada 3


Algo ha cambiado en el Real Madrid con respecto a años anteriores y no me estoy refiriendo al estilo de juego. Llevamos muchos años en los que Florentino Pérez ha instaurado esa política del "talante", la cual, como se ha podido comprobar en nuestro país, no lleva a ningún sitio. Me refiero a poner buena cara, no hacer ruido, no responder a nadie y dejar que todo el mundo nos vapulee y nos falte al respeto. Y, ¿sabéis qué? Somos el Real Madrid, por lo que me parece intolerable.

Por lo visto Mourinho piensa igual, porque desde que ha llegado, hay más respeto al escudo madridista dentro y fuera del equipo. ¿Recordáis cómo se preparó el año pasado el Real Madrid - Milán? Había una gran relajación y eso que enfrente se encontraba el segundo mejor equipo de la historia del fútbol. Los días previos al choque parecía que el partido estaba ganado antes de saltar al campo y el día del encuentro, fue bochornoso ver a los nuestros departiendo amigablemente con sus rivales italianos, riendo entre ellos, como si no se jugaran nada importante.

Lo recuerdo porque durante aquel partido evoqué a los Camacho, Juanito, Santillana y compañía, que saltaban al campo antes que sus rivales, para esperarlos con la mirada del tigre, lanzando bocados antes de que el balón comenzase a rodar.

No digo que ayer se volviera al espíritu madridista de los ochenta pero, afortunadamente, no tuvo nada que ver con lo del año pasado. Un Real Madrid serio y concentrado desde el inicio, sabedor de que ante sí tenía un partido duro y complicado. Con esa actitud hay que afrontar los partidos y prueba de ello es que antes de cumplirse el primer cuarto de hora, el partido estaba encarrilado con un 2-0.

En ciertos medios hemos leído hoy que este Milán es de geriátrico... Primera mentira, porque si bien hay veteranos de la vieja guardia, también hay jóvenes valores y futbolistas de menos de treinta años. Después se habla de que los rossoneros no son lo que eran y bla, bla, bla. Es curioso, no leí los mismos comentarios cuando vencieron al Barcelona en el Joan Gamper de este año. Hay que ver la poca memoria que tienen algunos. Os invito a leer prensa extranjera: ellos informan mientras que en España, desgraciadamente, hay intereses pro-Barcelona creados y no hay nada que hacer. Incluso en Italia, prensa que uno entendería que en un partido como el de ayer no fuesen neutrales, hablan y no paran del potencial de este Real Madrid. Vosotros mismos.

Lo cierto es que el Real Madrid ganó porque se aplicó al máximo. De hecho, hubo un cuarto de hora en la primera mitad en la que el Milán consiguió adelantar líneas y llegó a ponernos las cosas difíciles, creando dos importantes ocasiones de peligro: un libre directo de Pirlo a la escuadra, despejado mágicamente por Iker Casillas y un voleón de Seedorf, dentro del área y sin marca, que afortunadamente salió fuera.

Si hubiera entrado cualquiera de esas dos ocasiones el Real Madrid lo habría pasado mal, pero siendo justos, también los nuestros dispusieron de claras oportunidades como para haber devuelto la manita que nos endosaron a finales de los ochenta, en semifinales de esta misma competición. Por no hablar de los dos claros penaltis perdonados a los visitantes y la roja que el colegiado evitó poner a Fraudinho (hay quien lo conoce como Ronaldinho) por una peligrosísima plancha cometida sobre Cristiano Ronaldo. E hilando muy fino, la falta botada por Pirlo fue pitada al revés.

Mourinho repitió esquema. Cristiano por la izquierda, Di María por la derecha (muy voluntarioso, pero flojo en ataque debido a la dificultad que entraña para él jugar a banda cambiada), Öhzil en la media punta e Higuaín en ataque. Ronaldo y Öhzil fueron los mejores del cuarteto ofensivo. El portugués sigue su buena línea de Málaga, jugando en equipo además de desestabilizar una y otra vez a sus rivales. La banda izquierda le va muy bien, el problema es que Di María, en el lado contrario, sufre muchísimo en tareas ofensivas. Higuaín no estuvo bien. Es como si Cristiano le hubiese traspasado su ansiedad. Esperemos que sea cosa de un partido y el argentino vuelva por sus fueros. Y Öhzil, una vez más, se fue entre ovaciones.

Pero el Real Madrid es mucho más que sus hombres de ataque. El centro del campo formado por Xabi Alonso y Khedira cada vez está más compenetrado, de tal manera que el alemán ayuda a que Alonso pueda dedicarse a dirigir el ataque blanco (algo imposible de hacer con Lass en el campo). Por su parte, los laterales siguen siendo vitales en el esquema de Mourinho, en especial Marcelo, que además de seguir siendo una gran baza ofensiva por sus subidas sorpresa por la izquierda, cada día que pasa defiende mejor.

Ahora bien, si hay que destacar a alguien en la defensa, ése es Carvalho. Recuerdo cómo alabábamos la adaptación de Fabio Cannavaro al fútbol español, sobre todo tras haber jugado toda su vida en el Calcio. Lo de Carvalho es similar, ya que parece que lleva varios años jugando en el Real Madrid. No ha necesitado adaptación, simplemente llegó, fue titular y, desde entonces, es toda una garantía. Su marcaje a Ibrahimovic fue inteligentísimo, ya que nunca esperó a que el sueco recibiese el balón. Hablamos de un delantero que posee una gran capacidad para jugar con el balón controlado de espaldas a portería, así que Carvalho se dedicó a adelantarse a su rival todas las veces que intentaba recibir el balón de algún compañero. Chapeau!

Que nadie piense que el Milán es una banda de amigos, ya que es un equipo temible. Lo dijo Di Stéfano en el descanso ("al Milán no quiero ni verlo, espero que mejoremos en la segunda mitad") y si lo dice Don Alfredo, es por algo. Sin embargo el Real Madrid, quitando ese cuarto de hora antes mencionado, maniató a los italianos, se hizo con el balón y ganó el partido con mucha solvencia. Hasta 22 veces llegó con peligro a la meta rival y eso, contra todo un Milán, es dificilísimo.

No sé si os habéis dado cuenta, pero el Real Madrid cuenta con futbolistas muy jóvenes, de menos de veinticinco años, que atesoran talento y experiencia. Ésta es la primera temporada que muchos de ellos juegan juntos y ya se empiezan a ver los frutos de los entrenamientos, pues cada vez hay más cohesión, más compañerismo (como ejemplo, Higuaín y Cristiano despejando en los corners) y más entendimiento. Espero que se mantenga el bloque, porque de aquí a un par de años, este Real Madrid debería arrasar allá por donde fuera. Parece el inicio de un ciclo. Esperemos que los dejen trabajar.

Por último me gustaría hacer mención a la buena memoria del Santiago Bernabéu: aplausos a Seedorf, pitadas descomunales a Fraudinho y Robinho. Lo dicho: es hora de que el Real Madrid se haga respetar.

Por cierto, me toca explicar el porqué de la foto puesta en el post: Raúl González Blanco ha marcado esta noche dos goles, en la victoria de su equipo por 3-1 al Hapoel de Tel Aviv (Jurado, otro canterano blanco, ha hecho el tercero). Ya ha igualado el récord de Muller, así que ¡ENHORABUENA!. Por su parte, el sobrevalorado Villa sigue sin marcar... Y todavía habrá algún mendrugo que ose compararlos. Lo dicho, seguid la prensa extranjera; seguro que allí no cometen tamaña barbaridad.

domingo, 17 de octubre de 2010

Y llegó Undiano Mallenco

Retomo la pluma y la uso cual lengua de fuego justiciera de la labor arbitral en los partidos donde juega el Real Madrid, en la liga española, sin olvidarnos de algún caso puntual, en los otros.

Van siete jornadas de liga y, algo se mueve en el estamento, el mejor fue Iturralde en el Real Madrid – Deportivo. El polémico colegiado, por una vez, esperemos que sea su tónica esta temporada, tomó el papel de actor secundario en dicho encuentro. Los errores cometidos fueron inducidos por sus asistentes en la señalización de 4 posiciones de fuera de juego que no eran. Optó por la labor dialogante, en lugar de la amonestación, aunque debió de amonestar a Rubén Pérez por su acción sobre Marcelo y, pienso, expulsar a Morel por la plancha al muslo de CR7 cuando ya había señalado fuera de juego del luso.

En el otro extremo está el mundialista Undiano Mallenco. Su labor ayer solamente podemos calificarla de calamitosa. Su comportamiento sobre el campo más se asemejo a un principiante que a un recién mundialista. Estuvo falto de autoridad, no supo cortar el juego violento de algún jugador malagueño (lo de Weligton es lo mismo en todos los partidos que juega) que trataron de detener el vendaval de juego blanco, púrpura ayer, con una agresividad fuera de los límites permitidos.

En el minuto 17, la entrada de Fernando sobre Arbeloa era merecedora de amonestación. Amonestación que le perdonó Undiano. Este jugador, en el minuto 60, evita una contra visitante dándole una patada en la rodilla a CR7, cuando este ya lo había rebasado. Le mostró la cartulina amarilla. Su acción era merecedora de expulsión.

Otro que no debió de terminar el encuentro fue Edu Ramos. Delante del asistente deja los tacos en el gemelo de Di María sin estar a distancia de disputar el balón. San benévolo Undiano Mallenco, le muestra la amarilla. Corría el minuto 35.

Dos minutos más tarde, Opoño se la jugó también al dejar el codo en la cara de Khedira y tirarse a la piscina. Lo que vio el colegiado fue el piscinazo y señaló falta en la frontal del área.

Cuando terminaba la primera parte, Gámez, agrede a Marcelo pero "San Paciencias" le perdonó la expulsión y solamente fue amonestado con tarjeta amarilla. Era una acción clara de tarjeta roja directa como vienen actuando a raíz de la entrada de Ujfalusi sobre Messi. El mundialista no está por la labor de acabar con la violencia en el juego, quiero entender, y no porque no se aplique la regla con el Madrid.

Lo de Weligton merece un tema aparte. Todo el partido se las tuvo con Higuaín. El codo lo mantuvo desenfundado durante los 90 minutos, incluso, en el minuto 50, golpeó con el puño en la cara al delantero argentino, dentro del área. Era penalti y expulsión. Undiano Mallenco no lo vio, o no quiso verlo y el brasileño se fue de rositas. Tampoco vio el penalti que cometió dicho jugador sobre Pedro León, en el minuto 84.

Nilo Campo
Socio nº 89506, del Real Madrid

Liga 2010/11 Jornada 7


Comienzan los nervios en can Barça. ¿Por qué lo digo? Muy sencillo: los moderadores del blog me comunican que, tras la goleada ante el Depor y el partidazo de anoche, hemos recibido un número importante de entradas en el blog por parte de aficionados (por llamarlos de alguna manera) azulgranas y, según me cuentan, ninguno ha pasado el filtro (y mira que es fácil, ya que sólo se pide no insultar, pero allá ellos). Afortunadamente ya no me encargo de ello, sólo de escribir, que es lo que me gusta.

Todo el mundo sabe que en Barcelona primero se preocupan por lo que hace el Real Madrid y luego ya se encargarán ellos de remontar partidos con goles en fuera de juego como el de Iniesta ayer. De ahí que siempre estén tan bien informados y continuamente traten de hacer, lo que comenté en mi anterior post: labores de contención. Pero me da que este año ni con el Villarato, ni con la prensa a favor.

Por cierto, los medios cambiarán y de eso se encargará el Real Madrid, si sigue jugando como en el partido que le ha enfrentado, en esta séptima jornada, al Málaga. Ya no pueden decir que el rival es endeble (excusa que ofrecieron frente a Ajax y Deportivo). Tampoco que el equipo jugase en el Bernabéu, ya que el partido se disputó en la Rosaleda. Y en cuanto a las individualidades y la obsesión de Cristiano... ¿Dónde están? Creo que el portugués efectuó el partido más solidario desde que está en el Real Madrid, marcando dos goles, dando las asistencias de los otros dos y creando mucho juego con continuos y peligrosos pases a los compañeros. Si Cristiano juega así, todo el equipo mejora. Y por cierto: ya es Pichichi.

Conforme avanzan los partidos la compenetración de este grupo es mayor. Habrá que dar la razón a Mourinho que insiste en jugar casi siempre con los mismos. Hay un riesgo físico evidente (que lleguen fundidos a mayo) pero teniendo en cuenta que la mayoría son muy jóvenes y que conforme los conceptos queden fijados, podrán empezar las rotaciones, es posible que el equipo llegue con todos sus efectivos al momento de la verdad.

Higuaín, Cristiano y Öhzil completan un trío letal para el ataque. Su buen entendimiento generó un número importante de ocasiones de peligro ante la cerrada defensa malacitana. El Málaga no sólo defendió bien (con la permisividad del de Pamplona, Undiano, que perdonó hasta tres claras rojas a los locales además de un penalti cometido sobre Pedro León y varias faltas inventadas que cortaron unos cuantos contraataques de Higuaín) sino que también trató de quitarle el balón al Real Madrid y aprovechar las dos flechas que tiene arriba (dos puntas que parecen velocistas de cien metros lisos).

Pero el Real Madrid de anoche da miedo, tanto por su fútbol como por su potencia. Xabi Alonso volvió a dar un recital de dirección en el centro del campo, Khedira, cada vez más entonado, ayudó en todo lo que pudo al de Tolosa, Arbeloa y sobre todo un gran Marcelo hacían mucho daño subiendo por sorpresa en las bandas... Toques, toques y más toques. Posesiones que terminaban en disparos a puerta y una presión solidaria que metía al rival, poco a poco, en su propio campo. En pocas palabras, toda una lección de fútbol.

Tenía mis dudas con Mourinho antes de ficharlo, lo reconozco, pero está haciendo cosas que ya hacían falta. Por ejemplo: un futbolista recién fichado decide no hacer caso a sus instrucciones. Automáticamente fuera de las convocatorias durante un tiempo, para bajarle los humos. ¿Qué pasó a su vuelta? Jugó en la segunda parte y se salió. Me refiero, evidentemente, a Pedro León, que tras superar el amago de infarto que debió provocarle Mou cuando se lanzó como un loco a por él para que comenzase a calentar, entró al campo e hizo de todo.

Dicen que Mourinho es un maleducado (y lo es), pero ¿qué queréis que os diga? Prefiero un maleducado que un falso, prepotente e hipócrita como Guardiola.

El día del Dépor disfrutamos por lo vertical del fútbol practicado y lo abultado del resultado, pero anoche gozamos con un fútbol espectacular, de toque, desmarque, ataque y sacrificio. Todos reman en el ataque y todos en defensa (pongo como ejemplo la cantidad de recuperaciones de Cristiano Ronaldo).

Señores pasen y vean porque el Real Madrid ha vuelto y la madriditis, también.

Nota fuera del partido: Ayer se publicaron las cuentas de Joan Laporta. ¿Recordáis la que se montó por el fichaje de Cristiano Ronaldo? Hasta la Iglesia (como no, la de Cataluña) criticó al Real Madrid. Pues bien, Ibrahimovic, un rotundo fracaso como fichaje, costó casi setenta millones de euros más Eto'o más Hleb. ¿Dónde están las críticas de la prensa? ¿Y las de los obispos? A ver quién me convence ahora de que hay objetividad en los medios de comunicación.

lunes, 4 de octubre de 2010

Liga 2010/11 Jornada 6


El Real Madrid protagonizó anoche uno de esos partidos que sirven al aficionado para disfrutar. Fútbol directo, inteligente (explotaron rápidamente las debilidades del Dépor) y contundente. Seis goles, ataque constante, futbolistas unidos y solidarios que sabían cuando presionar y cómo hacerlo... Una gozada. Si le sumamos que el Barcelona cayó y ya los aventajamos en un punto, el disfrute todavía fue mayor.

Pero como no podía ser de otra manera, la prensa comenzó, desde el pitido final del encuentro, a hacer labor de contención. Algunos como Cañizares en Canal Plus, por ejemplo, casi justificaban la gran victoria achacando que el Deportivo es un equipo muy flojito y que da muchas facilidades. Lo mismo dijeron tras la contundente victoria ante el Ajax (el Real Madrid jugó un fútbol parecido al de este último partido) pero, curiosamente, el discurso cuando toca hablar de un nuevo descalabro culé es diferente: "han perdido pero han merecido ganar porque juegan muy bien y bla, bla, bla".

Ante las estupideces escuchadas por ahí (enmarco al torpe D'Alessandro, que habla de los puntos débiles del Real Madrid y nunca de los del Barcelona) me quedo con los hechos: el Real Madrid lleva ocho partidos oficiales, de los cuales ha ganado seis y empatado dos; el Barcelona, en tres partidos de liga en casa (que es donde se fraguan los títulos ligueros) una victoria, un empate y una derrota. Para no tener puntos débiles, resulta que el Barcelona no está, precisamente, en un momento dulce, ¿no os parece?

Haciendo un poco de abogado del diablo, yo mismo comenté con un familiar, en cuanto comenzó el partido, que Lotina se estaba suicidando. Adelantar líneas desde el principio ante un equipo con tres flechas como Cristiano, Higuaín y Di María, es arriesgar muchísimo. Goles como el tercero, una contra maravillosa en dos toques (pase en profundidad de Xabi Alonso, centro de primera de Higuaín y remate final de cabeza de Di María) demuestran que este Real Madrid, con espacios, es letal.

Pero ciertos sectores de la prensa tergiversan a conveniencia. ¿Dónde está escrito que un buen contraataque no sea practicar buen fútbol? Me partía de risa escuchando, en diferido, la rueda de prensa de Guardiola, en la que decía que ellos, con su fútbol, no paran de generar. Y yo me pregunto, ¿generar qué? ¿Por qué tocar el balón cincuenta veces en una jugada que no termina en disparo a puerta es buen fútbol y marcar un gol con dos pases desde campo propio es malo? ¿Acaso el gol de Di María no fue un ejemplo de visión de juego, velocidad y precisión? Es un gol para enmarcar y ya es hora de que nos reivindiquemos. El Barcelona tiene un estilo, pero no es la única manera de jugar al fútbol y, teniendo en cuenta que le deben sus grandes títulos a un tal Obrevo, quizá la moda pasajera culé esté a punto de pasarse.

No vi el partido en Pamplona (tampoco en el Bernabéu, ojalá) y por eso escribo hoy. Probablemente si lo hubiese hecho ayer, me centraría sólo en lo ocurrido en el campo, pero estoy tan harto de la prensa española, vendida al mejor postor, remando siempre en la dirección que conviene y desinformando más que otra cosa, que he decidido ejercer mi derecho al pataleo, porque por mucho que se empeñen, por muy poco políticamente correcto que sea hablar de Obrevo, Villar, grupo UEFA y el poco empeño que ponen algunos de los rivales que se enfrentan al Barcelona, pienso defender la verdad hasta el final. Vamos, que no voy a callarme.

Retomando el fútbol (porque ayer quien practicó fútbol de altura fue el Real Madrid) marcar un gol en el minuto tres ayuda mucho. Pero hay que marcarlo, lo cual nunca es fácil. Lo intentó Cristiano de falta directa (en mi humilde opinión, tal y como estaba situada, debería haberla ejecutado Özil). El balón fue a córner y en el saque de esquina, el propio Cristiano, con un movimiento más típico de desmarque baloncestístico que futbolero, dejó atrás a su par y remató al fondo de la red, estallando en la celebración y, por fin, relajándose un poquito, lo que devino en un mejor juego por su parte el resto de los minutos, siempre con la cabeza levantada, apoyándose en los compañeros y ayudando en la presión. Perfecto.

El Dépor insistió mucho en la primera parte en tratar de dejar en fuera de juego a los jugadores de ataque del Real Madrid. Lo consiguió algunas veces, pero no compensó las ocasiones en las que se vio superado. El segundo gol, obra de Özil, es claro ejemplo del compañerismo y unión que los futbolistas del Real Madrid vivieron anoche: Cristiano roba en el centro, pasa a Higuaín que corría entre líneas y éste envía a Özil que, al más puro estilo Robben, recorta hacia dentro para marcar colocado y a la base del poste.

Las ocasiones se sucedían. Xabi y Khedira se compenetraron como nunca, la conexión con Özil fue buena, tanto de Xabi como de Cristiano, Higuaín y los laterales, que volvieron a ser fundamentales. Marcelo y Ramos se incorporaban al ataque de tal manera que parecían refuerzos para la delantera. Excepto un par de subidas al principio del partido del sevillano, la mayoría de las veces lo hicieron por sorpresa, abriendo campo, creando situaciones de superioridad numérica cercanas al área deportivista... Digamos que el Deportivo debería estar contento por haber encajado únicamente seis.

Otra de las cosas que se recuperó con respecto al Real Madrid de inicio de temporada fue el robar balones en campo contrario. Si la presión se efectúa bien (todo el equipo y no Higuaín corriendo el solito y desgastándose para nada) recuperar balones en campo contrario, con la defensa descolocada, es sinónimo de peligro.

En la segunda parte, a pesar del cambio de Lass por Khedira (lo siento, pero el francés sigue sin convencerme) el Real Madrid siguió en su línea, de forma que cayeron tres goles más.

Hay una cosa que no quiero dejarme en el tintero: se nota que los futbolistas van acumulando partidos juntos. Cristiano e Higuaín ya jugaron todo el año pasado (excepto los tres meses que se perdió el portugués, si no, la bota de oro seguramente habría cambiado de dueño) pero les faltaba acoplarse con Özil. Anoche se movieron a la perfección, perfectamente escudados por un Xabi Alonso que cada vez va a más (ayer estuvo magistral, con una estadística de 65 de 68 en pases correctos) ya que lo mismo ofrece centros en diagonal, que entre líneas o rasos en profundidad, rompiendo por completo las defensas rivales. Si sumamos la movilidad de los laterales con un perfecto entendimiento con los hombres de delante, el partido terminó como se jugó: con éxito absoluto.

Añadamos la frescura de unos futbolistas que por fin han descansado cinco días entre partidos, el buen rollo que había en todo momento, el nuevo césped... ¡Qué partidazo!

No hemos ganado todavía nada (estamos en la jornada seis) y también soy consciente, como he dicho al principio, que el Dépor no se encerró atrás (ahí suele atragantarse el juego del Real Madrid). Pero tras ver las combinaciones entre futbolistas de anoche, las triangulaciones, los desmarques con sentido y la implicación de todos, creo que vamos por el buen camino.

Por lo pronto, a quienes se les va a hacer larguísimo el parón por las selecciones es a otros. ¡Hala Madrid!.

El Real Madrid ve las orejas al lobo

El Real Madrid empata a 2 contra el Valencia,  en la segunda jornada de liga, en el primer partido  de esta temporada disputado e...