Calendario

Calendario completo del primer equipo de fútbol, RM Castilla y primer equipo de baloncesto. Hora de Madrid. Se irá actualizando a medida que se conozcan las fechas y horas exactas.

jueves, 24 de junio de 2010

Mundial 2010: Día 13, final de grupos C y D

Parece ser que Fabio Capello lee nuestro querido blog. Lo digo porque desde que vimos jugar a Inglaterra por primera vez en este campeonato, le hemos echado en cara las posiciones retrasdas de Gerrard y Lampard, además del uso del miope Aaron Lennon en banda derecha y del ineficaz Heskey en la delantera. En el segundo partido, el seleccionador de Inglaterra repitió y casi se queda sin opciones de clasificación. Para este tercero, por fin ha rectificado y hemos visto a la mejor Inglaterra del mundial, practicando fútbol al primer toque, paredes, combinaciones, incursiones por banda, centros al área...

¿Cómo ha sido esto posible? Para empezar ha cambiado el dibujo táctico, situando a Barry por delante de la defensa, de forma que tanto Gerrard como Lampard han adelantado sus posiciones. Ambos tenían cierta libertad de movimientos, así que iban permutando los ataques por el centro o por banda izquierda. Tanto movimiento ha generado espacios para Rooney (partidazo del delantero del Manchester aunque sigue sin marcar) y Defoe, titular hoy, al lado del mencionado Rooney. Por la derecha ha jugado Milner quien, emulando al mismísimo David Beckham, ha resuelto el partido para su equipo con todo tipo de precisos pases de rosca desde la banda, convirtiéndose en una auténtica pesadilla para Eslovenia. Uno de ellos ha sido culminado por Defoe, haciendo que Capello se rinda a la evidencia: los dos jugadores nuevos (Defoe y Milner) han dado la clasificación a Inglaterra, mientras que Heskey y Lennon lo veían desde el banquillo.


Eslovenia, por su parte, ha evitado una goleada gracias a la magnífica actuación de su guardameta Handanovic. A destacar un paradón a Rooney, desviando con la punta de los dedos al poste un preciso disparo del inglés. Sin embargo, en un par de contras en la segunda mitad Eslovenia ha podido obtener su clasificación. El miedo ha entrado en los ingleses, han replegado líneas y el remedio ha sido peor que la enfermedad, pues Eslovenia ha comenzado a llegar con cierta asiduidad a la portería de Calamity James (y con este tipo nunca se sabe).

Al final del partido Capello no ha podido aguantarse y ha vuelto a sus fechorías típicas, sustituyendo a Rooney por Joe Cole. Teniendo en cuenta que Cole es extremo izquierdo y lo ha hecho jugar de delantero... ¿Tengo que explicaros qué pasa con los experimentos cuando no se hacen con gaseosa? Pues eso. También ha decidido dar entrada al torpe Heskey, por aquello del "más difícil todavía". Pero ni por ésas: Inglaterra ha ganado y pasa como segunda de grupo, lo que siginifica el primer bombazo para los octavos de final: Alemania - Inglaterra. ¿Se repetirá aquello que decía Gary Lineker de que el fútbol es un deporte inventado por los ingleses en el que siempre ganan los alemanes? Lo veremos el fin de semana.

Inglaterra es segunda porque Estados Unidos, en el minuto 92 de partido, ha logrado marcar el gol de la victoria ante Argelia, obra, cómo no, del fantástico Landon Donovan, futbolista que va para figura en este mundial. Teniendo en cuenta que el cruce en octavos es frente a Ghana (creo que las posibilidades están al 50%) y si pasan, el de cuartos sea muy posiblemente contra Uruguay (selección complicada pero no imposible de batir), quién sabe si los Estados Unidos harán historia en Sudáfrica 2010. El año pasado ya lograron, en dicho país, clasificarse hasta la final de la Copa Confederaciones y no olvidemos que España fue una de sus víctimas.


Argelia ha comenzado fuerte, con uno de esos trallazos al larguero que tan típicos se están volviendo en este mundial (Xabi Alonso, Cristiano Ronaldo por dos veces, Guardado frente a Uruguay...). Pero rápidamente los norteamericanos se han hecho con el control del partido, mediante un fútbol agresivo y rápido, en búsqueda constante de gol. Si este equipo contase con un buen ariete, a buen seguro sería una de las selecciones máximas goleadoras del mundial, pero ahí radica su talón de Aquiles.

Entre el gol anulado a Dempsey por inexistente fuera de juego (los árbitros y sus pifias) y los paradones de MhBoli (hoy ha sido un buen día para los cancerberos) el partido agonizaba y el empate a cero campeaba en el marcador. Hasta que en un contragolpe, ese fenómeno llamado Landon Donovan se ha hecho con un rechace y ha marcado el gol que significa la primera plaza de grupo, bien merecida ya que Estados Unidos ha practicado un fútbol muy superior a Argelia, Inglaterra y Eslovenia.

Por cierto, ya que he mencionado unas líneas más arriba las pifias arbitrales, el árbitro de este partido ha sido el belga Franck De Bleeckere, uno de esos tipos que siguen las directrices de Undiano Mallenco: ser los más chulos del mundo. Al final del partido, tres futbolistas argelinos se han acercado violentamente al colegiado en cuestión y le han gritado de todo, con aspavientos, gesticulaciones, gritos... El capitán argelino Yahia ha corrido hacia el lugar para intentar poner paz (y evitar que expulsasen a algún compañero) y De Bleeckere, que no se enteraba de nada, le ha mostrado la tarjeta ante la incredulidad del jugador, que no se lo explicaba. No sólo ha expulsado al único futbolista del grupo que no le ha gritado, sino que lo ha hecho con una chulería y prepotencia totalmente subidas de tono, enviando fuera al futbolista con un "gestito" por el que se le deberían pedir explicaciones. Pero de la misma manera que no han perdonado la sanción a Klose tras el desbarajuste de Undiano, tampoco creo que nadie tome medidas ante este energúmeno.

Así que Alemania se jugaba el pase a octavos sin su delantero titular. A los teutones sólo les valía ganar si no querían tener problemas y depender de otros. Pero enfrente tenían a Ghana, que se ha revelado como la mejor selección africana del campeonato (y posiblemente la única que se va a clasificar para octavos).

El encuentro ha sido de poder a poder, sin duda el mejor partido de los cuatro de hoy. Ghana, además de la potencia física, tiene orden y rigor en su juego, pero no sólo en defensa, ya que han hecho mucho daño a Alemania en ataque.

Sin embargo, he de reconocer que si pasados los primeros veinte minutos de partido Alemania hubiese tenido encarrilado el partido, a nadie le hubiese extrañado. Pero, como en otros partidos de esta jornada, o bien el balón no entraba o bien el guardameta de turno (en este caso Kingson) lo paraba todo.

Alemania creaba mucho peligro tanto en banda derecha, con un inconmensurable Müller, como entre líneas, con Özil (para mí las dos verdaderas estrellas de este equipo). Pero he de reconocer que Schwensteiger, en el día de hoy, me ha sorprendido en el centro del campo, no sólo por sus labores de contención, sino por la salida que le ha dado al balón: pases largos, cortos, cambios de orientación... Su partido más completo en lo que llevamos de mundial (y eso que su posición natural es la banda derecha).


Del talentoso Özil hemos visto lo mejor y lo peor: un fallo increíble en jugada de uno contra uno frente a Kingson, con todo a favor para marcar y un golazo desde fuera del área con chut preciso y potente tras un control maravilloso (de primera ha metido ligeramente la punta del pie por debajo del balón, para levantarla lo justo y orientarla hacia su empeine).

Pero Ghana no le ha perdido nunca la cara al partido y, como si este encuentro fuera un calco del de Inglaterra, Alemania, físicamente agotada, ha temido por el resultado durante los últimos minutos del choque. Es lo que tiene ganar por la mínima.

Joachim Löw debería corregir ciertos problemillas en su defensa, si quiere hacer algo grande en este mundial. Los centrales no terminan de compenetrarse (cómo echan de menos a Metzelder). Tal es así que el lateral Lahm ha tenido que intervenir varias veces salvar a su equipo de los errores cometidos por la falta de compenetración entre Friedrich y Merteshacker. Veremos cómo juegan en octavos contra Inglaterra.

Por último, el partido menos trascendental de todos: Australia 2 - Serbia 1. Aquí se ha visto algo parecido a otros encuentros del día, con una selección que atacaba sin parar, pero que no conseguía goles. Me refiero a Serbia, que lo ha dado todo por intentar la clasificación. Pero una vez más, un portero se ha erigido en muro casi infranqueable. Me refiero al australiano Schwarzer, que se ha mostrado más seguro que Schwarzenneger protegiendo a John y Sarah Connor, ofreciendo paradones de todos los gustos y colores. Resulta paradójico que el único gol que ha encajado (momento en que su equipo vencía por 2-0) haya sido una pifia importante, al no conseguir blocar un disparo bastante asequible. Así de caprichoso es el fútbol.


Serbia mandaba en el partido y, por momentos, parecía que iba a conseguir una goleada, pero se han encontrado con dos precisas contras australianas que los han hundido. Es aquí cuando Australia ha creído en la clasificación, pero le ha durado poco, unos once minutos, momento en que Pantelic ha marcado el definitivo 2-1. Los dos goles de australia han llegado casi seguidos, minutos 69 y 73. El primero un soberbio cabezazo de Cahill, a pase medido de rosca por parte de Wilkshire. El segundo un impresionante trallazo desde muy lejos de Holman.

Mientras se disputaban estos dos últimos partidos comentados, los comentaristas de televisión tenían su juerga particular con Wimbledon y no es para menos. Dos tenistas poco conocidos, Isner y Mahut, reanudaban un partido que comenzaron ayer. Estaban ya en el quinto set, así que parecía que la cosa terminaría pronto. Pues no señor: siete horas después y con empate a ¡¡¡59 juegos!!! han vuelto a parar el partido, el cual reanudarán mañana. Prometo informar del resultado final pero, independientemente de cual sea, ambos ya han hecho historia en el torneo más prestigioso del tenis mundial.

Los grupos han quedado de la siguiente manera:

Grupo C: Estados Unidos 5, Inglaterra 5, Eslovenia 3, Argelia 2.
Grupo D: Alemania 6, Ghana 4, Australia 4, Serbia 3.


Por último, el premio al jugador de la jornada se lo lleva el inglés Milner (fijáos el cariño que Capello desprende por él en la foto), por ser capaz de revolucionar el fútbol de una selección que aburría a las piedras. He dudado entre el citado centrocampista y las actuaciones espectaculares de los porteros en los diferentes partidos, pero el milagro obrado por Milner, que casi nos ha hecho olvidar a Beckham, merece su justo premio.

miércoles, 23 de junio de 2010

Mundial 2010: Día 12, final de grupos A y B

Ya tenemos los cuatro primeros clasificados para octavos de final: Uruguay y México en el grupo A y Argentina y Corea del Sur en el B. Los enfrentamientos serán Uruguay vs Corea y Argentina vs México. Y si la lógica funciona (por lógica entiendo cómo han venido jugando los equipos hasta hoy) lo normal será que Uruguay y Argentina alcancen, como mínimo, los cuartos de final.

La jornada de hoy recordaba a los apasionantes finales de liga, ya que se podría decir que los principales protagonistas han sido los aparatos de radio. Para evitar ventajas, los partidos de cada grupo se jugaban a la vez, de forma que quienes no tenían del todo clara la clasificación tenían un oído en el campo donde jugaban los rivales.

Sobre el Uruguay - México decir que no ha habido el tongo que muchos esperaban. Ambos equipos han salido, desde el primer momento, a por el partido. La primera gran ocasión la ha tenido México, con un formidable trallazo al larguero de Guardado. Pero después, Uruguay se ha hecho con el dominio del juego y se ha llevado el gato al agua.


Rebasado el minuto cuarenta, Suárez ha rematado de cabeza un centro medido de Cavani al segundo palo, gol que a la postre significaría los tres puntos y el pase a octavos de Uruguay como primeros de grupo. A partir de ahí, el encuentro ha estado casi siempre más cerca del 2-0 que del empate, salvo por el efecto Pablo Barrera, que ha tenido unos cinco minutos en los que ha generado mucho peligro con sus centros al área.

Mientras tanto, Sudáfrica y Francia se jugaban las pocas posibilidades que les quedaban para la clasificación y he de decir que los anfitriones a punto han estado de cumplir con la tradición, a saber, que el equipo de casa siempre se clasifica, como mínimo, hasta octavos. A mediados de la primera parte Sudáfrica contaba con un 2-0 y Francia jugaba con uno menos por expulsión de Gourcuff (por fin se ha expulsado a uno de los muchos agresores tipo "codazo en la cara" que pululan por este mundial). En ese momento Sudáfrica ha marcado el que podía haber sido tercero, anulado justamente por fuera de juego. Es increíble lo de este Mundial: a pesar de que los árbitros son terribles y de que se suele favorecer al anfitrión, Sudáfrica puede decir que todo lo que ha logrado es por méritos propios, ya que no le han regalado nada.

Aún así, a los cinco minutos de la reanudación los locales han estrellado un balón en el palo, acción que les hubiera puesto a un gol de la clasificación, habida cuenta del resultado que se estaba dando entre uruguayos y mexicanos. En pleno derroche físico africano, Francia se ha encontrado con un gol y la clasificación ha quedado resuelta.


Lo de Francia ha sido un disparate desde que Thierry Henry clasificó a su equipo para esta fase final marcando un gol con la mano. Todos en contra del entrenador, rumores sobre racismo en el seno del equipo, pésimo fútbol, traidores en el vestuario, futbolistas que se borran para el último partido... ¡Hasta Zidane los ha criticado públicamente! Sólo les faltaba un último lío, el que ha provocado Domenech cuando no ha querido devolver el saludo a Parreira. El brasileño se ha revuelto y le ha pedido explicaciones por el gesto. Por lo visto la cosa viene de lejos: Parreira debió de decir que Francia no merecía estar en el mundial por la mano de Henry y Domenech se la guardaba. Un final lamentable para una selección que ha avergonzado a todo un país.

Quien vive todo lo contrario, ya que ha conseguido formar una piña irrompible entre cuerpo técnico y futbolistas es Diego Armango Maradona. Si durante la fase de clasificación hubo todo tipo de polémicas, aquello parece olvidado. Argentina ha logrado los nueve puntos y realmente asustan. Un equipo que se permite el lujo de dejar en el banquillo a Higuaín, porque puede sacar en el once a Agüero y Milito, desde luego tiene dinamita para rato. Si además cuenta con un veteranísimo Palermo, que salta al campo y en cinco minutos marca un gol, es como para echarse a temblar.

El encuentro entre Argentina y Grecia no ha tenido color. Argentina quería ganar y Grecia buscaba un empate milagroso, a expensas de lo que sucediera en el Nigeria - Corea del Sur. Pero ni ha conseguido empatar ni Nigeria ha podido con los coreanos, así que Grecia se ha quedado fuera del mundial, muy posiblemente por tomarse a risa el primer partido. De hecho, de no haber sido por la innecesaria roja cometida por Nigeria en el partido anterior, Grecia jamás se habría vuelto competitiva. Son las cosas inexplicables que tiene este deporte.


Si la primera mitad Argentina no ha terminado ganando por goleada, ha sido por el meta Tzorvas, a quien otorgaremos el galardón de jugador de la jornada. Tal ha sido su puesta en escena, que Argentina no ha marcado su primer gol hasta el minuto 77 , a la salida de un córner, conseguido por Demichelis (por cierto, Messi sigue sin ver puerta).

En un partido sin demasiada historia me gustaría destacar un joven valor, Pastore, que ha demostrado ser un media-punta de largo recorrido exquisito. Convendría no perderlo de vista, porque es un chico que entiende el fútbol de una manera prodigiosa, demostrando una excepcional visión de juego. Y delante no tenía, precisamente, unas hermanitas de la caridad pues los griegos han repartido de lo lindo.

Ha habido un momento en que Grecia se ha permitido soñar. Éste ha llegado en la única jugada en la que han sorprendido a Argentina a la contra, con jugada de Samaras que ha terminado fuera por muy poco. En aquel instante el marcador reflejaba un 0-0 y una victoria griega los habría clasificado para octavos. Habría sido demasiado premio para una selección tan rácana en su juego, pero conviene no olvidar que así ganaron, contra todo pronóstico, la Eurocopa de Portugal.

En el partido que jugaban a la vez nigerianos y coreanos se ha demostrado que la selección africana no posee ningún tipo de fiabilidad. Si bien entra dentro de lo razonable perder contra Argentina, la forma en la que regalaron el partido frente a Grecia es imperdonable. Y hoy les ha vuelto a suceder lo mismo, ya que han empatado un partido que han dominado en su mayoría.


Creo que jamás olvidarán las tres clarísimas ocasiones de gol falladas (una de ellas será considerada casi seguro como el fallo del mundial, dentro del área pequeña y a puerta vacía). Las otras dos han sido un cañonazo al poste y una mala definición en uno contra uno frente al meta rival.

Por su parte Corea, que ha jugado fatal, ha materializado dos goles en jugadas a balón parado (una de ellas con la inestimable colaboración del portero Enyeama, que ha hecho un mundial de más a menos).

Así pues, el grupo A queda así: Uruguay 7, México 4, Sudáfrica 4, Francia 1.

Por su parte, el B ha quedado de la siguiente manera: Argentina 9, Corea del Sur 4, Grecia 3, Nigeria 1.

martes, 22 de junio de 2010

Mundial 2010: Día 11, la goleada del campeonato

Son muchas las tonterías que se están diciendo sobre Cristiano Ronaldo en este mundial. Se habla de que Messi le está ganando la partida (el argentino está jugando muy bien pero lleva cero goles), de que Cristiano no marca con su selección desde febrero del año pasado y no sé cuántas cosas más. Para todo este tipo de sandeces siempre respondo con hechos: 33 goles en 34 partidos esta temporada. ¿Se aproximarán alguna vez Villa o Messi a semejante porcentaje? Ya lo creo que no.

Comenzó mal el Portugal - Corea del Norte. Queiroz, quien no entiendo que haya entrenado alguna vez al Real Madrid, siguió con lo del primer día: los centrocampistas que pueden dar juego en ataque, bien retrasados y sin enlazar con los hombres de arriba y los laterales también muy retrasados.

Suele haber defensores de Queiroz entre el madridismo, así que supongo que seré criticado por hablar mal del políglota (por lo visto sabe de lenguas todo lo que desconoce de fútbol). Pero cada vez que me acuerdo que fue él quien hudió a David Beckham por no tener la suficiente personalidad de poner a Figo en su sitio, me pongo enfermo. Eso por no hablar de su mágico doble pivote Guti - Beckham que tantos y tantos disgustos nos dio (algo parecido a lo que hace actualmente Capello con Gerrard y Lampard).


Volviendo al partido, llegó un momento en que Raúl Meireles decidió hacer caso omiso de las recomendaciones del banquillo, se adelantó unos veinte metros y Portugal comenzó a combinar. Los laterales (en especial Miguel) también comenzaron a soltarse y así llegó el primer gol, en una jugada de tiralíneas en la que no intervino ningún delantero. La fuerza de Portugal está en la calidad de sus centrocampistas y la capacidad de sorpresa de sus laterales, ambas relegadas al ostracismo frente a Costa de Marfil por culpa de un técnico tan torpe como miedoso.

Evidentemente, además de los mencionados mediocampistas, está Cristiano Ronaldo, que maravilló a todos con un buen montón de asistencias, su trallazo de turno a la escuadra (en lo que llevamos de campeonato ya lo ha hecho dos veces) y su gol, tras el cual sonrió aliviado por la presión a la que se está viendo sometido.


Portugal hizo lo que debía: una goleada les aseguraba el pase y marcaron nada más y nada menos que siete (ojalá España hubiese conseguido unos guarismos similares). Parece que sus futbolistas se han quitado bastante presión (los vi muy atenazados en su primer partido) por lo que, de seguir así, se van a convertir en un enemigo temible.

Casi con toda seguridad (no creo que Costa de Marfil le meta nueve a Corea del Norte) Brasil y Portugal serán los clasificados para octavos. Si España también lo logra, uno de los dos será nuestro rival, en función de lo que suceda en el próximo Brasil - Portugal. Habrá que permanecer atentos.

El otro partido de la jornada correspondió al Chile - Suiza y he de confesaros que, después de ver la capacidad defensiva de los helvéticos, los italianos me parecen unos principiantes. Conviene recordar que en el anterior mundial Suiza cayó eliminada sin encajar un solo gol, es decir: se fue a casa imbatida (lógicamente cayó en una tanda de penaltis). Y siguiendo en esa línea, exasperaron de una forma a Chile, que parecía que Marcelo Bielsa iba a reventar desde el banquillo.


En el minuto 31, un árbitro saudí tan malo como el japonés que le tocó en suerte a España, expulsó por roja directa al suizo Behrami, excesivamente rigurosa ya que se trató de un pequeño manotazo que no debería ser considerado como agresión. Ottmar Hitzfeld lloró de lo lindo después, en la rueda de prensa. Convendría que alguien le hubiese recordado cómo ganó a España.

Con superioridad numérica, parecía que el partido estaba claro, pero no fue así. Chile tiene un fútbol muy directo, valiente en el sentido de que todos sus futbolistas encaran, pero horrible, muy feo y desordenado. Es lo que pasa cuando los que corren son los jugadores y no el balón. El planteamiento inicial era de tres centrales, para que los laterales se incorporaran al ataque. Lo que consiguieron con ello fue un apelotonamiento de futbolistas en muy poco espacio, que favorecía y de qué manera el fútbol ultradefensivo suizo.

Faltaba un cuarto de hora para el final del partido cuando Mark González (que había entrado por un inoperante "Chupete" Suazo) marcó de cabeza el gol de la victoria. Fue la primera jugada de ataque con sentido de todo el partido por parte chilena: buen balón en profundidad desde la media-punta hacia Paredes, que había corrido en diagonal al desmarque, tratando de ocupar el hueco; movimiento rápido de la defensa suiza, que evidentemente tuvo que dejar espacios al vascular; pase preciso a la cabeza de González y gol.


Chile tuvo otras dos ocasiones para marcar, gracias a que Suiza tuvo que abrirse, pero desperdició ambas, al llevarlas a cabo con muy poca cabeza y demasiada obsesión. Y es que el fútbol chileno es tan estresante como vulgar. Así que, siguiendo esa máxima de que quien perdona termina pagando, Suiza tuvo el empate en el minuto 90, pero incomprensiblemente Derdiyok remató fuera, en inmejorable posición para marcar.

España todavía puede ser hasta primera de grupo y Chile, que ha ganado los dos partidos, podría quedar eliminada. Honduras es una selección muy floja y los chilenos sólo fueron capaces de ganarles por un gol. Tras lo visto ayer, es factible que Suiza logre varios tantos, ya que demostraron mucho orden táctico cuando les dio por salir al ataque (los últimos quince minutos de partido Chile sufrió de lo suyo). De momento Chile es, con todo merecimiento, el líder, por lo que España y Suiza, si quieren pasar, deben ganar y, después, a contar goles. Posiblemente Chile es quien peor lo tiene en un hipotético triple empate (aunque conviene recordar que les bastaría con empatar frente a España para ser primeros). Sin embargo no lo tendrán fácil en el último partido ya que, a su ineficacia goleadora (con el torpe y chupón Alexis Sánchez como máximo exponente) hay que sumar las bajas por sanción de dos de sus mejores hombres: Carmona (líder de su centro del campo) y Matías Fernández (que siempre puede hacer daño a balón parado). El viernes la respuesta.


Por último, el mejor jugador de la jornada ha sido, evidentemente, Cristiano Ronaldo. El madridista completó un magnífico encuentro, asistiendo con precisión a sus compañeros, de forma que Portugal logró la mayor goleada del mundial hasta el momento. Los antimadridistas seguirán de uñas.

Mundial 2010: Seguimiento a España II

Ayer España experimentó una franca mejoría en su juego. Olvidando ese horrible fútbol del primer día, con pases de fútbol sala que nunca excedían los cinco metros de longitud y un exceso insoportable de rondos, que favorecían sobremanera la defensa del rival, España por fin abrió bandas e hizo que corriera el balón, lo cual devino en una victoria bastante holgada frente a la débil Honduras.

A los diez minutos ya contábamos con dos penaltis no pitados y un chut al larguero, lo cual presagiaba una goleada de escándalo la cual, desgraciadamente, no llegó. Cuando hablo de penaltis me refiero a acciones muy claras, de esas que no dejan lugar a la duda. Pero teníamos un árbitro japonés. En el otro partido del grupo, Chile y Suiza tuvieron que padecer a un saudí. La cosa con respecto a los árbitros cada día se pone más fea. Pero claro, a la FIFA le gustan los colegiados exóticos, a pesar de que no tengan experiencia en partidos importantes y así le va al campeonato (aunque a otros con experiencia en la liga española, como Undiano Mallenco, que acaba de demostrar que es más tonto y más chulo de lo que pensábamos, declarando que los arbitrajes de este campeonato son "casi perfectos", habría que prohibirles acercarse a menos de varios kilómetros de cualquier campo de fútbol).


El primer gol llegó por parte de Villa, que terminó marcando los dos tantos de España. Diréis que no le tengo cariño (y es cierto) pero como dice un amigo mío, la pasión no quita el conocimiento. Por ejemplo, jamás pondré en duda la calidad que atesora como central, uno de los futbolistas más asquerosos de la selección española: Piqué (quien, por cierto, terminó recibiendo su merecido). Pero estábamos con Villa, el especialista en marcar goles a selecciones inferiores (repasad sus tantos en la Eurocopa y veréis que estoy en lo cierto). Anota el primero en semifallo, cayéndose al suelo y el segundo lo consigue porque un defensa desvía la trayectoria del balón, confundiendo al portero. El caso es que la única ocasión que dispuso en la que nadie le molestaba, con todo a favor y sin resbalones de ninguna clase, la tiró fuera: el penalti. ¿Sabéis lo bien que habría venido a España un 3-0? Era el resultado ideal porque igualábamos la diferencia de goles que posee Chile, de forma que España dependería de sí misma, sin importar lo que Suiza haga frente a Honduras. Y con vencer por la mínima bastaría. Ahora habrá que hacer cábalas, porque cabe la posiblidad de no clasificarnos aunque ganemos el próximo partido.

España mereció mejor premio. El equipo atacó con todo. El hecho de emplear ambas bandas se vio recompensado con más espacios para Xabi y Xavi, que entraron en juego con mucha mayor determinación que en el primer encuentro.


Villa jugó por la izquierda (lo que no me convenció demasiado) pero cumplió a la hora de abrir el campo. Por la derecha Navas, un tanto fallón en los pases, demuestra que es un futbolista muy peligroso. Con un poquito más de confianza, puede ser el jugador clave contra Chile en el siguiente partido.

Nos queda la preocupación de la poca efectividad cara a puerta. Torres estuvo muy fallón. El futbolista del Liverpool es un goleador, así que quiero creer que entre la lesión y el nuevo balón (sigo pensando que experimentar con balones nuevos en un mundial es de locos) todavía no está al 100%. Ciertamente este equipo lo necesita.

Otro problema es que al sobrevalorado Villa se le suban los dos goles a la cabeza. Lo digo porque ayer casi se autoexpulsa por una chiquillada. Es muy tonto y muy chulo (del clan de Undiano) y así le va, porque si hablamos de la falta de efectividad de Torres, el amigo Villa, a pesar de sus dos goles, no anda precisamente sobrado en este apartado.

Y digo yo, ¿para qué ha llevado Del Bosque a Llorente al mundial? Alguien de su altura y su habilidad para el remate de cabeza, habría sembrado el terror entre unos hondureños que no son, precisamente, pivots de baloncesto. Lo mismo pasa con Chile: un equipo al que le cuesta defender y cuyos futbolistas son todos de manillar bajo.


No he entendido nunca eso del once tipo. Si llevas a 23 futbolistas para la fase final del campeonato del mundo, no significa que tengas a once intocables y que el resto sea, únicamente, para dar descanso o por si se dan circunstancias tipo lesión o sanción. A Del Bosque le gusta Torres y está enamorado de Villa (cosa que no entiendo), pero ni uno ni otro tiene la potencia de Llorente en el juego aéreo. Si tu rival no cuenta con hombres altos, ¿por qué no aprovechar la ventaja? Para mí resulta de todo punto incomprensible.

España tiene en la mano la clasificación. Puede que deba marcar un par de goles contra Chile, según cómo se vaya desarrollando todo, pero tras ver los dos partidos de los sudamericanos, pienso que nuestra selección es muy superior. Espero que no tiremos la eliminatoria por los decretazos (Puyol, Villa, Busquets...) que tan a menudo se dan en nuestro equipo.

Para terminar, quisiera hacer una pequeña reflexión sobre unas declaraciones de Frederic Hermel hace pocos días. El periodista galo se quejó de lo que ocurre con su selección, pero desde un prisma más patriótico que deportivo. Según él, cuando Zidane era el capitán de este equipo, todos los futbolistas que lo integraban cantaban con orgullo la Marsellesa. Sus pesares llegan porque, según dice, ahora no hay sentimiento francés en sus filas (incluso comentó que existía racismo contra los futbolistas de raza blanca en Francia, lo cual explicaría las pocas ganas que Ribery ha exhibido en los dos partidos jugados). ¿Por qué os cuento esto? Muy sencillo: prestad atención en el próximo encuentro a los jugadores cuando suene el himno nacional español y me entenderéis. No me refiero sólo a la actitud de Puyol y Piqué, que no pueden disimular su cara de asco, sino a otros que quedan muy por debajo de la mirada de Raúl al cielo o la cara de sobriedad y respeto de Fernando Hierro (como muestra de una España unida e inteligente, la siguiente foto).


Recuerdo con nostalgia los tiempos en los que José Antonio Camacho tenía siempre la palabra de España en la boca... ¿Os fijasteis en que, conforme pasaba el tiempo, cada vez decía menos "España" y "Españoles" para volverse más comedido? Esos términos dieron paso al de "selección". Que en el seno de la federación no guste que el seleccionador vaya haciendo apología de lo español, da mucho que pensar, ¿no creéis?

lunes, 21 de junio de 2010

Mundial 2010: Día 10, arbitrajes de escándalo

Todavía no puedo creerme lo que estoy viendo en este mundial. Salvo muy poquitas excepciones, estamos viviendo los peores arbitrajes que recuerdo. Por un lado no hay criterio a la hora de señalar faltas (la misma acción se castiga de forma diferente si la comete un delantero o un defensa), tampoco lo hay con las cartulinas (te pueden romper la pierna o la cara y no pasa nada, pero no mires mal a un árbitro) y, desde luego, la miopía (interesada o no) es la tónica general por parte de unos colegiados que parecen no saber nada de fútbol.

El arbitraje más "decisivo" hasta la fecha lo ha cometido el peor de todos, el adláter de Villar Undiano Mallenco. Pero lo visto hoy en los partidos de Brasil e Italia, clama al cielo, porque ha sido absolutamente bochornoso.


Los actuales campeones no deben de estar demasiado contentos con los arbitrajes que han sufrido en los dos partidos que llevan en Sudáfrica. Han recibido dos goles y ambos ilegales: el de Paraguay fue clara falta sobre Cannavaro y el de hoy frente a Nueva Zelanda en flagrante fuera de juego. No contento con eso, el guatemalteco Carlos Batres, que parecía más un árbitro de fútbol australiano que de balompié, ha perdonado tres clarísimas acciones de roja directa en concepto de agresiones sobre Cannavaro (lo han dejado sin respiración tirado en el suelo), Zambrotta (fuerte codazo intencionado en la cara) y Chiellini (otro peligroso codazo en el rostro). Como os habréis dado cuenta, son tres de los defensas italianos y eso es porque los agresores han sido los dos delanteros neozelandeses, Rory Fallon (por dos veces) y Chris Killen.

Así las cosas, para cuando Italia ha marcado su gol (riguroso penalti sobre De Rossi, aunque hay que reconocer que ha habido claro agarrón dentro del área y eso es pena máxima) el equipo de Lippi debería haber ido con ventaja en el marcador y jugando contra nueve. De acuerdo que los italianos no han jugado bien, de acuerdo que toda una tetracampeona del mundo no debería pasar apuros, independientemente del arbitraje, contra una de las selecciones más débiles de este campeonato, pero las injusticias son injusticas y hoy un árbitro se ha encargado de complicar la clasificación a Italia, al igual que hizo Undiano Mallenco con Alemania. Y es que la cosa no ha quedado ahí, ya que Fallon, al comprobar que su expulsión parecía imposible, ha repartido codazos en plena cara a todo aquel que ha osado disputarle un balón. Algo demencial.


Si en su próximo encuentro de grupo por fin pitan bien a Italia en este vergonzoso mundial, Lippi debería comenzar a buscar sustitutos para Montolivo (foto), que si bien ha demostrado habilidad en el tiro desde fuera del área (hoy ha chutado dos veces: una al poste y la otra un buen paradón de Paston) no sabe dirigir a la Squadra Azzurra. Tampoco le vendría mal una buena bronca a De Rossi, que hoy sólo ha aparecido para forzar el penalti. Y qué decir de unos delanteros tan torpes, que si esta selección fuera de mi competencia, los cambiaría ahora mismo por los veteranísimos Del Piero e Inzaghi sin dudarlo. Por el bien de Cannavaro y compañía, más vale que Pirlo se reponga cuanto antes, porque si no lo van a tener fatal.

Si estaba indignado con el árbitro de Guatemala, no tenía ni idea de lo que me esperaba con el francés Stephane Lannoy en el Brasil - Costa de Marfil. En un encuentro ya sentenciado (entre otras cosas porque se ha permitido a Luis Fabiano marcar el 2-0 efectuando dos regates con la mano) el colegiado a expulsado a Kaká por no hacer nada (un jugador de Costa de Marfil se chocó contra él y fingió un golpe en su cara, muy al estilo de los piscinazos que padecemos en la liga española con los futbolistas del Barcelona) mientras que dos durísimos plantillazos (uno de ellos ha lesionado al autor del tercer gol, Elano) se quedaron sin su justo castigo.


Lo que ha montado Lannoy en este partido ha sido otro escándalo, uno más para la colección de unos árbitros que, conforme pasa el tiempo, se están ganando la antipatía de todo el mundo. Unos sujetos que quieren, a toda costa, ser protagonistas, cuando lo bueno de un trencilla es que pase desapercibido. Como he dicho antes, una auténtica vergüenza, que sólo se verá paliada si alguna vez deciden utilizar la tecnología para arbitrar. Pero claro, si esto se produce no se podrán amañar partidos y eso no mola a la FIFA (ni a Villar, ni al Barcelona...)

Sobre el juego, decir que Brasil tiene mucha pegada, muchísima calidad en sus hombres de ataque, pero sigue sin asustar a causa de su fútbol made in Dunga, a saber: fútbol táctico (defensivamente hablando), lento, sin errores ni fisuras atrás, excesivamente rocoso y con poco espacio para la imaginación, supeditado casi por completo al contragolpe y destinado al fracaso en el ataque estático, a menos, claro está, que una de sus figuras lo resuelva. Y si dicha figura fue Robinho en el partido frente a Corea, hoy lo ha sido Kaká.


El primer gol de Brasil (foto) ha llegado por una doble genialidad del media-punta madridista: un eléctrico túnel seguido de un pase imposible entre la línea defensiva rival a Luis Fabiano, que ha pulverizado la meta de Boubacar Barry por la primera escuadra. El segundo gol ha llegado como jugada personal del propio Luis Fabiano, que como he dicho antes, ha cometido dos manos antes de chutar a puerta (incomprensiblemente el árbitro, tras conceder el gol, le hacía gestos al delantero sevillista que parecían indicar que había visto cómo se llevaba el balón con el brazo, lo cual ya me parece surrealista). En el tercero hemos visto una nueva asistencia de Kaká, tras una veloz incursión por banda izquierda, culminada por Elano.


Drogba ha metido su gol (foto), pero ya era el 3-1, por lo que la remontada era inviable. Ha sido entonces cuando Costa de Marfil se ha dedicado a intentar lesionar a los brasileños con la connivencia del árbitro francés y la estupidez de Dunga, que no ha sabido leer las intenciones de sus rivales y ha mantenido a sus estrellas en el terreno de juego, en lugar de sustituirlas por un par de leñadores que pusieran un poquito de orden.

Por último me queda el primer partido de la jornada, que ha enfrentado a Eslovaquia y Paraguay, ganando estos últimos por 2-0. Paraguay es líder por dos motivos: su sólido partido de hoy y la ayudita arbitral del primer partido contra Italia. Los sudamericanos han manejado perfectamente la posesión del balón y apenas han permitido que los compatriotas del difunto Dubovsky entraran en juego.


El primer gol ha llegado gracias a una magnífica acción de Lucas Barrios, que ha aguantado perfectamente a pocos metros de la frontal del área, hasta que Enrique Vera le ha marcado el desmarque; con habilidad y antes de que el delantero incurriese en fuera de juego, Barrios ha logrado asistirle colando el balón entre dos rivales y el tanto ha subido al marcador en el minuto 26.

El segundo gol no ha llegado hasta el 83 (un duro disparo cruzado de Barreto) a pesar de lo cual, no ha habido ninguna incertidumbre sobre el resultado habida cuenta del dominio paraguayo. De hecho, el guardameta Justo Villar ha sido un espectador más.


¿Quién ha sido el mejor jugador de esta jornada protagonizada, una vez más, por los árbitros de turno? Kaká, que parece volver a la línea de calidad que todos los madridistas estamos esperando. Su expulsión ha sido tan injusta como inmerecida y bochornosa, por lo que no debe empañar sus dos impecables asistencias de gol, dentro de un equipo que, por increíble que parezca, no parece premiar el ingenio ni la calidad futbolística. ¿Tendrá Dunga antepasados italianos?

domingo, 20 de junio de 2010

Mundial 2010: Día 9, Eto'o el eterno fracasado

El primer fracaso en la vida de Samuel Eto'o llegó cuando no consiguió afianzarse en el Real Madrid. Como siempre ha sido un perfecto imbécil, dio un ultimatum en plan "o Zidane y Ronaldo o yo" (recordad que no quería ir cedido otro año y comentó que para eso, que cedieran al francés o al brasileño, de risa). Salió del Real Madrid por la puerta de atrás y durante toda su vida ha sido un resentido y un amargado al saber que nunca logrará su gran sueño: jugar en el mejor equipo de fútbol de la historia, que no es otro que el Real Madrid C.F.

Su otro gran sueño futbolístico consistía en hacer algo grande en un mundial. Pero, por lo visto, no quería mojarse. Un crack de verdad sabe echarse a su equipo a la espalda, pero Eto'o hace cuatro años se quedó fuera del mundial de Alemania por no atreverse a tirar un penalti decisivo en la fase de clasificación y, en el mundial actual, se va a quedar fuera a las primeras de cambio por su indolencia contagiosa del primer día ante la débil Japón.


Como malos estudiantes, los cameruneses han ido dejando para mañana lo que podían hacer hoy. Al desperdiciar tres puntos más que asequibles contra los japoneses, anoche se vieron en la obligación de ganar a Dinamarca y, por lo que hemos podido ver, los daneses no han venido a Sudáfrica como meras comparsas.

Ante Holanda, Dinamarca ya puso las cosas difíciles, aunque al final cayeron derrotados. Ante Camerún, aunque empezaron desplegando un fútbol bastante ordenado tácticamente en ataque, en defensa volvieron a recordar a aquella selección que se enfrentó contra España en 1986, a la que don Emilio Butragueño Santos (foto) endosó cuatro goles. El primero de dichos tantos llegó tras un despropósito en defensa, aprovechado por el inteligente buitre para perforar la meta danesa. Aquel tanto es de factura similar al de ayer: el portero pasa a un defensa, éste, sin mirar, efectúa un pase horrible a su lateral derecho, Camerún aprovecha la coyuntura para robar y Eto'o marca su primer (y posiblemente último) gol en un mundial (corregidme si me equivoco pero creo que nunca antes había marcado en una fase final del Campeonato del Mundo de Selecciones de Fútbol).


Es curioso lo de Dinamarca: su pequeño caos defensivo se convertía en efectividad, elegancia, toque y orden en ataque. Pudimos ver una cantidad de fantásticos pases en diagonal, de unos cuarenta metros, con los que buscaban perfectamente la banda y las espaldas de los cameruneses. Convendría que Fabio Capello hubiera visto el partido, para comprobar que se puede hacer fútbol directo, sin elaborar demasiado en la medular, pero con cierta inteligencia (y no lo que nos tuvimos que tragar el otro día en el Inglaterra - Argelia).

Así llegaron el tanto del empate y el de la victoria: el primero fue de tiralíneas, una diagonal perfectamente trazada desde la defensa hasta la banda derecha a tres cuartos de campo, controlada perfectamente en velocidad por Rommedahl, que terminó asistiendo a Bendtner para que fusilara casi a puerta vacía la meta contraria; el tanto de la victoria, ya en la segunda mitad, fue similar, sólo que en esta ocasión Rommedahl decidió recortar con la diestra para marcar con la zurda y con efecto al segundo palo, un golazo que bien podría valer una clasificación si los daneses, como parece, vencen a Japón en su tercer partido de grupo.

El sino del partido podría haber sido otro, de haber aprovechado Eto'o un fallo defensivo muy similar al primer gol encajado por Dinamarca, pero el futbolista del Inter estrelló el balón en el poste. Teniendo en cuenta esta circunstancia, sus "malos rollos" con el seleccionador y que la prensa se hizo eco de que, para este partido, los jugadores se pusieron fuertes y confeccionaron ellos mismos táctica y once titular, el fracaso de Eto'o es estrepitoso, ya que se le puede achacar en primera persona por aquello de que es el capitán y el principal instigador de la refriega en contra de su seleccionador. Camerún es el primer eliminado en este mundial y el principal responsable es Samuel Eto'o. Como dicen por aquí, "ajo y agua".


Me ha parecido pertinente comenzar por el último partido del día, al ser un encuentro de ritmo frenético, alternancias en el marcador, ocasiones de gol y altamente divertido, muy disfrutable por el público. El siguiente del que hablaré será el Australia - Ghana, que si bien fue de calidad inferior, también ofreció ritmo y entretenimiento.

Australia saltó al terreno de juego a demostrar que la goleada sufrida contra Alemania del partido anterior había sido un accidente. Dominaban la posesión del balón y, poco a poco, se iban acercando al área ghanesa con cada vez más peligro. Así Holman (foto) aprovechó un rechace dentro del área, a los diez minutos de partido, para batir al meta Kingson y adelantar a su equipo.


Tal y como estaban discurriendo las cosas, parecía que el partido no iba a tener demasiada historia. Sin embargo, en el minuto 25, a la salida de un córner, Harry Kewell, el futbolista con más talento de los australianos en liza (Cahill estaba sancionado) salvó con la mano un trallazo de Jonathan Mensah que ya se colaba en las redes australianas. El remedio fue peor que la enfermedad, ya que Kewell fue expulsado y Asamoah Gyan logró el empate tras transformar el penalti. Es curioso lo de este grupo, ya que Ghana ha marcado sus dos goles de este mundial de la misma manera: penaltis cometidos por mano dentro del área, transformados ambos por Gyan. Teniendo en cuenta que el día anterior Serbia volvió a cometer otra mano dentro del área frente a Alemania, ya llevamos tres penas máximas por la misma circunstancia. Todavía queda una tercera jornada para este grupo, ¿habrá más penaltis?


Parecía que Ghana se iba a llevar el gato al agua. Con un futbolista más y dadas las condiciones físicas de sus jugadores, todos creímos que Australia acabaría rota y derrotada. Nada más lejos de la realidad. Los australianos se sobrepusieron y lograron las mejores ocasiones de gol del partido. Ghana llegaba a la meta rival, pero nunca con la claridad con la que lo hacían los aussies. En los últimos minutos, el seleccionador Pim Verbeek dio una lección de valentía a todos los que en este mundial se guardan opciones (vaya usted a saber por qué) sustituyendo a un lateral por un delantero. Querían los tres puntos e insistieron hasta el final, pero el resultado quedó inamovible: 1-1 y todo por resolver para la última jornada, en la que Alemania, suponemos, atacará con todo a Ghana. Pero aunque este resultado sea el esperado y Australia venza a Serbia, los cuatro goles encajados en el primer partido les ponen las cosas muy cuesta arriba.

Dejo para el final el peor partido del día: Holanda 1 - Japón 0. Resumiré la primera parte con una frase: un calco de lo sucedido el día anterior en el Inglaterra - Argelia, lo que hacía que el espectador sumase 135 minutos consecutivos de tedio y aburrimiento.


Parece ser que Bert Van Marjwijk es como Capello. Unos dicen que mueren con sus ideas, pero yo afirmo que, simplemente, son cabezotas en grado sumo y no quieren (o no saben) aprender de sus errores. Una vez más, el seleccionador holandés situó un doble pivote formado por De Jong y Van Bommel (no sé cual de los dos aporta menos al fútbol), además de volver a una táctica sin bandas , con el porbre Van de Vaart por la izquierda mientras que Elia (que revolucionó el primer partido) y Afellay sesteaban en el banquillo.

De esta manera, el fútbol holandés se vuelve totalmente previsible. Los japoneses pusieron un muro de contención en el centro del campo (no había incursiones por banda, no hacía falta perder efectivos por aquellos lares) intentando cazar a esta naranja que no tiene nada de mecánica al contragolpe.

Ninguna de las tácticas estaba funcionando (bueno, para Japón sí, porque un empate los hubiera dejado con cuatro puntos en situación inmejorable para acallar a la excesivamente dura prensa de su país). Pero Holanda, si bien ha desplegado un fútbol ramplón e indigno de su categoría, posee la calidad de sus estrellas. El ex-madridista Wesley Snejder se encargó de poner el marcador a favor de su país con un buen disparo y con la inestimable ayuda del cancerbero Kawashima. Snejder (foto) chutó con potencia y ligero efecto de izquierda a derecha; sin embargo, si el meta japonés no se hubiera tirado tan rápido, habría podido despejar el balón sin excesivos problemas.

Los holandeses, con el marcador a favor, decidieron pasar todavía más del asunto y a punto estuvieron de llevarse un disgusto por vagos y perezosos, algo que no les habría venido mal, a ver si comienzan a espabilar (porque un servidor esperaba disfrutar con esta selección y me aburro más que con los ingleses). En el minuto 90, Shinji Okazaki recibió dentro del área un pase bombeado de Túlio Tanaka. La ocasión de gol era clarísima y el jugador japonés le pegó al balón con todo, como si éste le debiera dinero. La poca calidad técnica de los nipones jugó a favor de Holanda, pues con todo a favor el remate salió fuera, aunque por muy poco.

El grupo parece claro: Holanda, con seis puntos, no tendrá problemas para llegar a octavos; el resto de equipos se lo jugará el último día.


Por último, ¿quién es el jugador de la jornada? Del mismo partido podemos sacar al más fracasado de todo el mundial, Samuel Eto'o y al mejor del día, un Rommedahl que, además de volver locos a los cameruneses, dio la asistencia del primer gol y marcó el que significó la victoria final para su selección.

sábado, 19 de junio de 2010

Mundial 2010: Día 8, el cáncer arbitral

Desgraciadamente, el octavo día de competición de la fase final del Mundial 2010 ha estado protagonizado por los árbitros. Todo buen árbitro sabe que la mejor actuación que un colegiado puede realizar es aquella en la que pasa desapercibido. Sin embargo, sinvergüenzas como Undiano Mallenco, si no son los protagonistas de lo que pasa, no están satisfechos.

Entre el de Pamplona (al que según Michael Robinson, lo más suave que llamaron ayer desde los micrófonos internacionales fue "payaso") y Coulibaly, árbitro de Mali que ratificó lo que todos los madridistas ya sabemos (que en ese país lo más redondo que han visto es una lanza) los árbitros influyeron negativamente en la posible clasificación para octavos de dos equipos, Alemania y Estados Unidos que por fútbol y ocasiones merecieron la victoria.


Siguiendo el orden temporal, comenzaremos por el Alemania - Serbia. Los alemanes no comenzaron de forma tan arrolladora como en su primer partido frente a Australia, entre otras cosas porque Serbia, muy ordenada, planto cara desde el principio. Özil estaba bastante bien sujeto y, para desgracia germana, Schweinsteiger y Khedira eran los futbolistas alemanes que más tiempo tenían el balón en sus botas.

Sin embargo, poco a poco Alemania impuso su ritmo y fue empujando hacia atrás a los serbios. La potencia de esta selección es tremenda y, cuanto más cercaban la portería rival, más pudimos ver a los dos mejores futbolistas de este equipo, el citado Özil y Müller con el balón.

Las ocasiones comenzaron a llegar. Incluso Klose llegó a marcar un gol, anulado por estar ligerísimamente en fuera de juego (para según que cosas Undiano Mallenco y Fermín sí estaban finos). Por cierto, destacar de esta jugada la precisión con la que el delantero alemán definió por el pie, demostrando que no sólo vive de sus hábiles prestaciones en el remate de cabeza.

Conforme pasaban los minutos, estaba claro que el partido iba a caer del lado de los alemanes. Serbia cada vez tenía menos el balón y todo el juego se desarrollaba en su campo. Hasta que Undiano Mallenco decidió arrastrar el prestigio de España por los suelos y hacerse el protagonista, señalando dos cartulinas amarillas a Klose en muy poco tiempo, absolutamente vergonzantes y bochornosas. Para empezar son acciones no merecedoras de tarjeta, pero si el árbitro navarro hubiera seguido en esa línea, media Serbia debería haber sido expulsada del terreno de juego.

No sólo los que se visten con la camiseta roja, quienes hipócritamente hacen como que representan a nuestro país (lo siento mucho, pero ningún español puede sentirse representado por gentuza como Puyol, Piqué y alguno más, dado el odio que profesan a nuestro país) abochornan a nuestro fútbol con un partido calamitoso; el balompié español también se ve perjudicado por un árbitro que lleva años demostrando ser el digno sucesor de Celino Gracia Redondo y Antonio Jesús López Nieto, es decir, tipos que han hecho carrera manipulando y arbitrando en función del mejor postor. Y quien diga que no existe Villarato, que se vuelva al país de Alicia en busca de la madriguera del conejo, porque no vive en el mundo real.


Olvidando por un momento que lo realmente importante en fútbol, en los últimos tiempos, es lo extradeportivo, me centraré en lo que hizo Alemania, desde la expulsión de Klose, hasta el minuto setenta de partido, momento en que Joachim Löw metió la pata con los cambios. No hacía ni un minuto que el anonadado Klose se había retirado del campo cuando, en plena crisis por la estúpida y aberrante decisión de Undiano de cargarse el partido, Serbia marcó su gol, aprovechando un importante desajuste en la defensa germana: balón bombeado buscando la cabeza de Zigic, que estaba defendido por Lahm (32 centímetros más bajito); Mertesacker, trotando de forma torpe y lenta hacia atrás, llegó muy tarde a la ayuda, dejando solo a Jovanovic en la frontal del área pequeña; Zigic centró al citado jugador serbio y éste marcó a placer. Mertesacker jamás debería haber ido a ayudar a Lahm, por la sencilla razón de que el pase no llevaba fuerza, por lo tanto, un posible remate a puerta con la testa habría sido ridículamente flojo. De hecho el propio central alemán posibilitó la única oportunidad que Serbia tenía de terminar esa jugada en gol, al habilitar la posición de Jovanovic.

A partir de aquí, dominio alemán. Los teutones se olvidaron de que estaban con diez, echaron el balón al suelo, comenzaron a hilvanar jugadas y las ocasiones de gol comenzaron a sucederse. ¿Cómo paraban los serbios a los alemanes? A base de contundentes faltas. ¿Con cuántos jugadores sobre el terreno de juego terminó serbia? Con los once. ¿Por qué no expulsan de una vez a Undiano Mallenco del arbitraje? Porque entonces habría justicia en el fútbol y ésa no es la realidad.

Alemania podía haber llegado con empate al descanso, con un formidable trallazo de Khedira al poste, pero ayer la suerte no estaba con los alemanes. En la segunda mitad, durante veinticinco minutos, el acoso alemán fue terrible. Sin embargo, casi todas las jugadas terminaban en Lukas Podolski que fallaba más que una escopeta de feria. El alemán está horrible, pero debe de ser como Puyol en España, que juega por decreto aunque consiga que nos echen del mundial.


De pronto llegó el penalti (foto), la ocasión que tanto esperaba Alemania para empatar. La jugada fue tan clara que ni siquiera el infame Undiano pudo evitar pitar la pena máxima: Vidic, al igual que Kuzmanovic en el primer partido frente a Ghana, se estiró cual felino guardameta y despejó con la mano un balón que no entrañaba peligro inmediato. ¿Qué les pasa a los defensas serbios? Porque dos manos tan descaradas y sin sentido en dos partidos consecutivos de mundial, no es normal. ¿Quién tiró el penalti? El jugador menos indicado dada la tarde que llevaba: Lukas Podolski. ¿Y qué sucedió? Que Stojkovic, reivindicando que también hay buenas actuaciones de guardametas en este campeonato, se lo paró.

En el minuto 70 Löw decidió efectuar dos cambios para refrescar al equipo y hundió a su selección. En lugar de sentar a Podolski, quitó del terreno de juego a sus dos mejores figuras (Özil y Müller) para dar entrada a un delantero (Cacau) y un hábil futbolista de toque (Marin, en la foto inferior). No dudo en que Löw debió de pensar que Ózil y Müller estaban cansados, pero hubo un antes y un después en la segunda mitad con el cambio, pues Alemania dejó de llegar con claridad al área serbia.


A falta de diez minutos el seleccionador alemán sustituyó a un defensa por el delantero Mario Gomez, jugando con un arriesgado 3-4-2 (la derrota no le servía de nada) pero el marcador no se movió. Así pues, Alemania 0 - Undiano Mallenco 1, con la consecuencia de que el nombre de España no para de ser arrastrado por el fango en este mundial.

Después llegó el turno de Estados Unidos, posiblemente la selección que mejor fútbol está llevando a cabo en el grupo C. De entrada se vio que los norteamericanos iban a llevar el peso del juego, aunque los eslovenos, muy bien plantados tácticamente, trataban de sorprender a las contras.

Así llegó el primer tanto, demostrando que en el fútbol son tan importantes las incursiones por banda como los movimientos sin balón entre líneas (esos que tantas y tantas veces ha hecho don Raúl González Blanco, alguien que sí representó a España cuando portaba la elástica roja y que casi nunca le han sido reconocidos). Birsa, futbolista del Auxerre que posee una zurda prodigiosa, se desmarcó en línea de tres cuartos, recibió y fusiló desde fuera del área al cancerbero Howard con un chut tan potente como colocado, con folha seca y efecto de derecha a izquierda, que entró inmisericorde por la escuadra. Para mí uno de los mejores goles que he visto en este mundial. Creo que a Birsa le queda muy poco tiempo en la liga francesa. ¿Lo fichará Monchi para el Sevilla? Habida cuenta de su olfato para reconocer futbolistas con clase, no me extrañaría nada.


Estados Unidos, lejos de hundirse, plantó cara, siguió con la posesión del esférico y creó todo tipo de jugadas de ataque. Unas veces eran combinaciones, otras entradas por banda y otras a balón parado, el caso es que los norteamericanos se comportaban como una máquina perfectamente engrasada y la lógica decía que en cualquier momento llegaría el empate. A destacar la verticalidad que futbolistas como Bradley (hijo del seleccionador que juega en Estados Unidos por derecho propio y no por ser el hijo de papá) y Donovan ofrecen a este equipo (ésa que todavía no hemos visto a Gerrard y Lampard en Inglaterra).

Pero el fútbol es caprichoso y cuando mejor estaban jugando los estadounidenses, llegó el segundo gol esloveno en una contra, resuelta con mucha elegancia por Ljubijankic (pronunciad sus últimas dos sílabas, pensad en Estados Unidos y veréis qué risa) levantando la cabeza y esperando el movimiento del portero para batirlo por bajo (foto). Estoy tan acostumbrado a ver al jugador más sobrevalorado de la selección española, Villa, chutar al muñeco, que ver este tipo de acciones me emociona.


Con dos goles en contra y un árbitro que cada vez que había muchos jugadores norteamericanos en el área de Eslovenia pitaba peligro (ha sido una vergüenza similar a la de Undiano Mallenco) parecía que Estados Unidos se iba a hundir, pero qué va. De la mano de un prodigioso Donovan (un media-punta con muchísima clase) el equipo americano se ha repuesto y los goles han comenzado a caer.

El primero del propio Donovan, un golazo teniendo en cuenta que casi no había espacio material para marcar. El media-punta norteamericano avanzaba por la derecha sin encontrar posibilidad para el pase, hasta que prácticamente ha llegado a la línea de fondo. Desde allí y sin casi ángulo, ha perforado por la primera escuadra la meta de un más que acongojado Handanovic, que parecía aterrado ante la posibilidad de que Donovan lo fusilase. De hecho, aunque ha sido un golazo, hay que reconocer que con otro portero el balón no hubiese entrado.

El segundo lo ha transformado Bradley, al hacerse con un balón dentro del área y rematar por encima del portero esloveno.


Al final del partido ha llegado la traca del árbitro Coulibaly. En una acción a balón parado, sacada una vez más de forma magistral por Donovan (lo repito, qué clase tiene este futbolista) con todos los defensas de Eslovenia agarrando descaradamente a todos los atacantes norteamericanos para no dejarles rematar (vamos, que podían haber llegado a pitar hasta cuatro penaltis) Edu logró soltarse de su par y remató a gol en posición correcta. El colegiado lo anuló vaya usted a saber por qué, dado que ni había fuera de juego ni los norteamericanos cometieron falta (en todo caso, como ya he dicho, hubo varios penaltis). De hecho, con el pitido final, hubo que sujetar a varios futbolistas de Estados Unidos que se iban derechitos a por el árbitro.

Capello y los suyos, desde luego, deben estar muy agradecidos al malí Coulibaly (había que hacer un paquete con este sujeto y Diarrá y enviarlos a Marte) porque si Estados Unidos es el equipo que mejor fútbol practica en el grupo C, Inglaterra es, de lejos, el peor. Y eso si llegamos a considerar fútbol lo que hacen.


Decía Fabio Capello después del partido que no reconoce a su equipo. Y digo yo, ¿quién tiene la culpa de colocar a Gerrard y Lampard en horizontal treinta metros por detrás de sus posiciones naturales? ¿Quién tiene la culpa de jugar con Heskey, que no para de entorpecer a Rooney, en lugar de utilizar como compañero de ataque a Defoe o Crouch, con los que el del Manchester se entiende mucho mejor? ¿Quién tiene la culpa de insistir con el cegato y chupón Lennon (cero en visión de juego) en banda derecha? ¿Quién tiene la culpa de que su mejor jugador de banda, Wright Phillips, nunca sea titular? Señor Capello, usted no reconocerá a este equipo, pero yo sí, porque veo un montón de similitudes con las atrocidades que usted cometió en su último año en el Real Madrid.

Voy a dedicar muy poco tiempo al análisis de este partido, primero porque ya me he extendido demasiado por culpa de los pésimos árbitros y segundo porque hay muy poco que valorar. De hecho se podría resumir como: Aburrimiento al poder. Argelia intentó jugar al fútbol durante un ratito, pero le duró poco. Por su parte, Inglaterra hundió a sus mejores jugadores con ese estilo de "¡¡¡POR FAVOR, QUE EL BALÓN NO PASE POR EL CENTRO DEL CAMPO!!!".


Rooney terminó completamente asqueado. Al final ya pasaba incluso de correr y hablamos de un futbolista implicado como pocos. Beckham, en el banquillo, no paraba de demostrar su frustración con todo tipo de gestos. Su lesión es, posiblemente, la que más haya afectado a una selección en este mundial, ya que parece ser el único centrocampista con talento de todo lo que ha llevado Capello. Y Gerrard y Lampard, ¿qué queréis que os diga? No se puede poner a un futbolista, por bueno que sea, a hacer cosas que no sabe. Si al menos Capello los dispusiera en vertical, uno treinta metros por delante del otro, a lo mejor la cosa funcionaba mejor. Con lo que tiene, yo sacrificaría a Gerrard por detrás de Lampard, únicamente porque lo veo más capaz en esa posición y trataría de aprovechar el talento ofensivo del media-punta del Chelsea, en combinación con Rooney y Defoe. Pero yo no soy el seleccionador inglés, así que tendremos que soportar a Capello una vez más.


Sobre la polémica en la portería inglesa, Capello cambió al guardameta. No es que David James sea una maravilla, pero teniendo en cuenta todas las acciones complicadas que le liaron tanto Carragher como Terry (repito, ¿qué le ven a John Terry para ser titular con Inglaterra?) menos mal que hubo cambio de guardameta, porque no sé si los nervios de Green habrían soportado tanta tensión. Eso sí, "Calamity James" (a quien no apodan así por casualidad) a sus casi cuarenta años, debería empezar a pensar en dedicarse a otra cosa porque alguna de sus acciones provocó carcajadas generalizadas en un estadio con mayoría de aficionados ingleses. Carcajadas que, al final del partido, se convirtieron en abucheos, ya que como he dicho, el fútbol propueso por Capello y los suyos es un insulto para este deporte.


Terminamos con el jugador de la jornada: Landon Donovan (nada que ver con Mike Donovan de la serie de televisión v. Lo hace todo bien: muy buena visión de juego, magnífico toque de balón, un auténtico perfeccionista en las acciones a balón parado (vamos, que saca las faltas como los ángeles) y, sobre todo, un auténtico líder que supo motivar en todo momento a su selección, además de echarse el equipo a la espalda retrasando su posición en el campo, para remontar un marcador de dos goles en contra. Lo que darían los ingleses por tener en sus filas a alguien como él.

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