Calendario

Calendario completo del primer equipo de fútbol, RM Castilla y primer equipo de baloncesto. Hora de Madrid. Se irá actualizando a medida que se conozcan las fechas y horas exactas.

lunes, 11 de enero de 2010

Nuevo Internacional


Estrenaban escarapela FIFA el colegiado Fernández Borbalán y su asistente, Cabañero Martínez. La labor del asistente estuvo más acorde con la categoría que se les supone para merecer la internacionalidad.

La teoría de que los árbitros ayudan a los equipos grandes se rompe con el Real Madrid. Un partido más los errores se decantaron favorables al rival blanco de turno, en este caso, del Mallorca. La suerte es que, a pesar de esos errores, los tres puntos subieron al casillero del equipo de Concha Espina.

Su error más trascendental, porque un penalti siempre tiene carácter capital, fue no ver la falta de Nunes sobre Granero dentro del área. Dejó seguir el juego. La acción del defensor bermellón sobre el canterano blanco fue clara. No lo entendió así el almeriense. No quiso estrenar su escarapela con un favor a los madridistas, sabedor que no es bien visto por su jefe directo, Sánchez Arminio.

En el orden disciplinario fue muy permisivo con los jugadores visitantes, nada que me extrañe cuando presencié en directo una agresión del jugador deportivista, De Guzmán, sobre Gago y que Fernández Borbalán no quiso impartir la correspondiente justicia. Ayer Keita se salió de rositas con una cartulina amarilla cuando su acción sobre Casillas fue una agresión en toda regla. Primero entra con los tacos por delante, llegando a contactar con la pierna del cancerbero blanco. Es la típica acción de juego brusco violento y conlleva la inmediata expulsión. Keita incluso, una vez en el suelo le soltó dos patadas aunque sin impactar en el mostoleño.

Tampoco sancionó con tarjeta amarilla una entrada sobre CR9 en la primera parte, limitándose a pitar la falta y perdonar la amonestación. En la segunda mitad a Josemi también le perdono la amonestación por su acción sobre Marcelo en el minuto 84.

Es de justicia reconocer que en el minuto 78 permitió un despeje de Arbeloa, dentro del área pequeña, delante de la cara de Pezzolano. La acción era juego peligroso y debió de sancionarse con un libre indirecto dentro del área.

Sus asistentes si estuvieron a la altura que se les supone y, salvo en el minuto 48, su labor fue acertada incluso en la señalización del fuera de juego. La defensa madridista, tan adelantada y que practica el fuera de juego con asiduidad, es un bocado apetitoso para un mal asistente. Como digo acertaron en todas excepto en la señalada a Higuaín en el minuto 48. Se plantaba solo delante del portero.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

domingo, 10 de enero de 2010

Suzuki Manresa 76 - Real Madrid 90


No tengo tiempo para ver todos los partidos de baloncesto que yo quisiera y menos que voy a tener con el próximo alumbramiento de la pequeña Michelle, pero ayer, con la excusa de que tengo un fuerte catarro, me permitieron hacerme dueño y señor de la televisión, así que pude disfrutar de un entretenidísimo partido de baloncesto.

El marcador final no debe engañar, pues el choque no se decidió hasta el último cuarto. Considero la victoria muy meritoria ya que, al igual que en fútbol, el Real Madrid no sólo se enfrentaba al equipo rival, sino a un arbitraje de lo más sibilino, por emplear uno de los términos favoritos de nuestro "ojo de lince" Nilo.

En baloncesto es mucho más fácil hundir a un equipo con el arbitraje que en fútbol. Si se señalan una serie de faltas personales en el primer cuarto, cuando parece que éstas no cuentan, tenemos que jugadores importantes se cargan rápidamente en esta faceta y deben permanecer muchísimos minutos sin participar. Y ayer así ocurrió. ¿Cómo se explica que al finalizar el primer cuarto tres jugadores del Real Madrid (dos de ellos jugadores exteriores como Jaric y Hansen) tuvieran dos faltas personales cada uno, mientras que a todo el Manresa sólo se le señalaran dos faltas? Inconcebible, ¿verdad?

Los hábiles comentaristas de televisión española (por cierto, inciso, lo de la ausencia de publicidad será en la 1, porque en la 2 vi anuncios de yogures, móviles...) para echar rápidamente una mano a los árbitros, comentaron que había habido un clínic estas Navidades en el que se había hecho especial hincapié en castigar el uso de las manos en defensa. Y sí, cada vez que un jugador del Real Madrid rozaba ligeramente con la mano a un jugador local, se pitaba la falta. La pregunta es, ¿por qué no se hacía lo mismo en cancha contraria?

Lo de las faltas personales fue un abuso tan grande que, de no haber estado tan acertados los nuestros de cara al aro, no creo que hubiésemos ganado el partido (llegamos al descanso tras el segundo cuarto con 14 de 19 en tiros de dos, lo cual es espectacular). Hay ejemplos claros del despropósito arbitral, los cuales resumiré en una acción: Jaric se estaba comiendo a su par, un tal San Miguel que, en opinión de un servidor, no llega ni a cerveza de marca blanca de supermercado; la envergadura del madridista le permitía buscar situaciones en el poste bajo en las cuales superarle fácilmente, lo que daba mucha ventaja al Real Madrid; he aquí que, en la segunda canasta consecutiva de Jaric de la misma manera, San Miguel le propinó un empujón en toda regla (ya no hablo de defender con las manos, sino de rozar la antideportiva); aún así Jaric encestó, aunque se quedó mirando al árbitro con cara de circunstancias por no pitar nada; en la subsiguiente jugada, pitaron la tercera a Jaric (segundo cuarto) en una acción en la que se encontraba quieto realizando la ayuda.

Jaric estuvo muchísimos minutos sin jugar dado que los árbitros se cebaron con él. Y el Real Madrid lo notó, pues comparar la dirección de juego del número 8 blanco con la del lamentable Prigioni, es como hablar de la noche y el día. Aún así, el público del Nou Congost demostró su ignorancia sobremanera en el descanso largo, ya que comenzaron a abuchear a los árbitros y a gritar aquello de "así gana el Madrid". Y sinceramente no lo entiendo: un partido en el que los locales repartieron mamporros a diestro y siniestro con la permisividad arbitral, a la vez que los visitantes recibían personales sólo por echar el aliento en el cogote de los manresanos y el público acaba encrespado. Eso es lo que saben de baloncesto y educación en Manresa, ni más ni menos.

El primer cuarto terminó con victoria de tres puntos para el Real Madrid (19-22). La hábil dirección de Jaric y las canastas de Bullock y Lavrinovic consiguieron que "metralleta" Montañez no pusiera a su equipo por delante. Apodo "metralleta" al manresano porque es un gran encestador, que necesita de muy poco espacio para armar sus tiros; algo así como Alberto Angulo en su día. Además es uno de esos jugadores que se echan el equipo a la espalda y que logran subir la moral de sus compañeros. Ayer tuvo un buen día, lo que hizo sufrir a los blancos en defensa.

La dirección arbitral ya comentada en los primeros párrafos nos privó de muchos minutos de Jaric y nos castigó con Prigioni, que si bien no estaba físicamente al 100%, demuestra graves lagunas en conceptos como el de bloqueo y continuación o dirección de juego sin un poste alto en ataque. Pero Bullock y Lavrinovic las enchufaban que daba gusto, de forma que la agresiva defensa manresana, considerada una de las mejores de la liga, no pudo pararlos.

El Real Madrid también defendía de forma agresiva, centrándose en las líneas de pase. Ayer me acordé, salvando las distancias, de mis queridos Ángeles Lakers de la época del "showtime". Por un lado el Real Madrid está muy a gusto cuando corre, hecho permitido por los robos de balón; por otro, hacía mucho tiempo que no veía a ningún base dirigir desde el poste bajo como hacía en su día el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, Magic Johnson. Evidentemente Jaric no es Magic (aunque sus nombres rimen de forma asonante) pero es imposible no recordar a aquel gran mago de la canasta cuando uno ve a un base de envergadura saber aprovechar esa ventaja.

El segundo cuarto fue posiblemente el más difícil para los nuestros. El Manresa se puso por delante por tres puntos y Messina decidió arriesgar volviendo a dar entrada a Jaric, que estaba cargado de personales y le salió bien, porque el Real Madrid enrachó un parcial de 2-12 aventajando a los locales en siete puntos. En dicho parcial fueron fundamentales los rebotes ofensivos. Tanto Felipe Reyes (que ya está totalmente recuperado a pesar de su máscara) como Lavrinovic se comieron a sus rivales en el juego interior. Ya era hora de que hubiese alguien más que Felipe ayudando en defensa. De hecho, me atrevería a decir que Lavrinovic efectuó su partido más completo desde que está en Madrid, ya que a su poderío ofensivo (18 puntos) unió rebotes, buena defensa y hasta un espectacular tapón que dejó con cara de tonto a su defendido.

Felipe en su línea, inconmensurable, metiendo puntos en momentos clave del segundo cuarto cuando el equipo no funcionaba, además de ser un bastión en defensa. En su día lo comparé con Charles Barkley en una carta que me publicaron en el diario As, por aquello de que es un gran reboteador sin tener la altura propia de un pívot. Aunque cada día me recuerda más al otro capitán, a don Raúl González Blanco, ya que siempre está ahí cuando hace falta, dando la cara y sin esconderse jamás. Un fenómeno.

Llegamos al descanso ganando 40-46. El tercer cuarto fue de auténtica igualdad: muchos puntos debidos al gran acierto de ambos equipos, lo que suponía un partido muy vistoso para el espectador. Los árbitros ya no sabían qué hacer para parar a los madridistas, así que se sacaron de la manga una falta antideportiva contra Reyes, totalmente injustificada. Tampoco entiendo mucho que el Manresa tirase cuatro tiros libres por dicha acción. Que yo sepa, una antideportiva es dos tiros y posesión, no cuatro. Además nadie pitó técnica. De hecho los comentaristas no dieron ninguna explicación satisfactoria al respecto. Gracias a esa acción los locales recortaron distancia para llegar 61-65 al final del tercer período.

Pero en el último cuarto el Real Madrid lo sacó todo. Reyes y Lavrinovic ejercieron de amos y señores del rebote, tanto en ataque como en defensa, Kaukenas estaba fino en el tiro, el Real Madrid corría y corría y la ventaja final fue de catorce puntos.

Tuvimos un pequeño susto con Bullock, que sufrió un fuerte encontronazo (eso no fue antideportiva, claro) y quedó lesionado en el hombro. Hoy se conocerá el alcance de dicha lesión.

En resumidas cuentas, el Real Madrid hizo un buen partido ante un rival nada cómodo, en una cancha en la que la ignorancia del público local hizo que se respirase auténtico odio contra los nuestros. Una importante victoria en la que destacaremos que Lavrinovic por fin defiende. Esperemos que dure.

viernes, 8 de enero de 2010

Villarato o mano negra

Esta semana fue semana de eliminatoria copera y, ausente el Madrid de la misma, la prensa deportiva de este, nuestro país, le falta la “musa de su inspiración” por lo que hay que inventarse tema/materia en la que el protagonista sea el equipo blanco. Si desde la prensa nacional, léase Marca y AS, se habla del Villarato (algo fácilmente demostrable y tangible) desde la prensa culé (Mundo Deportivo y Diario Sport) se inventa “una mano negra arbitral”, aprovechando dos traspiés del equipo “inventor” del fútbol.

No es de extrañar que ayer, en el programa deportivo “El Larguero”, en el debate de los jueves ,el tema fuera ese: “Villarato o Mano Negra". Paquito González y Tomas Guasch defendían la teoría del Villarato. En la defensa de la mano negra, Emilio Pérez de Rozas (corto en estatura e inteligencia) y Enrique Astruells (me da que ayer estaba un poco perjudicado). Indudablemente salió vencedor, claramente, la teoría del Villarato.

No solamente la prensa, también los propios jugadores y el impoluto de su entrenador, José Guardiola, no el cantante, arremetieron contra Pérez Burrull y Bernardino -el culé- González Vázquez, por sus respectivos arbitrajes contra Sevilla y Villarreal. En el diario Sport, incluso, dedicaron la portada de ayer, integra, con el titular: MANO NEGRA. Yo, en honor a Edgar, automáticamente pensé: Mahamadou Diarra hizo una de las suyas en la copa de África. Marco el gol de la historia del fútbol. Pero no, no se referían al jugador malí, se referían a la campaña arbitral en contra del Barcelona.

Para salir de mis dudas raudo y veloz repase las videotecas de los partidos Barcelona – Villarreal y Barcelona –Sevilla. Efectivamente, hay una mano negra en contra del Barcelona. En el primero de los partidos, Bernardino culé solamente les perdono dos penaltis y dos expulsiones, pero se olvido de expulsar a Senna (él solito los toreo) y no señalo penalti en dos lipotimias de Messi e Iniesta en la línea de medios.

En el encuentro de copa la cosa es mucho más grave. Pérez Burrull, además de anularles un gol legal, tiene la desfachatez de señalarles un claro penalti en contra. Claro que del gol anulado a Capel, con empate a cero en el marcador, no hablamos nada.

Centrándonos en el tema Villarato/mano negra, hay que trasladarse a la anterior etapa presidencial de Florentino Pérez en el Real Madrid. El presidente blanco, en vistas del compadreo en la RFEF de Joan Gaspart, más conocido por Juanito dentro de la propia federación, trato de extirpar la cabeza del mismo, Ángel Mª Villar, apoyando a Gerardo González Otero en las elecciones presidenciales a la RFEF, del 2004. Era el candidato promovido por la LFP y que fue derrotado por tan solo 20 votos de diferencia (98 Villar y 78 Gerardo).

Fue una votación digna de un país tercermundista. Se conoce que a ultísima hora, el esquirol calzoncillos Lapuerta, cambio su voto, apoyando a Villar en contra del acuerdo, de la LFP, de apoyar a Gerardo González. Digo de una votación tercermundista porque se sabe que el personajillo Juanito andaba por los pasillos tratando de convencer, incluso cambiar la papeleta, para que votaran a Villar. Como anécdota, Juanito, llevó a los servicios al presidente del Español tratando de cambiarle la papeleta.

Desde dichas elecciones el Barcelona cometió un sinfín de tropelías ante la mirada de todo el concierto del fútbol español. Baste recordar el indulto por el “plantón” en semifinales de la copa del Rey. El cierre del Estercolero Nuevo. Permitir que Messi jugara en el Barcelona con una ficha fraudulenta, etc. Etc.

Manos Negras en el estamento arbitral hay muchas, y no precisamente favorables al equipo blanco. Es todo lo contrario. Comenzando por su presidente, el cántabro Sánchez Arminio. Personaje que tuvo la desfachatez de decir, en una reunión de colegiados en Santander: “ya sabéis que equipo es nuestro enemigo, el equipo del ser superior”. En una liga medianamente seria, habría sido cesado instantáneamente.

Este mismo presidente esta, junto con los culés López Nieto y Puentes Leira, en el Comité de designación arbitral. Así, jornada tras jornada, los Mateo Lahoz, Turienzo Álvarez, Álvarez Izquierdo, etc., son los designados para dirigir al Madrid. Para disimular, de vez en cuando cambian pero si cometen un error favorable a los blancos, aunque el cómputo sea desfavorable, y estos ganen, se ganan un mes de vacaciones. Lo que vulgarmente se denomina “ir a la nevera”. Baste recordar a los Daudén Ibáñez (anularle un gol legal al At. de Madrid contra el Madrid) le costó la escarapela FIFA. Pérez Burrul, por un Madrid – Osasuna, nevera. Tristante Oliva, por señalar penalti en un agarrón de Marchena sobre Raúl en los instantes finales del partido en el Bernabéu, no fue a la nevera, fue al congelador (es el delegado del Murcia).

Si el error es desfavorable al equipo blanco, o favorable al equipo azulgrana, tiene premio. Rodríguez Santiago da como válido un gol de Messi con la mano al Español, la liga en juego, tiene recompensa: la final de Copa, Sevilla – Getafe. Bernardino González Vázquez la arma en un Real Madrid – Villarreal: penalti inexistente de Pavón, expulsión injusta de Samuel, ignora un claro penalti de Armando Sa y, como a pesar de todo, el Madrid ganaba 2-1, prolongó 7 minutos y expulsó a Zidane; eso tiene premio, escarapela FIFA. Por cierto, en el 2008 le fue retirada. No colaba siendo tan malo.

Al Comité de Designación arbitral no se le ocurre mejor idea, dentro de su línea de provocación hacia el madridismo, que designar como colegiado para dirigir el encuentro, el próximo día 16, Athletic Bilbao – Real Madrid que al gallego/alemán (nació un –desafortunado para el fútbol- 29 de marzo del 66 en Frankfurt) Bernardino González Vázquez, más conocido como Bernardino El Culé.

Digo provocación, y digo bien, porque sus gestas-hazañas más sonadas fueron el comentado Real Madrid – Villarreal del 23 de marzo del 2005. El Real Madrid – Sevilla el 7/12/2008 (encuentro que presenciamos en directo un grupo de esta lista) en el cual dio como validos dos goles en fuera de juego al Sevilla y le perdonó dos clarísimos penaltis (el 2º de Palop sobre Higuaín conllevaba, además, la expulsión del guardameta) y expulsó a Robben al amonestarlo, y ser la 2ª, en la reclamación por parte de la totalidad de jugadores blancos del penalti no señalado. Casualmente el jugador más en forma teniendo en cuenta que el siguiente partido fue Barça – Real Madrid.

Muy reciente está el encuentro que dirigió en el Estercolero Nuevo entre el Barcelona y el Villarreal y que finalizó con empate a UNO gracias al “afilador” (así se denominan los orensanos) que escamoteó dos claros penaltis favorables al submarino amarillo. El primero por un claro agarrón de Dani Alves a Marcano y el 2º de Puyol sobre Nilmar, siendo el último defensor en clara ocasión de gol. Tampoco se atrevió a expulsar a Ibrahimovic por la agresión sobre Godín.

Lo anterior es una muestra del Villarato, porque hay más. El Villarato también lo forman los Comités de Disciplina y Apelación. Los recursos por injustas amonestaciones a jugadores madridistas son desestimadas, salvo rarísimas excepciones, mientras que otros jugadores son indultados por el mero hecho de tener como rival en el siguiente partido al Real Madrid. Incluso Romero, jugador del Málaga, fue suspendido cautelarmente con una sanción de CUATRO partidos y se le permitió jugar ante el Real Madrid. Se dio la casualidad de que en dicho encuentro, lesionó a Fernando Hierro. Eso es Villarato, y más grave porque se hace desde el abuso del poder con premeditación, alevosía y prevaricación.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

martes, 5 de enero de 2010

Primer Match Ball desperdiciado


Las últimas visitas al Reyno de Navarra están muy frescas en la retina madridista. En una de ellas nos proclamamos campeones de liga con Higuaín corazón de león imponiéndose a todos en uno de esos clásicos alardes suyos. La otra, el final de liga del año pasado, fue una vergüenza, con Camacho perdiendo la poca clase que le queda y el Real Madrid plegándose a los deseos de uno de los clubs más desagradecidos de primera división: el club Atlético Osasuna.

Desde siempre el Real Madrid ha cedido o vendido futbolistas a Osasuna de una calidad impensable para este equipo, dado que no podrían haberse hecho con ellos por el costo real. Pero entre ambas directivas siempre ha habido buen ambiente y Osasuna ha podido disfrutar de futbolistas como Soldado, Javi García o actualmente Juanfran, su principal baza ofensiva en banda.

Sin embargo, llega el Real Madrid al Reyno y todo son insultos de gravedad extrema. Afortunadamente no sucedió lo mismo cuando el equipo llegó al aeropuerto, ya que tres mil aficionados los recibieron con vítores. Pero claro, un servidor nació en Pamplona y pasa vergüenza, ya que el espectador de fuera de Navarra sólo ve lo que las cámaras ofrecen, que es ni más ni menos que lo que sucede en el campo de fútbol. Es un bochorno, algo lamentable y despreciable, pero afortunadamente, os puedo confirmar que en Pamplona también hay mucha gente normal.

Sobre el partido hay poca historia. Cuando un equipo juega como Osasuna, es decir, antifútbol ramplón y lamentable, con la connivencia del árbitro (porque este fútbol sólo se puede practicar si te perdonan las acciones de tarjeta) el juego a desplegar debe ser rapidísimo, de forma que el balón no pare quieto. Sólo así se pueden generar los espacios suficientes para crear ocasiones de peligro. Pero el Real Madrid no lo consiguió y por ahí se explica que no consiguiéramos el liderato el pasado domingo en Pamplona.

Hoy no se trata de cargar contra Pellegrini porque sí. Pero hay una serie de errores que ya empiezan a ser endémicos. Uno es la banda derecha. El lateral izquierdo de Osasuna no olió la línea de cal en todo el partido ya que el Real Madrid apenas si utilizó esa zona del campo. Eso facilita la defensa rival ya que no se aprovecha todo el espacio que ofrece el terreno de juego. Pero es que, en concepto de bandas, el único estilete ofensivo que tuvimos fue Arbeloa, quizá el mejor de todo el equipo, incansable, doblando una y otra vez a Marcelo, que entraba solamente por el centro. Lo mismo se puede aplicar a Cristiano, ya que pueden contarse con los dedos de una mano las veces que realizó sus incursiones por banda. Ramos tampoco se prodigó en ataque, así que la banda derecha estuvo de permiso casi los 90 minutos.

Luego tenemos a Lass. El francés es un jugadorazo en la posición de pivote defensivo, pero ¿interior derecho? Eso de reinventar el fútbol nunca me ha gustado. Ante un rival de la calaña de Osasuna quizá habría que haber prescindido del francés y jugar únicamente con Van der Vaart y Alonso en el centro del campo, Cristiano por la derecha, Marcelo por la izquierda y dos delanteros. A lo mejor es que Pellegrini también es amiguete de Camacho y le facilitó las cosas o a lo mejor no, porque como he dicho al principio, lo de no utilizar la banda derecha es un mal ya endémico en este equipo.

¿Qué fue lo mejor? La impecable defensa. La ejecución del fuera de juego fue perfecta. Las pocas veces que los locales intentaban algún pase desde la línea de tres cuartos, nuestros defensas siempre los dejaban en fuera de juego. Pero es que además, la labor de los dos centrales fue encomiable. Reconozco que al principio Garay no me gustaba, ya que comenzó con muy mal pie; afortunadamente ha mejorado hasta tal punto que nadie echa de menos a Pepe. No sólo está perfecto en el corte, sino que además saca el balón jugado con mucha clase, digno de todo un central del Real Madrid.

A pesar de las deficiencias en el juego de ataque, podríamos haber obtenido los tres puntos de no haber sido por la gran mano que Ricardo sacó en el uno contra uno con Higuaín. Aunque también podíamos haber obtenido el liderato si Benzema hubiera levantado la cabeza en la primera acción de Raúl en el partido: nada más salir del banquillo, el capitán se desmarcó y Benzemá no acertó a pasarle el balón cuando el siete se encontraba solo y en inmejorable posición dentro del área.

¿Qué habría pasado si nos ponemos líderes gracias a Raúl? A más de uno le hubiera dolido la cabeza durante varios días. Aunque bien es cierto que deberíamos ser líderes por el gol anulado a Raúl en el Molinón. Pero bueno, ya sabemos que contamos con la desventaja arbitral desde hace años, así que habrá que luchar contra ello.

lunes, 4 de enero de 2010

No fueron dos, fueron cuatro


Pues eso, vaya si influyó en el resultado final Mateo Lahoz. Influyó porque dejó de “ver” CUATRO penaltis en el área osasunista. Hoy, repasando el vídeo del partido, lo he comprobado con claridad y fríamente, ampliando los detalles, que se me quedaron por el aire, en relación a lo observado en directo. Incluso hay uno por agarrón a Raúl, como se aprecia en la foto superior, pero que, injustamente, paso por alto porque de esos en cada saque de esquina hay tropecientos.

En el análisis del arbitraje de Mateo Lahoz comentaba los dos penaltis cometidos sobre CR9 (en el video se aprecia claramente como Puñal le suelta la patadita y el nº 6, Nekouman le mete la pierna izquierda, impactando con la rodilla con la de CR9) y la mano de Azpilicueta.

En el vídeo se aprecia también, el penalti que comete Monreal, jugador con el dorsal nº 3, sobre Van der Vaart al final de la primera parte, un instante después del cometido sobre CR9. Muy sutilmente lo zancadillea y lo derriba dentro del área. El balón quedó suelto en la frontal del área para Xabi Alonso (creo) que remató desviado y se señaló el final de la primera parte.

El cuarto penalti fue cometido sobre Higuaín en la acción de mano a mano con Ricardo. En la columna de Roncero en el AS se aprecia el ligero agarrón, pero suficiente para desequilibrar al argentino, de Monreal sobre el hombro derecho de Gonzalo. Aunque el jugador merengue remata con la pierna izquierda y Ricardo logró desviarla a córner, el agarrón fue providencial para puesto que el contacto con el balón se efectúa cayéndose y perdiendo precisión. Salió un poco elevado, suficiente para que Ricardo pudiera contactar con su brazo izquierdo. De no caerse iría raso a la base del poste evitando al guardameta.


Si el rival del Osasuna hubiese sido el que todos sabemos, seguro que Mateo Lahoz hubiese señalado el punto fatídico, por lo menos, en tres ocasiones.

Fue la jornada de los “cegatos” pues Bernardino González Vázquez tampoco vio los dos claros penaltis en el área culé. Esperemos que los Reyes Magos (ojo con Gaspart, no vayan a cambiárnoslo por el de la RFEF) les traigan gafas graduadas o lentillas, y en la próxima jornada vean algo.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

Que no suene a disculpa, pero influyó


Cuando un colegiado influye en el resultado final, indudablemente, no se puede decir que pasara desapercibido. Y no pasó desapercibido, aunque su labor, gracias al comportamiento de los jugadores, le ayudó a sacar el partido sin que corrieran ríos de tinta durante la semana. Si las jugadas conflictivas dentro del área fueran en la del Real Madrid, otro gallo cantaría.

Que nadie piense que justifico el ¿mal? Juego de los blancos por la labor de Mateo Lahoz. Ese no es mi cometido. Yo solamente me centro en analizar las jugadas, conflictivas, en las que el árbitro de turno se equivoca, bajo mi punto de vista.

Dentro de las áreas, exceptuando las que se dan a balón parado (agarrones mil) y que nunca se atreven a señalar, se dieron dos muy claras y, para mí, existe una tercera en el mismo instante de señalar el final de la primera parte, muy protestada por los jugadores blancos, en la que creo intuir que existe un penalti sobre Van der Vaart.

La primera de ellas fue una acción sobre CR9, minuto 44, por parte de Puñal que le da una clara patada al luso, con Mateo muy encima de la jugada. Quizás la exageración de CR9, en su caída, lo llevó a tomar la decisión de no señalar la clara infracción.

Voy a explicar esta acción (en el descanso un miembro de esta lista me decía que no era penalti) para dejar claro que la infracción existe. Según la Regla XII, referente a Faltas e Incorrecciones:

“Las faltas e incorrecciones se sancionaran de la siguiente manera:

Tiro libre directo

Se concederá un tiro libre al equipo adversario si un jugador comete una de las siguientes seis infracciones de una manera que el árbitro considere imprudente, temeraria o con el uso de una fuerza excesiva:

- Dar o intentar dar una patada a un adversario
- Poner o intentar poner una zancadilla a un adversario
- Saltar sobre un adversario
- Cargar contra un adversario
- Golpear o intentar golpear a un adversario
- Empujar a un adversario

La patada de Puñal es clara y, si la misma, llega a ser fuera del área estoy seguro que hubiese señalado la falta. Al ser dentro del área y con la exageración de Cristiano, dejo continuar el juego. Quisiera leer los “panfletos” pro culés y anti-madridistas si la acción hubiese sido dentro del área madrileña.

El segundo penalti, claro así mismo, fue cometido por Azpilicueta, en el minuto 54, que intercepto (incluso retuvo) el balón entre el costado y el brazo derecho dentro del área. Ni Mateo Lahoz ni Martínez Segovia, asistente que se encargaba del ataque madridista en la 2ª parte, creo, lo vieron o no quisieron verlo.

Dicho asistente fue más un enemigo que un ayudante durante todo el partido. La primera parte llevó el ataque local y señaló dos fueras de juego inexistentes. El primero, en el minuto 5, de Cañas que estaba en posición legal, aunque lejos de alcanzar el balón enviado por su compañero. El segundo, en el minuto 28, a Pandiani, que tampoco era y que podría acarrear cierto peligro a la defensa madrileña.

La segunda parte llevo el ataque blanco y, a mayores del penalti cometido por Azpilicueta, también la pifio en el fuera de juego señalado a Benzema, minuto 65, y en el que señaló a CR9, minuto 72, y que terminó con el balón en el fondo de las mallas con el disparo de Benzema, aunque bien es cierto, que la jugada ya estaba anulada.

En el aspecto disciplinario pecó de excesivo celo en la amonestación de Lass. Debió entender que el francés cortó intencionadamente una contra local. Se pudo haber ahorrado la amonestación. Bien es cierto que unos minutos más tarde, una entrada de Lass, quizás si fue merecedor de la amonestación.

A Pandiani le perdono la expulsión, en el minuto 78, por simular una falta. Lo amonestó verbalmente cuando ya tenía una tarjeta amarilla.

Falló en la colocación, por tres veces interfirió en la contra del Real Madrid, impidiendo que Xabi Alonso sacara el balón claro, incluso físicamente lo interceptó una vez. Como esta acción no se dio con el cuadro local y, en vista de cómo se las gasta el colectivo cuando tiene que juzgar al equipo blanco, nos hace desconfiar de sus intenciones. Debido a sus profesiones, queda fuera de toda duda su inteligencia y uno que es mal pensado, pues eso.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

domingo, 3 de enero de 2010

Año Nuevo...continúan los mismos ladrones


Hay un dicho, que al comenzar un nuevo año, dice: “Año Nuevo, vida nueva”. Por desgracia, en el fútbol español, no va el dicho. Aquí es “año nuevo, mismos ladrones”, o bien “año nuevo, todo sigue igual”, etc.

Ya tenía la mosca tras la oreja con las designaciones de la primera jornada del año 2010, y los actos que vi ayer en el Estercolero Nuevo, no hacen más que ratificar mis pensamientos y desconfianza hacia la RFEF y su Comité de Designación arbitral. El “amigo” González Vázquez no hace más que corroborar la teoría del Villarato: dos penaltis, uno con expulsión incluida, a favor de los visitantes, se quedaron en el limbo. Como los dejó de ver en la temporada pasada en el Bernabéu, entre el Real Madrid y el Sevilla. Encuentro que algunos de esta “peña” tuvimos el gusto de presenciar en directo.

Como decía, con el 1-0 en el marcador, Alves agarra, y derriba, a Marcano dentro del área. González Vázquez, encima de la jugada, opta por quedarse ciego. La segunda acción punible dentro del área, fue cometida por Puyol, que derriba claramente al jugador del Villarreal, Nilmar, siendo el último defensor. Minutos 38 y 40 de la primera parte, que coincidieron con la ceguera momentánea del orensano (mejor que se dedicara a promocionar la profesión típica de esa provincia gallega: afilador y paragüero, que es lo que realmente es.

A los “espectadores” (por respeto a algunos, que si no los llamaría como lo que son la mayoría de seguidores culés) que asistieron anoche, en directo al encuentro, no se les ocurrió mejor cosa que sacar pañuelos dirigidos hacia la labor del afilador. El acto, como el comportamiento de Xavi al final del encuentro, se puede calificar de esperpéntico. Como para mear y no echar gota. Aunque, uno que se va haciendo mayor, reconoce que tienen razón. Acostumbrados, a que los quiten del atolladero, con la invención de un penalti y expulsar algún jugador rival, y ni lo uno ni lo otro. Es intolerable.


Como digo, año nuevo y en la RFEF todo sigue igual. Los de “negro” continúan con su labor de zapa hacia el equipo innombrable. Esperemos, y deseamos, que Mateo Lahoz, el que nos toca en suerte en el Reyno de Navarra, no nos de nada, que nada nos dará, seguro, pero que no nos quite lo que legalmente nos corresponda. Ojala en mi crónica, sobre su labor, no tenga nada que comentar y que siga la racha de resultados bajo su dirección: tres partidos arbitrados, tres victorias madridistas. Bien es cierto que el valenciano, y valencianista, hizo todo lo posible para que el resultado fuera otro. Baste recordar el encuentro que dirigió esta temporada en el Santiago Bernabéu, entre el Real Madrid y el Getafe, en donde se inventó una expulsión de Albiol, con empate a cero en el marcador.

Nilo Campo
Socio nº 89.506 del Real Madrid

El Real Madrid ve las orejas al lobo

El Real Madrid empata a 2 contra el Valencia,  en la segunda jornada de liga, en el primer partido  de esta temporada disputado e...